La Banca no es necesaria sino un lastre

Las corporaciones locales ya sean de ámbito urbano rural o tribal deben ser facultadas para hacerse con la capacidad que hoy día tiene la estructura bancaria de ser la depositaria y custodia del dinero. Se edifican así unas nuevas estructuras político-financieras denominadas asgerias, asgeria en singular como acrónimo de asamblea de gestión solidaria que son el resultado de fusionar las estructuras político-administrativas locales, tales como los ayuntamientos, entidades rurales o tribales en otras partes del mundo, con la función básica bancaria de hacer de depositarias y custodias del dinero.

Todos los recursos financieros son generados y recaudados en el nivel de la asgeria, pero mancomunizados en una red integral de Fondos Comunes que hacer viable el funcionamiento de una sociedad de cooperación, entendiendo como tal la federación de asgerias. El ostentar la facultad legal de hacer de custodia y depositaria del dinero va a convertir a la asgeria en la entidad responsable de hacer de prestamista en la concesión de créditos. La asgeria, pasa a ser la entidad prestamista a partir de la estructuración de cuentas especiales de créditos mancomunizados y nutridos con fondos de la federación de asgerias. como entidad prestamista concede créditos sin necesidad de aplicar incrementos al prestatario por concepto de intereses o de beneficio pactado antes de la formalización del crédito, y a pesar de ello obtiene beneficios de su actividad prestamista.

Está dinámica financiera se basa en la premisa de la cesión temporal de recursos financieros que las asgerias conceden en favor de la federación de asgerias, que se hace fraccionando las  cuotas que le son devueltas con la finalidad de derivarlas a las cuentas especiales de cesión temporal de recursos financieros de las que va a hacer uso la federación de asgerias, conformando para ello distintas cuentas especiales a plazo fijo a distintos tiempos. La relación prestamista-prestatario del tiempo presente establece que el primero debe recibir del segundo un interés-beneficio (incremento) que ha de cargarse sobre la cantidad monetaria prestada, pero no es así en la forma de organización social postulada.

En la sociedad de la asgeria el interés-beneficio (incremento) no repercute sobre la persona física o empresa de hasta cierto tamaño que actúa en calidad de prestataria, sino que este se va a repercutir en la relación asgeria-federación de asgerias. Es por tanto el sistema de fondos comunes quien va a acabar produciendo el incremento que resulte de beneficio para la asgeria en su actividad como prestamista, y no es ya por tanto necesario repercutirlo en el prestatario que sea un particular o una pequeña o mediana empresa hasta determinada cuantía de créditos.

Las oficinas a las que podría dirigirse el público para hacer realizar operaciones bancarias no serían más que oficinas descentralizadas de la asgeria correspondiente que harían las funciones que hoy en día hacen las oficinas bancarias. Se puede ceder  la gestión administrativa de ciertas operaciones financieras a empresas privadas, pero el control de las cuentas bancarias siempre correspondería a la asgeria,  no a la empresa que realizara la gestión administrativa. Hablo de subcontratas que podrían gestionar por ejemplo oficinas para pagar impuestos o tasas en una asgeria.

No se trata por tanto de trasladar el concepto de beneficio en la actividad de concesión de créditos de la dinámica de prestamista (banca)-prestatario (cliente) a la dinámica prestamista (asgeria)-prestatario (cliente), sino a una nueva dinámica financiera que se establece entre prestamista (asgeria)-prestatario (cliente)-fondos comunes (federación de asgerias).

Este mecanismo produce un beneficio pequeño pero seguro para el prestamista (asgeria), y además liga la concesión de créditos al concepto de ahorro y no al de especulación financiera. El prestamista (asgeria) obtiene así un beneficio ético sin necesidad de cargar incremento al prestatario (cliente). El bancarismo es el sistema, no el capitalismo ni el comunismo que solo son rostros con distintos nombres de este. Nacionalizar la banca, crear mutualidades o bancos del pueblo no son más que florituras del bancarismo con las que este sistema no hace sino perpetuarse.

La banca puede y debe desaparecer, pero todos y todas trabajan para perpetuarla porque piensan que una sociedad organizada no puede vivir sin banca..grave error insertado en el subconsciente colectivo de la humanidad entera.