Es imprescindible que el derecho de secesión conduzca a la ruptura del Estado Español

Nos estamos engañando con el debate sobre el derecho a decidir de los catalanes. La implementación de una legalidad que reconozca este derecho no es solo incuestionable desde la perspectiva de la praxis democrática, sino que es necesario que el proceso de ruptura se lleve hasta sus últimas consecuencias.

Cataluña debe separarse del Estado Español como una necesidad para la vitalización democrática, y sobre todo, para la vitalización ética de la sociedad en sus praxis políticas y económicas. No hablo de revitalización porque ello implicaría que se estaría dando por hecho que en algún momento en la historia de la España de la Constitución del 78 habría habido una verdadera praxis democrática y ética en la sociedad, y objetivamente no hay datos reales que avalen esta suposición.

En la medida en que podamos, cuanto más dividamos los antros de corrupción político-económica,  más facilidades tendremos para ir tejiendo el posibilismo financiero, político, y social que haga viable la vitalización  ética y democrática.

Esta vitalización ética y democrática se gesta desde las organizaciones comunitarias de base, esto es, partiendo de las premisas que se edifican desde las comunidades locales, no desde las premisas mentales que históricamente han sustentado la organización social humana que toma como referencia la nación o el Estado.

La independencia de Cataluña, de Euskadi, o de cualquier otro ámbito territorial de España es no solo una posibilidad democrática moralmente incuestionable, sino que debe hacerse efectiva en todas sus consecuencias. La unidad debe efectuarse desde las praxis que habrían de implementarse en las organizaciones comunitarias de base..no desde las organizaciones geopolíticas que dan lugar a las naciones o los estados.

En Cataluña, territorio del Estado desde el que hay planteado el más inmediato desafío a la unidad de España, subsisten las mismas prácticas de sistémica corrupción económica y de praxis políticas carentes de consciencia democrática que también subsisten en España.

Para vitalizar por tanto estas prácticas político-económicas necesitamos de separar legalmente nuestros ámbitos territoriales, e iniciar a raíz de ello procesos de ética económica-financiera y de participación y decisión ciudadana en las cuestiones políticas partiendo de las comunidades locales que conforman las bases humanas de ambos ámbitos territoriales.

La unidad política de los diferentes territorios del Estado Español constituye el mayor obstáculo para la implementación de la necesaria vitalización económica y democrática.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s