La revolución energética en la Central Ecológica de Newton

La puerta se abre cuando en el preciso instante que el frío detiene el movimiento…a la diferencia ínfima que por la ciencia se puede separar del agua se la hace respirar del fuego que ilumina las estrellas…

Alegoría de la Central Ecológica de Newton

Innovador sistema de “generación pendular” de energía no contaminante a través del Péndulo de Dinámica Energética-Ecologica Binaria de Newton (PDE-EBN) o Central Ecológica de Newton (CEN).

El sistema de “generación pendular” consistiría en una combinación de hasta 5 energías diferentes; mareomotriz, hidroeléctrica, solar, eólica y geotérmica, en una sola central, todas combinadas en ciclos de 24 horas con secuencias energéticas de generación pendular continua en fracciones horarias de 4/6 horas durante las que actuarían cada vez una energía diferente.

Estaría basado en el entrelazamiento cuántico de estas cinco energías de generación pendular, cuya Central Base se construiría sobre una isla artificial frente a la línea de costa, rodeada de 2 tramos amurallados móviles en media luna anti-tsunamis:

3 bajo el nivel del mar (mareomotriz, hidroeléctrica y geotérmica)

2 sobre la superficie (solar y eólica)

4 fricciones de entrelazamientos cuánticos (1 sobre la superficie, 1 en el límite, 2 bajo la superficie)

Las centrales hijas en tierra con partes de las 5 energías conectadas a la Central Base CEN de la línea de costa.

Nunca se ha pensado en “crear” una nueva fuente de energía sino en “encontrar” nuevas fuentes de energía. Se necesita un cambio de paradigma.

En la CEN no solo se generaría la dinámica de generación de la fuente de energía de producción eléctrica…sino también la dinámica de producción de la fuente de energía motriz que sustituiría al petróleo, combinando partículas sub-atómicas de 2 elementos distintos a través del entrelazamiento cuántico:

Sub-atómicas de óxido de deuterio en entrelazamiento cuántico con sub-atómicas de helio-4 para crear la nueva fuente de energía motriz a partir de la interacción de este en el condensado Bose-Einstein durante el cese casi total del movimiento de partículas por aproximación al cero absoluto.

Dinámica de generación de energía eléctrica y dinámica de producción de energía motriz en una sola central energética-ecológica.

La idea se basa en lo que ya existe a micro escala en la isla de El Hierro (solo para la dinámica de generación de energía eléctrica y sin el sistema de entrelazamiento cuántico) que es un ejemplo en pequeño de sociedad sostenible en base a energías renovables. Allí la Técnica del Péndulo combina 2 energías, eólica e hidráulica.

Algo concebido para una pequeña isla que se puede hacer grande. Central Hidroeólica Gorona del Viento en El Hierro

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La historia jamás contada de la ignota etimología de galaxia

Galaxia no es Vía Láctea. Es una palabra compuesta por un lexema sustantivo en euskera antiguo -gal, y un lexema adjetivo griego -axias. En griego se escribe γαλαξίας, por lo que pasó transliterado al latín como galaxias.

Respecto a -gal, como raíz euskera significa “perdido”, así consta en diccionarios de euskera o muchos trabajos sobre etimología de esta lengua como el Diccionario-Euskera-Ibérico-Castellano o el Diccionario etimológico vasco en español-francés-inglés.

Índice

1. Galaxia no es círculo de leche

2. Los versos originales que confundieron galaxia con Vía Láctea

3. Epílogo

La galaxia de Eudoxo
Galaxia de Eudoxo en su teoría de las esferas

Etimología auténtica del concepto galaxias

1.Galaxia no es círculo de leche

-Gal alude a perdido en euskera, y por extensión a errante o nómada, y -axias a eje rotatorio. Galaxia equivale entonces a “rotante errante”. De –gal viene galo en latín o gálata en griego. Está en el primigenio topónimo de Burdeos, “Bur-di-gala”, que tiene una interesante etimolgía procedente de la psicología de los primeros sedentarios vascos.

Como no se conocía la relación del lexema -gal en el euskera de Aquitania con la etimología que designaba a los galos de esa misma región, ni asimismo el hecho de que los griegos lo tomasen para formar la palabra γαλαξίας junto con el lexema αξίας, que también lo tomaron en su significación de la religión animista de los antiguos vascos de la Aquitania, los romanos lo transliteraron como γαλα-ξίας, de donde γαλα es leche, en lugar de transliterarlo γαλ-αξίας, donde γαλ es perdido, nómada, errante, y αξίας círculo en movimiento o rotante.

El lexema αξίας como eje en torno al cual gira un objeto o rotatorio está también relacionado con la religión animista de los antiguos vascos, haciendo referencia al círculo vivo que en su mente animista aludía a la Madre Tierra, tema desarrollado en el siguiente estudio Etimología animista de Bilbao.

El matemático y astrónomo griego Eudoxo de Cnido vivió entre c. 408/390 a.C. – c. 355/337 a.C. y su nacimiento y primeros años de infancia coincidieron con la invasión gala de Roma e Italia (c. 390/387 a.C.). Eudoxo recibió la influencia de dos griegos nacidos en el sur de Italia y Sicilia que fueron contemporáneos de esta invasión, su profesor de matemáticas Arquitas (Tarento, 430 a. C. -360 a. C.), y su tutor e historiador Filisto (Siracusa, 435 a.C. – 356 a. C.). Las fuentes romanas contabilizaron a aquellos galos nómadas (-gal en singular) en número infinito como las estrellas, hasta 170.000 según algunas fuentes. Obviamente fueron muchos menos, pero así se grabó en el subconsciente colectivo de quienes fueron testigos de tales invasiones, y así se transmitió a la posteridad, sobre todo porque los historiadores romanos quisieron esconder la vergüenza de la derrota de las legiones romanas en la Batalla de Alia a manos de los galos y el posterior saqueo de Roma por estos.

Eudoxo elabora la teoría de las 27 esferas concéntricas dentro de las cuales estaban los planetas con trayectorias inclinadas y las estrellas fijas, esferas que según estableció giraban en torno a un eje. Fue a cada una de ellas a las que llamó gal-axias. Un escritor griego llamado Arato (Solos, 310 a. C. – 240 a. C.) elaboró una obra llamada “Fenómenos” (c. 275 a. C.) donde transformaba en poemas información astronómica, entre ella de Eudoxo.

Eudoxo y el origen de la palabra galaxia

Esta poemización donde mezclaba mitología con conocimientos científicos la tradujo Marco Tulio Cicerón (106 a. C. – 43 a. C.) al latín, llamando por primera vez Via Láctea a la idea de galaxia contenida en el poema de Arato. Luego sería traducida también por el general romano Germánico Julio César (15 a. C. – 19 d. C.), quien fuera adoptado por su tío que pasaría a la historia como el emperador Tiberio. La traducción de Germánico sería la que se popularizaría durante la Edad Moderna, y esta solo consolidó el error en la traducción de Cicerón llamando Vía Láctea a la galaxia. 

2. Los versos originales que confundieron galaxia con Vía Láctea

El error del que proviene la confusión del término galaxias viene del enfoque poético que le dio Arato, mezclando ciencia y mitología, y del desconocimiento del término -gal empleado en la etimología de galaxias al haberse perdido la obra original de Eudoxo, que solo se conserva entonces por referencias de terceros como la citada obra de Arato.

Fenómenos de Arato

En los siguientes versos entresacados de la traducción que hizo Germánico de los Fenómenos de Arato, se aprecia claramente el origen del error en la versión latina respecto a la versión original en griego:

Dissimilis quintus liquida sub nocte uidetur, 455

El quinto parece diferente en una noche clara

 

Sidera cum reddunt sinceros eminus ignis. 456

cuando los astros muestran a lo lejos sus puros resplandores.

 

Lactis ei color, et mediis uia lucet in umbris. 457

La Vía tiene color de leche y resplandece en medio de las tinieblas.

 

Lacteus hic orbis nullo minor orbe rotatur. 458

Este círculo lácteo no tiene un giro más pequeño que cualquier otro círculo.

 

Celsior ad Borean qui uergit circulus alto. 459

El círculo más elevado, que está inclinado hacia el Bóreas

Fenómenos de Arato, por Germánico

En la traducción al latín que hiciera Cicerón ya se llamaba Vía Láctea a la galaxia, Germánico solo persistió en el error de aquel. Analizamos detenidamente los aspectos más importantes de los versos expuestos:

1º: Se hace referencia al “quinto”, obviamente círculo (v. 455).

2º. Se utiliza la expresión “Cuando los astros muestran”, que se refiere a los astros contenidos en el quinto círculo (v. 456).

3º. Dice “La Vía tiene color de leche, y resplandece”, cuando aquí se refiere a que la galaxia resplandece, o sea, el quinto círculo resplandece. Cada círculo era una galaxia en el modelo astronómico de las 27 esferas concéntricas que giraban en torno a un eje en la teoría de Eudoxo. (v. 457).

4º. Aquí dice “Este círculo lácteo no tiene un giro más pequeño que cualquier otro círculo.”, lo que implica que el círculo gira. (v. 458).

5º. Ahora expone que “El círculo más elevado, que está inclinado”, por lo que está hablando de una galaxia inclinada, como hacía Eudoxo al referirse a algunas de ellas. (v. 459).

Eudoxo denominó galaxias en su obra perdida a sus 27 esferas, inspirado en su etimología por sus mentores griegos del sur de Italia que habían sido testigos de la invasión gala de Roma de c. 390 a. C. para tomar el término -gal como sustantivo, no como adjetivo, en relación al errante galo, teniendo conocimiento del origen etimológico de la palabra entre las tribus vascas de la Aquitania a través de su mentor greco-siciliano. Y -axias lo tomó de su propia teoría de las esferas concéntricas sobre la que introdujo la idea de hipopede para reforzar la idea de rotación en torno el eje.

A -axias podía haberle añadido delante la palabra πλανητης, planeta, que etimológicamente significa errante en griego, pero entonces hubiera perdido el significado que Eudoxo pretendía darle al concepto galaxias, pues si hubiera puesto “planeta” hubiera indicado que lo que rotaba errante era precisamente este astro, y no las esferas en las que estos y las estrellas se insertaban, que es a lo que pretendía aludir Eudoxo acuñando un nuevo término para sus esferas errantes, gal-axias (γαλαξίας), para distinguirlo de los errantes planetarios (πλανητης)      

Utilizó el término -gal inspirado por sus mentores para indicar las esferas que englobaban astros, no para indicar los astros. Es por esta razón que siempre se ha relacionado galaxias con cúmulo de astros, Y ello llevó también a Cicerón a pensar en la leyenda de las gotas de leche para establecer la etimología de Vía Láctea…

El término galaxias lo estableció Eudoxo  de Cnido, lo legó para la posteridad Arato en su obra Fenómenos al haberse extraviado en las brumas de la historia la obra original de aquel, y lo tradujo Cicerón al latín estableciendo el error histórico que identificaba galaxia con círculo lechoso, error que acabaría consagrando Germánico en una traducción de los Fenómenos de Arato que se haría popular en la Edad Moderna con el Renacimiento y los grandes astrónomos y matemáticos que empezaban a despuntar entonces, llegando con ellos hasta nuestros días. 

3. Epílogo

Eudoxo de Cnido supo por medio de su tutor e historiador Filisto de Siracusa que los galos que habían saqueado Roma unos años atrás eran llamados errantes por las tribus aquitanas del suroeste de Galia, en cuya región sureste los griegos habían fundado colonias como Marsella poco más de 200 años atrás (c. 600 a. C.). Los massaliote habían a su vez fundado la colonia de Agda en la misma costa mediterránea de la Galia solo una decena de años antes (c. 400 a. C.) de la invasión gala de Roma. Agda fue desde entonces un activo puerto por el que los massaliote o marselleses comerciaban con mercancías diversas, entre ella esclavos galos y vascos de la Aquitania, con Sicilia, el resto de la Magna Grecia y con Grecia misma. Filisto conoció así que los galos en el lenguaje de los vascos de la Aquitania eran “los planetas”, o sea, “los errantes”.

Eudoxo supo así por su tutor que aquellos galos errantes eran llamados “gal-ak”, plural de -gal como sustantivo (planetas o errantes), y se inspiró en ello para utilizar el concepto como sinónimo de planeta en griego (errante) pero sin utilizar este nombre para no confundirlo con el de sus 27 esferas. Planetas por un lado y esferas que incluían planetas y estrellas en su interior por otro, ambos errantes, pero diferenciados, por ello utilizó -gal en vez de planeta para unirlo a su concepto circular en movimiento como adjetivo, -axias. Digamos que en vez de llamar a su concepto sobre las 27 esferas “planeta-axias” lo llamó “gal-axias” para diferenciar el rotante errante planetario del rotante errante esférico.

Respecto al concepto -axias se lo inspiró su profesor de matemáticas Arquitas a través de su invento de la polea, máquina simple que consiste en una rueda con un canal en su periferia por el cual pasa una cuerda que gira sobre un eje central…axias. Filisto le inspiró el -gal errante y Arquitas el -axias giratorio. Cuando Eudoxo elabora su modelo de las 27 esferas unió ambos conceptos para formar la palabra gal-axias y designar con esta cada una de esas 27 esferas concéntricas que rotaban sobre su eje conteniendo planetas y estrellas en su interior…

Esta es la verdadera historia jamás contada sobre el origen científico, que no mitológico, de la palabra galaxias.

Los versos originales que confundieron galaxia con Vía Láctea

Eudoxo y el origen de la palabra galaxia

El matemático y astrónomo griego Eudoxo de Cnido vivió entre c. 408/390 a.C. – c. 355/337 a.C. y su nacimiento y primeros años de infancia coincidieron con la invasión gala de Roma e Italia (c. 390/387 a.C.). Eudoxo recibió la influencia de dos griegos nacidos en el sur de Italia y Sicilia que fueron contemporáneos de esta invasión, su profesor de matemáticas Arquitas (Tarento, 430 a. C. -360 a. C.), y su tutor e historiador Filisto (Siracusa, 435 a.C. – 356 a. C.). Las fuentes romanas contabilizaron a aquellos galos nómadas (-gal en singular) en número infinito como las estrellas, hasta 170.000 según algunas fuentes. Obviamente fueron muchos menos, pero así se grabó en el subconsciente colectivo de quienes fueron testigos de tales invasiones, y así se transmitió a la posteridad, sobre todo porque los historiadores romanos quisieron esconder la vergüenza de la derrota de las legiones romanas en la Batalla de Alia a manos de los galos y el posterior saqueo de Roma por estos.

Eudoxo elabora la teoría de las 27 esferas concéntricas dentro de las cuales estaban los planetas con trayectorias inclinadas y las estrellas fijas, esferas que según estableció giraban en torno a un eje. Fue a cada una de ellas a las que llamó gal-axias. Un escritor griego llamado Arato (Solos, 310 a. C. – 240 a. C.) elaboró una obra llamada “Fenómenos” (c. 275 a. C.) donde transformaba en poemas información astronómica, entre ella de Eudoxo.

Esta poemización donde mezclaba mitología con conocimientos científicos la tradujo Marco Tulio Cicerón (106 a. C. – 43 a. C.) al latín, llamando por primera vez Via Láctea a la idea de galaxia contenida en el poema de Arato. Luego sería traducida también por el general romano Germánico Julio César (15 a. C. – 19 d. C.), quien fuera adoptado por su tío que pasaría a la historia como el emperador Tiberio. La traducción de Germánico sería la que se popularizaría durante la Edad Moderna, y esta solo consolidó el error en la traducción de Cicerón llamado Vía Láctea a la galaxia.

El error del que proviene la confusión del término galaxias viene del enfoque poético que le dio Arato, mezclando ciencia y mitología, y del desconocimiento del término -gal empleado en la etimología de galaxias al haberse perdido la obra original de Eudoxo, que solo se conserva entonces por referencias de terceros como la citada obra de Arato.

En los siguientes versos entresacados de la traducción que hizo Germánico de los Fenómenos de Arato, se aprecia claramente el origen del error en la versión latina respecto a la versión original en griego:

Dissimilis quintus liquida sub nocte uidetur, 455

El quinto parece diferente en una noche clara

Sidera cum reddunt sinceros eminus ignis. 456

cuando los astros muestran a lo lejos sus puros resplandores.

Lactis ei color, et mediis uia lucet in umbris. 457

La Vía tiene color de leche y resplandece en medio de las tinieblas.

Lacteus hic orbis nullo minor orbe rotatur. 458

Este círculo lácteo no tiene un giro más pequeño que cualquier otro círculo.

Celsior ad Borean qui uergit circulus alto. 459

El círculo más elevado, que está inclinado hacia el Bóreas

Fenómenos de Arato, por Germánico

En la traducción al latín que hiciera Cicerón ya se llamaba Vía Láctea a la galaxia, Germánico solo persistió en el error de aquel. Analizamos detenidamente los aspectos más importantes de los versos expuestos:

1º: Se hace referencia al “quinto”, obviamente círculo (v. 455).

2º. Se utiliza la expresión “Cuando los astros muestran”, que se refiere a los astros contenidos en el quinto círculo (v. 456).

3º. Dice “La Vía tiene color de leche, y resplandece”, cuando aquí se refiere a que la galaxia resplandece, o sea, el quinto círculo resplandece. Cada círculo era una galaxia en el modelo astronómico de las 27 esferas concéntricas que giraban en torno a un eje en la teoría de Eudoxo. (v. 457).

4º. Aquí dice “Este círculo lácteo no tiene un giro más pequeño que cualquier otro círculo.”, lo que implica que el círculo gira. (v. 458).

5º. Ahora expone que “El círculo más elevado, que está inclinado”, por lo que está hablando de una galaxia inclinada, como hacía Eudoxo al referirse a algunas de ellas. (v. 459).

Eudoxo denominó galaxias en su obra perdida a sus 27 esferas, inspirado en su etimología por sus mentores griegos del sur de Italia que habían sido testigos de la invasión gala de Roma de c. 390 a. C. para tomar el término -gal como sustantivo, no como adjetivo, en relación al errante galo,  teniendo conocimiento del origen etimológico de la palabra entre las tribus vascas de la Aquitania a través de su mentor greco-siciliano. Y -axias lo tomó de su propia teoría de las esferas concéntricas sobre la que introdujo la idea de hipopede para reforzar la idea de rotación en torno el eje.

A -axias podía haberle añadido delante la palabra πλανητης, planeta, que etimológicamente significa errante en griego, pero entonces hubiera perdido el significado que Eudoxo pretendía darle al concepto galaxias, pues si hubiera puesto “planeta” hubiera indicado que lo que rotaba errante era precisamente este astro, y no las esferas en las que estos y las estrellas se insertaban, que es a lo que pretendía aludir Eudoxo acuñando un nuevo término para sus esferas errantes, gal-axias (γαλαξίας), para distinguirlo de los errantes planetarios (πλανητης)      

Utilizó el término -gal inspirado por sus mentores para indicar las esferas que englobaban astros, no para indicar los astros. Es por esta razón que siempre se ha relacionado galaxias con cúmulo de astros, Y ello llevó también a Cicerón a pensar en la leyenda de las gotas de leche para establecer la etimología de Vía Láctea…

El término galaxias lo estableció Eudoxo  de Cnido, lo legó para la posteridad Arato en su obra Fenómenos al haberse extraviado en las brumas de la historia la obra original de aquel, y lo tradujo Cicerón al latín estableciendo el error histórico que identificaba galaxia con círculo lechoso, error que acabaría consagrando Germánico en una traducción de los Fenómenos de Arato que se haría popular en la Edad Moderna con el Renacimiento y los grandes astrónomos y matemáticos que empezaban a despuntar entonces, llegando con ellos hasta nuestros días. 

Galaxia no es círculo de leche

Galaxia no es círculo de leche, su etimología en euskera

Los rotantes errantes, las gal-axias

Galaxia no es Vía Láctea. Es una palabra compuesta por un lexema sustantivo en euskera antiguo -gal, y un lexema adjetivo griego -axias. En griego se escribe γαλαξίας, por lo que pasó transliterado al latín como galaxias.

Respecto a -gal, como raíz euskera significa “perdido”, así consta en diccionarios de euskera o muchos trabajos sobre etimología de esta lengua como el Diccionario-Euskera-Ibérico-Castellano o el Diccionario etimológico vasco en español-francés-inglés.

-Gal alude a perdido en euskera, y por extensión a errante o nómada, y -axias a eje rotatorio. Galaxia equivale entonces a “rotante errante”. De gal viene galo en latín o gálata en griego. Está en el primigenio topónimo de Burdeos, “Bur-di-gala”, que tiene una interesante etimolgía procedente de la psicología de los primeros sedentarios vascos.

Como no se conocía la relación del lexema -gal en el euskera de Aquitania con la etimología que designaba a los galos de esa misma región, ni asimismo el hecho de que los griegos lo tomasen para formar la palabra γαλαξίας junto con el lexema αξίας, que también lo tomaron en su significación de la religión animista de los antiguos vascos de la Aquitania, los romanos lo transliteraron como γαλα-ξίας, de donde γαλα es leche, en lugar de transliterarlo γαλ-αξίας, donde γαλ es perdido, nómada, errante, y αξίας círculo en movimiento o rotante.

El lexema αξίας como eje en torno al cual gira un objeto o rotatorio está también relacionado con la religión animista de los antiguos vascos, haciendo referencia al círculo vivo que en su mente animista aludía a la Madre Tierra, tema desarrollado en el siguiente estudio Etimología animista de Bilbao.

La amatxu que parió a los vascos, una etimología animista de Bilbao

El euskera tuvo su origen no en Euskadi ni en Navarra sino en un asentamiento Neolítico situado en torno a las cuencas fluviales de los ríos Dordoña y Garona, que terminan rodeando el Ambès y confluyendo en el estuario de La Gironda. El pueblo que lo hablaba era fluvial y marítimo, no originariamente montañés. Las cuencas de estos ríos y el estuario con el que penetraban en el Golfo de Vizcaya eran su hábitat natural. El euskera se desarrolló desde los primeros exiguos asentamientos neolíticos de esa zona francesa a partir de la primera mitad del VI milenio, provenientes de clanes nómadas paleolíticos que deambulaban por el suroeste francés.

El círculo que respira

Opúsculo sobre los vascos

1. La cuna neolítica

La sedentarización de los clanes nómadas en las cuencas fluviales del Dordoña y el Garona supuso una ruptura cultural con otros clanes nómadas de su mismo grupo lingüístico que decidieron no sedentarizarse. Los que si lo hicieron evolucionaron hacia el neolítico chassenses, los primeros en domesticar animales y en cruzar por primera vez los Pirineos y llegar al territorio de Navarra durante el Neolítico Medio, habitado entonces por poblaciones prevascas que desconocían la domesticación de animales y la agricultura, dedicándose a la caza como medio principal de subsistencia. Esta primera migración de vascos chassenses franceses se produjo en la segunda mitad del IV milenio, llevando a los prevascos navarros el conocimiento de la agricultura y la domesticación de animales.

Los colonos vascos sedentarios del noroeste de los Pirineos (suroeste francés) comenzaron así su proceso de superposición sobre los cazadores prevascos navarros, en una secuencia de asimilación milenaria, pues aquel primer contacto de prevascos navarros con vascos chassenses franceses solo fue el inicio de una larga migración en solitario de los vascos, que nunca se unían a otras tribus para migrar, hacia el sur, migración que duraría en torno a 2.100 años, terminando el proceso de asimilación de prevascos del sur por vascos del norte en el tiempo en que acontecían las invasiones celtas del suroeste de Francia hacia el 1.000 a.c. Los vascos del noroeste de los Pirineosestaban cultural, técnica y económicamente mucho más desarrollados que los cazadores prevascos de Navarra, Euskadi y La Rioja asentados en sus montañas y valles del suroeste de los Pirineos, que con la entrada del I milenio a.c. acabarían por completo asimilados a los vascos ante el traslado masivo de estos al sur de los Pirineos empujados por las invasiones celtas del otro lado de la cadena montañosa.

Otras migraciones de vascos franceses se llevarían a cabo en los siglos posteriores a aquella primera de la primera mitad del IV milenio a través de pequeñas embarcaciones de cabotaje, siempre pegadas a las costas del Golfo de Vizcaya, donde ya transportabanconsigo animales domésticos con los que desembarcaban en las costas de Euskadi,enseñando así la domesticación a los pobladores cazadores montañeses prevascos de estas tierras. lo que constituyó un elemento vital en el proceso de asimilación de esta población por los colonos vascos provenientes de Francia. La población de cazadores prevascos era muy escasa y nómada, lo que facilitó su absorción por los vascos.

A su vez la presión de los celtas hacia el 1.000 a.c. fue arrinconando a los vascos hacia los Pirineos, que cruzaron masivamente hacia el sur para guarecerse del invasor celta. Allí estaban menos expuestos a la agresividad expansiva de esas tribus indoeuropeas. Fue entonces cuando el núcleo principal de las comunidades vascas se trasladó del norte de los Pirineos al sur de este, colonizando principalmente el noroeste navarro, quedando los actuales territorios de Euskadi y La Rioja (a través de Euskadi) expuestos a una colonización más lenta y aislada al realizarse vía marítima por pequeñas embarcaciones de cabotaje. Esta doble colonización contando con su carácter discontinuo en el tiempo con cientos o miles de años de diferencia entre una colonización y otra fue la causa de lo que en la Edad Media daría lugar a los fueros vascos y navarros basados en leyes particulares para los diferentes territorios de estas tierras, que no pertenecían a ninguna dinastía real unificada.

En lo que se refiere a la causa del exclusivismo del euskera tiene relación con la causa del exclusivismo de la lengua sumeria, perteneciente a un pueblo que también se desarrolló entre dos ríos, el Tigris y el Éufrates, y la confluencia de estos con el mar en el Golfo Pérsico…exactamente la misma condición geográfica del primer asentamiento vasco “unificado” a partir del estuario de La Gironda. Los clanes mesopotámicos franceses e iraquíes fueron los primeros de su entorno geográfico en decidir voluntariamente sedentarizarse y “unificarse” en sus respectivas mesopotamias con una puerta abierta al mar en el estuario, en contra de la voluntad del resto de clanes vascos y sumerios que voluntariamente decidieron seguir siendo nómadas y socializarse en clanes dispersos. Antes de la escisión sedentaria los clanes compartían acervo lingüístico, tanto entre vascos como entre sumerios, por lo que al principio había vascos y sumerios sedentarios que compartían tiempo histórico con vascos y sumerios nómadas.

La escisión llevó a europeos y asiáticos a dividirse en dos comunidades que comenzaron a diferenciarse por su forma de socializar: sedentarios y unificados por un lado, nómadas y dispersos en pequeños clanes por otro. Los primeros se fortalecieron e hicieron frente de manera efectiva a las potentes migraciones nómadas que arrasaban su entorno geográfico, prevaleciendo en medio de ellas como oasis en medio del desierto, al tiempoque los segundos se debilitaron al verse reducidos drásticamente en su número y quedar expuestos al choque con las grandes migraciones que tenían lugar en el sur de Francia y de Irak, migraciones que terminaron por arrollar y hacer desaparecer a los vascos y sumerios que continuaron siendo nómadas.

Mientras sus hermanos nómadas desparecían de la historia arrollados por las migraciones indoeuropeas y semitas, los vascos y sumerios sedentarios y unificados crecían entre los ríos que confluían en el mar, creando una cultura agrícola y de domesticación de animales. Voluntariamente decidieron aislarse de su entorno y no mezclarse con sus hermanos nómadas que deambulaban dispersos en sus pequeños clanes paleolíticos. Este mar hacia el que miraban vascos y sumerios sedentarios era tabú para sus hermanos nómadas que entraban en contacto con potentes migraciones de otros pueblos mucho más numerosos que sus pequeños clanes hasta su irremediable desaparición definitiva a manos de estos pueblos ajenos a vascos y sumerios.

Al dividirse en sedentarios y unificados por un lado y nómadas y en clanes dispersos por otro, ambos grupos que compartían sustrato lingüístico común sufrieron procesos históricos diferentes. Los nómadas vascos y sumerios fueron aculturizados por indoeuropeos y semitas respectivamente, en tanto que vascos y sumerios sedentarios se socializaron entre ellos exclusivamente, cerrándose a la mezcla con aquellos pueblos indoeuropeos y semitas que aniquilaban a sus hermanos nómadas…

A consecuencia de este aislamiento voluntario de estos pueblos sedentarios los dialectos euskeras y la lengua sumeria se transformaron en lenguas aisladas, como derivada psicológica de la división entre nómadas y sedentarios en un momento en qué vascos y sumerios habían evolucionado desde clases paleolíticos muy reducidos que no tenían nexos lingüísticos con grandes grupos étnicos como si los tenían las diferentes tribus migrantes de indoeuropeos y semitas. Eran nómadas en su origen…pero ni vascos ni sumerios formaron parte nunca de confederaciones de tribus migrantes…

Lo que al final aisló a vascos y sumerios fue la combinación de tres factores sociológicos; su sedentarización mirando al mar, su escisión de los clanes que voluntariamente decidieron seguir siendo nómadas, y muy importante, su negativa a migrar en grandes confederaciones tribales… decisivo esto último en su proceso de aislamiento cultural…

2. Deconstruyendo el nombre Bilbao

El Abra alegorizando la boca

Una reflexión sobre el significado del topónimo vizcaíno Bilbao y su relación con el topónimo aquitano estuaire de La Gironde lleva a la deducción histórica de que los vascos que desde Aquitania llegaron a la boca del Nervión con embarcaciones de cabotaje, denominaron al lugar como mismo denominaban al primigenio país donde por primera vez se sedentarizaron sus remotos ancestros, “Bilbao”, sinónimo de “Estuario de La Gironda” en su forma derivada del latín. La Gironda derivada del latín equivale al euskera Bil(b), y el “estuario” o “boca” donde confluyen los dos ríos de ambos lugares equivale al euskera “a(h)o”. El estuario de La Gironda del latín, o el Bilbao del euskera llevan a la misma denominación: “la Boca del Círculo”…

El concepto circular contenido tanto en el topónimo euskera Bilbao de Euskadi como en el topónimo francés La Gironda de Aquitania no se corresponde con la geografía física circundante, sino con el de los círculos cósmicos de la mitología vasca que construían los Mairuak, alegorizados en círculos de piedras.

El topónimo La Gironda lo conformaba el sustantivo “girus” y el sufijo “nda”, que lo adjetivaba dándole la facultad del movimiento, caracterizando el concepto La Gironda en la mente animista de los vascos primigenios como el de un círculo en movimiento, no como un círculo estático, en el vocablo euskera original del que el topónimo bebió en la Aquitania. La boca del círculo en movimiento o el estuario de La Gironda, entonces…

En euskera “bel” hace referencia a la materia viva en forma de vida vegetal…

Bel” aparecía originariamente en el topónimo Bilbao: Bil-bel-aho, “la Boca del círculo vegetal vivo”, “la boca del círculo vivo”,”la boca del círculo que está en movimiento”…Bil-bel-aho…que acabó contrayéndose en Bilbao..

Bil-bel-aho (la Boca del círculo vivo) era como los vascos denominaron al lugar en la Aquitania en el que se sedentarizaron por primera vez hacia la primera mitad del VI milenio. Allí se conservó con el topónimo derivado del latín estuaire de La Gironde (La Boca del círculo en movimiento).

Bil” o Giro se hunden en la mente animista de los vascos primigenios para otorgarle al círculo vida propia a través del “bel”, que desapareció en la forma latinizada para ser sustituido por el sufijo “nda”…

Un círculo vivo que respiraba por la boca…el “aho” en euskera, el estuario en la derivada latina…

Bilbao, la boca del círculo vivo. Bilbao, la boca por donde respira el círculo de la vida…

3. La importancia de “bel”

La etimología del nombre Bilbao se pierde en los albores del tránsito del Paleolítico al Neolítico. Es la denominación que los primigenios vascos dieron al territorio marítimo-fluvial dónde se sedentarizaron por primera vez tras la escisión de la comunidad nómada de la que formaban parte.

Su etimología parte de una percepción sensorial del lugar, ríos que confluyen en el mar, pero se construye no a través de la conceptualización de las realidades geográficas circundantes sino a través de la conceptualización del mundo de las realidades imaginarias presentes en su psique animista. Sin tener esto presente no se podría descodificar la verdadera significación del nombre Bilbao, pues se trata de una extrapolación conceptual animista, no una mera verbalización de accidentes geográficos.

Gramaticalmente Bil-bel-aho respeta el orden de la sintaxis euskera:

Genitivo posesivo/noren (Bil) + adjetivo (bel) + nombre poseído (aho).

No es genitivo locativo/nongo porque no hay relación con un lugar físico sino que la “aho” es parte de algo vital como es el círculo vivo. La Boca no es algo externo al círculo vivo que este posea como una herramienta que pueda poseer una persona…es parte del círculo como la boca humana lo es de la persona…

La Boca del círculo vivo, la boca por donde respira el círculo de la vida…Bilbao. Esto es animismo.

Cuando decimos Bil-bel-aho hablamos de un vocablo pre-literario que solo tenía estructura oral y que así se transmitió por milenios antes de que los vascos conociesen la escritura. Aludía a una idea metafísica alegorizada en la Tierra. No era una palabra sino un concepto animista triple. “Bel” existe antes de la construcción de las palabras. Era una cualidad que otorgaba vibración vital. Las piedras escuchan y transmiten el sonido de los dioses. Por ello “belarri” es oreja en euskera. Una piedra dotada de “bel” que forma parte de los sentidos de hominina. Si las piedras escuchan a los espíritus las rodillas los rememoran y glorifican…

Hominina erguido, hominina no erguido. Cuando se pone de rodillas hominina glorifica. Las montañas son lugares sagrados porque representan la postura no erguida de glorificación…no tenía que ver con la cercanía a los cielos sino al contrario, con la doblez para glorificar. Las montañas son por ello las rodillas del mundo en la primigenia mente animista, de ahí que el euskera asimile rodilla a monte en el sufijo “aun” o “ain”. Belaun o belain es el monte dotado de bel. Belgain, belgaun pierde la g para transformarse en belain y belaun. Gain equivale a cima o monte, y en la psicología animista primordial de los vascos el “gain” o el “ain” o el “aun” se extrapolaba al cuerpo de hominina para significar la rodilla, el hueso saliente de la pierna que se doblaba para perder la postura erguida y glorificar a los espíritus.

Cuando hominina se yergue mira a los cielos desafiante y de ellos aprende los rudimentos de la geometría cósmica. La rodilla que se dobla le hace volver por momentos a su postura no bípeda como gesto inconsciente que rememora su pasado olvidado de locomoción cuadrúpeda. Este gesto fue producto de una intercalación de locomoción bípeda y cuadrúpeda durante millones de años que era inercial durante el proceso de transición del cuadrúpedismo al bipedismo.

Si la piedra que escucha se extrapola en su oreja, la montaña que dobla el espinazo del mundo la extrapola en sus rodillas. El “bel” en euskera originariamente dotaba de vibración vital a entes de la naturaleza para en ocasiones incorporarlos al cuerpo de hominina. Solo era una forma de inteligencia básica para ampliar su muy limitado lenguaje articulado. La Madre Tierra se postra con sus rodillas, las montañas, “sobre” el cielo, pues las montañas son rodillas desde la perspectiva del cielo…y hominina se postra con las suyas sobre la Madre Tierra.

El animismo primigenio de los vascos sustancia el euskera dándole una visión espejo a su comprensión del mundo, donde muchos conceptos surgen no de la mirada de hominina al cielo-espejo, sino de la mirada del cielo-espejo a hominina. Por eso en el euskera de los albores del Neolítico las montañas son las rodillas postradas sobre los cielos que hominina extrapola mediante el “bel” a la protuberancia huesuda de sus rodillas. Las montañas son rodillas desde la perspectiva de los cielos…

Bil” es lo redondo dotado de la energía vital del “bel” que accede a sustanciarlo a través del “aho”. Este es la apertura de aquel dotado de “bel”…la Boca del círculo vital, Bil-bel-aho, o los tres conceptos animistas primigenios que conforman el nombre de Bilbao. No hay léxico topográfico en el nombre de Bilbao, sino léxico metafísico de connotaciones animistas. De ahí el misterio conceptual de Bilbao.

Bil” es izen berezi (nombre propio), por ello es genitivo posesivo/noren en la triada conceptual animista Bil-bel-aho, no locativo. El círculo alegoriza la redondez del embarazo producido con el “bel”, que en tiempos históricos muy posteriores se latinizó bajo la forma Amalur. Hominina caminaba sobre “Bil” hasta que en su deambular llegó al mar y vio el “aho” por el que este respiraba. Entonces una parte de estos decidió sedentarizarse allí, llamando al lugar estuario de La Gironda, o Bil-bel-aho en su lengua.

Hay que tener en cuenta que hablamos de hominina nómada con lenguaje paleolítico. No existían entonces conceptos propios de la psicología sedentaria ni de los léxicos estrictos característicos de lenguas con escritura.

Bil-bel-aho eran 3 sonidos monosilábicos de la naturaleza. Tres sonidos de la naturaleza como notas musicales que se exponían a modo de estribillo de un cántico de alabanza a “Bil”, a “Bil-bel”, de quien habían encontrado su boca, el “aho”.

Por ello llamaron a aquel lugar que sería su primera patria Bil-bel-aho…La Boca de Amalur.

4. Etimología euskera de Burdeos

Primigenias cabezas o poblados de Burdeos

En el extremo oriental del neolítico asentamiento primigenio de los vascos, llamado Bil-bel-aho o estuario de La Gironda en su forma latinizada , había un lugar que hoy conocemos por Burdeos y en la lengua primigenia por “Burdigala”.

Muchos conceptos que hoy día utilizamos como expresiones ordinarias no tienen aparentemente conexión literal con lo aludido, pero en realidad si lo tienen en nuestra psicología profunda que mecánicamente almacena conceptos ancestrales de los cuales hemos perdido su razón de ser.

Si preguntamos a un militar que es una cabeza o cabecera de playa nos diría que un puesto militar avanzado en la línea de costa que está en el límite del frente de combate. La cabeza o cabecera es por tanto la alegoría de un asentamiento en una línea de frontera. Y si nos retrotraemos ahora a la Alta Edad Media vemos como el burgo es un castillo fortificado en la frontera, que en Baja Edad Media daría lugar a núcleos urbanos entorno a este. En la época romana se llamaba burgo a cualquier puesto fortificado.

El burgo era la cabeza que vigilaba el territorio en la frontera o en territorio no controlado. En el topónimo vasco “Bur-id-gala”, el latinizado Burdeos, encontramos esta alegoría de la cabeza para aludir a asentamiento en la frontera. “Bur(u)-di-gala” pasa a la memoria colectiva perdiendo la u quedando como Burdigala. “Di” indica abundancia en euskera, por lo que “Bur-di” significa muchas cabezas o cabeceras, alegorizando “los poblados” en la mente animista.

¿Y que significa “gala”?. “Gal-a”, en singular, el “gal” de las cabezas o cabeceras, alegorizando las cabezas que vigilan en la frontera, pequeños poblados no estables diseminados por toda la región de Burdeos. En primer lugar si hay un “gal” de los poblados obviamente hay un “gal” que no vive en poblados. “Gal” alude a perdido en euskera.

Perdido tiene su significación psicológica profunda en la mente de los bilbaínos sedentarios de Bil-bel-aho (el estuario de La Gironda), que un día estuvieron también “perdidos” al deambular errantes por el mundo hasta que encontraron el “aho” de Amalur y se sedentarizaron allí, dejando de estar entonces perdidos vagando sin rumbo fijo. En la psicología profunda de las gentes de Bil-bel-aho “gal” o perdido equivalía entonces a lo que nosotros conocemos como errantes o nómadas. “Gal” o perdido es lo contrario de “Bil”, aunado o reunido en el círculo vivo, Bil-bel.

Gal-a” es el errante que se ha sedentarizado en poblados esporádicos entre el Dordoña y el Garona en la región de la actual Burdeos. Los vascos llamaban “gal” al nómada que erraba por las tierras allende Bil-bel-aho. Posteriormente por ello los griegos los llamaron gálatas y los romanos galos, pues su nombre derivaba del que le dieron los vascos primigenios, los errantes o los nómadas. Nómada de las cabezas o de los poblados de la frontera es como en euskera primigenio se denominaba a los individuos de los pueblos errantes que se asentaban en poblados ocasionales en los límites orientales de Bil-bel-aho.

Bur(u)-di-gala no designaba en la mente de los vascos un lugar, sino a los nómadas que comenzaban a ser seminómadas levantando poblados ocasionales en lo que hoy es Burdeos. Con el tiempo el modo en que los vascos se referían a los galos que comenzaban a establecer asentamientos no permanentes en el límite oriental de su país pasó a designar el lugar de tales asentamientos, “Bur(u)-di-gala”, cuando este se hizo permanente y adoptó la forma en que los habitantes de Bil-bel-aho designaban a los galos que por allí pasaban como topónimo. Mas tarde “el Galo de las cabezas” acabaría evolucionando hasta convertirse en el núcleo de desarrollo de la urbe que hoy día conocemos.

Bur-di-gala era para los vascos de Bil-bel-aho un lugar de frontera en el borde oriental de su país, por eso en la zona se asimiló el concepto “bur-di”, las cabezas, a borde, o “límite del círculo”, “límite de Bil-bel”. Desde la perspectiva de los habitantes de Bil-bel-aho, la Boca del círculo vivo, Bur(u)-di-gala, o los poblados donde habitaba ocasionalmente el nómada, este se situaba en “el borde” de su círculo…más allá estaba el mundo dominado por los galos, los nómadas. El Galo de las cabezas o Bur-di-gala estaba en la frontera del círculo mental dentro del cual vivían los vascos de Bil-bel-aho. De este “Bur-di” psicológico de los vascos surgiría el concepto latinizado de borde que hoy nos es tan familiar…

5. Primigenia etimología del gentilicio de los vascos

Auskolarrak, primeros agricultores neolíticos en Aquitania

Los vascos neolíticos primigenios llamaban “gal-ak” a los perdidos, los errantes, los nómadas, de ahí los gálatas de los griegos o los galos de los romanos. ¿Y como se llamaban a si mismos los vascos sedentarios que trabajaban la tierra en Bil-bel-aho?.

Desde la perspectiva de la mente animista las palabras se forman con arquetipos tomados de la naturaleza geológica o biológica, y con sonidos onomatopéyicos. Uno de estos sonidos hacía referencia al acto de clavar los dientes sobre algo, “Ausk”. Entre los primeros agricultores clavar los dientes era la expresión que se utilizaba para clavar los aperos sobre la tierra, morder la tierra. Los vascos primigenios sedentarizados en Bil-bel-aho se llamaron asimismo “los de los prados mordidos”…”ausko-larra”. “Ausko” pasó a “eusko” formando “euskolarra”, y de ahí “eusk-era”. No se decían “los que muerden los prados”…sino “los de los prados mordidos”… A la tierra llana que servía para la labranza se referían como “larra”, prado. Los prados, “larrak”, eran los que mordían con sus aperos de labranza. Unieron el sonido onomatopéyico “ausk” con el sustantivo “larra” para formar su gentilicio.

Galak y auskolarrak, nómadas y sedentarios, fue la denominación que se dieron los vascos tras la escisión de la primera mitad del VI milenio. Los primeros desaparecerían absorbidos por otros galak mucho más numerosos, los indoeuropeos, mientras los segundos prevalecerían hasta hoy.

Los primeros trabajos agrícolas no consistían en surcos lineales hechos con arados manuales o de tracción animal, sino en simples agujeros excavados en la tierra a cierta distancia unos de otros para enterrar en ellos las semillas. De ahí la analogía mental con las marcas que dejaban los dientes sobre las pieles al ser tratadas para su escamado y sobado antes de ser usadas. La piel con la que se recubrirían sus cuerpos era como la tierra que recubría al círculo vivo, a Bil-bel, a Amalur. Auskolarrak la mordían para que generase vida en un ciclo de regeneración infinita.

De este razonamiento surgió el símbolo de la mordida como alegoría del cultivo de la tierra.

Pieles trabajadas a dentadas, tierras trabajadas como a dentadas. De ahí lo de los vascos como “los de los prados mordidos”, “auskolarrak”.

6. El topónimo euskera más antiguo

El topónimo más antiguo del mundo mental de auskolarrak es Bilbao, “Bil-bel-aho” en auskolarra (euskera). Antes de Bil-bel-hao no existían topónimos, pues hominina era gal (errante) por el suroeste francés. No tenía entonces koi (apego) a lugar alguno de Bil-bel (Amalur).

Hominina sintió su koi (apego) en Bil-bel (Amalur) por primera vez cuando se encontró con la aho (boca) de Bil-bel llegado al estuario de La Gironda. Entonces hominina se embargó de koi y empezó a reducir su círculo mental, poniéndole fronteras a lur-ra (la tierra). Cuando le pone fronteras al Bil-bel de gal-ak, este círculo vivo deja de ser lurra sin koi de los perdidos para transformarse en Amalur, lurra con koi de auskolarrak. El encuentro con la aho de Bil-bel fue el catalizador que engendró el koi a lurra entre gal-ak del suroeste francés…

Los topónimos que empezaron a otorgar a lurra los primeros bilbaínos sedentarios partían de conceptos animistas que muchas veces no hacían referencia a accidentes geográficos sino a arquetipos derivados de su potente imaginación simbólica y a sonidos onomatopéyicos, como necesidad práctica de adaptar un léxico propio de una mente nómada a otro propio de una mente sedentaria. Hay que tener en cuenta que la mente simbólica de hominina nómada es la causa de la aparición del lenguaje articulado. Hominina no desarrolló primero el lenguaje articulado y a consecuencia de ello creó los símbolos…sino al revés.

Los símbolos surgieron en la mente de hominina a partir de las imágenes mentales que se iban recreando en su subconsciente, imágenes que derivaron en conceptos abstractos que eran incapaces de socializar congesticulaciones y movimientos corporales o sonidos onomatopéyicos. Esta incapacidad le impelió a tirar de su cerebro izquierdo para empezar a transformar todos esos movimientos corporales y gesticulaciones en sonidos articulados a partir de las onomatopeyas. Por ello lasonomatopeyas y los símbolos están en las raíces de los primeros topónimos de auskolarrak. Bil-bel-aho es el primer ejemplo de ello. Bil es una idea mental circular que abarca el universo por el que los gal-ak deambulan perdidos, donde solo hay muerte y nacimiento sin koi a lurra.

Bel es una vibración animada, un sonido de la naturaleza, que otorga vida a Bil. Y aho es la boca por la que Bil respira el bel… Las imágenes y los símbolos abstractos que se recreaban en el subconsciente de hominina para luego ser recreados y socializados mediante el lenguaje articulado es el efecto de la ciencia de hominina. Esta comienza por trabajar la piedra cuando no tenía religión ni lenguaje articulado. Hominina sostiene entre sus manos la piedra en bruto que ya sabe moldear para sus necesidad…y la mira atentamente “imaginando” como será cuando esté acabada de trabajar y sea una herramienta en sus manos. Este simple proceso mental va desarrollando la capacidad mental de hominina para recrear imágenes mentales que no están en su universo sensitivo.

Esta imaginación científica es el origen de los espíritus y de la religión, y la necesidad de transmitir los conceptos abstractos que su cerebro va recreando a consecuencia del desarrollo del hemisferio derecho, donde se genera la imaginación, impulsa los puntos el desarrollo del lenguaje que se encuentran en su hemisferio izquierdo, en una actividad cerebral pendular que es el origen del desarrollo evolutivo de la inteligencia de hominina. Trabaja la piedra cuando aun no tenía religión ni lenguaje articulado; esto desarrolla las imágenes en el hemisferio derecho, y estas le impulsan al desarrollo del lenguaje en el hemisferio izquierdo. Tal es la actividad pendular del cerebro que llevó a la plena humanización de hominina como sapiens sapiens. Y su capacidad para trabajar la piedra es causa de otro proceso que tiene que ver con su bipedización, que no es objeto de este análisis.

Así es que hominina fue primero científico, luego religioso, y con ello llegó al desarrollo del lenguaje articulado. Bil-bel-aho es primigeniamente un concepto mental, no geográfico, aunque luego pasaría a serlo, obviamente. Supone el tránsito entre el nomadismo y el sedentarismo. Es la madre de todos los topónimos auskolarras.

Bilbao, Bil-bel-aho en auskolarra, es el primer asentamiento sedentario de los vascos al norte de Aquitania, en el estuario de La Gironda. Allí se produjo a partir de la primera mitad del VI milenio el paso del euskera nómada y paleolítico al euskera sedentario y neolítico.

El estuario de La Gironda, Bil-bel-aho es el lugar primigenio del desarrollo del euskera de un pueblo con koi a lurra. El euskera de antes de la sedentarización en Bil-bel-aho se fue transformando a partir de este momento histórico.

Los gal-ak primigenios, los perdidos, los errantes, los nómadas, ascendieron al cielo con los griegos, que los llamaron gal-axias, galaxias, los ejes rotatorios errantes. Galaxia no es equivalente a la Vía Láctea de los romanos como habitualmente se cree, sino un vocablo eusko-griego que designa a los cuerpos celestes perdidos en la inmensidad cósmica…los gal-axias, los perdidos rotatorios, los rotantes errantes…

 

El topónimo euskera más antiguo: Bilbao

El topónimo más antiguo del mundo mental de auskolarrak es Bilbao, “Bil-bel-aho” en auskolarra (euskera). Antes de Bil-bel-hao no existían topónimos, pues hominina era gal (errante) por el suroeste francés. No tenía entonces koi (apego) a lugar alguno de Bil-bel (Amalur).

Hominina sintió su koi (apego) en Bil-bel (Amalur) por primera vez cuando se encontró con la aho (boca) de Bil-bel llegado al estuario de La Gironda. Entonces homina se embargó de koi y empezó a reducir su círculo mental, poniéndole fronteras a lur-ra (la tierra). Cuando le pone fronteras al Bil-bel de gal-ak, este círculo vivo deja de ser lurra sin koi de los perdidos para transformarse en Amalur, lurra con koi de auskolarrak. El encuentro con la aho de Bil-bel fue el catalizador que engendró el koi a lurra entre gal-ak del suroeste francés…

Los topónimos que empezaron a otorgar a lurra los primeros bilbaínos sedentarios partían de conceptos animistas que muchas veces no hacían referencia a accidentes geográficos sino a arquetipos derivados de su potente imaginación simbólica y a sonidos onomatopéyicos, como necesidad práctica de adaptar un léxico propio de una mente nómada a otro propio de una mente sedentaria. Hay que tener en cuenta que la mente simbólica de hominina nómada es la causa de la aparición del lenguaje articulado. Hominina no desarrolló primero el lenguaje articulado y a consecuencia de ello creó los símbolos…sino al revés.

Los símbolos surgieron en la mente de hominina a partir de las imágenes mentales que se iban recreando en su subconsciente, imágenes que derivaron en conceptos abstractos que eran incapaces de socializar con gesticulaciones y movimientos corporales o sonidos onomatopéyicos. Esta incapacidad le impelió a tirar de su cerebro izquierdo para empezar a transformar todos esos movimientos corporales y gesticulaciones en sonidos articulados a partir de las onomatopeyas. Por ello las onomatopeyas y los símbolos están en las raíces de los primeros topónimos de auskolarrak. Bil-bel-aho es el primer ejemplo de ello. Bil es una idea mental circular que abarca el universo por el que los gal-ak deambulan perdidos, donde solo hay muerte y nacimiento sin koi a lurra.

Bel es una vibración animada, un sonido de la naturaleza, que otorga vida a Bil. Y aho es la boca por la que Bil respira el bel… Las imágenes y los símbolos abstractos que se recreaban en el subconsciente de hominina para luego ser recreados y socializados mediante el lenguaje articulado es el efecto de la ciencia de hominina. Esta comienza por trabajar la piedra cuando no tenía religión ni lenguaje articulado. Hominina sostiene entre sus manos la piedra en bruto que ya sabe moldear para sus necesidad…y la mira atentamente “imaginando” como será cuando esté acabada de trabajar y sea una herramienta en sus manos. Este simple proceso mental va desarrollando la capacidad mental de hominina para recrear imágenes mentales que no están en su universo sensitivo.

Esta imaginación científica es el origen de los espíritus y de la religión, y la necesidad de transmitir los conceptos abstractos que su cerebro va recreando a consecuencia del desarrollo del hemisferio derecho, donde se genera la imaginación, impulsa los puntos el desarrollo del lenguaje que se encuentran en su hemisferio izquierdo, en una actividad cerebral pendular que es el origen del desarrollo evolutivo de la inteligencia de hominina. Trabaja la piedra cuando aun no tenía religión ni lenguaje articulado; esto desarrolla las imágenes en el hemisferio derecho, y estas le impulsan al desarrollo del lenguaje en el hemisferio izquierdo. Tal es la actividad pendular del cerebro que llevó a la plena humanización de hominina como sapiens sapiens. Y su capacidad para trabajar la piedra es causa de otro proceso que tiene que ver con su bipedización, que no es objeto de este análisis.

Así es que hominina fue primero científico, luego religioso, y con ello llegó al desarrollo del lenguaje articulado. Bil-bel-aho es primigeniamente un concepto mental, no geográfico, aunque luego pasaría a serlo, obviamente. Supone el tránsito entre el nomadismo y el sedentarismo. Es la madre de todos los topónimos auskolarras.

Bilbao, Bil-bel-aho en auskolarra, es el primer asentamiento sedentario de los vascos al norte de Aquitania, en el estuario de La Gironda. Allí se produjo a partir de la primera mitad del VI milenio el paso del euskera nómada y paleolítico al euskera sedentario y neolítico.

El estuario de La Gironda, Bil-bel-aho es el lugar primigenio del desarrollo del euskera de un pueblo con koi a lurra. El euskera de antes de la sedentarización en Bil-bel-aho se fue transformando a partir de este momento histórico.

https://joseangelh.wordpress.com/2019/06/09/primigenia-etimologia-del-gentilicio-de-los-vascos/

Primigenia etimología del gentilicio de los vascos

Auskolarrak, primeros agricultores neolíticos en Aquitania

Los vascos neolíticos primigenios llamaban “gal-ak” a los perdidos, los errantes, los nómadas, de ahí los gálatas de los griegos o los galos de los romanos. ¿Y como se llamaban a si mismos los vascos sedentarios que trabajaban la tierra en Bil-bel-aho?.

https://joseangelh.wordpress.com/2019/06/08/etimologia-euskera-de-burdeos/

Desde la perspectiva de la mente animista las palabras se forman con arquetipos tomados de la naturaleza geológica o biológica, y con sonidos onomatopéyicos. Uno de estos sonidos hacía referencia al acto de clavar los dientes sobre algo, “Ausk”. Entre los primeros agricultores clavar los dientes era la expresión que se utilizaba para clavar los aperos sobre la tierra, morder la tierra. Los vascos primigenios sedentarizados en Bil-bel-aho se llamaron asimismo “los de los prados mordidos”…”ausko-larra”. “Ausko” pasó a “eusko” formando “euskolarra”, y de ahí “eusk-era”. No se decían “los que muerden los prados”…sino “los de los prados mordidos”… A la tierra llana que servía para la labranza se referían como “larra”, prado. Los prados, “larrak”, eran los que mordían con sus aperos de labranza. Unieron el sonido onomatopéyico “ausk” con el sustantivo “larra” para formar su gentilicio.

Galak y auskolarrak, nómadas y sedentarios, fue la denominación que se dieron los vascos tras la escisión de la primera mitad del VI milenio. Los primeros desaparecerían absorbidos por otros galak mucho más numerosos, los indoeuropeos, mientras los segundos prevalecerían hasta hoy.

Los primeros trabajos agrícolas no consistían en surcos lineales hechos con arados manuales o de tracción animal, sino en simples agujeros excavados en la tierra a cierta distancia unos de otros para enterrar en ellos las semillas. De ahí la analogía mental con las marcas que dejaban los dientes sobre las pieles al ser tratadas para su escamado y sobado antes de ser usadas. La piel con la que se recubrirían sus cuerpos era como la tierra que recubría al círculo vivo, a Bil-bel, a Amalur. Auskolarrak la mordían para que generase vida en un ciclo de regeneración infinita.

De este razonamiento surgió el símbolo de la mordida como alegoría del cultivo de la tierra.

Pieles trabajadas a dentadas, tierras trabajadas como a dentadas. De ahí lo de los vascos como “los de los prados mordidos”, “auskolarrak”…