La Asamblea de Gestión Solidaria o asgeria

Índice

Introducción

1.- La ciencia como generadora del pensamiento religioso

  • 1.1.- La intuición mística de los forjadores de piedras
  • 1.2.- El misticismo despierta la facultad del habla

2. – Los orígenes cerebrales de la intención humana

  • 2.1.- Acerca de la coexistencia neurológica de instintos e intenciones
  • 2.2.- El surgimiento del sentimiento sobre nuestra singularidad
  • 2.3.- Las prioridades cerebrales en el tiempo presente

3.- El emerger de una alternativa económica integral

  • 3.1.- Acerca del ayuntamiento-entidad de depósito
  • 3.2.- La asgeria como unidad política-económica de máxima cercanía a las comunidades humanas
  • 3.3.- Metamorfosis implosiva

4.- La asgeria y el nuevo sistema financiero y crediticio

  • 4.1.- Condicionantes previos
  • 4.2.- La teoría de los Fondos Derivados puestos en común
  • 4.3.- El sistema de intereses inversos

5.- Los fundamentos mentales y jurídicos de la asgeria

  • 5.1.- Las razones de la prevalencia de la injusticia en el tiempo presente
  • 5.2.- Los fundamentos de la psicología bélica
  • 5.3.- Los fundamentos de la sociedad de cooperación
  • 5.4.- La solidaridad concebida como bien jurídico protegido
  • 5.5.- El análisis de la sociedad de cooperación postulada

6.- La sacralización del ejército en las sociedades humanas

  • 6.1.- Intencionalidad militarista de la revolución
  • 6.2.- Interactuación entre dinámica militarista y depredación financiera

Epílogo

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Propuesta para el análisis
 
En un mundo incendiado por el fuego de la injusticia, se necesita vertebrar una nueva dimensión mental que de origen a premisas diferentes a las que han venido sustanciando la historia humana hasta el tiempo presente, premisas a partir de las cuales habrían de sentarse las bases que implemenatrían el posibilismo sustentador de otra forma de vida.

 Introducción

La sistemática actividad científica que tenía lugar entre los homínidos desarrolló el potencial imaginativo que acabó derivando en pensamiento religioso, y la necesidad de transmitir los conceptos de esta nueva realidad cognitiva forzó la mente humana a desarrollar un lenguaje articulado.

Cuando se hace consciente de su capacidad para superponerse a la naturaleza, aquel ser al que la evolución llevaría a ser plenamente humano, comienza a percibir su singularidad en la naturaleza.

Su religiosidad desarrolla una psicología que le separa lentamente del mundo de los instintos y le sumerge en el de las intenciones profundas y ocultas.

La evolución homínida acaba derivando en el ser humano, que durante milenios sigue una forma de vida nómada. La psicología nómada le impide concebir la idea de acumular bienes, pues esta actividad es del todo incompatible con la vida errante que se ve obligado a llevar.

Pero en un momento de su devenir, descubre el secreto del cultivo de algunas plantas, y entonces sufre profundos cambios en su forma de vida. Comienza a sedentarizarse, y con ello conoce la posibilidad de acumular bienes, práctica que la forma de vida nómada hacía inviable

El cambio en su forma de vida supone la destrucción de la prevalencia de la solidaridad sobre el egoísmo..

La solidaridad era la manifestación social prevaleciente en el mundo nómada, pero en el mundo sedentario las pulsiones humanas hacían prevalecer el egoísmo individualista, fomentado por el posibilismo que favorecía el acaparamiento de riqueza.

Con la prevalencia del egoísmo sobre la solidaridad llegamos al tiempo presente, en el que se acepta como un hecho indiscutible que la sociedad humana se sustancie en un sistema económico donde las entidades financieras constituyen un elemento indisociable de cualquier organización social.

Esta aceptación aparentemente natural y por ende lógica, conforma una realidad psicológica que irremediablemente impele la inteligencia humana a buscar nuevos marcos de desarrollo humano en los que en cualquier caso, las estructuras económicas inherentes a ellos han de tener como premisa fundamental que todo sistema que pudiera idealizarse habrá de edificarse sobre redes bancarias…

Para unos la banca ha de estar privatizada, para otros ha de ser nacionalizada, pero fuera de estos parámetros la mente humana no ha logrado diseñar otra forma de organización socio-económica que suponga una superación histórica de las realidades económicas vigentes.

Esta superación debiera conllevar la edificación de una sociedad de cooperación que habría de edificarse sobre tres premisas fundamentales: unificar los entes políticos y económicos, dotar de un carácter de máxima cercanía a las comunidades humanas a estas nuevas entidades político-económicas, y promover que el espíritu de solidaridad que debe presidirlas tenga su reflejo en las normativas constitutivas de las mismas.

De su naturaleza participativa, su ausencia de liderato y funcionalidad meramente de gestión de los asuntos comunitarios, y del hecho de estar regidas por una ley de bases que antepongan la solidaridad como norma de obligado cumplimiento legal, la entidad resultante de la unificación de ayuntamiento y entidad de depósito se denominaría “Asamblea de Gestión Solidaria”, o como acrónimo asgeria.

1.- La ciencia como generadora del pensamiento religioso

1.1.- La intuición mística de los forjadores de piedras

La religión constituye un estado psicológico intermedio entre el desarrollo del espíritu científico y la aparición del lenguaje articulado en el ser humano.

Algo debió acontecer en el desarrollo psicológico de los homínidos para inducirlos a iniciarse en la consciencia transcendente.

Tal acontecimiento pudiera haber adquirido sustancia en el espíritu científico que comenzó a desarrollarse en un tiempo insondable en la mente homínida, el cual habría actuado como factor determinante que motivaría el surgimiento del pensamiento religioso en las generaciones de homínidos que aún habrían de venir.

La forma en que la ciencia habría incidido en la aparición de conceptos que se correspondían con realidades que iban más allá de las percibidas por los sentidos naturales, podría haber estado en la relación causa-efecto que se derivaría de la práctica científica.

Los homínidos que primero desarrollaron la ciencia de forjar la piedra podían quizás cazar algún animal eventualmente, pero no eran cazadores organizados, sino que subsistían gracias a la recolección de vegetales y a la carroña obtenida de animales muertos. Para facilitar esta última práctica podrían haber acabado ayudándose de instrumentos de piedra.

Estos instrumentos habrían requerido de un trabajo previo de acondicionamiento a fin de capacitarlos para desgarrar la carne de las piezas carroñeadas. Golpeando una piedra contra otra obtenían lascas cortantes que sustituían a la acción directa de sus dientes sobre el cuerpo del animal que se disponían a devorar.

La acción continua de trabajar de este modo la piedra iría desarrollando en el homínido la facultad imaginativa que le permitía visualizar la piedra en bruto ya transformada en el instrumento que luego utilizaría para hacer más fácil su vida diaria.

Sostenía entre sus manos la piedra en estado natural, y ahora la imaginaba transformada en el instrumento cortante que acabaría forjando.

Esta actividad cerebral que se desarrollaba de manera continua y sistemática, iría acumulándose en su memoria y acabaría formando parte sustancial de su organigrama genético. La capacidad científica se transmitiría así de generación en generación, incidiendo de manera ineludible en el potencial imaginativo que habría de caracterizar a las futuras comunidades de homínidos en proceso de humanización.

 1.2.- El misticismo despierta la facultad del habla

La capacidad para proyectar imágenes transfiguradas como consecuencia de su actividad científica, pudo haber dado origen a la recreación mental de un universo meta sensible, surgido del esfuerzo intelectual que suponía el diseñar mentalmente los instrumentos de piedra a fin de hacerlos útiles para sus necesidades de subsistencia.

Este esfuerzo intelectual sistematizado en el seno de los clanes de homínidos por necesidad, y transmitido por la memoria colectiva durante incontables generaciones, pudo haber sido el responsable de que la naturaleza hubiese acabado siendo derivada hacia un universo inmaterial.

¿Cómo pudo haber acontecido a nivel psicológico el paso que llevó de concebir únicamente una realidad física, a concebir también otra realidad paralela no perceptible por los sentidos naturales?.

Como el desarrollo cerebral solo permite extrapolar conceptos a partir de lo conocido, pudo haber sido la realidad imaginaria que mediaba entre la piedra en estado natural y la de su estado ya forjada por el trabajo de la mano homínida, de la que surgieron los conceptos de espíritus.

El trabajo de forjar la piedra es metódico. El científico que lo realiza ha acumulado un conocimiento inmemorial que le permite imaginar como va a quedar la piedra después de trabajarla para adaptarla a sus necesidades. Su cerebro derecho se potencia de tal manera que sus visualizaciones dejan de limitarse a las de las piedras que sostiene entre sus manos, y comienzan estas entonces a extenderse a otras realidades de su mundo natural.

Las visualizaciones inciden a su vez en provocarle un estado de perplejidad que le impelen a buscar respuestas. El miedo que genera sus visualizaciones es entonces una consecuencia de su sumergimiento en la creencia transcendente, y no la causa de esta.

El deseo de paliar su angustia le hace buscar referentes en la naturaleza que le sirvan como arquetipo para derivarla, y encontrar la forma apaciguar el influjo negativo de esas fuerzas intangibles y desconocidas que con su propia mente ha recreado a consecuencia de su actividad científica.

Con su cerebro izquierdo indagó en la naturaleza circundante, y fijó entonces su atención en los cielos, donde en el interminable ciclo que suponía la alternancia de luz y obscuridad encontró la réplica a los impulsos de su cerebro derecho que le hacían concebir un universo bipolar.

Combinando sonidos y movimientos articulaba las relaciones sociales a las que le impulsaba su instinto gregario, más de tal manera no podía sino expresar conceptos e ideas extraídos de la naturaleza perceptible.

Su cerebro le permitía transmitir la realidad perceptible a través de aquellos métodos de comunicación, pero estos se revelaban insuficientes para transmitir ideas procedentes del mundo imperceptible por los sentidos naturales.

El hemisferio cerebral derecho que desarrollaba su imaginación y le sumergía en la consciencia transcendente, forzó a su ver el desarrollo fisiológico del hemisferio cerebral izquierdo, ante la necesidad de transmitir las nuevas conceptualizaciones originadas en el imaginario universo inmaterial.

De tal manera se desarrollaron y ampliaron las diversas gamas de sonidos que brotaban de su garganta, proceso que incidiría en el desarrollo anatómico cerebral capacitándolo para comunicarse con un lenguaje articulado, y así poder transmitir y cohesionar al grupo ante la emergente realidad cognitiva.

Dotado del lenguaje articulado, se fue capacitando su cerebro para razonar con un pensamiento cada vez más elaborado La evolución del cerebro humano ha sido el resultado de un desarrollo pendular entre los hemisferios, puesto que el desarrollo del uno incidía en el del otro.

Si nuestro despertar a la consciencia de una realidad no sensorial fue la consecuencia del desarrollo
de nuestro espíritu científico, el desarrollo del lenguaje articulado fue a su vez la consecuencia de la necesidad de transmitir las imágenes y los conceptos generados en aquella realidad paralela.

El fundamento del pensamiento religioso es por tanto de naturaleza intelectual.

2.- Los orígenes cerebrales de la intención

2.1.- Acerca de la coexistencia neurológica de instintos e intenciones

Cuando la actividad cerebral presente en el ser homínido que domina la técnica de forjar la piedra hace que las imágenes transfiguradas percibidas comiencen a formar parte cotidiana de su universo mental, la necesidad de socialización imperante en el seno del grupo va a interactuar con esta realidad neurofisiológica para impelerle a esforzarse en manifestar una intención cognitiva con la que capacitarse para transmitir la nueva realidad mental recreada en su mente.

Este esfuerzo derivado de su relación con el mundo meta sensorial va a estimular entonces los centros cerebrales que anatómicamente le facultarán para desarrollar un lenguaje articulado.

La intención hace su aparición en la psicología homínida a consecuencia del esfuerzo por transmitir conocimientos meta sensoriales, hecho que acabará por posicionar al ser dotado de esta nueva forma de inteligencia más allá del mundo dominado exclusivamente por los instintos.

Ello va a significar que al revestir sus actos de intención, y no solo de instinto, el ser homínido incida decididamente en el camino de su lenta separación del mundo animal.

La intención pasa entonces a constituirse en el signo invisible que determinará la esencia misma de su voluntad.

El conocimiento de lo meta sensorial se transmite en la forma de una memoria ontológica que irá dominando y condicionando generación tras generación la psicología de los distintos grupos homínidos, hasta el punto en que el pensamiento religioso llegue a constituir un elemento socializador inseparable del ser que con el tiempo acabará alcanzando su plena humanidad.

El pensamiento religioso se manifiesta en la forma de rituales que constituyen expresiones de la intención que guía su vida, resultando que el mundo de los instintos que conforma su psicología animal, convive en su mente con el mundo de las intenciones profundas que empieza a conformarse en ella como una psicología paralela.

La intención que impulsa al ser dotado de esta facultad irá moldeando su mundo, y asentando las premisas sobre las que habrán de edificarse las futuras construcciones históricas que acabarán siendo asociadas a la naturaleza humana. Pero esta intención que habrá de conducirle hacia su plena humanidad no dejará nunca de coexistir con su instinto animal.

2.2.- El surgimiento del sentimiento sobre nuestra singularidad

Esta facultad que nace a consecuencia de la necesidad de socializar el universo meta sensorial que hasta entonces solo interioriza en su mente, va a conformar un signo característico de la inteligencia humana…, el de la capacidad de ocultar el verdadero propósito de nuestras acciones y engañar con ello a nuestros congéneres..

El modo en que el surgimiento de la intención va a repercutir en la naturaleza humana se manifestará en el desarrollo de la auto conciencia, y por lo tanto en el de la individualidad, que se ve favorecida por el desarrollo de un conocimiento íntimo que en última instancia solo atañe al portador de la misma..

La visualización de imágenes transfiguradas se va transmutando en pensamiento religioso en la medida en que esta interactúa con la intención cognitiva para transmitirlas y socializar al grupo, incidiendo de tal modo en su individualidad…, pero no aún en la consciencia sobre su singularidad.

La conciencia sobre la individualidad diluye lo múltiple en lo indivisible, pero no hace que el ser dotado de intención profunda en sus actos se sienta especial respecto al resto de animales con los que convive, pues su inteligencia le hace concebir seres sin forma poblando todas las cosas de la naturaleza.

Su latente memoria ontológica le hace sentirse conectado a la realidad transcendente que su cerebro ha recreado, y ese sentimiento de conexión es el responsable de que conciba su individualidad como un ente que aunque personalizado, se encuentra unido a un todo que abarca la naturaleza en su conjunto.

Su individualidad se manifiesta en las facultades de sus sentidos naturales, pero su inteligencia la concibe proveniente de la realidad paralela situada más allá de sus limitaciones sensoriales.

En un tiempo ignoto, la inteligencia y la espiritualidad que distinguían a los homínidos podían constituir facultades que desde su percepción se superponían la una a la otra, por lo que no había establecida diferenciación entre capacidad científica y pensamiento religioso.

Los homínidos que vivían fusionados con la naturaleza concebían una realidad poblada por seres y cosas que estaban habitadas por formas invisibles, tal como a si mismos se consideraban. Esta creencia les imposibilitaba entonces para reconocerse a si mismos como seres extraordinarios dotados de una singularidad única como especie en el mundo.

Si el hecho de sentirse habitado por un ser invisible hubiera sido la condición para discernir acerca de que en ello habría de residir la razón para considerarlo consciente de su singularidad en la naturaleza, no tendrían lógica que también hubiese discernido la mente homínida acerca de que tales seres invisibles debían poblar también la montaña, el árbol, el cuerpo celeste, o el animal..

El sentimiento sobre su singularidad debe haber derivado de su capacidad para superponerse a la naturaleza, no del hecho de poseer pensamiento religioso, que lo que hacía era precisamente sumergirlo en la consciencia de que a pesar de poseer personalidad individual, formaba parte de un todo indisoluble..

Pero ocurrió que en un momento de su devenir por el mundo, el homínido que se topó con el fuego encontró la forma de controlarlo.

El fuego no incidió en modo alguno en nuestro despertar a la consciencia transcendente, tal como algunas teorías acerca de la aparición de la religión sugieren, pues esta estaba ya despierta cuando el homínido logró dominarlo. Lo que este hecho supuso realmente para el ser que en un tiempo ignoto evolucionaría en el homo sapiens sapiens, fue el despertar a la consciencia de que con el conocimiento del control del fuego en sus manos podría llegar a dominar la naturaleza circundante.

Dotado de esta poderosa facultad, la mente homínida encontró la forma de imponerse a su entorno, y con ello la necesidad de dominio comenzó a formar parte de nuestras prioridades cerebrales.

El pensamiento religioso que hacía sentir a su poseedor que formaba parte de un todo con la naturaleza, se contaminó con el deseo de dominio que se fue desarrollando a partir del control del fuego, y ambos pasaron a fusionarse y confundirse en una única dinámica intencional que en el transcurso de nuestra evolución a pasado a formar parte de la información subyacente en nuestra memoria genética.

2.3.- Las prioridades cerebrales en el tiempo presente

El ser humano moderno ha erguido históricamente estructuras geopolíticas edificadas sobre las premisas de la necesidad de controlar el poder, legitimación del ejercicio de la violencia desde este, y favorecimiento de la acumulación de riquezas como supuesta necesidad intrínseca del ser humano.

Premisas todas ellas antagónicas con el espíritu de solidaridad natural que debiera presidir las relaciones interhumanas, y de los seres humanos con el mundo que le rodea.

En un mundo fuertemente jerarquizado y dominado por una humanidad depredadora que ha justificado su actividad destructiva en la supuesta naturaleza humana, hemos reflejado nuestros deseos egoístas en las estructuras políticas y económicas que rigen nuestras vidas, confundiendo los mismos con nuestra naturaleza primordial.

La sociedad de cooperación por los que muchos espíritus críticos con la injusticia imperante abogan, no podrá edificarse sobre el hedor de las premisas vigentes. Por ello se hace imprescindible redirigir nuestras prioridades cerebrales hacia una dimensión mental donde se prescinda de la necesidad de ejercer el poder, legitimar la violencia desde este, y de acumular riquezas en el sentido capitalista.

La deconstrucción del orden bancario y geopolítico vigente debiera ir encaminado a la consecución de este objetivo, a fin de que a partir de ello podamos redimensionar nuestras prioridades.

Este nuevo enfoque mental necesita de una contrapartida en una propuesta tangible de otra forma de organización social, puesto que cambio de prioridades cerebrales y de organización político-económica resultan elementos inseparables

3.- El emerger de una alternativa económica integral

3.1.- Acerca del ayuntamiento-entidad de depósito

Como alternativa económica integral al vigente orden económico-financiero, quizás sería oportuno reflexionar acerca de la posibilidad de plantearse la necesidad de disolver la estructura bancaria imperante.

No se trataría de innovar para reformar lo establecido, ni de destruir lo como viejo percibido, sino de deconstruir lo conocido para reflexionar sobre lo que de esencial hay en ello, y hallar así el modo de construir otro tipo de sociedad con la premisa de la cooperación como regla.

En tal razón estaría el sentido de la deconstrucción del orden económico-financiero mundial.

En base a este razonamiento, podría reflexionarse en torno al hecho de que las estructuras bancarias imperantes podrían ser prescindibles.

Deconstruirlas significaría, en mi opinión, tomar lo que de ellas hay de esencial, depósito y custodia del dinero, y asimilarlas a las estructuras de los ayuntamientos, de modo tal que ayuntamiento y entidad de depósito fuesen lo mismo.

Las sucursales bancarias no habrían de ser en la sociedad de cooperación más que oficinas descentralizadas del ayuntamiento donde podrían efectuarse depósitos de dinero.

El dinero solo podría depositarse en tu ayuntamiento..y ninguna entidad de depósito de dinero podría sobrepasar el ámbito municipal.

No habría necesidad entonces de que la sociedad de cooperación contase con orden bancario alguno, ni privado ni público.

Se trataría de promover la disolución del orden bancario mundial y su sustitución por una alternativa basada en el ayuntamiento-entidad de depósito como base de la estructura económico-financiera sobre la que habría de edificarse la sociedad de cooperación.

La implementación del nuevo sistema económico-financiero basado en el ayuntamiento-entidad de depósito, debe a su vez edificarse sobre la premisa de que esta nueva forma económica-financiera debe articular todos los mecanismos necesarios que impidan tanto la acumulación de riqueza en manos privadas como la circulación mundial de capitales inherente a esta.

El ayuntamiento-entidad de depósito o asamblea de gestión solidaria (Asgeria), debiera ser en todo momento el responsable de custodiar el dinero en el depositado.

Los ayuntamientos que pudieran, habrían entonces de destinar una parte del dinero por ellos custodiados a hacer funcionar la sociedad de cooperación.

Para ello destinarían fondos a desarrollo de infraestructuras o de bienestar social (educación, sanidad, pensiones, cultura, u otros) que nunca dejarían de estar custodiados por el propio ayuntamiento-entidad de depósito.

Los capitales custodiados por el ayuntamiento-entidad de depósito solo saldrían de este en el momento en que debiera financiarse la finalidad a la que el fondo concreto hubiese sido destinado.

3.2.- La asgeria como unidad política-económica de máxima cercanía a las comunidades humanas

La implementación de la alternativa económica integral edificada sobre la base de la asgeria (asamblea de gestión solidaria) conllevaría la superación del concepto de estado como marco geopolítico.

La asgeria sería la estructura político-económica mínima..y también la máxima.

No habría de existir pues el “estado”.

No se trataría de crear micro estados al modo de las antiguas polis griegas, sino estructuras cercanas a las necesidades humanas que sustentasen la sociedad de cooperación..finalidad última de la asgeria.

No hay pues intención de minimizar las estructuras del estado para proyectarlas a la asgeria..sino de sustituir la vigente estructura geopolítica mundial basada en la relación-confrontación de los estados por otra basada en la cooperación entre asgerias..

Ejércitos, bancos, multinacionales, poderes políticos o financieros, no habrían de tener cabida en la sociedad de cooperación.

La banca nacionalizada está ligada al concepto de estado y poder político.

En la sociedad de cooperación no tiene cabida la posibilidad de acumulación de riqueza..ni en manos de podres privados, ni en manos de poderes asociados a los aparatos estatalizados del estado.

No existen estructuras de ámbito estatal, solo de municipalidades asociadas en espíritu de cooperación. Los fondos que las asgerias destinen a desarrollo de infraestructuras o bienestar social son comunes, pero en todo momento controlados por la asamblea de cada asgeria.

No hay pues margen para el establecimiento de un poder financiero mundial.

Las asgerias funcionan financieramente en red, por lo que los depósitos de los ciudadanos en estos pueden ser transferibles de una asgeria a otra cuando así lo requiera el interesado.

Las asgerias derivan una porción de su presupuesto a un fondo común destinado exclusivamente a la concesión de microcréditos

Esto requeriría de la implementación de nuevas normas financieras, ajustadas a la nueva estructura económica de la sociedad de cooperación.

Habría que deconstruir nuestra estructura mental para concebir como tendría que edificarse la sociedad de cooperación, pues esta nada tiene que ver con las geopolíticas vigentes.

Las asgerias no tendrían por qué corresponderse con las actuales estructuras municipales..podrían variar su tamaño en base a la premisa de que la misma ha de suponer máxima cercanía al ciudadano y eficacia en el espíritu de cooperación.

Las asgerias de Nouakchott, Seul, u Oslo, tendrían evidentemente una enorme disparidad de recursos financieros entre ellas…pero esta es la realidad sociológica de la que se parte.

Todos los recursos financieros estarían en manos de la asamblea de cada asgeria..todos..y las más ricas habrían de destinar parte de sus recursos al desarrollo estructural de las más pobres.

Ni multinacionales, ni banco mundial, ni fondo monetario internacional marcando las pautas económicas-financieras de las asgerias.

El concepto de desarrollo y justicia social se hace siempre teniendo en cuenta el marco de la asgeria como referencia, no el estado, potenciándose pues el desarrollo de la asgeria, y de ninguna otra estructura geopolítica superior a esta.

La acumulación de riqueza (lo que actualmente entendemos por ello) no es ya posible en la sociedad de cooperación, pues el objetivo de esta es el desarrollo sostenible y la implementación de la justicia social.

Teniendo siempre como marco de desarrollo e implementación de estas metas la asgeria..unidad política-económica de máxima cercanía a las comunidades humanas.

 3.3.- Metamorfosis implosiva

La estructura bancaria vigente constituye el reflejo materializado del espíritu humano de codicia. No es la consecuencia de la necesidad de organizar la vida humana en sociedades complejas, sino que es la consecuencia de la necesidad de canalizar el deseo humano de acumulación de riquezas.

Por ello la sociedad de cooperación edificada sobre las asgerias no debiera permitir la continuidad de esta dinámica económica-financiera corrupta.

El espíritu de cooperación que se canalizaría a través de la implementación de una dinámica política-económica diferente a la históricamente conocida debiera siempre manifestarse con perspectiva global, pues la democracia y la justicia social que se derivarían de este espíritu de cooperación habrán de ser demandados para todos los seres humanos..o no tendrá este sustancia alguna.

La visión que preside las vidas del ser humano en la actualidad basada en la necesidad de crear riquezas para asegurar un supuesto bienestar social es errónea..tanto que la expresión “creación de riqueza”, oculta la verdadera razón de la injusticia imperante en el mundo, pues se basa en la riqueza de unos pocos a costa de negarles las necesidades básicas a la inmensa mayoría de seres humanos.

Todo gira así en torno a la desesperada necesidad de generar dinero..y más dinero.. poniendo así a los seres humanos en la disyuntiva de tener que condicionar toda su existencia al hecho de verse irremediablemente abocados a la constante vivificación de esta nefasta premisa.

Más si deconstruyesemos al ser humano, apreciaríamos la verdadera necesidad vital latente en su esencia… la de la cooperación… y a la estimulación de esta habríamos de otorgar entonces nuestra prioridad como seres organizados en sociedad.

En esforzarnos en vitalizar el espíritu de cooperación en lugar de fomentar la creación de una riqueza entendida como acumulación de dinero está la razón de la implementación de la sociedad de cooperación… edificada sobre el principio de interacción entre ayuntamientos y entidades de depósito de dinero.

Asgeria como fundamento de la sociedad de cooperación… no el estado ni la nación cimentados sobre la corrupta estructura bancaria global.

Esta estructura es la consecuencia natural de la mentalidad capitalista que rige en el mundo.

La revolución debiera tener entonces una naturaleza implosiva, dirigida a sustituir nuestro afán por acumular riquezas, por otro que consista en estimular nuestro espíritu de cooperación, auténtica necesidad esencial del ser humano.

Sin proponerse la derogación de todos los mecanismos económico-financieros que permiten la acumulación de riqueza en el sentido capitalista del término, no se cumplirá la conditio sine qua non la implementación de una sociedad de cooperación podrá ser posible.

Toda revolución que no implique una metamorfosis implosiva en las prioridades humanas habrá de ser baldía.

4.- La asgeria y el nuevo sistema financiero y crediticio

4.1.- Condicionantes previos

Los cambios de poder político producto de revoluciones teóricamente anti capitalistas, han nacionalizado las redes bancarias con intención de poder establecer parámetros económicos que hagan posible una sociedad donde no imperen las enormes deferencias sociales características de los países regidos por los vaivenes del mercado. Pero en la práctica estos aparentes cambios políticos y económicos no han supuesto más que alteraciones meramente estéticas. La clase dirigente acapara patrimonio ilimitadamente, y continúa la mentalidad que considera necesaria la existencia de estructuras militares que constituyan el brazo armado del estado.

La mentalidad destructiva respecto del orden capitalista no ha servido entonces para edificar sociedades justas y humanas, sino un capitalismo de estado injusto e inhumano.

Históricamente hemos considerado al estado y su inherente orden bancario como la forma irremediable en que el ser humano ha de organizarse, y partiendo de tal premisa consideramos utopía toda forma de organización social que no tenga en cuenta estado ni orden bancario alguno, pues no concebimos la idea de organizarnos al margen de la implementación de estas estructuras.

La mentalidad deconstructiva supone indagar en que lo que de esencial hay en aquello que consideramos imprescindible, y a raíz de ello hacerlo perceptible a la inteligencia humana para poder analizarlo y razonar sobre como podemos utilizarlo para construir otro tipo de sociedad.

De tal manera la función bancaria, depósitos, custodia, transferencia y crédito, tal como históricamente la conocemos, debe ser replanteada y rediseñada a partir de estructuras diferentes a las conocidas.

No se trata de trasplantar la función bancaria a la asgeria, sino solo hacerlo de la necesidad básica, de modo que el depósito, custodia, transferencia, o canalización de créditos, queden insertados en una institución ajena a la bancaria.

Previa a la implementación de la sociedad de cooperación, habría que desarrollar otras premisas imprescindible, tales como la condonación de la deuda a nivel mundial, o el establecimiento de normas que favoreciesen el acceso gratuito y universal al agua, la salud, la educación, la energía, o la vivienda.

Una economía basada en la solidaridad solo es posible si realmente el ser humano desea el cambio, pues nadie puede ser obligado a cambiar por la fuerza.

Las normas financieras que habrían de regir las asgerias serían rediseñadas para adaptarse al requerimiento de solidaridad, desterrando prácticas tan nefastas como la usura.

¿Cómo habría de ser esto en la práctica posible?

4.2.- La teoría de los Fondos Derivados puestos en común

La alternativa a la forma de vida inhumanamente competitiva en la que el ser humano se ve abocado a vivir, en la que el bienestar de unos pocos se cimenta sobre la privación de muchos otros seres humanos de sus derechos más básicos pasa, desde mi punto de vista, por la necesidad de deconstruir los conceptos de estado y economía.

De este ejercicio de revaluación de los parámetros que condicionan nuestro modo de vida, surge la alternativa basada en la interacción entre ayuntamiento y entidades de depósito hasta su fusión en una única entidad de naturaleza política-económica, la asamblea de gestión solidaria o asgeria, cuya finalidad, reflejada desde su propio nombre, es el fomento de un nuevo espíritu económico basado en la cooperación entre las diferentes comunidades humanas.

De tal manera que el estado y la economía del enriquecimiento, pasa a ser sustituido por la asgeria y la economía de cooperación.

La economía de cooperación deseada por muchos seres humanos debe edificarse y expandirse demoliendo las estructuras inherentes al estado y a las redes bancarias.

El ideal ético de la ayuda mutua y la cooperación conlleva la necesidad de un cambio espiritual, que debe ser dotado de esencia real para que el mismo no quede en una propuesta baldía.

La propuesta debiera limitarse en principio a solicitar la desestructuración de la estructura bancaria mundial, y su sustitución por un sistema de depósitos de dinero ligados a las administraciones locales.

La capacidad de financiación habría de residir en las asgerias… articulándose en el nivel superior al local Fondos Comunes dirigidos al fomento de actividades de desarrollo de infraestructuras o de bienestar social..

Estos Fondos Comunes no debieran constituirse nunca en entidades de depósito de ámbito superior al municipal… puesto que si así ocurriese acabarían constituyéndose en entidades bancarias que traicionarían el espíritu de la sociedad de cooperación.

Sería importante que uno de estos fondos, elaborado a partir de aportaciones de cada asgeria según su capacidad, fuese un Fondo Especial de Microcréditos, destinado a la concesión de préstamos de pequeña cuantía.

El préstamo se solicita en tu asgeria, que es la institución canalizadora del mismo, pero el importe sale del Fondo Especial de Microcréditos.

Pero cuando lo vayas devolviendo lo harás directamente a tu asgeria, que no necesitará cobrar otros intereses más que los que se generen a consecuencia del IPC anual, si lo hubiere.

La asgeria se limitará anualmente a hacer su contribución al Fondo Especial de Microcréditos, que podrá generar intereses por si mismo, por lo que no tendrá porqué producir pérdidas.

Durante todo el año este Fondo iría recibiendo las aportaciones de distintas asgerias, a las que por tanto correspondería derivar ingresos en distintas épocas del año.

Empleo el término “derivar ingresos” y no “efectuar ingresos” con intención de significar que en realidad el dinero destinado al Fondo Especial de Microcréditos..así como a cualquiera de los otros Fondos puestos en común..permanecería en todo momento custodiado por la asgeria correspondiente..

El sistema de Fondos Derivados puestos en común podría aplicarse a otros tipos de canalización de créditos.

4.3.- El sistema de intereses inversos

Las asgerias, que controlan todos los recursos financieros, los ponen en común a través de la implementación de un sistema integrado de Fondos Comunes, que tejen redes de interdependencia entre todas las asgerias, y de solidaridad entre las comunidades humanas que las conforman.

Las asgerias deben constituirse con la premisa de favorecer la máxima cercanía de estas a las comunidades humanas. Evidentemente este es un concepto relativo que tendrá diferente edificación dependiendo de la comunidad humana que tratemos. Puede sustentarse sobre criterios poblacionales variable de un área a otra. La población de Barcelona, por ejemplo, puede considerar oportuno establecer en su ámbito municipal 2, 3, o 4 asgerias, y la de La Orotava una sola para todo su ámbito municipal. Esto debe ser una elección propia de cada comunidad ciudadana atendiendo a los criterios que cada una juzgue más adecuados.

Las asgerias no están sujetas al principio irreductible de la territorialidad, sino que están basadas en otros principios de humanidad donde el ser humano es el centro en torno al que ha de girar toda la construcción económica. En esta premisa radica la naturaleza de máxima cercanía a las comunidades humanas de las que ha de estar basada la asgeria.

La solidaridad es el principio rector de la sociedad de cooperación, no el poder económico, político, o militar. Hay que concebir entonces la asgeria desde premisas mentales distintas a las que en el tiempo presente condiciona nuestra psicología. Si no hay un deseo de cambio que surja desde nuestra interioridad,
la asgeria no tiene sentido, pues solo lo tiene si hay una verdadera intención de fomentar la solidaridad y edificar con ello la justicia humana, hasta ahora desconocida.

Un nuevo sistema económico que tenga en cuenta la realidad de las comunidades humanas en el ámbito municipal puede eliminar las lacras que suponen el estado, el ejército, y la banca. Pero para que deje de ser una utopía se necesita precisamente otra realidad económica acorde al desarrollo de una nueva mentalidad solidaria.

Una sociedad de cooperación basada en las asgerias como unidades político-económicas fundamentales no es una utopía, sino una necesidad.

El mundo inhumano en el que vivimos es la utopía que nosotros mismos hemos edificado, cambiar este estado es cuestión de tener verdadera voluntad de hacerlo, y de comenzar a diseñar y planificar las bases mentales para conseguirlo.

Nos hacen creer que la utopía es el diseño de otro tipo de sociedad al margen de esta condicionada en esencia por la guía indefectible de la codicia humana, y lo creemos así de manera natural, por inercia mental..más en realidad la utopía es precisamente el mundo en el que vivimos.

La sociedad de cooperación basada en las asgerias está por diseñar. Hay que elaborar propuestas destinadas a una fase previa, en la cual adquiriría sentido la exigencia de disolución de las estructuras militares, o del acceso gratuito y universal al agua, la sanidad, la educación, la energía, y la vivienda, exigencias que debieran ser asociadas indefectiblemente a la idea de sociedad de cooperación.

Para todo ello se precisa de otra dimensión mental destina a cambiar las prioridades humanas; la alternativa económica integral no sería en realidad sino el efecto de este cambio de prioridades.

Ni utopías ni filosofías inconsistentes en la práctica, sino cambio mental, acceso gratuito y universal al agua, la sanidad, la educación, la energía, y la vivienda. Disolución del orden bancario mundial e imbricación de lo esencial de la estructura bancaria, o lo que es lo mismo, deposito, custodia, y canalización de créditos, en el ámbito administrativo municipal. Disolución de los ejércitos y estructuración de una red de Fondos Comunes Integrados constituidos por los recursos financieros de las asgerias.

Las asgerias cuentan con cuentas de depósitos que generan intereses por tener el dinero custodiado en ellas durante tiempos marcados, intereses que habrían de repartirse entre el ciudadano o la empresa privada propietaria del dinero depositado y la asgeria.

La proporción de intereses que se queda la asgeria es derivada por esta a la red integral de los Fondos Comunes, no el dinero que los ciudadanos particulares o las empresas tienen en las cuentas de las asgerias. El ciudadano particular o la empresa disponen en todo momento libremente del dinero que han depositado en su cuenta de la asgeria, y de los intereses proporcionales que le corresponden.

La asgeria es la recaudadora de todos los impuestos, que también destina a la red integral de Fondos Comunes, junto con la proporción de los intereses que le corresponde de las cuentas de depósito de particulares y empresas.

En la sociedad de cooperación, la acumulación de riqueza patrimonial es un concepto susceptible de ser limitado normativamente. Quedan al margen del condicionante del dinero conceptos básicos como sanidad, educación, agua, energía, y vivienda, que deben ser de acceso gratuito y universal para todo ser humano. En lo referente al acceso al agua, se debe garantizar gratuitamente un mínimo por vivienda particular que se condicionará a diferentes criterios.

Se establece un límite máximo de acumulación patrimonial, siendo esto posible porque todos los recursos financieros son controlados en el nivel de la asgeria. Se puede entonces acumular patrimonio por encima del nivel básico establecido para todo ser humano, si así se desea y se lo puede cada cual permitir, pero se establece un límite para acumularlo.

Se ha de establecer para ello un índice de acumulación patrimonial, que habrá de tener en cuenta las realidades económicas hoy en día delimitadas dentro de los marcos de los estados vigentes, por lo que estos índices serán diferentes atendiendo a la realidad económica a la que se aplique. Toda acumulación de patrimonio por encima de este índice habrá de revertir en el control público, que lo derivará dinerariamente para constituir el embrión de la red integral de Fondos Comunes.

El ahorro es una opción legítima, no una acumulación patrimonial ilícita por encima de lo normativamente estipulado.

El dinero del que disponen las asgerias es el proveniente de los impuestos recaudados por cada una de ellas, así como el de los intereses generados por las cuentas de particulares y empresas privadas colocadas en las cuentas de depósito, siempre en la proporción que sobre estos corresponda ser asignado normativamente a la asgeria. Estos recursos de las asgerias resultan derivados a la red integral de Fondos Comunes con la finalidad de hacer funcionar la sociedad de cooperación.

La propiedad privada se permite en sectores que no estén destinados a cubrir necesidades básicas de los seres humanos.

La sociedad de cooperación garantiza los mínimos básicos, sanidad, educación, acceso al agua, vivienda, o energía, entre otros, que se financian con recursos provenientes de la red integral de Fondos Comunes.

Esta red integral de Fondos Comunes dispone de cuentas especializadas que tienen como función intervenir en el sistema crediticio.

Las cuotas por los créditos concedidos a particulares se devuelven periódicamente a la asgeria sin intereses, por la razón de que cada una de estas cuotas que se va reintegrando, es derivada por la asgeria a las cuentas especializadas de la red integral de Fondos Comunes, donde se van a generar los intereses que aquella se quedará, haciéndose así innecesario aplicarlos directamente a quienes han solicitado el préstamo. Esta política crediticia puede ser igualmente aplicable a las pequeñas empresas que soliciten créditos, no así a empresas de determinado tamaño que si deberían de tener incrementos de intereses en sus deudas crediticias, a no ser que la empresa acordase compensar el pago de los intereses generados por su préstamo, por el pago a la asgeria de los intereses que normativamente le corresponderían de sus cuentas de depósito.

En la sociedad de cooperación, el concepto de interés tiene por tanto una conceptualización inversa a la que por el entendemos en el tiempo presente, puesto que al generarse estos estos en el entramado de los Fondos Comunes, no han de repercutir como una losa que ahoga al ciudadano, sino todo lo contrario..

Si durante el tiempo en que el ciudadano está devolviendo su crédito a la asgeria se genera una subida del i.p.c., esté se incrementaría sobre la cuantía sin interés que periódicamente se ha de devolver..si el sistema acaba generando i.p.c..

Todo ello con la finalidad de hacer perfectamente viable el sostenimiento de una sociedad donde haya acceso gratuito y universal a la sanidad, la educación, el agua, la energía o la vivienda.

El planteamiento de la sociedad de cooperación no es el de un mundo donde se repriman las iniciativas particulares en muchos sectores que pueden resultar enriquecedoras para el conjunto de la sociedad, y por lo tanto repercutir en el bienestar social de toda la comunidad humana.

De hecho, habría de haber Fondos Comunes específicos destinados a favorecer iniciativas empresariales particulares, que en modo alguno habrán de ser impedidas. Estos Fondos habrían de nutrirse en parte precisamente de la proporción que de los intereses generados por las cuentas de depósito de las empresas correspondiesen normativamente a las asgerias.

No habrá de haber lugar para la usura en la sociedad de cooperación.

4.4.- La implementación fiscal del Pago Límite en Efectivo (Palivo)

La sociedad de cooperación implementa la premisa de que toda operación de compra de bienes o servicios está sujeta a una legislación comercial y fiscal que reconoce legalmente un Pago Límite en Efectivo (palivo).

La cuantía que se fija por este concepto puede quedar comprendida entre el 30 y el 60 % del salario mínimo establecido.

Se establece también un Pago Límite en Efectivo por período anual, de tal modo que si por ejemplo un palivo se fija en 400€, se pueden pagar cuantías en efectivo por valor de 12, 20, o 30 palivos anuales.

Todo importe superior al valor del Pago Límite en Efectivo se ha de efectuar en tarjeta, cheque, o transferencia.

La finalidad de sujetar los pagos en efectivo a un límite legal reside en implementar un nuevo posibilismo social, el cual ha de repercutir en la lucha eficaz contra la corrupción, el crimen, y el blanqueo de dinero organizado.

Los sistemas de cuentas de depósitos de dinero imbricadas en las asgerias y las limitaciones a la acumulación de patrimonio, se complementan con el establecimiento de los mecanismos fiscales y económicos que habrán de derivarse de la implantación del Pago Límite en Efectivo, todo ello en la dirección de transformar el posibilismo social que rige en el tiempo presente, disolviendo de tal modo las nefastas consecuencias que este tiene sobre la estimulación mental del afán humano de codicia.

La ambición entendida como afán de superación y acceso a bienes materiales por encima de lo necesario no es en si misma un impulso negativo; la codicia depredadora que rige el tiempo presente es en cambio causa de incontables abominaciones.

5.- Los fundamentos mentales y jurídicos de la asgeria

5.1.- Las razones de la prevalencia de la injusticia en el tiempo presente

La causa del fracaso histórico del liberalismo ha residido en contradecir en su desarrollo práctico su principio fundacional básico, el de colocar al ser humano como centro neurálgico en torno al que ha de girar toda construcción económica.

La teoría del “dejar hacer”, que el liberalismo filosófico expone por medio de la expresión francesa Laissez faire, ha conllevado que el ser humano se vea irremediablemente condenado a ser un mero objeto al servicio del poder financiero, el cual utiliza al estado y al poder militar que le es consustancial, para imponer en el mundo la inhumanidad que en el tiempo presente percibimos como inherente a la forma de vida que los seres humanos nos hemos dado.

Para el Liberalismo, el ser humano no cuenta más que como parte del engranaje que hace funcionar los intereses financieros de las grandes corporaciones empresariales.

Esta consideración del ser humano genera un pensamiento que hace del Liberalismo una doctrina política y económica indisolublemente ligado a la filosofía que concibe la guerra como un instrumento legitimo, necesario, y eficaz, en la imposición de ese orden político y económico que ha de someter a la sociedad humana a la codicia y a la depredación de las poderosas corporaciones “Laissez faire”, entendidas estas como grandes emporios empresariales o estatales que han de imponer su voluntad en el mundo para supeditar los recursos financieros a su control absoluto.

5.2.- Los fundamentos de la psicología bélica

Analizando la razón del surgimiento de los primeros núcleos urbanos en Mesopotamia, podemos conocer como aquellos comenzaron a ser levantados sobre elevaciones del terreno a fin de procurar guarecerse con ciertas probabilidades de éxito de los ataques de tribus vecinas que codiciaban los recursos alimenticios derivados de sus trabajos agrícolas.

La práctica agrícola había obligado a muchas poblaciones antes nómadas, a fijarse en lugares concretos ante la necesidad de buscar la forma de optimizar los ciclos productivos de la tierra a través de las sucesivas cosechas. La domesticación de determinadas plantas solo adquiriría efectividad a la hora de satisfacer las necesidades alimenticias si la misma se acompañaba de un asentamiento sedentario mediante el que las comunidades humanas podrían cuidar de su crecimiento y cosecha.

Al principio se trató de una agricultura individual de subsistencia, que no producía excedentes agrícolas, pero un factor determinó a agruparse en poblados construidos sobre terrenos elevados, las amenazas bélicas provenientes de tribus vecinas que perseguían apoderase de sus recursos agrícolas para saciar el hambre que los agobiaba.

Tenemos entonces que la urbanidad, pese a ser evidentemente una consecuencia de la agricultura, también lo fue de la necesidad de guarecerse del impulso bélico.

Las familias se agrupaban sobre terrenos elevados en los que construían sus casas, formando así aldeas que acababan rodeándose de murallas, deduciéndose de ello que tanto lo uno como lo otro constituyó una práctica impelida por una intención defensiva.

La tendencia a agruparse en poblados se debió así al impulso de la dinámica de guerra, la cual a su vez provocó el paso de una agricultura individual caracterizada por la economía de subsistencia, a una agricultura colectiva de excedentes agrícolas, entrando con ello en un nuevo ciclo económico.

Este trajo como consecuencia la posibilidad de especializar el trabajo, que liberó muchas manos para hacer viable que se ocupasen de otras actividades como la artesanía, la elaboración de armas, o la función de guía religioso, entre otras..

De tal manera la dinámica de la guerra continuó formando parte indisoluble de la conformación psicológica que caracterizaba a los seres humanos que formaban parte de las comunidades ahora sedentarias y urbanitas.

Los grupos nómadas llevaban igualmente en su mente el impulso bélico que les hacía atacar a otras tribus, como ellos nómadas, con la intención de apoderarse de su patrimonio, especialmente ganado y mujeres.

El expolio del otro siempre ha formado parte de la justificación de la guerra.

Vemos como todo forma así parte de un mismo ciclo de desarrollo; nomadismo y guerra de expolio, sedentarismo y guerra de expolio, urbanismo, excedentes agrícolas, especialización del trabajo, posibilidad de acumulación ilimitada de riqueza…y guerra de expolio..

Las causas psicológicas de las guerras residen tanto en la necesidad de procurarse medios de subsistencia como en el posibilismo social que históricamente ha permitido la acumulación ilimitada de patrimonio, y que ha supuesto la activación de los mecanismos cerebrales que acrecientan la necesidad desenfrenada de satisfacer el afán de codicia.

¿Por qué hoy en día se admite la guerra como recurso legitimo y necesario en las relaciones inter humanas?..

5.3.- Los fundamentos de la sociedad de cooperación

La sociedad de cooperación postulada no supone un mero cambio de sistema político o económico, sino de una transmutación de las relaciones inter humanas, y de la de los seres humanos con la naturaleza de la que se nutren sus necesidades.

La solidaridad lleva a la sostenibilidad, y esta a la justicia, bien anhelado y a la vez desconocido en el tiempo presente.

La necesidad de limitar la posibilidad de acumulación patrimonial viene entonces dada por la de erradicar la dinámica de la guerra como recurso legitimo y necesario.

Las pautas de desarrollo económicas y financieras nos han sido impuestas históricamente por dinámicas bélicas..erradicar la dinámica bélica conlleva entonces deconstruir las premisas mentales que han dado pie a la edificación del orden económico y financiero que hoy en día padecemos.

Claro que ello requiere de un cambio en la voluntad humana, pues mantener las mismas premisas mentales que nos han conducido hasta el tiempo presente no supone más que aceptar un grado de conformismo y resignación acorde con el nivel de dominio mental al que actualmente nos vemos sometidos.

El ser humano debe ser el centro neurálgico en torno al que debe girar toda construcción económica, y no los intereses expansionistas de corporaciones empresariales o de los estados totalitarios, unos y otros al amparo del corrupto e inhumano poder financiero.

Para ello se requiere de la disolución de las estructuras militares a nivel mundial, de la deconstrucción del orden bancario y la imbricación de la esencia de este en las entidades locales, así como de la eliminación del posibilismo que en el tiempo presente permite la acumulación ilimitada de patrimonio.

Las tres premisas debieran ser parte de una misma determinación. Ninguna tiene sentido si a la vez no se demandan las otras dos.

El pensamiento de lo posible y hasta ahora desconocido en la práctica, solo será realizable si se eligen las premisas adecuadas y existe una verdadera voluntad humana para materializarlo.

La asgeria no es una sociedad independiente, porque no es en si misma el equivalente a un micro-estado. No tiene ejército ni frontera, y la jurisdicción en el ámbito de la aplicación del Derecho y la actuación policial no está restringida al área delimitada por la asgeria.

No es una unidad política en el sentido que hoy conocemos por tal. Una ciudad como Londres puede constar de una docena o una quincena de asgerias. Ninguna de ellas habrá de ser por tanto independiente pero interconectada.

Lo que hace la asgeria es propiciar una forma de organización social donde sea posible prescindir del poder financiero y militar.

La Asamblea de Gestión Solidaria (asgeria) es una unidad político-económica, pero también se denomina de igual manera al órgano de gestión de esta estructura administrativa, de carácter asambleario, dirección colegiada y rotativa, y temporalmente limitada.

En la asgeria no solo desaparece el poder financiero y militar, sino también el político, que se transforma en un concepto de mera dirección administrativa.

Las redes sanitarias o educativas son comunitarias..no tienen relación alguna con el ámbito territorial de la asgeria.

Las pensiones o las ayudas sociales de otra naturaleza salen de la red integral de Fondos Comunes, así como otros recursos financieros destinados a infraestructuras de desarrollo o bienestar social.

La disolución del ejercito y de las estructuras militares liberarán ingentes recursos financieros que deberán ser destinados a financiar la sociedad de cooperación.

La banca, el ejercito, y el posibilismo social que permite la acumulación ilimitada de patrimonio son los tres ejes sobre los que descansa la injustica y la barbarie del mundo presente..

Solo tenemos que desestructurarlos..

5.4.- La solidaridad concebida como bien jurídico protegido

¿Como se marca un límite a la acumulación de riqueza?

Evidentemente, habrán de ser tomadas en consideración las diferentes realidades económicas actualmente vigentes.

En España, por ejemplo, hay establecido un salario mínimo interprofesional.

Se establece un baremo similar para cada realidad económica, y a partir de ahí, ¿para que ganar más de ocho o nueve veces ese mínimo establecido?.

Cualquiera que llegue a ese tope es millonario, le sobrará de todo materialmente, y podrá permitirse cualquier tipo de lujo.

Vivimos en un mundo de enfermos mentales..¿para que una acumulación de patrimonio infinita que no le sirve de nada al acaparador de la misma?..

Se establece entonces un baremo máximo de sueldo para todo el mundo, incluidos altos directivos de empresas. Se establece un baremo máximo de acumulación patrimonial para cada persona. Se establece un baremo máximo de acumulación patrimonial para empresas.

La posibilidad de acumulación de patrimonio queda delimitada en un mundo donde además no existen ejércitos ni bancos.

Vivimos en un mundo inviable, lleno de barbarie e injusticia.

Los ejércitos, la banca, y la posibilidad sin límites de acumulación de patrimonio, sostienen la inviabilidad en la que vivimos. Si aceptamos la inviabilidad vigente es porque es nuestra voluntad hacerlo así..no porque sea utópico construir una sociedad humana sostenida sobre parámetros distintos a los conformados por aquellos tres.

La propuesta de una sociedad de cooperación edificada sobre las asgerias se basa en una idea tangible y analizable desde el punto de vista de su disección para estudiar las posibilidades de su implementación como sistema práctico de organización social.

La organización social sugerida conlleva un cambio en la forma de vida de los seres humanos, a la altura de lo que supuso el paso del modo de vida nómada al sedentario y urbanita. Este cambio se sustancia en la edificación de una forma de vida a partir de la disolución de las premisas sostenedoras del mundo actual, esto es, poder militar, posibilidad ilimitada de acumulación patrimonial, y estructuras bancarias que sustancian la omnipotencia del poder financiero.

La consecuencia de estas tres premisas se manifestan en la existencia de los estados y las corporaciones empresariales con poder equiparable o por encima del de estos estados.

El cambio de forma de vida conllevaría un nuevo concepto de seguridad jurídica que habría de tener como centro de atención al ser humano, y por lo tanto al principio de solidaridad como bien jurídico susceptible de máxima protección.

La solidaridad entendida como bien jurídico protegido constituye en la sociedad de cooperación el principio rector que debe regir a su vez el de sostenibilidad..

Sostenibilidad medioambiental, de explotación y utilización de recursos energéticos, de relaciones trabajador-empresario, de las políticas de mercado y consumo, del concepto de productividad empresarial, o de las relaciones financieras entre las distintas asgerias.

El petróleo es una fuente de energía prescindible, pues es perfectamente sustituible por otras.

La codicia humana que sustenta sistemas como el Liberalismo, el Marxismo, o lo híbridos surgidos de la mezcla de ambas, mantienen la vigencia de la injusticia en el mundo, sostenida sobre la idea de que ejercito, banca, y posibilidad ilimitada de acumulación de patrimonio, constituyen instituciones consustanciales a la naturaleza humana..y por lo tanto inseparables de esta.

En esta idea perversa reside la utopía que vivimos en el tiempo presente.

La solidaridad habrá de ser el bien jurídico protegido que proyecte la sostenibilidad, esto es, el equilibrio, entre necesidad y demanda, en todas las relaciones humanas, incluidas las del ser humano con la realidad natural en la que ha de vivir.

5.5.- El análisis de la sociedad de cooperación postulada

El comunismo ha demostrado ser en la práctica una ideología de poder bárbara, criminal, y tiránica.

El comunismo es otra cara más del sistema global imperante. Capitalismo de estado, poder militar, posibilidad ilimitada de acumulación de patrimonio, de la que hacen uso las personas que pertenecen a las jerarquías de la clase dominante.

Cambiar las premisas mentales dominantes en el tiempo presente significa desarrollar un nivel de consciencia que acepte analizar otras posibilidades de organización social, diferentes a las prevalecientes en el tiempo presente, donde se aceptan como naturales la existencia de poderes militares, redes bancarias, y la posibilidad ilimitada de acumulación patrimonial.

La voluntad humana está homogenizada hoy en día, precisamente porque solo concibe formas de organización social edificadas a partir de aquellas tres premisas pseudo esenciales que han conformado el mundo vigente.

Nuestra mente ha creado la injusticia y la barbarie en la que vivimos, debido a las erróneas premisas sobre las que ella se fundamenta.

La asgeria es una propuesta para un análisis diferente de la realidad. Las nuevas premisas mentales sugeridas constituyen realizaciones tangibles, pues conllevan la materialización de otras pautas políticas, económicas, y financieras..

La jurisprudencia es un elemento esencial en el camino de marcar nuevas formas de relaciones políticas, económicas, y financieras. Y la naturaleza de la red integral de Fondos Comunes que ha de entrelazar las distintas asgerias ha de sustanciar esas jurisprudencias.

El espíritu de cooperación, o el estado de felicidad que puede caracterizar a cada ser humano es algo que solo atañe a cada cual individualmente. Ninguna ley puede obligar al ser humano a cambiar sus premisas mentales, ni nadie puede pretender racionalmente esto.

Si es viable repensar la forma en que nos organizamos socialmente, y hacerlo buscando formulas prácticas que permitan que esta organización social se edifique sin estructuras militares, bancarias, y posibilismo que permita la acumulación ilimitada de patrimonio.

El cambio de voluntad humana supondría entonces considerar como viables y necesarias la implementación de nuevas premisas al margen de estas.

La propuesta de la asgeria tiene la intención de motivar un análisis en este sentido, no la de una petición idílica y naif para que todos los seres humanos se transformen en seres felices y cooperativos, sin prejuicio de considerar este deseo como muy loable.

6.- La sacralización del ejército en las sociedades humanas

 6.1.- Intencionalidad militarista de la revolución

Durante el “I Congreso de los Soviets de diputados obreros y soldados de toda Rusia” que se celebró en Petrogrado entre el 3 y el 24 de junio de 1917, Lenin se dirigió a los delegados allí congregados al segundo día de comenzado este para hacer una alocución que llamó “Discurso sobre la actitud ante el gobierno provisional”.

En un momento de esta alocución, disertó con las siguientes palabras acerca de su concepto del Poder y la lucha contra el imperialismo:

Los Soviets no pueden seguir viviendo como hasta aquí. ¡Se congrega a personas adultas, a obreros y a campesinos, para tomar acuerdos u oír discursos que nadie puede contrastar documentalmente. Una institución de esta naturaleza representa el tránsito a ese tipo de república que instaurará un Poder fuerte, sin policía, sin ejército permanente, y no de palabra, sino de hecho ese Poder que en Europa Occidental no puede todavía existir, el Poder sin el que la revolución rusa no puede triunfar, entendiendo ese triunfo como un triunfo sobre los terratenientes, como un triunfo sobre el imperialismo.

El discurso de los revolucionarios rusos no fue ni siquiera en sus orígenes el de unos idealistas que querían cambiar el mundo, pero que al llegar al Poder se vieron enfrentados a una realidad que los imposibilitó para materializar su planteamiento teórico de que su gobierno conllevaría un período transitorio que acabaría implementando una forma de organización social diferente a la históricamente conocida. En todo momento escondía una intencionalidad perversa que no pretendía sino la sustitución de la tiranía zarista por la del Secretariado del partido comunista.

Las palabras de Lenin contenidas en este tramo de su discurso contienen una significativa referencia al orden militar al que se alude con la propuesta de un estado que carezca de ejército permanente, lo que en apariencia denota una intencionalidad pacifista de la revolución rusa. Pero palabras podían esconder la pretensión de engañar la mente humana, pues una estructura organizativa que haga compatible la no existencia de un ejército con el hecho de tener la capacidad de organizarlo y activarlo ante determinadas circunstancias, es evidente que solo sería realista si hubiese una estructura militar permanente que hiciese viable ese posibilismo, lo que incluye la existencia permanente de acuartelamientos y bases militares con disponibilidad de armamento ligero y pesado que pudiera ser utilizado rápidamente ante la inminencia de una agresión militar de un tercer país, o de grupos internos contra revolucionarios o independentistas.

Lenin se propuso la paz con Alemania primero como una contrapartida para que el gobierno del Kaiser le permitiese llegar a Rusia desde Suiza, y segundo como medio para tener las manos libres a fin de organizar la caída del régimen zarista y la toma del Poder por los Soviets. Nunca hubo una verdadera intención pacifista en estos movimientos políticos de Lenin, tan solo una estrategia oportunista que le permitiese la toma y organización del Poder en Rusia.

Desde el primer día después de la llegada al Poder, el Partido Comunista Ruso implementó un régimen fuertemente militarista y dictatorial.

¿Por qué todos los gobiernos revolucionarios de izquierdas acaban aceptando como parte de su forma de organización social el militarismo que le cuestionan discursivamente a los estados capitalistas e imperialistas?..

La verdad es que toda revolución anticapitalista y antimperialista acaba por sacralizar a sus Fuerzas Armadas, al igual que lo hacen los estados capitalistas e imperialistas a los que ideológicamente combaten.

6.2.- Interactuación entre dinámica militarista y depredación financiera

En el caso más extremo de sociedad humana que sacraliza a su ejercito estaría el de aquellas que no es que hayan militarizado su sociedad..sino que han socializado su ejército hasta que este ha adquirido la forma de un estado.

Sería el caso de la, así mismo llamada, comunista Corea del Norte, o de la Base Sionista, que así misma se denomina “Estado de Israel”. Ambos ejércitos-estados se justifican en la necesidad vital de auto-preservación, pero la realidad es que la una y la otra esconden la necesidad de mantener un Poder opresivo e injusto a toda costa.

Tenemos por otro lado el ejemplo de una sociedad que utilizó propagandísticamente su aparente oposición a la usura para edificar una gigantesca maquinaría militar.

La propaganda actual de los grupos nazis alega que Hitler combatió la usura a través de la implementación legal de una normativa que limitaba al 6% el porcentaje de beneficios que podía ser repartido entre los accionistas de las distintas corporaciones alemanas. Pero esta aparente apuesta por la justicia social escondía una trampa.

La ley limitaba al 6% el porcentaje de dividendos que podía ser distribuido entre los accionistas porque los dividendos por encima de esta cuantía debían ser invertidos en bonos del Reich, los cuales eran destinados a financiar el rearme alemán y su política de conquista y depredación. Esta dinámica financiera tenía por tanto una clara intencionalidad capitalista e imperialista que incidió de manera decisiva en la puesta en marcha de la abominable política militarista nazi. No podemos entonces obviar que la política del 6% fue la responsable de que se implementase el posibilismo que hizo viable el extermino de decenas de millones de seres humanos.

¿Podemos acaso ver justicia social en un acto que aparentemente es justo..pero que en su verdadera intención es profundamente injusto?

La política económica y financiera de la Alemania nazi se capitalizó en gran parte hacia el propio estado alemán para que este pudiera controlar directamente los flujos de capital y así orientarlos hacia la producción masiva de armamento y del incremento y sostenimiento de los efectivos humanos y materiales del ejército nazi.

La toma del Poder por parte de revolucionarios socialistas ha imprimido al Estado del que se apoderan de fuertes estructuras militaristas, no muy diferentes de las que previamente existían, así como también lo han hecho de igual manera los revolucionarios inspirados por discursos islámicos. La revolución islámica de Irán, a pesar de su sistemática crítica del militarismo capitalista e imperialista, ha implementado indiscutiblemente una potente maquinaria militar que es exaltada desde el institucionalizado poder político-religioso.

El afán militarista nunca ha sido sobrepasado por revolución alguna..ni siquiera ha estado en la agenda de ninguna revolución triunfante el disolver las estructuras militares históricas.

Todo lo contrario..el ejército se convierte siempre en un instrumento al servicio del Poder revolucionario, que pasa a ser no más que otro de los rostros del sistema de injusticia en el que la humanidad ha estado históricamente sumida. Es objeto de adoración por parte de todas las sociedades humanas.

La Revolución..cualquier revolución..”es” el sistema..

Fortalecimiento del Estado, poder militar, y posibilidad ilimitada de acumulación de patrimonio, definen la materialización de toda revolución triunfante, de tal manera que esta pasa a constituir no más que un disfraz del capitalismo global imperante.

¿Por qué no han de ser subvertidas las bases del militarismo mundial?.

El ejército es el brazo armado del capitalismo; del occidental, del de estado, o del islámico. Las tres formas contenedoras de la misma perversión que justifica la barbarie y la injusticia en el mundo.

Lo más primario que se nos viene a la mente cuando de prescindir de estructuras militares se trata, es pensar que si disolvemos el ejército en nuestro país sin que a la vez lo haga el resto de países del planeta, pasaremos a ser territorialmente depredados por ejércitos de países vecinos, o sufriremos la acción de fuerzas internas disgregadoras.

Impedir que estas posibilidades se cumplan, justifica la política de implementación de las dinámicas militares que rigen en el mundo.

Pero estas dinámicas militares globalmente aceptadas son consustanciales a las dinámicas financieras que no conciben más que un mundo estructurado en estados, siendo así que el ejército resulta en la actual predisposición mental humana, una institución sociológica inseparable de la del orden bancario predominante en el tiempo presente.

Todo este entramado social de proyección mundial que se asienta sobre unas premisas mentales que conciben al Estado, el ejército, y el orden bancario, como realidad en la práctica natural sobre la cual solo procede aplicar parches ideológicos en materia económica, ya sean neoliberalismos, socialismos de nuevo cuño, islamismos políticos que en toman de unos y de otros aplicándoles algunas correcciones teóricamente emanadas del Corán, o híbridos surgidos de la coexistencia de unos con los otros, se asienta sobre el posiblilismo que hace viable la acumulación ilimitada de patrimonio.

Plantearse como un objetivo inseparable tanto la desaparición del orden bancario como de las estructuras militares, y en su lugar la edificación de otra estructura organizativa que conlleve la imbricación del orden financiero en estructuras administrativas de nivel municipal, la asamblea de gestión solidaria o asgeria, supone apostar por la implementación de otro posibilismo que cambie los conceptos mentales de aquello que en la actualidad distinguimos como utopía o realidad.

Debiera plantearse entonces no una alternativa ideológica, sino una alternativa a nuestra forma de vida.

Tanto las personas pertenecientes a la minoría beneficiada como las que lo hacen a la mayoría perjudicada por la injusticia histórica, se argumentan intelectualmente a si mismos que una organización social sin Estado, ejercito, o bancos, es una utopía naif. Si se nos plantea una idea que en su naturaleza preceptual tenga la intención de dislocar esa injusticia histórica, la tomamos e intentamos aplicarla “sobre” esas mismas estructuras para que adquiera sentido.

¿Por qué la mente humana no habría de esforzarse en repensar las estructuras sociales, políticas y financieras para lo que hoy día es conceptualizado como utopía pudiera serlo como realidad?..

Si desaparece el posibilismo que en el tiempo presente hace viable la acumulación infinita de patrimonio, queda sin sentido la necesidad de articular un poder financiero que controle el Estado y el ejército. Y respecto a la necesidad que tiene el ser humano de defenderse del enemigo, quizás no hemos entendido que es precisamente el posibilismo que hace viable la acumulación infinita de patrimonio el verdadero enemigo que nos asedia.

Epílogo

El instinto de supervivencia ha impelido al ser humano a llevar una forma de vida basada en el gregarismo.

Es de esta forma de vida gregaria donde adquieren sentido las pulsiones del egoísmo y el altruismo, pues evidentemente, el ser humano solo ha podido ser lo uno o lo otro en relación a su comportamiento personal respecto de otros seres de su misma subespecie.

El altruismo es diferente a la solidaridad. Lo primero es un desapego de algo propio para compensar con el a otros sin esperar nada a cambio, mientras que lo segundo está basado en una actitud mutua de cesión o compartimiento de algo.

Todos estamos potencialmente dotados de pulsiones como el egoísmo, la solidaridad, o el altruismo.

Un ser humano que viva aislado sin contacto alguno con otras personas solo necesitará arreglárselas para sobrevivir, pero no necesitará ser egoísta ni solidario para lograrlo, ni tendrá con respecto a quien ser altruista.

Es desde el momento en que este ser humano aislado comienza a compartir con otro el mismo espacio vital, que empiezan a aflorar pulsiones tales como el egoísmo, la solidaridad, o el altruismo.

Esto significa que estas pulsiones son manifestaciones sociales. Potencialmente todos las llevamos con nosotros, como la propensión latente a determinadas enfermedades que según la combinación de diversos condicionantes podemos desarrollar o no, pero solo desarrollaremos unas u otras pulsiones en la medida que se den determinados factores neurológicos o sociales.

Puede ocurrir que de dos hermanos que se críen juntos en el mismo ambiente, y habiendo tenido ambos una vida bastante acomodada, uno desarrolle el egoísmo y el otro el altruismo. Hay entonces una parte de predisposición genética en la prevalencia en nuestra personalidad de una u otra pulsión, predisposición que a su vez solo se desarrolla en un sentido o en otro en una parte de la población.

El altruismo solo se da en ciertas excepciones de seres humanos, no ha sido por tanto históricamente relevante en la conformación del devenir humano.

La solidaridad ha funcionado históricamente dependiendo del tipo de forma de vida. En las comunidades humanas nómadas funcionaba el principio de solidaridad, pero con la sedentarización, este principio comenzó a romperse y a ser sustituido por el del individualismo egoísta. El altruismo solo ha constituido una excepción sin peso social.

La forma de vida nómada no permitía la acumulación de riqueza..posibilidad que se hizo viable con la aparición de la forma de vida sedentaria.

Podemos a través de este razonamiento comprobar como el egoísmo empieza a ganar la partida a la solidaridad con el nuevo posibilismo que permitía la forma de vida sedentaria..el de hacer viable la acumulación de bienes debido a su vez al nuevo concepto de riqueza que se gestó a partir de esta sedentarización.

No es entonces la forma de vida en si misma, o la naturaleza humana la causante de la prevalencia del egoísmo sobre la solidaridad, sino el posibilismo que implementamos a partir de las formas en que nos organizamos socialmente.

La sociedad debe ser entonces adaptada a la necesidad de implementar la solidaridad como único posibilismo admisible.

Solo así podemos sentar las bases para dominar el egoísmo al que nos vemos impelidos por el posibilismo existente en la sociedad del presente.

El egoísmo es la utopía..la solidaridad es la realidad..

Y esto nos lo creeremos cuando tengamos la voluntad de hacerlo.

¡¡Por un mundo sin bancos!!

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