La India se tocaba con las Columnas de Hércules según Aristóteles

“Imago Mundi” es el nombre de una obra de cosmografía escrita en 1410 por el teólogo francés Pierre d’Ailly. Entre otros autores recogió referencias cosmológicas y geográficas de Aristóteles, concretamente de su tratado de cosmología “De Caelo” (De los Cielos).

Cristóbal Colón tenía un ejemplar de este libro en su biblioteca personal, y en el capítulo 8 de este hizo la siguiente anotación: “Aristóteles: entre el final de España y el comienzo de la India hay un trecho de mar corto y navegable en pocas jornadas” (1).

Colón se refería así a sus conclusiones entresacadas de la lectura de un texto cosmográfico de Aristóteles  (384 a. C. – 322 a. C.):

 14. Posición y estado verdaderos de la tierra

Además, por la forma como aparecen los astros no sólo resulta patente que la tierra es esférica, sino también que su tamaño no es grande: en efecto, realizando un pequeño desplazamiento hacia el mediodía o hacia la Osa, surge ante nuestra vista un círculo de horizonte distinto, de modo que los astros situados sobre nuestra cabeza cambian considerablemente y hacia la Osa y hacia el mediodía no aparecen ya los mismos cuando uno se desplaza; pues en Egipto y en las inmediaciones de Chipre se ven ciertos astros, mientras que en las regiones situadas hacia la Osa ya no se ven, y los astros que en las regiones situadas hacia la Osa aparecen todo el tiempo se ponen, en cambio, en aquellos lugares. De modo que no sólo es evidente a partir de estas observaciones que la figura de la tierra es redonda, sino también que dicha figura es la de una esfera no muy grande: pues, si no, no haría patentes tan deprisa aquellos cambios al desplazarse uno tan poca distancia.

Por ello, los que suponen que la región en tomo a las columnas de Heracles se toca con la región en torno a la India y que, de este modo, hay un único mar, no parecen suponer cosas demasiado increíbles; dicen, poniendo como testimonio a los elefantes, que su especie se encuentra en ambos lugares, pese a ser éstos los más extremos, considerando que esto les ocurre a los extremos porque se tocan.

Asimismo, todos los matemáticos que intentan calcular el tamaño de la circunferencia de la tierra dicen que son cuarenta miríadas de estadios.

De esos testimonios se desprende necesariamente no sólo que la masa de la tierra es esférica, sino que no es muy grande en relación con el tamaño de los demás astros. (2)

Aristóteles, discípulo de Platón, creía que la India estaba al oeste de las Columnas de Hércules, en dirección a la constelación de la Osa, y que aquella unía sus tierras a Europa y Africa por esas mismas Columnas de Hércules.

Alude a otras fuentes clásicas diciendo que estas prueban sus afirmaciones de que los extremos de la India se tocaban con la región en torno a las Columnas de Hércules, en la constatación de que la especie de los elefantes se encuentraba a ambos lados de aquellas columnas..

Esta afirmación de Aristóteles puede estar relacionada con lo que Platón dijo respecto a la ubicación de la Atlántida en su Diálogo del Timeo:

 En aquella época, se podía atravesar aquel océano (el Atlántico) dado que había una isla delante de la desembocadura que vosotros, así decís, llamáis Columnas de Heracles. (3)

 Y aun con lo que en alusión a las grandes riquezas mineras, forestales, y de variedad de animales de la Atlántida, Platón dijo al respecto:

 En especial, la raza de los elefantes era muy numerosa en ella. (4)

La cosmografía de Aristóteles recogida en su obra De Caelo, aludiendo a la India con un contorno geográfico que se tocaba con la región en torno a las Columnas de Hércules, era una creencia que resultaba compartida por parte del pensamiento clásico de la época según Aristóteles, no siendo entonces descabellado pensar que esa idea estaba en la mente de Platón cuando la proyectó sobre el mito de la Atlántida, combinándola con el eco de ancestrales relatos provenientes de los marinos del Valle del Indo que un día surcaran el Mar Maditerráneo,ecos como el del hundimiento de Lothal en la península de Kathiawaren (5), o “la batalla de los diez reyes” contenida en el Rig Veda, relato que pudo haberse plasmado en la narración que Platón hizo de la guerra sostenida por la confederación de los diez reyes de la Atlántida con la Atenas primitiva (6).

Notas
1. Ejemplar de la edición incunable impreso entre 1477 y 1483, Lovaina, por Johannes de Westfalia, conservado en la Institución Colombina, Sevilla
2. “ De Caelo (De los Cielos), Libro II”, Aristóteles
3. Diálogo del Timeo 24 e, Platón – Biblioteca Básica Gredos
4. Diálogo del Critias 114 e, Platón – Biblioteca Básica Gredos
5. Véase “El tridente del proto Shiva en el Reino del Pez: Simbología shivaítica del tridente y relación con el mito de la Atlántida”, joseangelh.wordpress.com
6. Véase “Analogías indias con Tartessos y la Atlántida: La Batalla de los diez reyes y el mito de la guerra de Atlántida con la Atenas primitiva”, joseangelh.wordpress.com
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