Con la Constituyente Maduro quiere controlar Venezuela a través de sectas corporativas

La nueva estructura de Asamblea Nacional venezolana que Maduro pretende desarrollar en su Constituyente se basa en el principio de democracia corporativa, una variedad de la democracia orgánica, inspirada en primera instancia en el Anteproyecto de Constitución que para la Segunda República española que fue presentado al gobierno por la Comisión Jurídica Asesora en 1931.

El Título IV dedicado al Parlamento reza como sigue en uno de sus artículos:

Art. 37. El Senado se compondrá de 250 Senadores: 50 elegidos por las Provincias o Regiones con sus Municipios; 50 por las representaciones obreras de los grupos de Agricultura, Industria y Comercio; 50 por las representaciones patronales; 50 por las Asociaciones de profesionales liberales, y otros 50 por las Universidades, Instituciones culturales y confesiones religiosas; todos en la forma en que las leyes determinen. (Anteproyecto de Constitución de la República Española, 1931)

Y en segunda instancia en la Ley de Principios del Movimiento Nacional de 1958, donde uno de sus principios reza de la manera siguiente:

VIII. El carácter representativo del orden político es principio básico de nuestras instituciones públicas. La participación del pueblo en las tareas legislativas y en las demás funciones de interés general se llevará a cabo a través de la familia, el municipio, el sindicato y demás entidades con representación orgánica que a este fin reconozcan las leyes. Toda organización política de cualquier índole, al margen de este sistema representativo, será considerada ilegal. Todos los españoles tendrán acceso a los cargos y funciones públicas según su mérito y capacidad.

La nueva Asamblea Nacional que pretende Maduro para Venezuela tiene pues inspiración española.

Maduro intenta atar a los venezolanos a grupos sociales a los que les da un carácter político, favoreciendo con ello una sociedad estratificada en sectas corporativas que favorezcan el control social a través del control de las oligarquías de estas sectas corporativas…

Maduro controla a estas oligarquías corporativas..y a su vez estas oligarquías controlan a todas las personas que política y jurídicamente se ven por ley obligadas a ejercer su acción política, social y laboral dentro del marco cerrado de estas sectas corporativas con las que Maduro pretende el control total de la sociedad venezolana…

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Erdogan y su slogan de cero problemas con sus vecinos

¿Vuelve el lebensraum esta vez de la mano del AKP de Erdogan?

Cuando el AKP de Erdogan llegó al poder en 2002 se fijó como política estratégica el no tener problemas con sus vecinos para iniciar así una etapa de construcción de un neo otomanismo de naturaleza turco-mongola.

Ello tuvo su reflejo en un slogan que se hizo famoso fuera de sus fronteras: “cero problemas con los vecinos” (de Turquía)…

Después de prácticamente 15 años de ejercicio cada vez más despótico del poder ese lema de “cero problemas con los vecinos” se ha transformado en una realidad geopolítica que no solo está en la de “cero vecinos sin problemas con Turquía”, donde ya los tiene y graves con Siria, Irak, Grecia, Bulgaria, Irán, Georgia, Armenia..y un poco más allá de sus fronteras, con Rusia, sino que además ahora los tiene con países alejados de sus fronteras; Holanda, Alemania, Dinamarca, Suiza, Suecia, Austria..la Unión Europea, Estados Unidos..

Y lo que queda, porque el lema de “cero problemas con nuestros vecinos” se ha mostrado una burla cuando ese lema se implementó con la intención de que esa supuesta política llevase de manera pacífica a la construcción de un imperio neo otomano de sustancia turco-mongola.

El AKP no solo tiene problemas con todos sus vecinos nacionales..sino también con sus connacionales kurdos, alevíes, sunitas laicos, y otras minorías que supuestamente habrían de someterse de manera pacífica a la autoridad de un Califa neo otomano entronado en Estambul.

Pero el lema de “cero problemas con nuestros vecinos” sigue vigente como doctrina estratégica del islamismo del AKP y Erdogan..que sigue considerando esta práxis como la punta de lanza de la construcción de su imperio turco-mongol neo otomano, en realidad solo una manifestación más de las nefastas políticas de lebensraum que durante el siglo XX devastaron Europa de la mano de alemanes, serbios y rusos…

Erdogan y los ideólogos de su doctrina imperial neo otomana siguen considerando que todos los pueblos a los que aspiran a dominar se someterán al Califa sin luchar..como parte de un mandato divino del que Erdogan y el AKP creen estar imbuidos…

El nuevo lebensraum viene del nacionalismo turco del AKP y Erdogan

¿Vuelve el lebensraum esta vez de la mano del AKP de Erdogan?

El AKP y Erdogan buscan su lebensraum bajo la justificación de las comunidades turcas establecidas fuera de las fronteras de su país, tanto de las históricas establecidas en los Balcanes, el Mar Negro, el Volga, Oriente Medio, el Cáucaso y Asia Central, como de las conformadas a raíz de las migraciones turcas a Europa Occidental en la última mitad del siglo XX.

El lebensraum es exactamente la misma idea que justificó las invasiones nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Entonces el lebensraum era pangermanista, hoy el lebensraum mental de Erdogan y el AKP es panturquista.

Esta idea terrible del lebensraum incendió Europa a sangre y fuego en el siglo XX con tres movimientos criminales imperialistas, el paneslavismo ruso, el pangermanismo alemán y el panserbismo serbio.

Ahora nos toca lidiar con el lebensraum panturquista de Erdogan y el AKP.

No es comparable al germano ni al ruso, pues el potencial económico, tecnológico y militar de Turquía no está ni por asomo al nivel del de aquellas dos grandes potencias, pero si el comparable al lebensraum serbio iniciado en los 90 del siglo pasado.

No nos confundamos, aquí no hay islam, ni cultura turca..hay un lebensraum mental que en este caso es atribuible al nacionalismo imperialista del AKP y Erdogan…

Refutando que la velocidad de la luz se revele en Corán 32:5

La Tierra girando en torno al baricentro situado en el Sol
La Tierra girando en torno al baricentro situado en el Sol

La siguiente exposición es una refutación sencilla sobre la formulación que establece Hassab Elnaby para afirmar que el Corán alude de forma oculta a la velocidad de la luz en la aleya contenida en Corán 32:5:

Él dispone en el cielo todo lo de la tierra. Luego, todo ascenderá a Él en un día equivalente en duración a mil años de los vuestros.

ver vídeo explicativo aquí

Hassab Elnaby establece previamente la premisa de que la expresión “un día” equivaldría a un valor de tiempo en astrofísica, y los “mil años” equivaldrían a un valor de distancia en astrofísica. De ahí que establezca su fórmula para calcular la velocidad de la luz:

V (velocidad de la luz) = Distancia / Tiempo

No lo presenta como una interpretación personal suya sino como una verdad absoluta descubierta por el en el Corán, a la que se le da una inmensa publicidad en círculos de las comunidades musulmanas sin que surja de entre ellas ni una sola voz, por lo menos que se conozca, que cuestione los datos astrofísicos que aporta Hassab Elnaby, muy sencillos por otro lado de cuestionar por cualquier aficionado a la astronomía.

Pese a las apariencias no hay nada de complicado en la sencilla formulación de Elnaby, y está al alcance de cualquiera ver donde está el truco, así que nadie se deje engañar pensando que esto es para especialistas en astronomía o astrofísica, pues nada más lejos de la realidad.

Solo hay que sentarse delante de un ordenador o una enciclopedia, tomar una calculadora, y empezar a hacer cuentas. Si sabes sumar y restar con calculadora ya solo te queda tener paciencia y empezar a anotar y comprobar datos…

La trampa mental de las falsas construcciones teológicas o esotéricas que supuestamente conducen a extraordinarios descubrimientos científicos como el que nos trae aquí está precisamente hacer que nos fijemos solo en las conclusiones, sin que prestemos atención a si lo que se dice en las premisas previamente establecidas es realmente cierto…

En si misma la expresión de que un día de dios equivale a mil años de los de los humanos es perfectamente lógica en la psicología religiosa y metahistórica, pues nos habla de la relatividad del tiempo humanos respecto a la divinidad. Si que sería extraño que nos dijese que junto a dios un día más la sexta parte de un cuarto equivale a mil días más la novena parte de un tercio de los nuestros…

Tanto es así que la equivalencia de un día como mil años no es ni mucho menos exclusiva del Corán, pues hasta Pedro la utilizó en sus epístolas según la tradición neotestamentaria (2 Pedro 3:8), y no es donde único se recoge esa equivalencia teológica. a pesar de ello Hassab Elnaby no se corta un pelo en atribuirle en exclusiva al Corán el que al revelar 32:5 nos estaba transmitiendo el extraordinario conocimiento oculto de la fórmula para conocer la velocidad de la luz, algo que por otra parte resultaría superfluo porque los humanos ya la hemos conocido por otros cauces, no serviría más que para la auto vanagloria de Allah si nos dejamos llevar por la interpretación de Hassab de Elnaby, pues ya sabemos que Allah es omnisapiente.

El Corán mismo dice que es una advertencia…¿para que transmitirnos entonces un extraordinario conocimiento científico que no nos advierte de nada y que además ya conocíamos por otros cauces?….lo de que solo sea para la vanagloria de Allah digamos que no concuerda mucho con la intención manifiesta de la Revelación coránica…

A continuación se exponen todos los valores de los parámetros que Hassab Elnaby considera de aplicación a su fórmula final. La fórmula se ha respetado tal cual, sin entrar en otras consideraciones sobre la idoneidad o no de su desarrollo, pero si se han aplicado en esa fórmula los valores que realmente corresponderían siguiendo los parámetros astrofísicos mencionados en su interpretación coránica por Hassab Elnaby.

Valores indirectos en la fórmula final para calcular la velocidad de la luz según Hassab Elnaby

(Parámetros A-B-C)

Parámetro A

Valor del radio promedio distancia Tierra-Luna:

  • propuesto por Hassab Elnaby: 384.264 Km

  • real: 384.403 km 

Parámetro B

Valor del mes sideral:

  • propuesto por Hassab Elnaby: 27.321661 días

  • real: 27,3225415539 días (27 días 7 horas 43 minutos 11,5 segundos)

Parámetro C

Valor del año solar:

  • propuesto por Hassab Elnaby: 365,25636 días

  • real: 365,242857547865 días ( 365 días 5 horas 48 minutos 45,6 segundos)

Valores directos en la fórmula para calcular la velocidad de la luz según Hassab Elnaby

(Parámetros D-E-F-G-H)

  1. Como factor distancia según la interpretación de Hassab Elnaby (parámetros D-E-F-G):

Parámetro D

Valor de los meses contenidos en los mil años:

  • propuesto por Hassab Elnaby: 12.000 meses (12.000 meses sinódicos x 29,53 días = 354.360 días)

  • real: 13.367,82146 meses (13.367,82146 meses siderales x 27,3225415539 días = 365.242.857326 días siderales / 365,24285747865 año solar = 999,999999582 años solares = 1.000 años solares)

Parámetro E

Valor del tiempo en horas que tarda la rotación mensual de la luna:

  • propuesto por Hassab Elnaby: 655,71986

  • real: 653,950548 horas

T propuesto = mes sideral x día convencional de 24 horas = 27,32 x 86.400 segundos = 655,68. Utiliza el mes sideral, pero sobre el aplica un día convencional de 24 horas y no el día sideral como procedería. Aún así ajusta las décimas a 655,71986 para que al final le de la cifra deseada.

T real = mes sideral x día sideral = (27 días 7 horas 43 minutos 11,5 segundos) x (23 horas 56 minutos 4,0916 segundos) = (27 días 7 horas 43 minutos 11,5 segundos) x (86.164,0916 segundos) = 2.326.430,473 segundos + 25.200 segundos + 2.591,5 segundos = 2.354.221,973 segundos = 39.237 minutos + 1,9728 segundos = 653 horas + 57 minutos + 1,9728 segundos = 653 horas + 3.421,9728 segundos = 653,950548 horas.

Parámetro F:

Valor de la velocidad orbital media de la Luna

  • propuesto por Hassab Elnaby: 3.682,07 km/h (1.022,797 m/sec)

  • real: 3.693,332887 Km/h (1.025,925801 m/sec)

Fórmula para la velocidad orbital:

V = (2 x Pi x R radio promedio distancia Tierra-Luna) / T Tiempo en horas que tarda la rotación mensual de la luna

  • Fórmula propuesta: 2 x 3,1416 x 384.264 Km. /655,71986 horas = 3.682,07 km/h

  • Fórmula real: 2 x 3,14159265359 x 384.403 Km. / 653,950548 horas = 3.693,332887 Km/h

Parámetro G

Valor del factor de compensación para eliminar efecto gravitatorio del Sol sobre el sistema Tierra-Luna (cos @):

  • propuesto por Hassab Elnaby: 0,89157 cos @

  • real: 0.89155781 cos @

@ = ángulo descrito por el sistema Tierra-Luna en torno al Sol durante un mes sideral.

  1. Fórmula propuesta para calcular @: mes sideral x 360º / año solar = 27,321661 días x 360º / 365,25636 días = 26,928478

  2. Fórmula real para calcular @: 27,3225415539 días x 360º / 365,2428575478 días = 26,9303417

Cos 26,928478 propuesto = 0,89157

Cos 26,9303417 real = 0.891557

2. Como factor tiempo según la interpretación (parámetro H):

Parámetro H

Valor de la duración del día sideral:

  • propuesto por Hassab Elnaby: 86.164,0906 segundos (23 horas 56 minutos 4,0906 segundos)

  • real: 86.164,0916 segundos (23 horas 56 minutos 4,0916 segundos)

Fórmula final para calcular la velocidad de la luz

  • Valor A: V (velocidad de la luz) con los valores incorrectos dados por Hassab Elnaby correspondientes a los datos astrofísicos por el aportados = Distancia / Tiempo = Parámetros D + E + F + G / Parámetro H = 12.000 meses x 655,71986 horas x 3.682,07 km/h x 0,89157 cos @ / 86.164,0906 segundos = 25.831.348.035,1 Km / 86.164,0906 segundos = 299.792,498885 Km/sec

  • Valor B: V (velocidad de la luz) con los valores correctos correspondientes a los datos astrofísicos aportados por Hassab Elnaby = Distancia / Tiempo = Parámetros D + E + F + G / Parámetro H = 13.367,82146 meses x 653,950548 horas x 3.693,332887 Km/h x 0.89155781 cos @ / 86.164,0916 segundos = 28.785.482.038,4 Km / 86.164,0916 =  334.077,473619 Km / sec

  • Valor C: V (velocidad de la luz) establecida oficialmente el 21 de octubre de 1983 = 299.792,458 Km/sec

Diferencia entre Valor A – Valor B = + 34.284,974734 Km/sec

Diferencia entre Valor B – Valor C = + 34.285,015619 Km/sec (+ 11,4362502138 %)

Hassab Elnaby utiliza el tiempo que tarda la Luna en orbitar la Tierra con respecto a una estrella fija del fondo del firmamento para su formula, lo que implica valorizar el tiempo según el sistema sideral (véase el parámetro E), pero luego irracionalmente lo aplica en su fórmula no sobre esos mismos meses del sistema sideral, sino sobre los meses del sistema sinódico (véase el parámetro D), obviando que está aplicando un tiempo orbital de la Luna en torno a la Tierra durante un mes sideral de 27,3225415539 días (véase parámetro B) a un período de 12.000 meses sinódicos de 29,53 días cada uno (véase parámetro D). 

La distancia media de La Luna a la Tierra la altera en la medida que la necesita para que su fórmula le de al final el valor que el quiere que le de (véase parámetro A), y al hacerlo cambia a su vez los valores aplicables de los que resulta  la velocidad orbital media de la Luna (véase parámetro F).

El factor de compensación para eliminar la influencia de la gravedad solar es un añadido de Hassab Elnaby muy subjetivo, se podría hablar también de otras variables que podrían influir en la rotación de la Luna, y habría que aplicar entonces otros factores de compensación, pero el análisis de esos detalles astrofisicos ya más complejos no son motivos de esta exposición, que solo es aficionada y de cultura general.

La velocidad de la luz es por otro lado una constante astrofísica en la naturaleza, no puede en teoría estar influenciada por un factor de compensación como el que aplica Hassab Elnaby en su fórmula (véase parámetro G). Sin ese factor de compensación de cos @ resultaría: 

  • Valor D: V (velocidad de la luz) sin el factor de compensación cos @ = 32.286.725.230,3 Km / 86.164,0916 segundos = 374.712,071244 Km/sec

Diferencia entre Valor D – Valor C = 74.919,6132437 Km/sec ( + 24,9904930042 %)

El 99 remite en el Corán a la Tierra de los primeros homínidos hace 7.000.000 de años

Cada día sideral es una giro a la novena esfera y alegoriza el nueve
Cada día sideral es una giro a la novena esfera y alegoriza el nueve

La afirmación de que el Corán remite a una edad de la Tierra que coincide según los estudios en paleontología, antropología y genética más recientes, al tiempo en que partiendo de un ancestro común chimpancés y homínidos comenzaron a separarse genéticamente, no implica que esa alusión coránica velada a la cifra de siete millones de años tenga como intención oculta remitir a ese hecho científico.

La cifra de siete millones de años surge de una cifra real entresacada de la Revelación coránica, que es extrapolada a un evento astronómico que ocurre dos veces como idea arquetípica del número 9 cada una. A este evento astronómico se le aplica una constatación astrofísica; que el movimiento de rotación de la Tierra se viene ralentizando de promedio 0,002 segundos cada 100 años.

Cada 50.000 años el movimiento de rotación de la Tierra se ralentiza un segundo, el tiempo mínimo perceptible de manera natural por el ser humano. El Corán utiliza la cifra de 50.000 como la más elevada para remitir a un lapso temporal metahistórico, pues la de 100.000 a la que también remite no es temporal sino numérica.

Los ángeles y el Espíritu ascienden a Él en un día que equivale a cincuenta mil años. (Corán 70:4)

Si hacemos el ejercicio mental de extrapolar el conocimiento científico sobre la ralentización del movimiento de rotación de la Tierra a esta aleya coránica, decimos entonces que estos 50.000 años siendo el tiempo máximo nombrado en el Corán, paradójicamente equivalen a su vez al tiempo mínimo percibido de forma natural por el ser humano, un segundo…ver aquí

Cuando el Corán dice en la sura La araña que Noé permaneció entre su pueblo mil años menos cincuenta” (Corán 29:14) nos está a su vez dando una pauta astronómica; restar en el tiempo...

Ahora tomamos tanto las treinta cifras y las veces que cada una de estas resultan nombradas en el Corán de forma directa como las dos cifras aludidas de manera indirecta en Corán 18:25, 309, y en Corán 29:14, 950, para efectuar una suma de todas ellas sin tomar en consideración nada más que la cifra en si misma, sin ningún otro tipo de consideraciones, y obtenemos una cifra absoluta de 172.048.

Cifras y número de veces que estas se repiten en el Corán: 

Números                         Veces mencionados                              Total

1                                                    145                                              145

2                                                     15                                                 30

3                                                     17                                                 51

4                                                     12                                                 48

5                                                       2                                                 10

6                                                       7                                                 42

7                                                     24                                               168

 8                                                      5                                                 40

 9                                                      4                                                 36

10                                                     9                                                 90 

11                                                     1                                                 11

12                                                     5                                                 60

19                                                     1                                                 19

20                                                     1                                                 20

30                                                     2                                                 60

40                                                     4                                               160

50                                                     1                                                 50                                                  

60                                                     1                                                 60

70                                                     3                                               210

80                                                     1                                                80

99                                                     1                                                99

100                                                   6                                              600

200                                                   2                                              400

300                                                   1                                              300

309                                                   1                                              309

950                                                   1                                              950

1,000                                                8                                            8.000

2,000                                                1                                           2.000

3,000                                                1                                           3.000

5,000                                                1                                           5.000

50,000                                              1                                         50.000

100,000                                            1                                       100.000

    Total                                                                                      172.048                                          

                                     

Para la contabilidad de los números del Corán he utilizado la información aparecida en la siguiente página ver aquí

Consideramos que la cifra resultante de 172.048 remite a dígitos que se corresponden con la fracción del tiempo mínimo percibido por el ser humano de manera natural, el segundo, de lo que resultan 47 horas, 47 minutos y 28 segundos.

Buscando un arquetipo astronómico lo asociamos a la duración del día sideral, resultando dos de 23 horas, 53 minutos y 44 segundos cada uno. Como el movimiento de rotación de la Tierra se sabe hoy en día que este dura 23 horas, 56 minutos y 4 segundos, buscamos la diferencia temporal entre ambos días y nos resulta que el día sideral coránico tiene una velocidad de rotación 140 segundos más véloz que el día sideral conocido hoy en día. Aplicamos entonces la evidencia astrofísica que dice que cada 100 años la velocidad de rotación de la Tierra se ralentiza un promedio de 0.002 segundos, o lo que es lo mismo, un segundo cada 50.000 años, y nos da que la Tierra coránica giraba hace siete millones de años…

El día sideral se relaciona a su vez con la novena esfera de los astrónomos árabes, y esta con el número 9; dos giros de la novena esfera aluden al número arquetípico que supone el 99. El número 99 alude a su vez a los siete millones de años alegorizados en el cómputo absoluto de todas las cifras coránicas directas o indirectas sumadas, 172.048, que a su vez son percepciones mínimas del tiempo desde el punto de vista de las capacidades naturales humanas, lo que equivale a los segundos…

El Corán nos habla entonces de una Tierra que rotaba hace siete millones de años y no ahora, y ese tiempo coincide con el momento en que los homínidos prehumanos comenzaron a desgajarse del ancestro común que hasta ese momento compartían con primates superiores como los chimpancés.

Lo de que el Corán aludiese conscientemente a esa cifra de siete millones de años, y de que además lo hiciese para rememorar con ello el tiempo en que comenzó a andar sobre la Tierra el primer ancestro prehumano no es obviamente una afirmación que se haga en esta exposición..pero si lo es que aplicando pautas científicas si se puede extrapolar esa cifra de siete millones de años partiendo de la suma de todas las cifras nombradas directa o indirectamente en el Corán, este es un dato pues objetivo, basado en premisas matemáticas, astrofísicas, astronómicas, y antropológicas.

El número 99 abarcaría de forma alegórica la totalidad del tiempo coránico, alegorizado en dos días siderales, dos vueltas a la novena esfera, que remitiría a su vez a la totalidad del tiempo en que el ser humano desde sus primeros pasos prehumanos habría andado sobre la Tierra…

Claro está que sobre ellas prima ante todo la capacidad de imaginación de quien subscribe esta exposición…

Los 19 años de Noé en los 1000 años menos 50 de Corán 29:14

la luna nueva determinaba el comienzo del año
Ciclo de fases lunares en el tiempo de Noé en el Corán

¿Por que precisamente esa cifra antinatural de mil años y porqué esa sustracción de cincuenta?.

El objeto final de esta exposición es desvelar en base a mis condicionantes mentales lo que significa la mención coránica al tiempo de Moisés entre su pueblo contenida en Corán 29:14, al que la Revelación Coránica alude como “mil años menos cincuenta”, al igual que anteriormente hice con los trescientos años menos nueve de la sura La caverna en Corán 18:25 ver aquí

Todas las cosmovisiones sobre la relación del ser humano con lo meta sensorial reflejadas en las tradiciones espirituales orales o escritas constituyen una evolución de las consciencias que tiene su base en una premisa mental muy precisa; el ser humano fue antes científico que religioso, hecho que acabará condicionando psicológicamente todas las elaboraciones religiosas posteriores.

Cuando nacemos lo hacemos en estado de imaginación pura, que es lo que algunos antropólogos denominan con el concepto animismo infantil.

“El animismo infantil es la tendencia a concebir las cosas como vivas y dotadas de intenciones” (Piaget Jean, “Seis estudios de psicología”, Barcelona, Seix Barral, 1968, 2° edición), por lo que la imaginación pura sería esa misma tendencia del niño en su primera etapa de desarrollo a concebir todas las cosas dotadas de vida y de intenciones. Con el tiempo se va reduciendo cada vez más el número de cosas a las que el niño atribuye vida e intenciones (Flavell John, “La Psicología evolutiva de Jean Piaget”, Buenos Aires, México, Paidós, 1991).

Esta imaginación pura es la cualidad prístina del ser humano, pues nacemos con ella, siendo por tanto innata, y durante la evolución homínida reaccionó con la emergente imaginación científica, que es adquirida, resultando la misma del efecto del trabajo sistemático de instrumentos de piedra que acabaría desarrollando la facultad imaginativa de visualizar la piedra en bruto ya transformada en instrumento elaborado. Esta actividad cerebral acabaría formando parte de su organigrama genético, incidiendo en su potencial imaginativo al desarrollar su capacidad para proyectar mentalmente imágenes transfiguradas derivadas de su actividad científica.

El niño va perdiendo su imaginación pura a medida que crece, pero la aparición en el ser humano del mundo imaginativo surgido de la ciencia va a reaccionar con ese mundo de la imaginación pura innata que se va disolviendo con el desarrollo físico y mental para cosificarla y dar lugar de tal modo al surgimiento de la cosmovisión espiritual, que se transforma en religiosa cuando el ser humano desarrolla su capacidad para expresarse con un lenguaje articulado cada vez más amplio y sofisticado. Esta capacidad surge precisamente de la necesidad de transmitir los conceptos meta sensoriales emergidos a consecuencia de la reacción de la imaginación pura con la imaginación científica. El ser humano se veía incapaz de transmitir conceptos meta sensoriales con la amalgama de sonidos y movimientos corporales con los que hasta entonces se comunicaba y socializaba con el grupo, por lo que se vio forzado a desarrollar un lenguaje articulado con el que poder transmitir y socializar esa realidad interior ver aquí

Este esfuerzo derivado de su relación con el mundo meta sensorial que estimula los centros cerebrales que anatómicamente le facultan para desarrollar un lenguaje articulado ante la necesidad de transmisión y socialización, va a su vez a incidir en el desarrollo de una intención cognitiva que le va separando de la intención prístina ligada a sus instintos. La intención cognitiva hace pues su aparición en la psicología humana a consecuencia del esfuerzo por transmitir aquellos conocimientos meta sensoriales, lo que acabará posicionando al ser dotado de esta nueva forma de inteligencia más allá del mundo dominado exclusivamente por los instintos. De aquí surge un signo característico de la inteligencia humana…, el de la capacidad de ocultar el verdadero propósito de nuestras acciones e intenciones (ver aquí), teniendo esto su reflejo en la construcción de las tradiciones orales o escritas que van a sustanciar las cosmovisiones acerca de lo divino ya en tiempos históricos. 

La ciencia tuvo así desde sus comienzos durante la evolución humana una ligazón invisible con los sentimientos profundos inspirados por las percepciones de las realidades meta sensoriales, alianza que se comenzó a transmitir mediante la potencialidad del lenguaje articulado, primero en las tradiciones orales y más tarde a través de las tradiciones escritas, resultando de ello el origen de la religión propiamente dicha.

Esta es la causa por la que todas las religiones cosificadas oral o escrituralmente tienen un sustrato científico en sus mensajes espirituales, como elemento que consciente o inconscientemente rememora la sustancia prístina sobre las que estas se gestaron. Sin ciencia no habría pues religión, y una de las bases de la transmisión cosificada de la cosmovisión sobre lo meta sensorial es la creación de arquetipos religiosos como técnica para hacer llegar la palabra divina a la parte inconsciente donde se generaron aquellas imágenes meta sensoriales..inconsciente en el sentido de que no depende de los sentidos físicos sino mentales como la imaginación y la inteligencia.

Los arquetipos fundamentan a su vez las metahistorias que transmiten enseñanzas éticas y morales, o conocimientos científicos sustentados en las realidades biológicas, astronómicas o geológicas. El tiempo es también metahistórico y no cosificado históricamente en los mensajes espirituales, razón por la que en estos se habla de períodos temporales inaplicables a los ciclos vitales del ser humano, tal como ocurre por ejemplo en la Revelación coránica.

Veamos así un ejemplo en la metahistoria coránica de Noé contenida en la sura La araña, donde el Corán emplea la expresión “permaneció con él durante mil años menos cincuenta”:

Enviamos Noé a su pueblo y permaneció con él durante mil años menos cincuenta. Luego, el diluvio les sorprendió en su impiedad. (Corán 29:14)

La forma numérica es metahistórica, pero tiene una correlación en otras tres suras coránicas  donde también se alude metahistóricamente a un lapso temporal que obviamente no se corresponde con la realidad del ciclo vital humano, pero que al visualizarlas en su conjunto nos desvela una cifra que arquetípicamente se corresponde con una realidad astronómica muy conocida desde hace milenios:

Te piden que adelantes la hora del castigo, pero Alá no faltará a Su promesa. Un día junto a tu Señor vale por mil años de los vuestros. (Corán 22:47)

Obsérvese que ya en esta aleya de la sura “La peregrinación” en la que se habla de que “un día junto a tu Señor vale por mil años de los vuestros” se relaciona esta cifra con “la hora del castigo”

Él dispone en el cielo todo lo de la tierra. Luego, todo ascenderá a Él en un día equivalente en duración a mil años de los vuestros. (Corán 32:5)

De nuevo la atención recae sobre el hecho de que en esta aleya de la sura “La postración” se habla de “un día equivalente en duración a mil años de los vuestros” en relación a que “todo ascenderá”…

Los ángeles y el Espíritu ascienden a Él en un día que equivale a cincuenta mil años. (Corán 70:4)

Y en esta ocasión en la que en la sura “Las vías de ascenso” se habla de “un día que equivale a cincuenta mil años” lo hace en relación a que “los ángeles y el espíritu ascienden a Él”…

El día se asocia al tiempo divino, pero son los mil o cincuenta mil años los que lo hacen al tiempo humano en sentido metahistórico. De la superposición de estas tres aleyas se deduce que mil o cincuenta mil años aluden a la misma realidad meta sensorial que tiene que ver con la capacidad imaginativa del ser humano, no con su capacidad sensorial relativa al mundo físico, por lo que cada uno de los mil años equivalen a cincuenta de los cincuenta mil años:

Mil años = cincuenta mil años, por lo que 1 año = 50 años en el lapso temporal metahistórico.

En la aleya la araña sobre Noé cuando se lude a los mil años, “mil años menos cincuenta” (Corán 29:14), cada cincuenta de estos constituyen una fracción temporal dentro de esos mil años que equivale a un año..

Tenemos así 20 fracciones de cincuenta años metahistóricos equivalentes cada una a un año, por lo que al restar la fracción de cincuenta años mencionada en la aleya nos quedan 19 fracciones, o lo que es lo mismo, diecinueve años…

El Corán sustrae una fracción de cincuenta años a los mil porque habla en un lenguaje metahistórico, aludiendo así a un arquetipo oculto en la aleya, y por ello no dice directamente 950 años cuando habla del tiempo de Noé, pues no es obviamente su edad lo que se transmite, sino el conocimiento de un ciclo astronómico de 19 años conocido como ciclo metónico, tiempo en que el sistema Tierra/Luna da 19 vueltas al Sol, y al cabo del cual las fases de la Luna comienzan exactamente en la misma fecha luego de ese ciclo de 19 años.

El ciclo metónico es conocido por quien le dio el nombre, el matemático y astrónomo ateniense Metón (siglo V a.C.), aunque este conocimiento científico astronómico ya lo conocían con anterioridad en Mesopotamia e incluso en culturas prehistóricas.

Pero en el Corán el tiempo atribuido a Noé en los mil años menos cincuenta no alude a un tiempo histórico de 19 años, sino que el arquetipo oculto en el ciclo astronómico de los 19 años que implica comienzo y cierre de un ciclo, al comenzar y terminar las fases de la Luna exactamente en la misma fecha tras 19 años, es una alegoría de algo claramente manifestado en las cuatro aleyas aquí mencionadas…

La masonería se fundamenta en un acorde musical

El asunto está en aquello en que centramos nuestra atención. Los números 33 o 13 no significan nada, solo son el velo que oculta un simbolismo. La atención debe fijarse entonces en aquello que se entrevé hay tras el velo, no en el velo mismo

Washington como Zeus Olímpico
Washington como Zeus Olímpico

¿Es la masonería un acorde musical?.

Una pregunta de apariencia absurda pero que tras la lectura de este artículo se verá que la respuesta es que si. Un acorde musical cimenta toda la estructura simbólica de lo que conocemos como masonería, El propósito de este artículo no es hablar de su historia ni de su influencia política, económica ni social, sino únicamente del fundamente psicológico que llegó a constituirse a esta organización conocida como masonería, que bebe toda ella de una música cósmica…

En un principio el símbolo masónico por excelencia se componía solo de la “Escuadra” y el “Compás”, no tenía la “G”. La Escuadra siempre ha simbolizado “On” como aspecto solar del Gran Arquitecto del universo que señala a Maat como alegoría de la Armonía/Justicia. Pero el Compás simbolizaba “Om” como aspecto solar de la Generación que señalaba a Brahman, y a la vez aludía al también al “Sol”, simbolizado este en el circulito que hay sobre las patas del Compás, y en sus propias patas, que alegorizaban los rayos del “Sol”.

La simbología del “Compás” tiene fundamento solar, y fue tomada del Sol Egipcio:

solegipcio

Posteriormente se añadió la “G” como tercer aspecto solar, viniendo entonces a disociarse este signo del Compás, es decir, el significado de “G” que luego explicaré, se incluía dentro de la representación de ese “Compás”, hasta que se disoció de este.

El Sol se simboliza en el circulito que hay sobre las patas del “Compás”, y en sus propias patas, que alegorizaban los rayos solares. La “Escuadra” y el “Compás” siempre han simbolizado dos aspectos solares  de lo que en la masonería se denomina Gran Arquitecto del Universo.

Cuando queda definitivamente conformado el símbolo masón por excelencia:

Alegorizando el Templo de Solomon
Alegorizando el Templo de Solomon

Se distinguen tres símbolos que adquieren la forma alegórica de tres manifestaciones solares del Gran Arquitecto del Universo.

La figura del “Compás” de la que ya dije que deriva del Sol Egipcio alude al concepto griego de “Omphalos” que significa “ombligo”. En Delfos, Zeus dejó una piedra llamada “Omphalos” que identificaba a este lugar como “el centro del mundo”, de ahí la razón de que se levantase en ese lugar el famoso “Oráculo de Delfos, según la mitología griega. La simbología de “Om”, el Compás-Brahman-Generación, como segunda forma de las tres manifestaciones solares del Gran Arquitecto del Universo alude también al concepto griego “Omphalos” que significa “ombligo”.  que identificaba a este lugar como “el centro del mundo”.

A partir de este punto podemos ver cómo se va estableciendo una relación psíquica que va concatenando un concepto con otro hasta conformar el conjunto de lo que hoy en día es el símbolo de la masonería más conocido a nivel popular. Podemos visualizar primero como es que las cosmogonías místicas cristianas medievales identificaban a Jerusalén, lugar de ubicación del “Templo de Solomon”, como el “centro espiritual del mundo”, y como la mística hindú hace  una identificación del Sol con el “Centro del Universo” ubicado en el ombligo cósmico a partir del cual el Brahman genera y expande toda la existencia.

Luego visualizamos como del círculo del “Compás” surge una primera pata que se apoya sobre un punto fijo para simbolizar el “Omphalos”, el centro cósmico espiritual, y como a partir de este punto fijo, el “Compás” extiende su segunda pata para dibujar alegóricamente el concepto de generación y expansión de toda la existencia.

Es por ello que el “Omphalos” y el Brahman del universo en la mente de los masones conforma el ombligo del mundo que se va a manifestar como mantra cósmico.

Los símbolos solo tienen el significado que sus creadores le quisieron otorgar cuando los elaboraron. La masonería se conforma de sociedades estúpidamente secretas y ocultistas. Entre sus símbolos más conocidos están los de los números 33 y 13, y sobre todo el triple signo que conforma su emblema más famoso, el compuesto por la Escuadra, el Compás, y en medio de ambos la letra “G”.

El siguiente análisis desencripta todos estos símbolos, contextualizándolos en parámetros psicológicos bastante simples.

La teórica incomprensibilidad de la simbología masónica solo es una ficción que los masones se han ocupado de airear como manifestación identitaria de su supuesta gran sabiduría espiritual y conocimiento de los secretos más profundos de la naturaleza.

1. Simbologia del grado 33 en el Rito Escocés y del 13 en el Rito de York

El grado 33 alegoriza entre los masones a la serpiente como visualización arquetípica de los conocimientos más profundos accesibles a la inteligencia humana. Es aludida arquetípicamente en la columna vertebral del ser humano, la cual está conformada generalmente por 33 vertebras y tiene forma sinuosa, como de una serpiente que se desplaza.

La serpiente enroscada en una vara es el símbolo de la sabiduría, atribuida por los antiguos griegos a Asclepios, que a su vez es una personificación del arquitecto, medico, y sabio egipcio Imhotep, inventor de la primera pirámide, la Escalonada de Sakkara o del Faraón Zoser.

Imhotep fue el primer gran arquitecto universal, todo un símbolo para la masonería que le atribuye a este personaje un extraordinario conocimiento sobre los secretos de la naturaleza y la realidad de lo oculto. El grado 33 es por tanto una alusión al máximo grado de sabiduría dentro de la masonería según lo entiende el Ritual masónico Escocés, una alusión al maestro Imhotep, a través de su emblema como Asclepios, la serpiente enroscada en una vara, simbolizada en las 33 vertebras que conforman una columna vertebral humana.

Los griegos lo consideraban el dios de la medicina y poseedor del don de la curación, y de los secretos de las plantas y la naturaleza. Es por tanto manifestación de la Sabiduría espiritual, el conocimiento, y el don de la sanación.

En cuanto al otro número que implica el grado máximo en la masonería, el grado 13 según el Rito de York, su simbología hay que buscarla en el posicionamiento de Zeus por encima de las 12 divinidades que conformaban su cortejo en el panteón olímpico, una representación de la cual se puede observar en el  friso este del Partenón donde aparecen sentados en taburetes las doce divinidades olímpicas mientras Zeus lo hace sobre su trono.

Zeus se posiciona entonces como el dios número 13 en la simbología masónica, como alegoría del máximo grado de conocimiento y sabiduría espiritual dentro del Rito masónico de York.

El grado 13 se alegoriza también en la pirámide inacabada de 13 niveles de bloques coronada por el Gran Ojo que todo lo ve impresa en el reverso del billete de dólar estadounidense. El mismo George Washington tiene una estatua en la que aparece personificado como Zeus Olímpico en el Capitolio washingtoniano. (Ver imagen de cabecera)

El asunto está en aquello en que centramos nuestra atención. Los números 33 o 13 no significan nada, solo son el velo que oculta un simbolismo. La atención debe fijarse entonces en aquello que se entrevé hay tras el velo, no en el velo mismo.

Tanto los números 33 como el 13 se encuadran en el contexto de los rituales masónicos Escocés y de York respectivamente, y ambos aluden al grado supremo alcanzable por los maestres pertenecientes a cada Rito. Podemos comenzar entonces por definir que un rito es en antropología la celebración de un mito, por lo que se hace necesario conocer cual es ese mito que sustancia el ritual. A continuación se debe comprender que de la celebración de ese mito se puede inferir una personificación del mismo.

Los masones creen en un Principio Creador al que denominan “Gran Arquitecto del Universo”. Los grados supremos de sus ritos principales, el 33 y el 13, deben estar pues relacionados con arquetipos del gran constructor.

Imhotep como inventor y constructor de la primera pirámide y Zeus como el ordenante de la construcción de las mansiones del Olimpo constituyen el arquetipo del mito, el cual resulta personificado en aquellas personas que entre los masones acceden a los grados supremos de sus jerarquías dentro de los ritos Escocés y de York, respectivamente el “grado 33” y el “grado 13”.

Cualquiera de las personas que acceden a estos grados se sienten los depositarios de los mayores niveles de conocimiento, sabiduría espiritual, y del don de la sanación de las almas. Están por otro lado al servicio de su “Gran Arquitecto del Universo” en su misión redentora de terminar una obra inacabada, perfectamente visualizada en la pirámide de 13 niveles coronada por el Gran Ojo dibujada en el reverso del dólar estadounidense, como ya se ha mencionado.

2. Simbología de la G y su relación con el Templo de Solomon

En la psicología masónica la Luz se identifica con el concepto de “iluminación espiritual”, de la salida de las tinieblas de la ignorancia, es por ello que la “G” alegoriza esa luz. En la intención del masón está pues el adquirir lo alegorizado en “G”, conocimiento iniciático alegorizado en la luz del Sol.

El conocimiento es como una melodía cósmica..

Las siete notas musicales derivan del primer verso del Himno a San Juan Bautista, escrito por Pablo el Diácono en el siglo VIII. La anotación musical anglosajona comienza por la nota “la”, tenemos entonces que: A = la, B = si, C = do, D = re, E = mi, F = fa, G = sol. En latín se llamaba Sol a la divinidad que representaba este astro.

G = Sol..

En el primer verso del Himno a San Juan Bautista, “Sol” simboliza la frase “Solve polluti” en latín, que en castellano se traduce como “perdona la falta”..

La “G” masónica simboliza el deseo del masón de obtener “conocimiento iniciático”, deseo que este alegoriza en la “Luz del Sol” representada por esa letra como nota musical “Sol”. Para ello el masón pide al Gran Arquitecto del Universo que le perdone su falta..”Solve polutti”..

“G” es el “Sol Invictus” que se alegoriza en la renacida luz del Sol que comienza a imponerse sobre las tinieblas. Es el “Sol Invictus” cuya luminosidad ilumina el entendimiento del masón a través del conocimiento iniciático para de esta manera llevarle de las tinieblas de la ignorancia a la luz del conocimiento.

“G” es como la “Salida del alma a la luz del día” cuyo camino se indica en las fórmulas de invocación contenidas en el traducido como “Libro egipcio de los muertos”..

“Perdona mi falta y otórgame conocimiento iniciático” = G

La G es uno de los tres símbolos del emblema masónico que además conforman el Compás y la Escuadra, añadida con posterioridad a la adopción original de estos dos símbolos. Tenemos así que “G” vino a disociarse del signo del Compás “Solom”, quedando entonces “Om” para el Compás, “Sol” para la “G”, y “On” para la Escuadra. Si “G” es el “Sol Invictus” que otorga conocimiento iniciático y hace salir mediante la melódica luminosidad de este al masón de las tinieblas de la ignorancia para posicionarse en la luz del conocimiento..¿que alegorizan entonces la Escuadra y el Compás que conforman este signo?..

En principio decir que los tres símbolos que lo construyen son tres manifestaciones solares del Gran Arquitecto del Universo. Esta triple construcción alegórica alude al Templo de Solomon..Templo de Sol-Om-On.

Templo de Sol (G) – Om (Brahman como Principio de lo Absoluto) – On (dios solar egipcio). Un concepto latino, uno sánscrito, y otro copto antiguo.

La concepción de On como divinidad solar egipcia la toman los masones de dos pasajes del Génesis contenida en la historia de José (Génesis 41:45 y Génesis 41:50). “On” Es el nombre egipcio de la ciudad santa de Heliópolis (la ciudad del dios Sol).

Los ideólogos masones que alegorizaron esta simbología de la triple manifestación solar del Gran Arquitecto del Universo consideraron que el “On” del Génesis era una contracción del dios egipcio Amón, “El Oculto”, que llegó a fusionarse con el dios solar por excelencia, “Ra”, llegando a ser conocido durante el Imperio nuevo como “Amón-Ra.

“El templo de Solomon” es la representación de la triple manifestación solar del Gran Arquitecto del Universo, ”El Templo de Sol (G) – Om (Brahman) – On (Amón – Ra en primera instancia)”, siendo “G” la primera de las tres formas solares del Gran Arquitecto del Universo.

3. Simbología del Compás y la Escuadra

El Compás alude a un principio aritmético procedente del pensamiento hindú, relativo a la visualización de la polarización de la unidad como “Generadora” del universo (Om). La simbología de “Om”, el Compás-Brahman-Generación, es la que a su vez alude al concepto griego “Omphalos” al que ya me he referido. “Om” es el Compás que apoya su pata con punta para alegorizar el “Omphalos”, el centro cósmico espiritual a partir del que se extiende su segunda pata para dibujar alegóricamente el concepto de generación y expansión de toda la existencia. Es por ello que “Om” es el “Omphalos” y el Brahman del universo en la mente de los masones, es el ombligo del mundo que se manifiesta como mantra cósmico. Es la segunda forma de las tres manifestaciones solares del Gran Arquitecto del Universo.

La Escuadra es un símbolo de Maat (hija de Amón-Ra, On), divinidad egipcia que alegorizaba la armonía y el equilibrio cósmico, así como las exigencias morales que se han de sustentar en ese ese equilibrio y armonía cósmica. Es hija de Amón-Ra, el Demiurgo, que no genera, pero si impele al Universo a moverse. Maat, su hija, hace que ese movimiento cósmico se realice en equilibrio y armonía. Es la tercera forma de las tres manifestaciones solares del Gran Arquitecto del Universo.

Tenemos entonces:

  • “G” (Sol, Sol Invictus – en su vertiente de “iluminadora” del entendimiento del masón), la primera persona.
  • “Compás” (Om, Brahman – en su vertiente de “generador” del universo), la segunda persona.
  • “Escuadra” (On, Maat – en su vertiente de impulsora del sostenimiento en equilibrio del universo), la tercera persona.

Establecemos de tal manera un conjunto de equivalencias que al unificarlas y visualizarlas en unicidad nos construye un solo concepto; Sol-Iliminación-Sol Invictus-G, Om-Generación-Brahman-Compás, On-Armonía-Maat-Escuadra, o lo que es lo mismo…El Templo de Sol-Om-On…

4. El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo

Maat es la “Hija de On”, la hija de esa personificación solar del Gran Arquitecto del Universo. Maat, la “Hija de On”, se alegoriza en la escuadra, símbolo de la armonía y equilibrio del orden cósmico. La personificación solar de “On” se equipara entonces al concepto de “Hijo” en esta alegoría masónica de la Unidad Cósmica (Escuadra-On). La personificación solar Brahman se equipara al concepto de Espíritu Santo (Compás-Om), y la personificación del Sol Invictus (G-Sol) se equipara al Padre.

Hay que tener en cuenta que la masonería surgió en un entorno cristiano europeo. Conceptos masónicos como:

El Templo de Sol-om-on

  1. El triple signo masón de la G, el compás, y la escuadra
  2. El Sol Invictus, el Brahman y el Maat
  3. El Padre, el Espíritu Santo y el Hijo
  4. El Sol, el Om y el On
  5. Las tres personificaciones solares del Gran Arquitecto del Universo
  6. Los Tres Constructores Primordiales

No son en realidad más que diferentes formas de la Trinidad cristiana.

La armonía y el equilibrio cósmico representado por Maat a través del símbolo de la Escuadra se manifiesta en la vida humana como reflejo del concepto de Justicia .

De tal modo que Iluminación (G-Sol), Generación (Compás-Om) y Armonía (Escuadra-On), pasan a ser también ante el masón: Iluminación (G-Sol), Generación (Compás-Om) y Justicia (Escuadra-On).

5. Sol-Om-On como acorde musical cósmico

La simbología masónica de la G, la Escuadra y el Compás representan entonces el nombre de Solomon:

  • G, Sol Invictus – Sol
  • Escuadra, Brahman – Om
  • Compás, Maat – On

Pero este nombre está compuesto por sonidos musicales: Sol, Om (mantra dhármico que simboliza a Brahman) y On (sonido en búsqueda de la armonía cósmica representada por Maat).

No se conoce la escala de anotación musical del antiguo Egipto, pero si que esta tenía que ver con la diosa Maat, por su representación de la armonía cósmica. “On” simboliza entonces una anotación musical egipcia que representa la búsqueda de la armonía con el cosmos.

Tenemos así que este ingenioso símbolo masónico se compone en realidad de tres anotaciones musicales: Sol-Om-On, constituyendo entonces la representación alegórica de una melodía cósmica.

Musicalmente el símbolo masónico de Sol-Om-On constituye una Tríada, tres notas musicales superpuestas armónicamente que conforman un acorde. La “G”, el “Compás” y la “Escuadra” conforman entonces un acorde musical de tres notas.

Iluminación-Generación-Armonía/Justicia..el acorde musical cósmico de tres notas que alegoriza la unión del ser humano con el Gran Arquitecto del Universo.