“Bono Básico Energético” para financiar un consumo gratuito de agua, luz y gas

Pablo Iglesias ha defendido la necesidad de desprivatizar algunos sectores para asegurar la prestación de servicios de primera necesidad como la sanidad y todo los relacionado con el suministro de energía pues ha dicho que un Gobierno no puede permitir que haya ciudadanos a los que se les corte luz y la calefacción.

http://cincodias.com/…/02/23/economia/1424726249_974278.html

Podemos debe concretar su apuesta por la desprivatización de empresas del sector energético para que se garantice un plan destinado a establecer un mínimo de consumo gratuito para la primera vivienda.

Endesa proviene del extinto Instituto Nacional de Industria (INI), que la fundó el 18 de noviembre de 1944 bajo el nombre de Empresa Nacional de Electricidad, S.A., y Repsol de una agrupación de empresas públicas pertenecientes al Instituto Nacional de Hidrocarburos (INH).

Ambas empresas del sector energético deben servir para elaborar un macro programa económico de fuerte contenido social destinado a garantizar accesos prioritarios gratuitos a la luz, el agua o la calefacción para primeras viviendas.

Las empresas públicas del sector energético no tiene por qué acaparar el 100% del mercado, pues empresas privadas pueden competir para suministrar energías al sector empresarial privado. La legislación no debe garantizar ningún consumo básico de energías a las empresas ni a las segundas viviendas..solo a la primera vivienda.

Debe de haber un sector público energético que garantice un mínimo de consumo básico para primera vivienda que debe ser compatible con un sector privado energético que compita con el público para suministrar a empresas privadas, a viviendas particulares a partir de la segunda, o a primeras viviendas siempre que a estas se le garantice un mínimo básico de agua, luz, o calefacción gratuito.

Estas empresas energéticas del sector privado que suministrasen energías a primeras viviendas garantizando la gratuidad del mínimo de consumo básico que se estableciese legalmente, cobrarían el consumo por encima de ese básico, y a la vez podrían acceder a desgravámenes proporcionalmente al número de viviendas al que garantizacen ese consumo básico gratuito.

Endesa y Repsol fueron empresas públicas que hoy son grandes empresas del Ibex 35, y Podemos tiene la obligación ética de concretar su propuesta de desprivatización “para asegurar la prestación de servicios de primera necesidad como la sanidad y todo los relacionado con el suministro de energía. Un Gobierno no puede permitir que haya ciudadanos a los que se les corte la luz y la calefacción”.

Una Endesa y Repsol desprivatizadas pueden conformar la punta de lanza de un poderoso y eficaz programa de justicia social a implementar por un gobierno de Podemos..

Pablo Iglesias no puede dejar en palabras huecas esta propuesta suya que tanta ilusión despiertan en una ciudadanía deseosa de justicia social Debe haber un consorcio empresarial público en el sector energético que garantice los derechos al consumo de agua, luz y gas, el cual se centraría en un consumo mínimo garantizado para primeras viviendas de residencia habitual.

La financiación habría de provenir de un Bono Básico Energético que incluiría una tarifa plana que abarcaría los tres consumos de agua, luz y gas.

Esta tarifa plana contenida en el Bono Básico Energético sería progresiva e iría desde los 0 euros hasta el tope que se estableciese para el máximo precio de la tarifa plana, que se implementaría según el nivel de renta del ocupante de la primera vivienda como residencia habitual. El BBE cubriría el nivel mínimo que se estableciese como consumo básico por vivienda de agua, luz y gas.

Las empresas privadas que suministrasen energías a estas viviendas habrían de beneficiarse de desgravámenes proporcionalmente al número de viviendas al que garantizacen ese consumo básico, gratuito para las rentas más bajas.

La tarifa plana no sería por el total del consumo, sino únicamente por el consumo básico que se estableciese para agua, luz y gas, e incluiría un solo pago por los tres consumos conjuntamente.

Por encima de ese nivel de consumo básico que estaría sujeto a una tarifa plana para el conjunto de agua, luz y gas, se tarificarían por consumos separados agua, luz y gas.

La gratuidad de agua, luz y gas puede por tanto ser perfectamente financiable, no es pues solo un deseo utópico sin materialización práctica porque su costo no podría ser asumido para ninguna sociedad.

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