Por una aplicación de la Sharia en los códigos civiles europeos

Dirimiendo conflictos
Dirimiendo conflictos

Visualizando una sharia laica

En realidad el título de este artículo es intencionadamente equivoco, pues la sharia no es sinónimo de ley o jurisprudencia islámica, sino que es un concepto que alude al código de pautas éticas o morales que favorecen el  desarrollo de la naturaleza espiritual del ser humano, desarrollo que habría de conducirle en la dirección correcta del reencuentro con Allah, de ahí lo de su significado etimológico que le relaciona con “la senda correcta”.

La sharia es pues una actitud espiritual que tiene implicaciones en los niveles de la conducta humana, y que consiste por tanto en evitar aquello que nos causa perjuicio espiritual o físico, en manifestar actitudes loables hacia los otros seres humanos y hacia la naturaleza misma que nos rodea, y en una relación de intimidad personal con dios que nos va marcando el camino de retorno hacia él, todo ello según se puede inferir de la antropología coránica.

Alegóricamente, la sharia sería entonces como un rio, donde tanto el cauce como el agua que discurre por este conformarían un todo indisociable. El cauce es el camino transmitido en la Revelación, el cual solo adquiere sentido para nosotros si hacemos que por el mismo fluyan las aguas, siempre en constante evolución, que suponen nuestras acciones. Si tenemos la intención de llevarlas al océano de Allah serán entonces fructíferas..pero si tenemos la intención de llevarlas a una fuente cenagosa serán entonces perniciosas. Obviamente solo Allah conoce sobre este asunto, según la psicología religiosa islámica, por lo que el seguimiento de la sharia tan solo atañe a nuestra intimidad personal.

La ley islámica entendida como jurisprudencia no constituye por tanto la sharia, sino otro concepto que se denomina fiqh. El fiqh o jurisprudencia islámica, que no la sharia, tiene a su vez una vertiente civil y una vertiente penal. Para ser correctos tenemos que hablar pues de la aplicación del fiqh o jurisprudencia islámica en los códigos civiles europeos, y no de la sharia, la cual supone en realidad un camino espiritual que atañe al corazón humano.

Acotando conceptos, hablamos en primer lugar de un fiqh aplicado únicamente a los códigos civiles europeos en materias concretas como testamentos y herencias, divergencias de orden financiero, custodia de los hijos en casos de divorcio, u otras materias civiles que no entrasen en conflicto con el principio ineludible de igualdad de todos los ciudadanos ante la ley, sin distinciones de género, estatus social o de adhesiones a formas de  consciencias seculares o religiosas.

Imbricación de la sharia en un único código civil laico

Vuelvo a utilizar el término sharia intencionadamente de manera errónea, pues esta idea de asimilar sharia a jurisprudencia islámica está profundamente arraigada en el subconsciente colectivo tanto de musulmanes como de ateo-cristianos, increyentes en general, o seguidores de cualquiera otros credos.

Hablo en realidad de fiqh, y siempre aplicado exclusivamente a las cuestiones relativas al derecho civil antes mencionadas, nunca a los hudud o castigos corporales contemplados también en determinados fiqh que han sido implementados en algunos países de mayoría sociológica islámica, y que son materia de los códigos penales y no civiles.

Se trataría de imbricar normas del fiqh relativas a  testamentos y herencias, disputas financieras, u otras del derecho familiar, siempre de que fuesen compatibles con la premisa ineludible de respeto al principio de igualdad de todos los ciudadanos ante la ley, en el mismo código civil que fuese de aplicación para todos los ciudadanos, de tal manera que en un mismo artículo se permitiese, en las materias reseñadas, acogerse a una u otra opción, esto es, la opción estrictamente secular o la opción del fiqh.

Cualquier ciudadano podría acogerse a una u otra opción, sin necesidad de declarar sobre su religión a ausencia de ella, por lo que por tanto un matrimonio de ateos podría perfectamente decidir optar acogerse a la alternativa marcada por la norma del fiqh en lugar de a la norma secular, en las mismas condiciones que podría hacerlo un matrimonio constituido por musulmanes.

Al no haber tribunales islámicos que se encargasen específicamente de impartir jurisprudencia en las materias señaladas según el fiqh, serían jueces ordinarios presidiendo tribunales ordinarios los que lo impartirían. El fiqh relativo a estas cuestiones concretas sería entonces no más que una opción alternativa sobre la que jueces, fiscales, y abogados debieran estar formados.

Sería entonces perfectamente viable tener un solo código civil de aplicación a todos los ciudadanos por igual, sin necesidad de plantearse la implementación de un código civil paralelo exclusivamente para musulmanes, y de esta manera articular un mecanismo que sirviese para favorecer el principio de integración social sin asimilación de aquellas minorías musulmanas que dentro de las minorías musulmanas europeas se sienten desarraigadas social y jurídicamente de las sociedades europeas en las que conviven.

Hablo de minorías musulmanas dentro de las minorías musulmanas porque entiendo que este sentimiento de desarraigo es minoritario incluso dentro de las propias comunidades musulmanas europeas.

Ni tribunales islámicos ni sharia..sino normas del fiqh islámico perfectamente imbricadas en nuestros códigos civiles seculares, como una opción alternativa a la que pudiera acogerse cualquier ciudadano independientemente de la forma de consciencia a la que haya decidido acogerse.

La sharia..o hablado ahora correctamente el fiqh, puede entonces comenzar a insertarse en el subconsciente colectivo de los ciudadanos europeos como una normativa legal de naturaleza laica, que sea factiblemente compatible con el carácter secular de los códigos civiles vigentes en cualquier país de Europa.

La premisa de un solo código civil con determinados artículos que permitiesen tanto el acogerse a la opción secular como a la del fiqh, optativo para todos los ciudadanos sin distinción alguna, y con jueces y tribunales ordinarios de carácter absolutamente civil..

¿Sería esta premisa de imbricar un fiqh islámico sobre las materias señaladas en los códigos civiles europeos, compatible con el principio de respetar la laicidad y la necesidad de aplicar una sola ley a todos los ciudadanos?..

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