La asgeria y la ley electoral para las asambleas de sufragio

Propuesta de nueva ley electoral
Propuesta de nueva ley electoral

Sensibilidad democrática en los procesos electorales

Un compendio de principios esenciales a tener en cuenta para elaborar una propuesta de una Ley Electoral Básica debiera tomar en consideración el valor del voto en blanco, de las formaciones minoritarias (1), y de las asociaciones ciudadanas (2). Los partidos políticos no tienen por qué ostentar en exclusiva la legitimidad de representar la voluntad popular.

En la sociedad de cooperación se distingue entre asambleas de sufragio y asambleas ad hoc, destinadas a ser estas últimas el cauce de desarrollo esencial de la democracia participativa y directa. Lo expuesto en estas líneas se refiere exclusivamente a los mecanismos de elección para las asambleas de sufragio, dejando la cuestión de las asambleas ad hoc para un análisis posterior.

Resumido en cinco puntos básicos, quedarían como siguen las premisas a tomar en cuenta:

– Primero: Se calcula la Cuantía Básica (Entero) necesaria para asignación de representación en la Asamblea de Sufragio (total vótos válidos emitidos/número total de representantes a la Asamblea de Sufragio, obteniéndose una cantidad X de votos), correspondiéndose un Entero con cada representante obtenido.

– Segundo: Se tiene en consideración la suma de votos en blanco. Quedarían vacantes en la Asamblea de Sufragio un número de representantes igual al número de Enteros que hubiesen sumado los votos en blanco

– Tercero: Se tienen en consideración las formaciones electorales cuyos votos no hayan alcanzado el mínimo establecido como Cuantía Básica, en base al principio ineludible del “derecho de mínima representación”.

– Cuarto: Se asignan los representantes que procedan por la suma de Restos obviamente en orden a los mayores de estos,  con la salvedad de que la nueva ley electoral toma también en consideración tanto el Resto correspondiente a la suma de los votos en blanco, como el Resto resultante de la suma de las formaciones electorales que individualmente no hayan alcanzado el mínimo establecido para la Cuantía Básica.

– Quinto: Si se diese el supuesto señalado en el apartado Tercero, se asignaría en base al mayor Resto un representante vacante al voto en blanco, o un representante al conjunto de formaciones electorales que individualmente no hubiesen alcanzado la Cuantía Básica según procediese, siendo en este último caso que si un representante hubiera sido ya asignado a la mayor de estas formaciones minoritarias por haber obtenido entre todas ellas la suma de un Entero, el siguiente representante a la Asamblea de Sufragio que les correspondiese por el mayor Resto le sería asignado a la segunda formación minoritaria que más votos hubiese obtenido.

Algunas consideraciones respecto al concepto “derecho de mínima representación”

La implementación de una Ley Electoral Básica, sistema electoral o método electoral básico, se ha de articular sobre el principio de que todos los votos son importantes para representar la voluntad popular, incluso los votos en blanco..

La democracia representativa que vivimos se edifica sobre un criterio de límites porcentuales establecidos artificialmente, por debajo de los cuales la voluntad ciudadana resulta susceptible de sufrir un desdeño legal. Se esgrime para justificar tal forma de actuar la necesidad de implementar una racionalidad política que impida la atomización de una institución donde se represente la voluntad popular. Pero este desdeño legal supone una injusticia democrática.

Aunque individualmente hubiera formaciones electorales que habiéndose presentado a los procesos electorales no hubiesen alcanzado la Cuantía Básica, si al sumar los votos entre todas ellas llegasen a alcanzar el límite establecido para obtener un puesto en la Asamblea de Sufragio, en aras del principio de justicia democrática habrían adquirido el derecho a estar representadas en la Asamblea de Sufragio como expresión real de la voluntad popular.

La forma de estarlo se articularía a través de la asignación de un puesto individual por cada Entero obtenido en su conjunto, resultando que si entre todas ellas se obtiene un Entero, se adjudicaría el puesto en la Asamblea de Sufragio a la formación electoral que mayor número de votos hubiese obtenido por debajo de la Cuantía Básica, pues no sería de justicia democrática abstenerse de tomar en consideración un número de votos que en su conjunto suponen más de los necesarios proporcionalmente para obtener un representante en la Asamblea de Sufragio. Si procediese la asignación de representante a la Asamblea de Sufragio por mayor resto se atendería a lo establecido al respecto en los apartados Cuarto y Quinto.

Este principio es el que se denomina “derecho de mínima representación”,  el cual viene a subsanar en la medida de lo posible la injustica de desdeñar votos ciudadanos. La democracia asamblearia debiera sustentarse en premisas diferentes a la de la lógica que nos impone la democracia representativa. Asumir como un principio de democracia real el “derecho de mínima representación” debiera ser una de esas premisas ineludibles.

Otra lo sería la de articular un mecanismo legal que permitiera superar el marco político que supone el que la voluntad popular se vea restringida a verse representada exclusivamente por los partidos políticos en las instituciones representativas de esa misma voluntad popular.

Algunas apreciaciones acerca del derecho de participación de las asociaciones ciudadanas en los procesos electorales

¿Por qué no demandar la superación del marco legal vigente que estipula una representatividad de la voluntad popular exclusivamente a través de los partidos políticos?.

La actual legislación electoral española permite presentar candidaturas a unas formaciones políticas que se constituyen ad hoc para un proceso electoral determinado, a las que solo se les permite presentarse en una única circunscripción electoral, y sin que les sea permitido federarse entre ellas ni presentarse en más de una circunscripción a la vez, todo con la finalidad de impedir que acaben constituyéndose en formas de expresión y representatividad de la voluntad popular al margen de la de los partidos políticos.

Superar este marco legal no significa que se requiriese que las formaciones ciudadanas al margen de las organizaciones políticas se constituyen ellas mismas en organizaciones políticas para poder participar en los procesos electorales, sino que en el contexto de la democracia participativa que habría de caracterizar a la asgeria se articulasen nuevos cauces de participación en las instituciones de debate y decisión de la voluntad popular.

Una federación de asociaciones de vecinos podría seguir siendo lo que es sin necesidad de cambiar sus estatutos para transformarse en un partido político, y proponer por ejemplo un candidato, o cuantos desea, a la Asamblea de Sufragio. Si su porcentaje de votos alcanzase la Cuantía Básica o el derecho de mínima representación tendría derecho a disponer de un representante en la Asamblea de Sufragio. Lo mismo se aplicaría a un movimiento ciudadano, un sindicato de trabajadores, o una federación de asociaciones religiosas.

¿No constituiría un principio de democracia real el hecho de que en la Asamblea de Sufragio pudiesen estar representadas las distintas sensibilidades sociales también a través de las distintas asociaciones ciudadanas y no únicamente a través de partidos políticos?..

De igual manera sería democracia real que tuviese peso en la Asamblea de Sufragio el voto en blanco y las formaciones electorales que hubiesen obtenido individualmente votos por debajo del Cuantía Básica, pero que sumados superasen este límite. El sufragio universal que en contraposición al sufragio censitario propuesto exclusivamente para la elección de los magistrados a las altas instancias judiciales (3) debe caracterizar la sensibilidad democrática de la asgeria en el sentido de no  despreciar la significación del voto en blanco ni del voto a las formaciones minoritarias, siempre dentro obviamente de los parámetros racionales expuestos en estas líneas.

(1) Por formación minoritaria se entiende en este caso aquella formación electoral, partido político o asociación ciudadana, que hubiera obtenido un número de votos por debajo de la Cuantía Básica

(2) En el concepto asociaciones ciudadanas se englobarían formaciones electorales constituidas por movimientos ciudadanos, organizaciones sindicales o federaciones de asociaciones religiosas, al margen de los partidos políticos tradicionales

(3) La asgeria y la forma de elección de los magistrados a las altas instancias judiciales

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