Por qué a Cristo se le describe con siete cabezas en Apocalipsis 13:1

El hagiógrafo del Apocalipsis se refiere a este sacerdote maestro en las artes mágicas en 13:1 saliendo del mar, o sea, viniendo de Egipto por vía marítima, y diciendo que tenía siete cabezas. Los maestros de las artes mágicas seguían a la diosa Serket, que llevaba un escorpión sobre su cabeza

 La diosa-escorpión Serket con el escorpión en su cabeza
La diosa-escorpión Serket con el escorpión en su cabeza

Según la tradición evangélica recogida en Mateo 2:1, Jesús nación en Belén de Judea en tiempos del rey Herodes el Grande (73 a.C. – 4 a.C.) Unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén preguntando por el nacimiento de un niño que sería rey de los judíos, lo que llegó a oídas del rey, que lo primero que hizo fue llamar a sus sumos sacerdotes a los cuales inquirió sobre que tenía de verdadero esa noticia. Entonces estos le relataron una antigua profecía mesiánica sobre un niño que habría de nacer en aquella misma localidad destinado a ser Pastor del pueblo de Israel, relatado en  Mateo 2:6. A continuación hizo venir a su presencia a los mismos magos, a los que conminó a visitar al niño e informarle luego de su visita. Estos hicieron lo primero, pero advertidos en sueños de que no regresasen al palacio de Herodes se regresaron a sus tierras sin pasar por el palacio del rey. Herodes se enfureció y mandó matar entonces a todos los niños menores de dos años nacidos en Belén y sus alrededores. Advertido también José en sueños de la intención de Herodes, tomó a su esposa María y su hijo Jesús y juntos migraron a Egipto, de donde regresaron a la muerte de Herodes para instalarse en Nazaret de Galilea siendo aún Jesús un niño.

Hasta aquí la versión evangélica sobre el motivo de la huida de María y su hijo Jesús al país del Nilo. Pero el filósofo griego Celso escribió que fue María y su hijo Jesús quienes migraron a Egipto después de ser repudiada por su marido de profesión carpintero, a causa de una relación adúltera que esta había tenido con un soldado romano llamado Pantera.

Del filósofo griego se sabe que vivió en el siglo II, pero hay algunas referencias de terceros que acotan el período de su existencia vital. El Padre de la Iglesia Orígenes Adamantius escribió que fue contemporáneo del emperador Adriano (117 – 138), y el escritor sirio de lengua griega Luciano de Samosata (125 – 181) escribió una obra denominada “Alejandro o el falso profeta” en la que a modo de carta se dirigía personalmente a Celso, su amigo:

 1 Tal vez tú, querido Celso, creas que es un encargo de poca monta el escribir y enviarte, en un libro, la vida de Alejandro, el impostor de Abonoteico…17 Entonces, querido Celso, si hay que ser sinceros…20 El primero es el siguiente, querido Celso. (Citas de “Alejandro o el falso profeta”, Luciano de Samosata)

Se puede aseverar entonces que el filósofo griego Celso vivió en un período que abarcó todos o algunos de los años comprendidos entre el 117 y el 181, siendo por tanto prácticamente contemporáneo del tiempo en que fueron redactados los más antiguos evangelios canónicos. Esto es importante a la hora de concebir credibilidad histórica a la versión que Celso da sobre la paternidad de Jesús en su obra Alethes Logos (Palabra verdadera), pues su obra debió ser redactada más o menos en el mismo tiempo en que lo fueron los evangelios canónicos, y lo que en ella cuenta sobre la paternidad de Jesús y sobre su estancia en Egipto y su aprendizaje sobre las artes mágicas del país del Nilo se hizo afectada por la misma separación temporal con respecto al protagonista de su relato que la que separaba a este de la redacción de los evangelios canónicos.

La obra de Celso “Alethes Logos” se conoce por una fuente indirecta, Orígenes, que intentó un rebatimiento de la misma en su obra “Contra Celso”. En ella Orígenes escribió citando a Celso en relación a la historia sobre la paternidad de Jesús que la gestación de este se debió a una relación adúltera de su madre María con un soldado romano de nombre Panthera. Su marido de profesión carpintero la expulsó de su hogar, y a consecuencia de ello hubo de migrar con su hijo Jesús a Egipto, donde el niño crecería como hijo ilegitimo aprendiendo artes mágicas que al regresar al cabo de un tiempo a su tierra serían presentadas por Jesús como dones divinos, proclamándose entonces un dios, según el relato de Celso. Para más información sobre este asunto ver El filósofo griego que atribuyó la paternidad de Jesús a un romano llamado Pantera

En el país del Nilo los maestros de las artes mágicas seguían a la diosa-escorpión Serket, una antigua manifestación de la diosa Isis, a la cual se la representaba con un escorpión sobre su cabeza. Al escorpión se le relacionaba en la religiosidad egipcia con la curación y la magia, de ahí que los magos egipcios seguidores de la diosa-escorpión se caracterizasen por la peculiar simbología de llevar en su cabeza una cola de caballo o trenza que simbolizaba al escorpión que la diosa Serket portaba sobre la suya, y en concreto aludía aquella trenza de los magos a la cola de este artrópodo. La cola del escorpión era por tanto el símbolo de los maestros egipcios en las artes mágicas y sanatorias. Pero estos sacerdotes de la diosa Serket eran especialistas sobre todo en combatir el envenenamiento producido por escorpiones o serpientes, y este poder era uno de los mayores dones que en Egipto se les atribuía a los siervos de Serket.

El poder de los sacerdotes de la diosa-escorpión Serket sobre escorpiones y serpientes personalizado en la figura de Jesús se puede entrever en Lucas 10:19 cuando en el versículo se le atribuye la facultad de conceder a sus discípulos poder para hollar serpientes y escorpiones. Si Jesús adquirió en Egipto la condición de sacerdote de la diosa-escorpión Serket, podría haber portado una sola trenza en su cabeza cuando regresó a su tierra.

El hagiógrafo del Apocalipsis se refiere a este sacerdote maestro en las artes mágicas en 13:1 saliendo del mar, o sea, viniendo de Egipto por vía marítima, y diciendo de él que tenía siete cabezas. Hubiera tenido dos si solo portase una trenza como símbolo de la cola del escorpión al modo de esos sacerdotes en el país del Nilo, pero este hombre portaba seis trenzas en lugar de una, hasta completar con ello el conjunto de las siete cabezas descritas en el versículo mencionado. ¿Qué sentido podía tener esta extraña peculiaridad?.

De las leyendas mitológicas egipcias se infiere que en número de siete los escorpiones poseían un poder protector. En la Estela de Metternich, descubierta en Alejandría en 1828, y hoy en día en el Museo Metropolitano de Nueva York, se narra una leyenda denominada “Isis y los siete escorpiones”, en la cual aparecen siete escorpiones llamados Tefen, Befen, Mestet, Mestetef, Petet, Tetet y Mateten en torno a la diosa Isis, y se cuenta como estos artrópodos la protegían a ella y a su hijo Horus el Joven del intento de asesinato por parte de Seth, que pretendía matar al pequeño para que nunca pudiera llegar a reclamar sus derechos sobre la realeza de Egipto como hijo del dios Osiris, a quien Seth ya había asesinado para adueñarse de su trono.  

La alegoría de la bestia con siete cabezas revelada veladamente en Apocalipsis 13:1 alude entonces al Jesús sacerdote de Serket, que portando seis trenzas saliendo de su cabeza conforman junto con esta misma el número siete, como símbolo de los poderes mágicos y protectores de aquellos siete escorpiones  de los cuales Tefen es el principal, simbolizado por la propia cabeza de Jesús:

pero Mestet y Mestetef, Petet, Tetet y Matet y Befen se pusieron de acuerdo y unieron todo su veneno bajo el aguijón de Tefen de modo que su picadura se convirtió en siete veces poderosa (Isis y los siete escorpiones)

El versículo completo de Apocalipsis 13:1 describiendo las primeras las siete cabezas del sacerdote que llega por mar de Egipto reza como sigue:

Y vi surgir del mar una Bestia que tenía diez cuernos y siete cabezas, y en sus cuernos diez diademas, y en sus cabezas títulos blasfemos. (Apocalipsis 13:1)

Y su interpretación reza como sigue:

…Vi como salía del río un hombre de larga cabellera, recogida en seis trenzas sujetas cada una de ellas por abalorios blasfemos que le caían sobre los hombros…Sus manos eran grandes y huesudas..y cada uno de sus dedos lo adornaba con un aro de cobre de poco más de un centímetro y medio de anchura… (interpretación libre de Apocalipsis 13:1)

El río aquí es el gran río Nilo, y alude simbólicamente a su lugar de procedencia.

Para ver las interpretaciones completas del libro del Apocalipsis comprendidas entre los versículos 13:1 y 14:5 ver Cristo en las alegorías del Apocalipsis

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