La asgeria y la forma de elección de los magistrados a las altas instancias judiciales

Democracia participativa en la elección de los poderes judiciales
Poder judicial sordo, ciego y mudo ante las presiones externas
Poder judicial sordo, ciego y mudo ante las presiones externas

En la sociedad de cooperación, la elección de los magistrados que hubieran de ocupar puestos en las máximas instancias judiciales se podría llevar a cabo mediante sufragio censitario convocado entre todos los profesionales del derecho,  a través de los respectivos colegios profesionales de jueces, fiscales, abogados, procuradores de los tribunales, notarios,  relatores judiciales, secretarios judiciales, Registradores de la Propiedad o profesores universitarios de Derecho.

Previamente estarían establecidos los requisitos para poder ser candidato a ocupar puestos en estas máximas instancias judiciales, y los magistrados que los cumpliesen se someterían después a unas elecciones donde serían potenciales electores todos los miembros de estas asociaciones o colegios profesionales.

Sobre la implementación del mecanismo que evite la parálisis en el funcionamiento de las altas magistraturas

El número de votos que obtenga el último magistrado que ocupe su puesto en la correspondiente instancia judicial, marcará el límite para establecer también por voto censitario los suplentes que habrían de sustituir los asientos vacantes en una alta magistratura.

En caso de quedar vacante algún puesto en la instancia judicial elegida por sufragio censitario, el magistrado con mayor número de votos de entre los que no hubiesen podido acceder directamente al órgano judicial, ocupará automáticamente tal asientovacante hasta las siguientes elecciones en las que habría de designarse los nuevos miembros de la renovada alta magistratura.

Al elegirse los miembros de la alta magistratura al mismo tiempo que sus potenciales sustitutos para el periodo de vigencia de su condición de miembros de la instancia judicial correspondiente, se evitaría que ningún agente social externo al surgido de la exclusiva decisión de los profesionales del derecho en votación censitaria obstaculizase o paralizase la elección de los magistrados miembros de estas máximas instancias judiciales.

Corporativismo evitable

El corporativismo lo percibo como el suceso que conllevaría la exclusiva participación de los juristas de la gama profesional implicada en el proceso de elección de los magistrados candidatos a las altas magistraturas. Por ejemplo, exclusivamente jueces para elegir magistrados en esas altas magistraturas, o exclusivamente fiscales para elegir al Fiscal General o a las fiscalías territoriales.

La participación en el proceso de elección censitaria de los magistrados optantes a asientos en las altas magistraturas por parte de toda la gama de profesionales del Derecho posible, diluirá el corporativismo que si supondría la participación en exclusiva de aquellos profesionales del Derecho con capacitación legal para ser elegibles. La dinámica planteada diferencia claramente entre profesionales electores y profesionales elegibles, resultando de ello que sea por ejemplo dudoso que un Secretario Judicial o un Procurador de los Tribunales pueda sentir corporativismo ante un Juez o ante un Fiscal que podrían ser potencialente elegibles por estos profesionales.

Previamente a la elección de los magistrados que habrían de ocupar asientos en las altas instancias judiciales y de sus suplentes mediante sufragio censitario entre los profesionales del Derecho, estaría el filtro de los requisitos de capacitación profesional exigidos, sin pasar estos no sería posible presentarse ante los profesionales del Derecho para poder ser elegibles en votación censitaria.

La articulación de las necesarias magistraturas judiciales habría de corresponderse con el principio de justicia social que ha de caracterizar los fundamentos económicos y financieros de la asgeria (1). Se trataría pues de aplicar una forma de democracia participativa a la elección de los magistrados que constituyeran las instancias judiciales.

No se trata obviamente de promover una forma de democracia participativa por sufrago universal para elegir a los magistrados que habrían de formar parte de las máximas instancias judiciales, sino de una forma de democracia participativa restringida a los profesionales del Derecho, previo filtro de los requisitos profesionales exigibles a los magistrados potencialmente elegibles.

(1) La asgeria y la viabilidad de los préstamos sin incrementos

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La asgeria y la viabilidad de los préstamos sin incrementos

La innecesaria pervivencia del sistema bancario mundial
Beneficio en los préstamos sin incrementos
Beneficio en los préstamos sin incrementos
 

Imaginemos un modo de organización social alegorizado en las complejas estructuras fisiológicas que caracterizan las sinapsis neuronales, donde las neuronas serían las unidades político-financieras que constituirían las bases de dicha sociedad, y los axones las redes de fondos comunes que conectarían en dependencia reciproca unas unidades político-financieras con otras..

Hacemos el ejercicio mental de pensar desde fuera del posibilismo vigente, y consideramos entonces que no se trata de proponer cambios desde dentro del histórico posibilismo vigente, que es el que se sustenta en la premisa que asume como un hecho natural que la banca debe existir puesto que de otro modo sería inconcebible la vida humana en organización social, sino que de lo que se trata es de repensar más allá del encasillamiento mental en el que el sistema nos tiene encerrados. Desde tal premisa podemos llegar a visualizar como la estructura bancaria mundial, pública y privada, es perfectamente prescindible, pese a lo que ingenuamente damos por hecho.

El concepto de estado es a su vez indisoluble del concepto de orden bancario.
Es muy sencillo..si se disuelve el orden bancario se disuelve el orden del sistema mundial basado en los estados políticos.

La revolución es en realidad una dinámica más del sistema, tan solo otra cara de este. En este sentido nacionalizarla no es sino hacer capitalismo de estado, no significa entonces esforzarse por cambiar el posibilismo vigente, sino desplazarse dentro del círculo vicioso del mismo posibilismo que se dice pretender combatir. Al final siempre se vuelve al mismo punto. Ciertamente, nunca hemos estado los seres humanos interesados en cambiar el sistema, tan solo lo hemos estado en intentar hacernos con el control de los mecanismos de ese miso sistema.

Las unidades político-financieras alegorizadas en las neuronas es lo que yo denomino asgerias (1), y los fondos comunes alegorizados en los axones que las interconectan  supondrían el resultado de la puesta en común de los recursos financieros controlados por cada asgeria.

La función bancaria esencial, depósito y custodia de recursos financieros, se unifica con la función administrativa y política de los ayuntamientos para conformar el embrión de la nueva forma de organización social, la sociedad de cooperación asentada sobre la asgeria.

El sistema de asgerias permite el posibilismo en el que es viable un sistema creditico donde los préstamos no han de verse incrementados por intereses. ¿Por qué es posible la concesión de créditos a personas fisicas o empresas hasta determinado tamaño sin que luego al ser estos devueltos en cuotas períodicas a la asgeria sufran “incremento”..llámese este interés o llámese beneficio?..

Porque las cuotas a medida que se van devolviendo, sin incrementos salvo lo determinado por el i.p.c. anual si lo hubiere, son derivadas por la asgeria a los axones, la red integral de Fondos Comunes, y es en este entramado donde en todo caso se producirían estos incrementos al ser ingresados en cuentas especiales, incrementos que por tanto si que se quedaría la asgeria sin necesidad de repercutirlo previamente en el prestatario.

Pongamos un ejemplo práctico del pago de cuotas de un préstamo sin incremento en la sociedad de cooperación (asgeria):

1º. La Asgeria I ha concedido 10 préstamos por valores diferentes, pongamos que entre 60.000 y 150.000€.

2º. Cada prestatario lo va devolviendo a la Asgeria I en cuotas mensuales de entre 250 y 625€, según proceda (cuotas sin incremento).

3º. La Asgeria I trocea cada cuota en tres partes iguales.

4º. El primer tercio lo ingresa en una cuenta de depósito a un año con un 2% de interes, el segundo tercio en otra a tres años con un 4% de interés, y el tercer tercio en otra cuenta de depósito a seis años con un 6% de interés.

5º. Al cabo de un año la Asgeria I retira de la cuenta de depósito a un año las cuotas depositadas en esta más el 2% de interés que ha ganado por tenerlo depositado durante este período de tiempo (o retira solo una parte de estos depósitos según le convenga).

¿Qué necesidad hay entonces de cargar al prestatario, persona física o empresa hasta cierto tamaño, de incremento en las cuotas que devuelve a su asgeria?..

La asgeria obtiene beneficios de las cuotas que periódicamente le son ingresadas por los prestatarios mediante el mecanismo de fraccionar estas en tres partes e ingresarlas en cuentas de depósitos a plazo fijo a uno, tres, o seis años (por ejemplo), y obtener en base a ese tiempo de plazo fijo un beneficio respectivo del 2, el 4, o el 6% respectivamente (por ejemplo).

La asgeria no es una entidad financiera privada ni pública, es una estructura política-económica unificada que sustituye a dos antiguas entidades, el ayuntamiento y la banca.

Los beneficios que puede obtener esta por el interés que le generan las cuotas ingresadas por parte de los potenciales prestatarios pasan a constituir parte de los “presupuestos” que la Asamblea de Gestión Solidaria (1) pone al servicio del funcionamiento de la sociedad de cooperación.

Todos los recursos financieros que se producen en la sociedad de cooperación son generados y recaudados en el nivel de la asgeria, para luego ser derivados a la red integral de los Fondos Comunes, aunque sin que en ningún momento la asamblea de gestión solidaria (como órgano de gestión) deje de ser responsable de la custodia en estos Fondos Comunes de los recursos financieros por ella derivados.

Es una premisa mental falsa aquella que habla de que la entidad que presta dinero deba necesariamente obtener un beneficio de su actividad prestamista que ha de ser repercutido sobre el prestatario, ¿pero donde está realmente la trampa mental?..

A mi entender en que nos fijemos en la obviedad inducida de que debe haber algún tipo de beneficio para la entidad prestamista que ha de ser repercutido como carga que grave al prestatario, impidiéndonos con ello razonar que para obtener un beneficio de la actividad prestamista no es necesario generar un incremento sobre lo prestado al prestatario, llámese a ese incremento “beneficio pactado antes de la formalización del crédito” o “interés”..

Con lo sencillo que es diseñar un sistema de concesión de créditos en el que sea compatible la devolución de los mismos en cuotas sin que estas sufran incrementos que  graven al prestatario, con el hecho de que el prestamista obtenga además beneficios de esta concesión de préstamos.

La verdad es que ni siquiera es necesario ser economista para pensar en ello, tan solo basta con mirar en una dirección que esté fuera del posibilismo vigente que desde la histórica visión del sistema se nos ha marcado como irremediable.

Tan sencillo como diseñar un sistema de ahorro, para el prestamista, donde este va conformando depósitos a diferentes plazos fijos con las cotas sin incremento de los prestatarios. Este sistema produce un beneficio pequeño pero seguro para el prestamista, y además ligado al concepto de ahorro, y no al de especulación financiera.

Los plazos fijos conformados por las cuotas sin incremento de los prestatarios se van superponiendo de manera escalonada, de manera que el prestamista (la asgeria) va generando periódicamente un beneficio, pequeño pero seguro..un beneficio ético obtenido sin necesidad de cargar incremento al prestatario..

Sistema de depósitos a plazo fijo escalonados

En la ficticia sociedad de cooperación, la red integral de Fondos Comunes implementa cuentas especiales destinadas a ser las depositarias de las cuotas crediticias que los prestatarios van devolviendo periódicamente a su asgeria.

Estas cuentas especiales están estructuradas en depósitos a diferentes plazos fijos, 1,3,6 meses, 1 ,2,3,4,5,6 años, por ejemplo, y diferentes intereses de beneficios, variables en base al tiempo del depósito y la cantidad depositada.

La cuenta especial de depósito a plazo fijo no es propiedad de por ejemplo la Asgeria 1 (prestamista), sino de todas las asgerias (prestamistas) que en esta cuenta ingresan las cuotas crediticias de sus correspondientes prestatarios.

Obviamente no solo influye el plazo del depósito, sino también la cantidad en ella depositada. Como las asgerias (prestamistas) tienen cuantas de depósito en común donde ingresan las cuotas devueltas de sus prestatarios, la cantidad a plazo fijo en estas depositada generará para las asgerias (prestamistas) un beneficio mayor que si con el mismo plazo fijo la cantidad en este depositada fuese menor debido a que en dicha cuenta solo ingresan los prestatarios de la Asgeria I.

Cada asgeria (prestamista) es dueña en esta cuenta de depósito de las cuantías que de sus prestatarios han desviado a esta cuenta de depósito común, más también lo es del beneficio que en base a esos depósitos de corresponda proporcionalmente.

Poniendo estas cuentas de depósitos comunes en tiempos escalonados, las asgerias pueden disponer de una inagotable fuente de autofinanciación..y sin necesidad alguna de cargar incremento alguno a sus prestatarios..

Al depositar las cuotas de sus prestatarios en las cuantas especiales a plazo fijo, la Asgeria I cede temporalmente ese dinero depositado a la gestora de los fondos comunes que a través de estos hace funcionar la sociedad de cooperación, es decir, a la gestora que destina fondos a fines que superan el ámbito exclusivo de la asgeria, como financiación de la sanidad, la educación, pensiones, o infraestructuras de desarrollo comunes.

Al finalizar el plazo del depósito, la Asgeria I recupera la cuantía derivada a este fondo común y la compensación (beneficio) que le corresponde por haberla puesto durante un tiempo determinado a disponibilidad de la gestora de los fondos destinados al ámbito superior al de esta Asgeria I.

En la sociedad de cooperación interviene la Asgeria 1 (el prestamista), el prestatario, y un tercero, que es ante quien la Asgeria I pone sus plazos fijos productos de la restitución de las cuotas crediticias a disponibilidad temporal, que en este es la gestora de los Fondos Comunes destinados a los recursos de ámbito superior al de la Asgeria I.

Si en el posibilismo vigente el beneficio obtenido por la entidad prestamista repercute en la interacción prestatario (individuo) -prestamista (banco), en la sociedad de cooperación lo haría en la relación prestamista (asgeria individual) – gestora de los Fondos Comunes (comunidad de asgerias).

La idea es que la Asgeria 1 cede temporalmente a la gestora de los Fondos Comunes las cuantías recaudadas en su función de prestamista de sus prestatarios, y es en base a esta cesión temporal de recursos financieros que la Asgeria 1 obtiene beneficios de su dinámica de prestamista sin necesidad de repercutir incremento sobre sus prestatarios.

La cesión temporal de recursos financieros de las asgerias

¿Como hacer entonces viable un sistema de concesión de créditos sin que estos deban cargarse con incrementos a la hora de ser devueltos a la entidad prestamista?..

La dinámica financiera para hacerlo viable debe, a mi entender, basarse en la premisa de la “cesión temporal de recursos financieros” a una entidad de ámbito superior para que la misma disponga de estos recursos en ese plazo fijado. En el caso de la sociedad de cooperación no se trataría de cederlos a una entidad política-financiera de ámbito superior al de la asgeria, sino de una “gestora de recursos financieros” superior a la que gestiona los recursos destinados exclusivamente al funcionamiento de la actividad de la asgeria en su ámbito, digamos, municipal, y destinados estos por tanto a hacer funcionar la sociedad de cooperación como una sinápsis neuronal..

Esta sería entonces la idea fundamental sobre la que habría entonces de levantarse un sistema crediticio respetuoso con el principio de no cargar incremento sobre los préstamos, y a la vez hacer rentable esta dinámica financiera..

Lo de llamarlo depósitos a plazo fijo solo es por la necesidad de utilizar un lenguaje reconocible en el tiempo presente, pero guardando esta premisa fundamental se puede rediseñar completamente todo el sistema financiero hoy en día vigente y dar lugar con ello a un nuevo posibilismo social.

Las asgerias prestan sin repercutir incrementos en el prestatario

En esta visualizada de nueva organización social, los prestatarios no sufren incrementos en sus préstamos porque la asgeria (prestamista) puede con las cuotas que le son devueltas fraccionarlas o tomarlas en su totalidad con la finalidad de derivarlas a las cuentas especiales de cesión temporal de recursos financieros, que es la dinámica que le aportará un beneficio a su actividad prestamista, y que se puede hacer tanto a la gestora de los Fondos Comunes (entidad de ámbito superior) como excepcionalmente a otra asgeria que así lo requiera previa justificación de su necesidad.

El principio esencial y que hay dar por hecho en el posibilismo vigente es aquel que en cuanto se refiere a la relación prestamista-prestatario establece que el primero debe recibir del segundo un interés-beneficio (incremento) que ha de cargarse sobre la cantidad monetaria prestada.

En la sociedad de cooperación, el principio esencial que se da por hecho en el nuevo posibilismo respecto este mismo asunto, es que el interés-beneficio (incremento) no repercute sobre la persona física o empresa de hasta cierto tamaño que actúa en calidad de prestataria, sino que este se va a repercutir en la relación asgeria-gestora de los Fondos Comunes.

Los Fondos Comunes son quienes pagan el interés-beneficio (incremento) sobre el crédito concedido a los prestatarios de las asgerias en razón de que estas desvían las cuotas que les son devueltas a las cuentas especiales de estos Fondos Comunes, con el fin de cederles temporalmente los recursos financieros configurados con las devoluciones de dichos préstamos crediticios.

Estructura bancaria mundial prescindible

Supongamos que la estructura bancaria vigente desaparece al fusionarse con las estructuras político-administrativas locales, transformándose así en asgerias.

Las oficinas a las que podría dirigirse el público para hacer realizar operaciones bancarias no serían más que oficinas descentralizadas de la asgeria correspondiente que harían las funciones que hoy en día hacen las oficinas bancarias.

Pero esto obviamente podría acarrear un problema de gestión, ya que las asgerias se limitarían a abrir un número mínimo indispensable de oficinas financieras, lo que podría ocasionar aglomeraciones de usuarios que colapsarían el trabajo de estas.

Para prevenir este colapso, se podría articular un sistema en asgerias a partir de un cierto número de habitantes que consistiría en privatizar la gestión administrativa de ciertas operaciones financieras.

Las cuentas bancarias siempre estarían bajo el control de la asgeria, no de la empresa que realiza la gestión administrativa.

Por ejemplo hay entidades bancarias o cajas que subcontratan diversos servicios bancarios a empresas que no tienen nada que ver con el banco. En una oficina de gestión de Caja X se pueden pagar tributos municipales, empresariales, o tasas. La empresa que se encarga de esta labor es Empresa A, no es directamente Caja X la que lo hace.

Digamos entonces que Asgeria I subcontrata a Empresa A para que en el territorio de su jurisdicción abra un determinado número de oficinas financieras con el fin de que se encargue de las gestiones relativas al pago de impuestos y de tasas (oficinas financieras Tipo A), otras oficinas financieras que se encarguen de gestiones de ingresos y reintegros (oficinas financieras Tipo B), y un tercer tipo que se encargue de préstamos y gestiones comerciales diversas (oficinas financieras Tipo C).

Tipo A y B con gestión administrativa llevada a cabo con personal de subcontratas privadas o con personal directo de la asgeria. Tipo C gestionadas directamente por personal de la asgeria.

A pesar que se de por hecho que es imprescindibles para hacer funcionar una sociedad modernamente organizada, la estructura bancaria mundial no solo es perfectamente prescindible, sino que es una terrible losa que aplasta el bienestar humano.

La asgeria puede entonces subcontratar empresas privadas para gestiones administrativas Tipo A o Tipo B, pero los recursos financieros son siempre controlados por la Asamblea de Gestión solidaria, que también se responsabiliza de las actividades gestionadas a través de las oficinas financieras Tipo C.

Todo es parte del sistema

Vivimos en un mundo bancario, donde no existe nada al margen del sistema. Los llamados antisistema por la prensa occidental son tan solo personas que protestan contra el capitalismo liberal, pero no lo hacen contra otra forma de capitalismo como es el de estado. Todo está dentro del sistema, perfectamente programado, incluso los revolucionarios anticapitalistas, que solo están contra de las formas del capitalismo. Los mismos grupos anarquistas tienen una carencia de fondo, pues son incapaces de promover nada que vaya más allá de la propuesta de ciertas formas de corporativismo, que en realidad no son más que propuestas de empresas privadas de naturaleza asociativa, pero empresas privadas al fin y al cabo.

Confunden una forma de organización empresarial con una forma de organización social, y este es un error esencial que atenaza a todos los movimientos alternativos del planeta. Los anarquistas, anti-sistemas, o alternativos no son así más que instrumentos del sistema.

(1)   La Asamblea de Gestión Solidaria o Asgeria