Asgeria, una idea para deconstruir la organización social humana

Redimensionando las formas en que los humanos nos organizamos socialmente

 

La propuesta consiste en promover la disolución del sistema a través de la deconstrucción de los dos grandes parámetros que en el nivel financiero conforma la estructura bancaria y en el geopolítico la estructura administrativa del Estado, de tal modo que nos fijemos solo en lo esencial de ambos

Introducción.-  Deconstruyendo Banca y Estado

En un mundo incendiado por el fuego de la injusticia, se necesita vertebrar una nueva dimensión mental que de origen a premisas diferentes a las que han venido sustanciando la historia humana hasta el tiempo presente, premisas a partir de las cuales habrían de sentarse las bases que implementarían el posibilismo sustentador de otra forma de vida.

Imaginemos un modo de organización social alegorizado en las complejas estructuras fisiológicas que caracterizan las sinapsis neuronales, donde las neuronas serían las unidades político-financieras que constituirían las bases de dicha sociedad, y los axones las redes de fondos comunes que conectarían en dependencia reciproca unas unidades político-financieras con otras..

Hacemos el ejercicio mental de pensar desde fuera del posibilismo vigente, y consideramos entonces que no se trata de proponer cambios desde dentro del histórico posibilismo vigente, que es el que se sustenta en la premisa que asume como un hecho natural que la banca debe existir puesto que de otro modo sería inconcebible la vida humana en organización social, sino que de lo que se trata es de repensar más allá del encasillamiento mental en el que el sistema nos tiene encerrados. Desde tal premisa podemos llegar a visualizar como la estructura bancaria mundial, pública y privada, es perfectamente prescindible, pese a lo que ingenuamente damos por hecho.

Para ello comenzamos por hacer una retrospectiva antropológica que nos permita reelaborar el acervo de premisas mentales que han ido configurando desde tiempos pretéritos las bases psicológicas del ser humano, concibiendo la sistemática actividad científica que tenía lugar entre los homínidos como un factor de incidencia en el desarrollo del potencial imaginativo que acabaría derivando en pensamiento religioso, ocurriendo entonces que ante la necesidad de transmitir en socialización los conceptos mentales emanados de esta nueva realidad cognitiva, se vería forzada la mente humana a desarrollar un lenguaje articulado.

Cuando se hace consciente de su capacidad para superponerse a la naturaleza, aquel ser al que la evolución llevaría a ser plenamente humano, comienza a percibir su singularidad en la naturaleza. Su religiosidad desarrolla una psicología que le separa lentamente del mundo de los instintos y le sumerge en el de las intenciones profundas y ocultas.

La evolución homínida acaba derivando en el ser humano, que durante milenios sigue una forma de vida nómada. La psicología nómada le impide concebir la idea de acumular bienes, pues esta actividad es del todo incompatible con la vida errante que se ve obligado a llevar. Pero en un momento de su devenir, descubre el secreto del cultivo de algunas plantas, y entonces sufre profundos cambios en su forma de vida. Comienza a sedentarizarse, y con ello conoce la posibilidad de acumular bienes, práctica que la forma de vida nómada hacía inviable.

El cambio en su forma de vida supone la destrucción de la prevalencia de la solidaridad sobre el egoísmo. La solidaridad era la manifestación social prevaleciente en el mundo nómada, pero en el mundo sedentario las pulsiones humanas hacían prevalecer el egoísmo individualista, fomentado por el posibilismo que favorecía el acaparamiento de riqueza.

El instinto de supervivencia ha impelido al ser humano a llevar una forma de vida basada en el gregarismo. Es de esta forma de vida gregaria donde adquieren sentido las pulsiones del egoísmo y el altruismo, pues evidentemente, el ser humano solo ha podido ser lo uno o lo otro en relación a su comportamiento personal respecto de otros seres de su misma subespecie.

El altruismo es diferente a la solidaridad. Lo primero es un desapego de algo propio para compensar con el a otros sin esperar nada a cambio, mientras que lo segundo está basado en una actitud mutua de cesión o compartimiento de algo. Todos estamos potencialmente dotados de pulsiones como el egoísmo, la solidaridad, o el altruismo.

Un ser humano que viva aislado sin contacto alguno con otras personas solo necesitará arreglárselas para sobrevivir, pero no necesitará ser egoísta ni solidario para lograrlo, ni tendrá con respecto a quien ser altruista.

Es desde el momento en que este ser humano aislado comienza a compartir con otro el mismo espacio vital, que empiezan a aflorar pulsiones tales como el egoísmo, la solidaridad, o el altruismo. Esto significa que estas pulsiones son manifestaciones sociales. Potencialmente todos las llevamos con nosotros, como la propensión latente a determinadas enfermedades que según la combinación de diversos condicionantes podemos desarrollar o no, pero solo desarrollaremos unas u otras pulsiones en la medida que se den determinados factores neurológicos o sociales.

Puede ocurrir que de dos hermanos que se críen juntos en el mismo ambiente, y habiendo tenido ambos una vida bastante acomodada, uno desarrolle el egoísmo y el otro el altruismo. Hay entonces una parte de predisposición genética en la prevalencia en nuestra personalidad de una u otra pulsión, predisposición que a su vez solo se desarrolla en un sentido o en otro en una parte de la población. El altruismo solo se da en ciertas excepciones de seres humanos, no ha sido por tanto históricamente relevante en la conformación del devenir humano.

La solidaridad ha funcionado históricamente dependiendo del tipo de forma de vida. En las comunidades humanas nómadas funcionaba el principio de solidaridad, pero con la sedentarización, este principio comenzó a romperse y a ser sustituido por el del individualismo egoísta. El altruismo solo ha constituido una excepción sin peso social. La forma de vida nómada no permitía la acumulación de riqueza..posibilidad que se hizo viable con la aparición de la forma de vida sedentaria.

Podemos a través de este razonamiento comprobar como el egoísmo empieza a ganar la partida a la solidaridad con el nuevo posibilismo que permitía la forma de vida sedentaria..el de hacer viable la acumulación de bienes debido a su vez al nuevo concepto de riqueza que se gestó a partir de esta sedentarización.

No es entonces la forma de vida en si misma, o la naturaleza humana la causante de la prevalencia del egoísmo sobre la solidaridad, sino el posibilismo que implementamos a partir de las formas en que nos organizamos socialmente.

La sociedad debe ser entonces adaptada a la necesidad de implementar la solidaridad como único posibilismo admisible. Solo así podemos sentar las bases para dominar el egoísmo al que nos vemos impelidos por el posibilismo existente en la sociedad del presente. En la sociedad de cooperación el egoísmo es entonces la utopía y la solidaridad la realidad.

Con la prevalencia del egoísmo sobre la solidaridad llegamos al tiempo presente, en el que se acepta como un hecho indiscutible que la sociedad humana se sustancie en un sistema económico donde las entidades financieras constituyen un elemento indisociable de cualquier organización social.

Esta aceptación aparentemente natural y por ende lógica, conforma una realidad psicológica que irremediablemente impele la inteligencia humana a buscar nuevos marcos de desarrollo humano en los que en cualquier caso, las estructuras económicas inherentes a ellos han de tener como premisa fundamental que todo sistema que pudiera idealizarse habrá de edificarse sobre redes bancarias…

Para unos la banca ha de estar privatizada, para otros ha de ser nacionalizada, pero fuera de estos parámetros la mente humana no ha logrado diseñar otra forma de organización socio-económica que suponga una superación histórica de las realidades económicas vigentes.

Esta superación debiera conllevar la edificación de una sociedad de cooperación que habría de edificarse sobre tres premisas fundamentales: unificar los entes políticos y económicos, dotar de un carácter de máxima cercanía a las comunidades humanas a estas nuevas entidades político-económicas, y promover que el espíritu de solidaridad que debe presidirlas tenga su reflejo en las normativas constitutivas de las mismas.

La aspiración debe ser la búsqueda de una alternativa financiera y geopolítica que sobrepasase al sistema por debajo, no por arriba. Quizás pueda parecer extraña esta afirmación que más que nada parece solo un juego de palabras, pero realmente no es así.

La propuesta consiste en promover la disolución del sistema a través de la deconstrucción de los dos grandes parámetros que en el nivel financiero conforma la estructura bancaria y en el geopolítico la estructura administrativa del Estado, de tal modo que nos fijemos solo en lo esencial de ambos.

Por un lado tenemos entonces lo esencial de la Banca, representado por la función de depósito y custodia de capital, y por otro lo esencial de la organización política del Estado, representado por el ayuntamiento o estructura equivalente, o la comunidad tribal de ámbito local, que pasan a unificarse en un único ente político-financiero que ha de constituirse en la base de una nueva forma de organización social.

De su naturaleza participativa, su ausencia de liderato y funcionalidad meramente de gestión de los asuntos comunitarios, y del hecho de estar regidas por una ley de bases que antepongan la solidaridad como norma de obligado cumplimiento legal, la entidad resultante de la unificación de ayuntamiento y entidad de depósito se denominaría “Asamblea de Gestión Solidaria”, o como acrónimo asgeria.

La cuestión, evidentemente, no consiste en hacer exclusivamente un cambio del sistema político, pues si esto fuese así estaríamos ante una transformación meramente cosmética de la sociedad. Así que no se trata de sustituir el liderazgo político personalizado al servicio del poderoso capitalismo, por un liderazgo político colectivo también puesto al servicio del poderoso capitalismo.

El cambio de sistema político tan solo es un instrumento más para el cambio que se precisa, no un fin en si mismo. Desde mi punto de vista, si lo vemos como un fin, estaremos condenados de antemano a seguir siendo rehenes de nuestra historia..

Debemos repensar el histórico asociacionismo entre poder y ejercicio del gobierno.

Es obvio que la mentalidad bancarista domina la gestión de los asuntos públicos, así como que en nuestra mente no concebimos una forma de organización social que no cuente con la omnipresencia de las instituciones bancarias, sean estas privadas, públicas o mutualistas. Siendo entonces que el bancarismo es el sistema, la aspiración debiera ser la búsqueda de una alternativa financiera y geopolítica que  sobrepasase al bancarismo por debajo, esto es, a partir de los cimientos materiales básicos sobre los que este se levanta.

La forma en la que históricamente hemos inteactuado como constructores sociales es síntoma de la limitación mental que nos impele a direccionarnos en el sentido que marca la mentalidad bancarista.

¿Por qué resignarnos pues a aceptar conducirnos por estas premisas sociológicas que nos impone el sistema para que concibamos al bancarismo como el único posibilismo viable?..

1.- La ciencia como generadora del pensamiento religioso

Si nuestro despertar a la consciencia de una realidad no sensorial fue la consecuencia del desarrollo de nuestro espíritu científico, el desarrollo del lenguaje articulado fue a su vez la consecuencia de la necesidad de transmitir las imágenes y los conceptos generados en aquella realidad paralela.

1.1.- La intuición mística de los forjadores de piedras

La religión constituye un estado psicológico intermedio entre el desarrollo del espíritu científico y la aparición del lenguaje articulado en el ser humano. Algo debió acontecer en el desarrollo psicológico de los homínidos para inducirlos a iniciarse en la consciencia transcendente.

Tal acontecimiento pudiera haber adquirido sustancia en el espíritu científico que comenzó a desarrollarse en un tiempo insondable en la mente homínida, el cual habría actuado como factor determinante que motivaría el surgimiento del pensamiento religioso en las generaciones de homínidos que aún habrían de venir.

La forma en que la ciencia habría incidido en la aparición de conceptos que se correspondían con realidades que iban más allá de las percibidas por los sentidos naturales, podría haber estado en la relación causa-efecto que se derivaría de la práctica científica.

Los homínidos que primero desarrollaron la ciencia de forjar la piedra podían quizás cazar algún animal eventualmente, pero no eran cazadores organizados, sino que subsistían gracias a la recolección de vegetales y a la carroña obtenida de animales muertos. Para facilitar esta última práctica podrían haber acabado ayudándose de instrumentos de piedra. Estos instrumentos habrían requerido de un trabajo previo de acondicionamiento a fin de capacitarlos para desgarrar la carne de las piezas carroñeadas. Golpeando una piedra contra otra obtenían lascas cortantes que sustituían a la acción directa de sus dientes sobre el cuerpo del animal que se disponían a devorar.

La acción continua de trabajar de este modo la piedra iría desarrollando en el homínido la facultad imaginativa que le permitía visualizar la piedra en bruto ya transformada en el instrumento que luego utilizaría para hacer más fácil su vida diaria. Sostenía entre sus manos la piedra en estado natural, y ahora la imaginaba transformada en el instrumento cortante que acabaría forjando. Esta actividad cerebral que se desarrollaba de manera continua y sistemática, iría acumulándose en su memoria y acabaría formando parte sustancial de su organigrama genético. La capacidad científica se transmitiría así de generación en generación, incidiendo de manera ineludible en el potencial imaginativo que habría de caracterizar a las futuras comunidades de homínidos en proceso de humanización.

1.2.- El misticismo despierta la facultad del habla

La capacidad para proyectar imágenes transfiguradas como consecuencia de su actividad científica, pudo haber dado origen a la recreación mental de un universo meta sensible, surgido del esfuerzo intelectual que suponía el diseñar mentalmente los instrumentos de piedra a fin de hacerlos útiles para sus necesidades de subsistencia.

Este esfuerzo intelectual sistematizado en el seno de los clanes de homínidos por necesidad, y transmitido por la memoria colectiva durante incontables generaciones, pudo haber sido el responsable de que la naturaleza hubiese acabado siendo derivada hacia un universo inmaterial.

¿Cómo pudo haber acontecido a nivel psicológico el paso que llevó de concebir únicamente una realidad física, a concebir también otra realidad paralela no perceptible por los sentidos naturales?.

Como el desarrollo cerebral solo permite extrapolar conceptos a partir de lo conocido, pudo haber sido la realidad imaginaria que mediaba entre la piedra en estado natural y la de su estado ya forjada por el trabajo de la mano homínida, de la que surgieron los conceptos de espíritus. El trabajo de forjar la piedra es metódico. El científico que lo realiza ha acumulado un conocimiento inmemorial que le permite imaginar como va a quedar la piedra después de trabajarla para adaptarla a sus necesidades. Su cerebro derecho se potencia de tal manera que sus visualizaciones dejan de limitarse a las de las piedras que sostiene entre sus manos, y comienzan estas entonces a extenderse a otras realidades de su mundo natural.

Las visualizaciones inciden a su vez en provocarle un estado de perplejidad que le impelen a buscar respuestas. El miedo que genera sus visualizaciones es entonces una consecuencia de su sumergimiento en la creencia transcendente, y no la causa de esta.

El deseo de paliar su angustia le hace buscar referentes en la naturaleza que le sirvan como arquetipo para derivarla, y encontrar la forma apaciguar el influjo negativo de esas fuerzas intangibles y desconocidas que con su propia mente ha recreado a consecuencia de su actividad científica. Con su cerebro izquierdo indagó en la naturaleza circundante, y fijó entonces su atención en los cielos, donde en el interminable ciclo que suponía la alternancia de luz y obscuridad encontró la réplica a los impulsos de su cerebro derecho que le hacían concebir un universo bipolar.

Combinando sonidos y movimientos articulaba las relaciones sociales a las que le impulsaba su instinto gregario, más de tal manera no podía sino expresar conceptos e ideas extraídos de la naturaleza perceptible. Su cerebro le permitía transmitir la realidad perceptible a través de aquellos métodos de comunicación, pero estos se revelaban insuficientes para transmitir ideas procedentes del mundo imperceptible por los sentidos naturales.

El hemisferio cerebral derecho que desarrollaba su imaginación y le sumergía en la consciencia transcendente, forzó a su ver el desarrollo fisiológico del hemisferio cerebral izquierdo, ante la necesidad de transmitir las nuevas conceptualizaciones originadas en el imaginario universo inmaterial.

De tal manera se desarrollaron y ampliaron las diversas gamas de sonidos que brotaban de su garganta, proceso que incidiría en el desarrollo anatómico cerebral capacitándolo para comunicarse con un lenguaje articulado, y así poder transmitir y cohesionar al grupo ante la emergente realidad cognitiva.

Dotado del lenguaje articulado, se fue capacitando su cerebro para razonar con un pensamiento cada vez más elaborado La evolución del cerebro humano ha sido el resultado de un desarrollo pendular entre los hemisferios, puesto que el desarrollo del uno incidía en el del otro.

Si nuestro despertar a la consciencia de una realidad no sensorial fue la consecuencia del desarrollo de nuestro espíritu científico, el desarrollo del lenguaje articulado fue a su vez la consecuencia de la necesidad de transmitir las imágenes y los conceptos generados en aquella realidad paralela. El fundamento del pensamiento religioso es por tanto de naturaleza intelectual.

2.- Los orígenes cerebrales de la intención

El sentimiento sobre su singularidad debe haber derivado de su capacidad para superponerse a la naturaleza, no del hecho de poseer pensamiento religioso, que lo que hacía era precisamente sumergirlo en la consciencia de que a pesar de poseer personalidad individual, formaba parte de un todo indisoluble.

2.1.- Acerca de la coexistencia neurológica de instintos e intenciones

Cuando la actividad cerebral presente en el ser homínido que domina la técnica de forjar la piedra hace que las imágenes transfiguradas percibidas comiencen a formar parte cotidiana de su universo mental, la necesidad de socialización imperante en el seno del grupo va a interactuar con esta realidad neurofisiológica para impelerle a esforzarse en manifestar una intención cognitiva con la que capacitarse para transmitir la nueva realidad mental recreada en su mente.

Este esfuerzo derivado de su relación con el mundo meta sensorial va a estimular entonces los centros cerebrales que anatómicamente le facultarán para desarrollar un lenguaje articulado. La intención hace su aparición en la psicología homínida a consecuencia del esfuerzo por transmitir conocimientos meta sensoriales, hecho que acabará por posicionar al ser dotado de esta nueva forma de inteligencia más allá del mundo dominado exclusivamente por los instintos. Ello va a significar que al revestir sus actos de intención, y no solo de instinto, el ser homínido incida decididamente en el camino de su lenta separación del mundo animal.

La intención pasa entonces a constituirse en el signo invisible que determinará la esencia misma de su voluntad.

El conocimiento de lo meta sensorial se transmite en la forma de una memoria ontológica que irá dominando y condicionando generación tras generación la psicología de los distintos grupos homínidos, hasta el punto en que el pensamiento religioso llegue a constituir un elemento socializador inseparable del ser que con el tiempo acabará alcanzando su plena humanidad. El pensamiento religioso se manifiesta en la forma de rituales que constituyen expresiones de la intención que guía su vida, resultando que el mundo de los instintos que conforma su psicología animal, convive en su mente con el mundo de las intenciones profundas que empieza a conformarse en ella como una psicología paralela.

La intención que impulsa al ser dotado de esta facultad irá moldeando su mundo, y asentando las premisas sobre las que habrán de edificarse las futuras construcciones históricas que acabarán siendo asociadas a la naturaleza humana. Pero esta intención que habrá de conducirle hacia su plena humanidad no dejará nunca de coexistir con su instinto animal.

2.2.- El surgimiento del sentimiento sobre nuestra singularidad

Esta facultad que nace a consecuencia de la necesidad de socializar el universo meta sensorial que hasta entonces solo interioriza en su mente, va a conformar un signo característico de la inteligencia humana.., el de la capacidad de ocultar el verdadero propósito de nuestras acciones y engañar con ello a nuestros congéneres.

El modo en que el surgimiento de la intención va a repercutir en la naturaleza humana se manifestará en el desarrollo de la auto conciencia, y por lo tanto en el de la individualidad, que se ve favorecida por el desarrollo de un conocimiento íntimo que en última instancia solo atañe al portador de la misma..

La visualización de imágenes transfiguradas se va transmutando en pensamiento religioso en la medida en que esta interactúa con la intención cognitiva para transmitirlas y socializar al grupo, incidiendo de tal modo en su individualidad…, pero no aún en la consciencia sobre su singularidad.

La conciencia sobre la individualidad diluye lo múltiple en lo indivisible, pero no hace que el ser dotado de intención profunda en sus actos se sienta especial respecto al resto de animales con los que convive, pues su inteligencia le hace concebir seres sin forma poblando todas las cosas de la naturaleza. Su latente memoria ontológica le hace sentirse conectado a la realidad transcendente que su cerebro ha recreado, y ese sentimiento de conexión es el responsable de que conciba su individualidad como un ente que aunque personalizado, se encuentra unido a un todo que abarca la naturaleza en su conjunto.

Su individualidad se manifiesta en las facultades de sus sentidos naturales, pero su inteligencia la concibe proveniente de la realidad paralela situada más allá de sus limitaciones sensoriales. En un tiempo ignoto, la inteligencia y la espiritualidad que distinguían a los homínidos podían constituir facultades que desde su percepción se superponían la una a la otra, por lo que no había establecida diferenciación entre capacidad científica y pensamiento religioso.

Los homínidos que vivían fusionados con la naturaleza concebían una realidad poblada por seres y cosas que estaban habitadas por formas invisibles, tal como a si mismos se consideraban. Esta creencia les imposibilitaba entonces para reconocerse a si mismos como seres extraordinarios dotados de una singularidad única como especie en el mundo.

Si el hecho de sentirse habitado por un ser invisible hubiera sido la condición para discernir acerca de que en ello habría de residir la razón para considerarlo consciente de su singularidad en la naturaleza, no tendrían lógica que también hubiese discernido la mente homínida acerca de que tales seres invisibles debían poblar también la montaña, el árbol, el cuerpo celeste, o el animal..

El sentimiento sobre su singularidad debe haber derivado de su capacidad para superponerse a la naturaleza, no del hecho de poseer pensamiento religioso, que lo que hacía era precisamente sumergirlo en la consciencia de que a pesar de poseer personalidad individual, formaba parte de un todo indisoluble..

Pero ocurrió que en un momento de su devenir por el mundo, el homínido que se topó con el fuego encontró la forma de controlarlo.

El fuego no incidió en modo alguno en nuestro despertar a la consciencia transcendente, tal como algunas teorías acerca de la aparición de la religión sugieren, pues esta estaba ya despierta cuando el homínido logró dominarlo. Lo que este hecho supuso realmente para el ser que en un tiempo ignoto evolucionaría en el homo sapiens sapiens, fue el despertar a la consciencia de que con el conocimiento del control del fuego en sus manos podría llegar a dominar la naturaleza circundante. Dotado de esta poderosa facultad, la mente homínida encontró la forma de imponerse a su entorno, y con ello la necesidad de dominio comenzó a formar parte de nuestras prioridades cerebrales.

El pensamiento religioso que hacía sentir a su poseedor que formaba parte de un todo con la naturaleza, se contaminó con el deseo de dominio que se fue desarrollando a partir del control del fuego, y ambos pasaron a fusionarse y confundirse en una única dinámica intencional que en el transcurso de nuestra evolución a pasado a formar parte de la información subyacente en nuestra memoria genética.

2.3.- Las prioridades cerebrales en el tiempo presente

El ser humano moderno ha erguido históricamente estructuras geopolíticas edificadas sobre las premisas de la necesidad de controlar el poder, legitimación del ejercicio de la violencia desde este, y favorecimiento de la acumulación de riquezas como supuesta necesidad intrínseca del ser humano.

Premisas todas ellas antagónicas con el espíritu de solidaridad natural que debiera presidir las relaciones interhumanas, y de los seres humanos con el mundo que le rodea.

En un mundo fuertemente jerarquizado y dominado por una humanidad depredadora que ha justificado su actividad destructiva en la supuesta naturaleza humana, hemos reflejado nuestros deseos egoístas en las estructuras políticas y económicas que rigen nuestras vidas, confundiendo los mismos con nuestra naturaleza primordial.

La sociedad de cooperación por los que muchos espíritus críticos con la injusticia imperante abogan, no podrá edificarse sobre el hedor de las premisas vigentes. Por ello se hace imprescindible redirigir nuestras prioridades cerebrales hacia una dimensión mental donde se prescinda de la necesidad de ejercer el poder, legitimar la violencia desde este, y de acumular riquezas en el sentido capitalista. La deconstrucción del orden bancario y geopolítico vigente debiera ir encaminado a la consecución de este objetivo, a fin de que a partir de ello podamos redimensionar nuestras prioridades.

Este nuevo enfoque mental necesita de una contrapartida en una propuesta tangible de otra forma de organización social, puesto que cambio de prioridades cerebrales y de organización político-económica resultan elementos inseparables.

3.- El emerger de una alternativa económica integral

La disolución del orden bancario es condición imprescindible para edificar una sociedad de cooperación, y la posibilidad de acumular riquezas en el sentido capitalista no ha de tener en esta cabida.

3.1.- Acerca del ayuntamiento-entidad de depósito

Como alternativa económica integral al vigente orden económico-financiero, quizás sería oportuno reflexionar acerca de la posibilidad de plantearse la necesidad de disolver la estructura bancaria imperante.

No se trataría de innovar para reformar lo establecido, ni de destruir lo como viejo percibido, sino de deconstruir lo conocido para reflexionar sobre lo que de esencial hay en ello, y hallar así el modo de construir otro tipo de sociedad con la premisa de la cooperación como regla.

En tal razón estaría el sentido de la deconstrucción del orden económico-financiero mundial. En base a este razonamiento, podría reflexionarse en torno al hecho de que las estructuras bancarias imperantes podrían ser prescindibles.

Deconstruirlas significaría, en mi opinión, tomar lo que de ellas hay de esencial, depósito y custodia del dinero, y asimilarlas a las estructuras de los ayuntamientos, de modo tal que ayuntamiento y entidad de depósito fuesen lo mismo. Las sucursales bancarias no habrían de ser en la sociedad de cooperación más que oficinas descentralizadas del ayuntamiento donde podrían efectuarse depósitos de dinero. El dinero solo podría depositarse en tu ayuntamiento..y ninguna entidad de depósito de dinero podría sobrepasar el ámbito municipal.

No habría necesidad entonces de que la sociedad de cooperación contase con orden bancario alguno, ni privado ni público. Se trataría de promover la disolución del orden bancario mundial y su sustitución por una alternativa basada en el ayuntamiento-entidad de depósito como base de la estructura económico-financiera sobre la que habría de edificarse la sociedad de cooperación.

La implementación del nuevo sistema económico-financiero basado en el ayuntamiento-entidad de depósito, debe a su vez edificarse sobre la premisa de que esta nueva forma económica-financiera debe articular todos los mecanismos necesarios que impidan tanto la acumulación de riqueza en manos privadas como la circulación mundial de capitales inherente a esta.

El ayuntamiento-entidad de depósito o asamblea de gestión solidaria (Asgeria), debiera ser en todo momento el responsable de custodiar el dinero en el depositado. Los ayuntamientos que pudieran, habrían entonces de destinar una parte del dinero por ellos custodiados a hacer funcionar la sociedad de cooperación. Para ello destinarían fondos a desarrollo de infraestructuras o de bienestar social (educación, sanidad, pensiones, cultura, u otros) que nunca dejarían de estar custodiados por el propio ayuntamiento-entidad de depósito.

Los capitales custodiados por el ayuntamiento-entidad de depósito solo saldrían de este en el momento en que debiera financiarse la finalidad a la que el fondo concreto hubiese sido destinado.

3.2.- La asgeria como unidad política-económica de máxima cercanía a las comunidades humanas

La implementación de la alternativa económica integral edificada sobre la base de la asgeria (asamblea de gestión solidaria) conllevaría la superación del concepto de estado como marco geopolítico. La asgeria sería la estructura político-económica mínima..y también la máxima.

No habría de existir pues el “estado”.

No se trataría de crear micro estados al modo de las antiguas polis griegas, sino estructuras cercanas a las necesidades humanas que sustentasen la sociedad de cooperación..finalidad última de la asgeria.No hay pues intención de minimizar las estructuras del estado para proyectarlas a la asgeria..sino de sustituir la vigente estructura geopolítica mundial basada en la relación-confrontación de los estados por otra basada en la cooperación entre asgerias..

Ejércitos, bancos, multinacionales, poderes políticos o financieros, no habrían de tener cabida en la sociedad de cooperación.

La banca nacionalizada está ligada al concepto de estado y poder político.

En la sociedad de cooperación no tiene cabida la posibilidad de acumulación de riqueza..ni en manos de podres privados, ni en manos de poderes asociados a los aparatos estatalizados del estado. No existen estructuras de ámbito estatal, solo de municipalidades asociadas en espíritu de cooperación. Los fondos que las asgerias destinen a desarrollo de infraestructuras o bienestar social son comunes, pero en todo momento controlados por la asamblea de cada asgeria.

No hay pues margen para el establecimiento de un poder financiero mundial.

Las asgerias funcionan financieramente en red, por lo que los depósitos de los ciudadanos en estos pueden ser transferibles de una asgeria a otra cuando así lo requiera el interesado. Estas derivan una porción de su presupuesto a un fondo común destinado exclusivamente a la concesión de microcréditos, lo que requeriría de la implementación de nuevas normas financieras, ajustadas a la nueva estructura económica de la sociedad de cooperación.

Habría que deconstruir nuestra estructura mental para concebir como tendría que edificarse la sociedad de cooperación, pues esta nada tiene que ver con las geopolíticas vigentes.

Las asgerias no tendrían por qué corresponderse con las actuales estructuras municipales..podrían variar su tamaño en base a la premisa de que la misma ha de suponer máxima cercanía al ciudadano y eficacia en el espíritu de cooperación. Las asgerias de Nouakchott, Seul, u Oslo, tendrían evidentemente una enorme disparidad de recursos financieros entre ellas…pero esta es la realidad sociológica de la que se parte.

Todos los recursos financieros estarían en manos de la asamblea de cada asgeria..todos..y las más ricas habrían de destinar parte de sus recursos al desarrollo estructural de las más pobres.

Ni multinacionales, ni banco mundial, ni fondo monetario internacional marcando las pautas económicas-financieras de las asgerias.

El concepto de desarrollo y justicia social se hace siempre teniendo en cuenta el marco de la asgeria como referencia, no el estado, potenciándose pues el desarrollo de la asgeria, y de ninguna otra estructura geopolítica superior a esta. La acumulación de riqueza (lo que actualmente entendemos por ello) no es ya posible en la sociedad de cooperación, pues el objetivo de esta es el desarrollo sostenible y la implementación de la justicia social.

Teniendo siempre como marco de desarrollo e implementación de estas metas la asgeria..unidad política-económica de máxima cercanía a las comunidades humanas.

3.3.- Metamorfosis implosiva

La estructura bancaria vigente constituye el reflejo materializado del espíritu humano de codicia. No es la consecuencia de la necesidad de organizar la vida humana en sociedades complejas, sino que es la consecuencia de la necesidad de canalizar el deseo humano de acumulación de riquezas.

Por ello la sociedad de cooperación edificada sobre las asgerias no debiera permitir la continuidad de esta dinámica económica-financiera corrupta.

El espíritu de cooperación que se canalizaría a través de la implementación de una dinámica política-económica diferente a la históricamente conocida debiera siempre manifestarse con perspectiva global, pues la democracia y la justicia social que se derivarían de este espíritu de cooperación habrán de ser demandados para todos los seres humanos..o no tendrá este sustancia alguna.

La visión que preside las vidas del ser humano en la actualidad basada en la necesidad de crear riquezas para asegurar un supuesto bienestar social es errónea..tanto que la expresión “creación de riqueza”, oculta la verdadera razón de la injusticia imperante en el mundo, pues se basa en la riqueza de unos pocos a costa de negarles las necesidades básicas a la inmensa mayoría de seres humanos.

Todo gira así en torno a la desesperada necesidad de generar dinero..y más dinero.. poniendo así a los seres humanos en la disyuntiva de tener que condicionar toda su existencia al hecho de verse irremediablemente abocados a la constante vivificación de esta nefasta premisa. Más si deconstruyesemos al ser humano, apreciaríamos la verdadera necesidad vital latente en su esencia… la de la cooperación… y a la estimulación de esta habríamos de otorgar entonces nuestra prioridad como seres organizados en sociedad.

En esforzarnos en vitalizar el espíritu de cooperación en lugar de fomentar la creación de una riqueza entendida como acumulación de dinero está la razón de la implementación de la sociedad de cooperación… edificada sobre el principio de interacción entre ayuntamientos y entidades de depósito de dinero.

Asgeria como fundamento de la sociedad de cooperación… no el estado ni la nación cimentados sobre la corrupta estructura bancaria global. Esta estructura es la consecuencia natural de la mentalidad capitalista que rige en el mundo. La revolución debiera tener entonces una naturaleza implosiva, dirigida a sustituir nuestro afán por acumular riquezas, por otro que consista en estimular nuestro espíritu de cooperación, auténtica necesidad esencial del ser humano.

Sin proponerse la derogación de todos los mecanismos económico-financieros que permiten la acumulación de riqueza en el sentido capitalista del término, no se cumplirá la conditio sine qua non la implementación de una sociedad de cooperación podrá ser posible.

Toda revolución que no implique una metamorfosis implosiva en las prioridades humanas habrá de ser baldía.

4.- La asgeria y el nuevo sistema financiero y crediticio

En la sociedad de cooperación, el concepto de interés crediticio tiene una conceptualización inversa a la que por el entendemos en el tiempo presente, puesto que al generarse estos en el entramado de los Fondos Comunes  no han de repercutir como una losa que ahogue al ciudadano que solicita y le es concedido un préstamo.

4.1.- Condicionantes previos

Los cambios de poder político producto de revoluciones teóricamente anti capitalistas, han nacionalizado las redes bancarias con intención de poder establecer parámetros económicos que hagan posible una sociedad donde no imperen las enormes deferencias sociales características de los países regidos por los vaivenes del mercado. Pero en la práctica estos aparentes cambios políticos y económicos no han supuesto más que alteraciones meramente estéticas. La clase dirigente acapara patrimonio ilimitadamente, y continúa la mentalidad que considera necesaria la existencia de estructuras militares que constituyan el brazo armado del estado.

La mentalidad destructiva respecto del orden capitalista no ha servido entonces para edificar sociedades justas y humanas, sino un capitalismo de estado injusto e inhumano.

Históricamente hemos considerado al estado y su inherente orden bancario como la forma irremediable en que el ser humano ha de organizarse, y partiendo de tal premisa consideramos utopía toda forma de organización social que no tenga en cuenta estado ni orden bancario alguno, pues no concebimos la idea de organizarnos al margen de la implementación de estas estructuras.

La mentalidad deconstructiva supone indagar en que lo que de esencial hay en aquello que consideramos imprescindible, y a raíz de ello hacerlo perceptible a la inteligencia humana para poder analizarlo y razonar sobre como podemos utilizarlo para construir otro tipo de sociedad. De tal manera la función bancaria, depósitos, custodia, transferencia y crédito, tal como históricamente la conocemos, debe ser replanteada y rediseñada a partir de estructuras diferentes a las conocidas. No se trata de trasplantar la función bancaria a la asgeria, sino solo hacerlo de la necesidad básica, de modo que el depósito, custodia, transferencia, o canalización de créditos, queden insertados en una institución ajena a la bancaria.

Previa a la implementación de la sociedad de cooperación, habría que desarrollar otras premisas imprescindible, tales como la condonación de la deuda a nivel mundial, o el establecimiento de normas que favoreciesen el acceso gratuito y universal al agua, la salud, la educación, la energía, o la vivienda.

Una economía basada en la solidaridad solo es posible si realmente el ser humano desea el cambio, pues nadie puede ser obligado a cambiar por la fuerza. Las normas financieras que habrían de regir las asgerias serían rediseñadas para adaptarse al requerimiento de solidaridad, desterrando prácticas tan nefastas como la usura.

¿Cómo habría de ser esto en la práctica posible?.

4.2.- La teoría de los Fondos Derivados puestos en común

La alternativa a la forma de vida inhumanamente competitiva en la que el ser humano se ve abocado a vivir, en la que el bienestar de unos pocos se cimenta sobre la privación de muchos otros seres humanos de sus derechos más básicos pasa, desde mi punto de vista, por la necesidad de deconstruir los conceptos de estado y economía.

De este ejercicio de revaluación de los parámetros que condicionan nuestro modo de vida, surge la alternativa basada en la interacción entre ayuntamiento y entidades de depósito hasta su fusión en una única entidad de naturaleza política-económica, la asamblea de gestión solidaria o asgeria, cuya finalidad, reflejada desde su propio nombre, es el fomento de un nuevo espíritu económico basado en la cooperación entre las diferentes comunidades humanas.

De tal manera que el estado y la economía del enriquecimiento, pasa a ser sustituido por la asgeria y la economía de cooperación. La economía de cooperación deseada por muchos seres humanos debe edificarse y expandirse demoliendo las estructuras inherentes al estado y a las redes bancarias. El ideal ético de la ayuda mutua y la cooperación conlleva la necesidad de un cambio espiritual, que debe ser dotado de esencia real para que el mismo no quede en una propuesta baldía.

La propuesta debiera limitarse en principio a solicitar la desestructuración de la estructura bancaria mundial, y su sustitución por un sistema de depósitos de dinero ligados a las administraciones locales.

La capacidad de financiación habría de residir en las asgerias… articulándose en el nivel superior al local Fondos Comunes dirigidos al fomento de actividades de desarrollo de infraestructuras o de bienestar social. Estos Fondos Comunes no debieran constituirse nunca en entidades de depósito de ámbito superior al municipal… puesto que si así ocurriese acabarían constituyéndose en entidades bancarias que traicionarían el espíritu de la sociedad de cooperación.

Sería importante que uno de estos fondos, elaborado a partir de aportaciones de cada asgeria según su capacidad, fuese un Fondo Especial de Microcréditos, destinado a la concesión de préstamos de pequeña cuantía.

El préstamo se solicita en tu asgeria, que es la institución canalizadora del mismo, pero el importe sale del Fondo Especial de Microcréditos. Cuando lo vayas devolviendo lo harás directamente a tu asgeria, que no necesitará cobrar otros intereses más que los que se generen a consecuencia del IPC anual, si lo hubiere. La asgeria se limitará anualmente a hacer su contribución al Fondo Especial de Microcréditos, que podrá generar intereses por si mismo, por lo que no tendrá porqué producir pérdidas. Durante todo el año este Fondo iría recibiendo las aportaciones de distintas asgerias, a las que por tanto correspondería derivar ingresos en distintas épocas del año, ingresos que permanecerían en todo momento custodiados por la asgeria que los hubiera derivado..

El sistema de Fondos Derivados puestos en común podría aplicarse a otros tipos de canalización de créditos.

4.3.- El sistema de intereses inversos

Las asgerias, que controlan todos los recursos financieros, los ponen en común a través de la implementación de un sistema integrado de Fondos Comunes, que tejen redes de interdependencia entre todas las asgerias, y de solidaridad entre las comunidades humanas que las conforman.

Las asgerias deben constituirse con la premisa de favorecer la máxima cercanía de estas a las comunidades humanas. Evidentemente este es un concepto relativo que tendrá diferente edificación dependiendo de la comunidad humana que tratemos. Puede sustentarse sobre criterios poblacionales variable de un área a otra. La población de Barcelona, por ejemplo, puede considerar oportuno establecer en su ámbito municipal 2, 3, o 4 asgerias, y la de La Orotava una sola para todo su ámbito municipal. Esto debe ser una elección propia de cada comunidad ciudadana atendiendo a los criterios que cada una juzgue más adecuados.

Las asgerias no están sujetas al principio irreductible de la territorialidad, sino que están basadas en otros principios de humanidad donde el ser humano es el centro en torno al que ha de girar toda la construcción económica. En esta premisa radica la naturaleza de máxima cercanía a las comunidades humanas de las que ha de estar basada la asgeria.

La solidaridad es el principio rector de la sociedad de cooperación, no el poder económico, político, o militar. Hay que concebir entonces la asgeria desde premisas mentales distintas a las que en el tiempo presente condiciona nuestra psicología. Si no hay un deseo de cambio que surja desde nuestra interioridad,
la asgeria no tiene sentido, pues solo lo tiene si hay una verdadera intención de fomentar la solidaridad y edificar con ello la justicia humana, hasta ahora desconocida.

Un nuevo sistema económico que tenga en cuenta la realidad de las comunidades humanas en el ámbito municipal puede eliminar las lacras que suponen el estado, el ejército, y la banca. Pero para que deje de ser una utopía se necesita precisamente otra realidad económica acorde al desarrollo de una nueva mentalidad solidaria. Una sociedad de cooperación basada en las asgerias como unidades político-económicas fundamentales no es una utopía, sino una necesidad.

El mundo inhumano en el que vivimos es la utopía que nosotros mismos hemos edificado, cambiar este estado es cuestión de tener verdadera voluntad de hacerlo, y de comenzar a diseñar y planificar las bases mentales para conseguirlo. Nos hacen creer que la utopía es el diseño de otro tipo de sociedad al margen de esta condicionada en esencia por la guía indefectible de la codicia humana, y lo creemos así de manera natural, por inercia mental..más en realidad la utopía es precisamente el mundo en el que vivimos.

La sociedad de cooperación basada en las asgerias está por diseñar. Hay que elaborar propuestas destinadas a una fase previa, en la cual adquiriría sentido la exigencia de disolución de las estructuras militares, o del acceso gratuito y universal al agua, la sanidad, la educación, la energía, y la vivienda, exigencias que debieran ser asociadas indefectiblemente a la idea de sociedad de cooperación.

Para todo ello se precisa de otra dimensión mental destina a cambiar las prioridades humanas; la alternativa económica integral no sería en realidad sino el efecto de este cambio de prioridades. Ni de utopías ni de filosofías inconsistentes en la práctica, sino de cambio mental, de acceso gratuito y universal al agua, la sanidad, la educación, la energía, y la vivienda. Disolución del orden bancario mundial e imbricación de lo esencial de la estructura bancaria, o lo que es lo mismo, deposito, custodia, y canalización de créditos, en el ámbito administrativo municipal. Disolución de los ejércitos y estructuración de una red de Fondos Comunes Integrados constituidos por los recursos financieros de las asgerias.

Las asgerias cuentan con cuentas de depósitos que generan intereses por tener el dinero custodiado en ellas durante tiempos marcados, intereses que habrían de repartirse entre el ciudadano o la empresa privada propietaria del dinero depositado y la asgeria.

La proporción de intereses que se queda la asgeria es derivada por esta a la red integral de los Fondos Comunes, no el dinero que los ciudadanos particulares o las empresas tienen en las cuentas de las asgerias. El ciudadano particular o la empresa disponen en todo momento libremente del dinero que han depositado en su cuenta de la asgeria, y de los intereses proporcionales que le corresponden.

La asgeria es la recaudadora de todos los impuestos, que también destina a la red integral de Fondos Comunes, junto con la proporción de los intereses que le corresponde de las cuentas de depósito de particulares y empresas.

En la sociedad de cooperación, la acumulación de riqueza patrimonial es un concepto susceptible de ser limitado normativamente. Quedan al margen del condicionante del dinero conceptos básicos como sanidad, educación, agua, energía, y vivienda, que deben ser de acceso gratuito y universal para todo ser humano. En lo referente al acceso al agua, se debe garantizar gratuitamente un mínimo por vivienda particular que se condicionará a diferentes criterios.

Se establece un límite máximo de acumulación patrimonial, siendo esto posible porque todos los recursos financieros son controlados en el nivel de la asgeria. Se puede entonces acumular patrimonio por encima del nivel básico establecido para todo ser humano, si así se desea y se lo puede cada cual permitir, pero se establece un límite para acumularlo.

Se ha de establecer para ello un índice de acumulación patrimonial, que habrá de tener en cuenta las realidades económicas hoy en día delimitadas dentro de los marcos de los estados vigentes, por lo que estos índices serán diferentes atendiendo a la realidad económica a la que se aplique. Toda acumulación de patrimonio por encima de este índice habrá de revertir en el control público, que lo derivará dinerariamente para constituir el embrión de la red integral de Fondos Comunes.

El ahorro es una opción legítima, no una acumulación patrimonial ilícita por encima de lo normativamente estipulado. El dinero del que disponen las asgerias es el proveniente de los impuestos recaudados por cada una de ellas, así como el de los intereses generados por las cuentas de particulares y empresas privadas colocadas en las cuentas de depósito, siempre en la proporción que sobre estos corresponda ser asignado normativamente a la asgeria. Estos recursos de las asgerias resultan derivados a la red integral de Fondos Comunes con la finalidad de hacer funcionar la sociedad de cooperación.

La propiedad privada se permite en sectores que no estén destinados a cubrir necesidades básicas de los seres humanos. La sociedad de cooperación garantiza los mínimos básicos, sanidad, educación, acceso al agua, vivienda, o energía, entre otros, que se financian con recursos provenientes de la red integral de Fondos Comunes. Esta red integral de Fondos Comunes dispone de cuentas especializadas que tienen como función intervenir en el sistema crediticio.

Las cuotas por los créditos concedidos a particulares se devuelven periódicamente a la asgeria sin intereses, por la razón de que cada una de estas cuotas que se va reintegrando, es derivada por la asgeria a las cuentas especializadas de la red integral de Fondos Comunes, donde se van a generar los intereses que aquella se quedará, haciéndose así innecesario aplicarlos directamente a quienes han solicitado el préstamo. Esta política crediticia puede ser igualmente aplicable a las pequeñas empresas que soliciten créditos, no así a empresas de determinado tamaño que si deberían de tener incrementos de intereses en sus deudas crediticias, a no ser que la empresa acordase compensar el pago de los intereses generados por su préstamo, por el pago a la asgeria de los intereses que normativamente le corresponderían de sus cuentas de depósito.

En la sociedad de cooperación, el concepto de interés tiene por tanto una conceptualización inversa a la que por el entendemos en el tiempo presente, puesto que al generarse estos estos en el entramado de los Fondos Comunes, no han de repercutir como una losa que ahoga al ciudadano, sino todo lo contrario. Si durante el tiempo en que el ciudadano está devolviendo su crédito a la asgeria se genera una subida del i.p.c., esté se incrementaría sobre la cuantía sin interés que periódicamente se ha de devolver..si el sistema acaba generando i.p.c. Todo ello con la finalidad de hacer perfectamente viable el sostenimiento de una sociedad donde haya acceso gratuito y universal a la sanidad, la educación, el agua, la energía o la vivienda.

El planteamiento de la sociedad de cooperación no es el de un mundo donde se repriman las iniciativas particulares en muchos sectores que pueden resultar enriquecedoras para el conjunto de la sociedad, y por lo tanto repercutir en el bienestar social de toda la comunidad humana. De hecho, habría de haber Fondos Comunes específicos destinados a favorecer iniciativas empresariales particulares, que en modo alguno habrán de ser impedidas. Estos Fondos habrían de nutrirse en parte precisamente de la proporción que de los intereses generados por las cuentas de depósito de las empresas correspondiesen normativamente a las asgerias.

No habrá de haber lugar para la usura en la sociedad de cooperación.

4.4.- La viabilidad de los préstamos sin incrementos

El concepto de estado es a su vez indisoluble del concepto de orden bancario.

Es muy sencillo..si se disuelve el orden bancario se disuelve el orden del sistema mundial basado en los estados políticos.

La revolución es en realidad una dinámica más del sistema, tan solo otra cara de este. En este sentido nacionalizarla no es sino hacer capitalismo de estado, no significa entonces esforzarse por cambiar el posibilismo vigente, sino desplazarse dentro del círculo vicioso del mismo posibilismo que se dice pretender combatir. Al final siempre se vuelve al mismo punto. Ciertamente, nunca hemos estado los seres humanos interesados en cambiar el sistema, tan solo lo hemos estado en intentar hacernos con el control de los mecanismos de ese miso sistema.

Las unidades político-financieras alegorizadas en las neuronas es lo que yo denomino asgerias, y los fondos comunes alegorizados en los axones que las interconectan  supondrían el resultado de la puesta en común de los recursos financieros controlados por cada asgeria.

La función bancaria esencial, depósito y custodia de recursos financieros, se unifica con la función administrativa y política de los ayuntamientos para conformar el embrión de la nueva forma de organización social, la sociedad de cooperación asentada sobre la asgeria.

El sistema de asgerias permite el posibilismo en el que es viable un sistema creditico donde los préstamos no han de verse incrementados por intereses. ¿Por qué es posible la concesión de créditos a personas fisicas o empresas hasta determinado tamaño sin que luego al ser estos devueltos en cuotas períodicas a la asgeria sufran “incremento”..llámese este interés o llámese beneficio?..

Porque las cuotas a medida que se van devolviendo, sin incrementos salvo lo determinado por el i.p.c. anual si lo hubiere, son derivadas por la asgeria a los axones, la red integral de Fondos Comunes, y es en este entramado donde en todo caso se producirían estos incrementos al ser ingresados en cuentas especiales, incrementos que por tanto si que se quedaría la asgeria sin necesidad de repercutirlo previamente en el prestatario.

Pongamos un ejemplo práctico del pago de cuotas de un préstamo sin incremento en la sociedad de cooperación (asgeria):

1º. La Asgeria I ha concedido 10 préstamos por valores diferentes, pongamos que entre 60.000 y 150.000€.

2º. Cada prestatario lo va devolviendo a la Asgeria I en cuotas mensuales de entre 250 y 625€, según proceda (cuotas sin incremento).

3º. La Asgeria I trocea cada cuota en tres partes iguales.

4º. El primer tercio lo ingresa en una cuenta de depósito a un año con un 2% de interes, el segundo tercio en otra a tres años con un 4% de interés, y el tercer tercio en otra cuenta de depósito a seis años con un 6% de interés.

5º. Al cabo de un año la Asgeria I retira de la cuenta de depósito a un año las cuotas depositadas en esta más el 2% de interés que ha ganado por tenerlo depositado durante este período de tiempo (o retira solo una parte de estos depósitos según le convenga).

¿Qué necesidad hay entonces de cargar al prestatario, persona física o empresa hasta cierto tamaño, de incremento en las cuotas que devuelve a su asgeria?..

La asgeria obtiene beneficios de las cuotas que periódicamente le son ingresadas por los prestatarios mediante el mecanismo de fraccionar estas en tres partes e ingresarlas en cuentas de depósitos a plazo fijo a uno, tres, o seis años (por ejemplo), y obtener en base a ese tiempo de plazo fijo un beneficio respectivo del 2, el 4, o el 6% respectivamente (por ejemplo).

La asgeria no es una entidad financiera privada ni pública, es una estructura política-económica unificada que sustituye a dos antiguas entidades, el ayuntamiento y la banca.

Los beneficios que puede obtener esta por el interés que le generan las cuotas ingresadas por parte de los potenciales prestatarios pasan a constituir parte de los “presupuestos” que la Asamblea de Gestión Solidaria (1) pone al servicio del funcionamiento de la sociedad de cooperación.

Todos los recursos financieros que se producen en la sociedad de cooperación son generados y recaudados en el nivel de la asgeria, para luego ser derivados a la red integral de los Fondos Comunes, aunque sin que en ningún momento la asamblea de gestión solidaria (como órgano de gestión) deje de ser responsable de la custodia en estos Fondos Comunes de los recursos financieros por ella derivados.

Es una premisa mental falsa aquella que habla de que la entidad que presta dinero deba necesariamente obtener un beneficio de su actividad prestamista que ha de ser repercutido sobre el prestatario, ¿pero donde está realmente la trampa mental?..

A mi entender en que nos fijemos en la obviedad inducida de que debe haber algún tipo de beneficio para la entidad prestamista que ha de ser repercutido como carga que grave al prestatario, impidiéndonos con ello razonar que para obtener un beneficio de la actividad prestamista no es necesario generar un incremento sobre lo prestado al prestatario, llámese a ese incremento “beneficio pactado antes de la formalización del crédito” o “interés”..

Con lo sencillo que es diseñar un sistema de concesión de créditos en el que sea compatible la devolución de los mismos en cuotas sin que estas sufran incrementos que  graven al prestatario, con el hecho de que el prestamista obtenga además beneficios de esta concesión de préstamos.

La verdad es que ni siquiera es necesario ser economista para pensar en ello, tan solo basta con mirar en una dirección que esté fuera del posibilismo vigente que desde la histórica visión del sistema se nos ha marcado como irremediable.

Tan sencillo como diseñar un sistema de ahorro, para el prestamista, donde este va conformando depósitos a diferentes plazos fijos con las cotas sin incremento de los prestatarios. Este sistema produce un beneficio pequeño pero seguro para el prestamista, y además ligado al concepto de ahorro, y no al de especulación financiera.

Los plazos fijos conformados por las cuotas sin incremento de los prestatarios se van superponiendo de manera escalonada, de manera que el prestamista (la asgeria) va generando periódicamente un beneficio, pequeño pero seguro..un beneficio ético obtenido sin necesidad de cargar incremento al prestatario..

4.5.- Sistema de depósitos a plazo fijo escalonados

En la ficticia sociedad de cooperación, la red integral de Fondos Comunes implementa cuentas especiales destinadas a ser las depositarias de las cuotas crediticias que los prestatarios van devolviendo periódicamente a su asgeria.

Estas cuentas especiales están estructuradas en depósitos a diferentes plazos fijos, 1,3,6 meses, 1 ,2,3,4,5,6 años, por ejemplo, y diferentes intereses de beneficios, variables en base al tiempo del depósito y la cantidad depositada.

La cuenta especial de depósito a plazo fijo no es propiedad de por ejemplo la Asgeria 1 (prestamista), sino de todas las asgerias (prestamistas) que en esta cuenta ingresan las cuotas crediticias de sus correspondientes prestatarios.

Obviamente no solo influye el plazo del depósito, sino también la cantidad en ella depositada. Como las asgerias (prestamistas) tienen cuantas de depósito en común donde ingresan las cuotas devueltas de sus prestatarios, la cantidad a plazo fijo en estas depositada generará para las asgerias (prestamistas) un beneficio mayor que si con el mismo plazo fijo la cantidad en este depositada fuese menor debido a que en dicha cuenta solo ingresan los prestatarios de la Asgeria I.

Cada asgeria (prestamista) es dueña en esta cuenta de depósito de las cuantías que de sus prestatarios han desviado a esta cuenta de depósito común, más también lo es del beneficio que en base a esos depósitos de corresponda proporcionalmente.

Poniendo estas cuentas de depósitos comunes en tiempos escalonados, las asgerias pueden disponer de una inagotable fuente de autofinanciación..y sin necesidad alguna de cargar incremento alguno a sus prestatarios..

Al depositar las cuotas de sus prestatarios en las cuantas especiales a plazo fijo, la Asgeria I cede temporalmente ese dinero depositado a la gestora de los fondos comunes que a través de estos hace funcionar la sociedad de cooperación, es decir, a la gestora que destina fondos a fines que superan el ámbito exclusivo de la asgeria, como financiación de la sanidad, la educación, pensiones, o infraestructuras de desarrollo comunes.

Al finalizar el plazo del depósito, la Asgeria I recupera la cuantía derivada a este fondo común y la compensación (beneficio) que le corresponde por haberla puesto durante un tiempo determinado a disponibilidad de la gestora de los fondos destinados al ámbito superior al de esta Asgeria I.

En la sociedad de cooperación interviene la Asgeria I (el prestamista), el prestatario, y un tercero, que es ante quien la Asgeria I pone sus plazos fijos productos de la restitución de las cuotas crediticias a disponibilidad temporal, que en este es la gestora de los Fondos Comunes destinados a los recursos de ámbito superior al de la Asgeria I.

Si en el posibilismo vigente el beneficio obtenido por la entidad prestamista repercute en la interacción prestatario (individuo) -prestamista (banco), en la sociedad de cooperación lo haría en la relación prestamista (asgeria individual) – gestora de los Fondos Comunes (comunidad de asgerias).

La idea es que la Asgeria I cede temporalmente a la gestora de los Fondos Comunes las cuantías recaudadas en su función de prestamista de sus prestatarios, y es en base a esta cesión temporal de recursos financieros que la Asgeria I obtiene beneficios de su dinámica de prestamista sin necesidad de repercutir incremento sobre sus prestatarios.

4.6.- La cesión temporal de recursos financieros de las asgerias

¿Cómo hacer entonces viable un sistema de concesión de créditos sin que estos deban cargarse con incrementos a la hora de ser devueltos a la entidad prestamista?..

La dinámica financiera para hacerlo viable debe, a mi entender, basarse en la premisa de la “cesión temporal de recursos financieros” a una entidad de ámbito superior para que la misma disponga de estos recursos en ese plazo fijado. En el caso de la sociedad de cooperación no se trataría de cederlos a una entidad política-financiera de ámbito superior al de la asgeria, sino de una “gestora de recursos financieros” superior a la que gestiona los recursos destinados exclusivamente al funcionamiento de la actividad de la asgeria en su ámbito, digamos, municipal, y destinados estos por tanto a hacer funcionar la sociedad de cooperación como una sinapsis neuronal..

Esta sería entonces la idea fundamental sobre la que habría entonces de levantarse un sistema crediticio respetuoso con el principio de no cargar incremento sobre los préstamos, y a la vez hacer rentable esta dinámica financiera..

Lo de llamarlo depósitos a plazo fijo solo es por la necesidad de utilizar un lenguaje reconocible en el tiempo presente, pero guardando esta premisa fundamental se puede rediseñar completamente todo el sistema financiero hoy en día vigente y dar lugar con ello a un nuevo posibilismo social.

4.7.- Las asgerias prestan sin repercutir incrementos en el prestatario

En esta visualizada de nueva organización social, los prestatarios no sufren incrementos en sus préstamos porque la asgeria (prestamista) puede con las cuotas que le son devueltas fraccionarlas o tomarlas en su totalidad con la finalidad de derivarlas a las cuentas especiales de cesión temporal de recursos financieros, que es la dinámica que le aportará un beneficio a su actividad prestamista, y que se puede hacer tanto a la gestora de los Fondos Comunes (entidad de ámbito superior) como excepcionalmente a otra asgeria que así lo requiera previa justificación de su necesidad.

El principio esencial y que hay dar por hecho en el posibilismo vigente es aquel que en cuanto se refiere a la relación prestamista-prestatario establece que el primero debe recibir del segundo un interés-beneficio (incremento) que ha de cargarse sobre la cantidad monetaria prestada.

En la sociedad de cooperación, el principio esencial que se da por hecho en el nuevo posibilismo respecto este mismo asunto, es que el interés-beneficio (incremento) no repercute sobre la persona física o empresa de hasta cierto tamaño que actúa en calidad de prestataria, sino que este se va a repercutir en la relación asgeria-gestora de los Fondos Comunes.

Los Fondos Comunes son quienes pagan el interés-beneficio (incremento) sobre el crédito concedido a los prestatarios de las asgerias en razón de que estas desvían las cuotas que les son devueltas a las cuentas especiales de estos Fondos Comunes, con el fin de cederles temporalmente los recursos financieros configurados con las devoluciones de dichos préstamos crediticios.

4.8.- Estructura bancaria mundial prescindible

Supongamos que la estructura bancaria vigente desaparece al fusionarse con las estructuras político-administrativas locales, transformándose así en asgerias.

Las oficinas a las que podría dirigirse el público para hacer realizar operaciones bancarias no serían más que oficinas descentralizadas de la asgeria correspondiente que harían las funciones que hoy en día hacen las oficinas bancarias.

Pero esto obviamente podría acarrear un problema de gestión, ya que las asgerias se limitarían a abrir un número mínimo indispensable de oficinas financieras, lo que podría ocasionar aglomeraciones de usuarios que colapsarían el trabajo de estas.

Para prevenir este colapso, se podría articular un sistema en asgerias a partir de un cierto número de habitantes que consistiría en privatizar la gestión administrativa de ciertas operaciones financieras.

Las cuentas bancarias siempre estarían bajo el control de la asgeria, no de la empresa que realiza la gestión administrativa.

Por ejemplo hay entidades bancarias o cajas que subcontratan diversos servicios bancarios a empresas que no tienen nada que ver con el banco. En una oficina de gestión de Caja X se pueden pagar tributos municipales, empresariales, o tasas. La empresa que se encarga de esta labor es Empresa A, no es directamente Caja X la que lo hace.

Digamos entonces que Asgeria I subcontrata a Empresa A para que en el territorio de su jurisdicción abra un determinado número de oficinas financieras con el fin de que se encargue de las gestiones relativas al pago de impuestos y de tasas (oficinas financieras Tipo A), otras oficinas financieras que se encarguen de gestiones de ingresos y reintegros (oficinas financieras Tipo B), y un tercer tipo que se encargue de préstamos y gestiones comerciales diversas (oficinas financieras Tipo C).

Tipo A y B con gestión administrativa llevada a cabo con personal de subcontratas privadas o con personal directo de la asgeria. Tipo C gestionadas directamente por personal de la asgeria.

A pesar que se de por hecho que es imprescindibles para hacer funcionar una sociedad modernamente organizada, la estructura bancaria mundial no solo es perfectamente prescindible, sino que es una terrible losa que aplasta el bienestar humano.

La asgeria puede entonces subcontratar empresas privadas para gestiones administrativas Tipo A o Tipo B, pero los recursos financieros son siempre controlados por la Asamblea de Gestión solidaria, que también se responsabiliza de las actividades gestionadas a través de las oficinas financieras Tipo C.

4.9.- La implementación fiscal del Pago Límite en Efectivo (Palivo)

La sociedad de cooperación implementa la premisa de que toda operación de compra de bienes o servicios está sujeta a una legislación comercial y fiscal que reconoce legalmente un Pago Límite en Efectivo (palivo).

Se establece también un Pago Límite en Efectivo por período anual, de tal modo que si por ejemplo un palivo se fija en 400€, se pueden pagar cuantías en efectivo por valor de 12, 20, o 30 palivos anuales.

Todo importe superior al valor del Pago Límite en Efectivo se ha de efectuar en tarjeta, cheque, o transferencia.

La finalidad de sujetar los pagos en efectivo a un límite legal reside en implementar un nuevo posibilismo social, el cual ha de repercutir en la lucha eficaz contra la corrupción, el crimen, y el blanqueo de dinero organizado.

Los sistemas de cuentas de depósitos de dinero imbricadas en las asgerias y las limitaciones a la acumulación de patrimonio, se complementan con el establecimiento de los mecanismos fiscales y económicos que habrán de derivarse de la implantación del Pago Límite en Efectivo, todo ello en la dirección de transformar el posibilismo social que rige en el tiempo presente, disolviendo de tal modo las nefastas consecuencias que este tiene sobre la estimulación mental del afán humano de codicia.

La ambición entendida como afán de superación y acceso a bienes materiales por encima de lo necesario no es en si misma un impulso negativo; la codicia depredadora que rige el tiempo presente es en cambio causa de incontables abominaciones.

5.- Los fundamentos mentales y jurídicos de la asgeria

Cambiar las premisas mentales dominantes en el tiempo presente significa desarrollar un nivel de consciencia que acepte analizar otras posibilidades de organización social, diferentes a las prevalecientes en el tiempo presente, donde se aceptan como naturales la existencia de poderes militares, redes bancarias, y la posibilidad ilimitada de acumulación patrimonial.

5.1.- Las razones de la prevalencia de la injusticia en el tiempo presente

La causa del fracaso histórico del liberalismo ha residido en contradecir en su desarrollo práctico su principio fundacional básico, el de colocar al ser humano como centro neurálgico en torno al que ha de girar toda construcción económica.

La teoría del “dejar hacer”, que el liberalismo filosófico expone por medio de la expresión francesa Laissez faire, ha conllevado que el ser humano se vea irremediablemente condenado a ser un mero objeto al servicio del poder financiero, el cual utiliza al estado y al poder militar que le es consustancial, para imponer en el mundo la inhumanidad que en el tiempo presente percibimos como inherente a la forma de vida que los seres humanos nos hemos dado.

Para el Liberalismo, el ser humano no cuenta más que como parte del engranaje que hace funcionar los intereses financieros de las grandes corporaciones empresariales.

Esta consideración del ser humano genera un pensamiento que hace del Liberalismo una doctrina política y económica indisolublemente ligado a la filosofía que concibe la guerra como un instrumento legítimo, necesario, y eficaz, en la imposición de ese orden político y económico que ha de someter a la sociedad humana a la codicia y a la depredación de las poderosas corporaciones “Laissez faire”, entendidas estas como grandes emporios empresariales o estatales que han de imponer su voluntad en el mundo para supeditar los recursos financieros a su control absoluto.

En realidad todo es parte del sistema, pues vivimos en un mundo bancario donde no se concibe la construcción de nada que este al margen de las premisas mentales delimitadas por esta indefectible visión del mundo. Los llamados antisistemas por una determinada prensa son tan solo personas que protestan contra el capitalismo liberal, pero no lo hacen contra otra forma de capitalismo como es el de estado. Todo está dentro del sistema, perfectamente programado. Los mismos grupos anarquistas tienen una carencia de fondo, pues son incapaces de promover nada que vaya más allá de la propuesta de ciertas formas de corporativismo, que en realidad no son más que propuestas de empresas privadas de naturaleza asociativa, pero empresas privadas al fin y al cabo.

Confunden una forma de organización empresarial con una forma de organización social, y este es un error esencial que atenaza a todos los movimientos alternativos del planeta. Los anarquistas, anti-sistemas, o alternativos no son así más que instrumentos del sistema.

5.2.- Los fundamentos de la psicología bélica

Analizando la razón del surgimiento de los primeros núcleos urbanos en Mesopotamia, podemos conocer como aquellos comenzaron a ser levantados sobre elevaciones del terreno a fin de procurar guarecerse con ciertas probabilidades de éxito de los ataques de tribus vecinas que codiciaban los recursos alimenticios derivados de sus trabajos agrícolas.

La práctica agrícola había obligado a muchas poblaciones antes nómadas, a fijarse en lugares concretos ante la necesidad de buscar la forma de optimizar los ciclos productivos de la tierra a través de las sucesivas cosechas. La domesticación de determinadas plantas solo adquiriría efectividad a la hora de satisfacer las necesidades alimenticias si la misma se acompañaba de un asentamiento sedentario mediante el que las comunidades humanas podrían cuidar de su crecimiento y cosecha.

Al principio se trató de una agricultura individual de subsistencia, que no producía excedentes agrícolas, pero un factor determinó a agruparse en poblados construidos sobre terrenos elevados, las amenazas bélicas provenientes de tribus vecinas que perseguían apoderase de sus recursos agrícolas para saciar el hambre que los agobiaba.

Tenemos entonces que la urbanidad, pese a ser evidentemente una consecuencia de la agricultura, también lo fue de la necesidad de guarecerse del impulso bélico.

Las familias se agrupaban sobre terrenos elevados en los que construían sus casas, formando así aldeas que acababan rodeándose de murallas, deduciéndose de ello que tanto lo uno como lo otro constituyó una práctica impelida por una intención defensiva.

La tendencia a agruparse en poblados se debió así al impulso de la dinámica de guerra, la cual a su vez provocó el paso de una agricultura individual caracterizada por la economía de subsistencia, a una agricultura colectiva de excedentes agrícolas, entrando con ello en un nuevo ciclo económico.

Este trajo como consecuencia la posibilidad de especializar el trabajo, que liberó muchas manos para hacer viable que se ocupasen de otras actividades como la artesanía, la elaboración de armas, o la función de guía religioso, entre otras..

De tal manera la dinámica de la guerra continuó formando parte indisoluble de la conformación psicológica que caracterizaba a los seres humanos que formaban parte de las comunidades ahora sedentarias y urbanitas.

Los grupos nómadas llevaban igualmente en su mente el impulso bélico que les hacía atacar a otras tribus, como ellos nómadas, con la intención de apoderarse de su patrimonio, especialmente ganado y mujeres.

El expolio del otro siempre ha formado parte de la justificación de la guerra.

Vemos como todo forma así parte de un mismo ciclo de desarrollo; nomadismo y guerra de expolio, sedentarismo y guerra de expolio, urbanismo, excedentes agrícolas, especialización del trabajo, posibilidad de acumulación ilimitada de riqueza…y guerra de expolio..

Las causas psicológicas de las guerras residen tanto en la necesidad de procurarse medios de subsistencia como en el posibilismo social que históricamente ha permitido la acumulación ilimitada de patrimonio, y que ha supuesto la activación de los mecanismos cerebrales que acrecientan la necesidad desenfrenada de satisfacer el afán de codicia.

¿Por qué hoy en día se admite la guerra como recurso legítimo y necesario en las relaciones inter humanas?..

5.3.- Los fundamentos de la sociedad de cooperación

La sociedad de cooperación postulada no supone un mero cambio de sistema político o económico, sino de una transmutación de las relaciones inter humanas, y de la de los seres humanos con la naturaleza de la que se nutren sus necesidades.

La solidaridad lleva a la sostenibilidad, y esta a la justicia, bien anhelado y a la vez desconocido en el tiempo presente. La necesidad de limitar la posibilidad de acumulación patrimonial viene entonces dada por la de erradicar la dinámica de la guerra como recurso legítimo y necesario.

Las pautas de desarrollo económicas y financieras nos han sido impuestas históricamente por dinámicas bélicas..erradicar la dinámica bélica conlleva entonces deconstruir las premisas mentales que han dado pie a la edificación del orden económico y financiero que hoy en día padecemos. Claro que ello requiere de un cambio en la voluntad humana, pues mantener las mismas premisas mentales que nos han conducido hasta el tiempo presente no supone más que aceptar un grado de conformismo y resignación acorde con el nivel de dominio mental al que actualmente nos vemos sometidos.

El ser humano debe ser el centro neurálgico en torno al que debe girar toda construcción económica, y no los intereses expansionistas de corporaciones empresariales o de los estados totalitarios, unos y otros al amparo del corrupto e inhumano poder financiero.

Para ello se requiere de la disolución de las estructuras militares a nivel mundial, de la deconstrucción del orden bancario y la imbricación de la esencia de este en las entidades locales, así como de la eliminación del posibilismo que en el tiempo presente permite la acumulación ilimitada de patrimonio.

Las tres premisas debieran ser parte de una misma determinación. Ninguna tiene sentido si a la vez no se demandan las otras dos.

El pensamiento de lo posible y hasta ahora desconocido en la práctica, solo será realizable si se eligen las premisas adecuadas y existe una verdadera voluntad humana para materializarlo.

La asgeria no es una sociedad independiente, porque no es en si misma el equivalente a un micro-estado. No tiene ejército ni frontera, y la jurisdicción en el ámbito de la aplicación del Derecho y la actuación policial no está restringida al área delimitada por la asgeria. No es una unidad política en el sentido que hoy conocemos por tal. Una ciudad como Londres puede constar de una docena o una quincena de asgerias. Ninguna de ellas habrá de ser por tanto independiente pero interconectada.

Lo que hace la asgeria es propiciar una forma de organización social donde sea posible prescindir del poder financiero y militar.

La Asamblea de Gestión Solidaria (asgeria) es una unidad político-económica, pero también se denomina de igual manera al órgano de gestión de esta estructura administrativa, de carácter asambleario, dirección colegiada y rotativa, y temporalmente limitada.

En la asgeria no solo desaparece el poder financiero y militar, sino también el político, que se transforma en un concepto de mera dirección administrativa. Las redes sanitarias o educativas son comunitarias..no tienen relación alguna con el ámbito territorial de la asgeria. Las pensiones o las ayudas sociales de otra naturaleza salen de la red integral de Fondos Comunes, así como otros recursos financieros destinados a infraestructuras de desarrollo o bienestar social. La disolución del ejército y de las estructuras militares liberarán ingentes recursos financieros que deberán ser destinados a financiar la sociedad de cooperación.

La banca, el ejército, y el posibilismo social que permite la acumulación ilimitada de patrimonio son los tres ejes sobre los que descansa la injustica y la barbarie del mundo presente..

Solo tenemos que desestructurarlos..

5.4.- La solidaridad concebida como bien jurídico protegido

¿Cómo se marca un límite a la acumulación de riqueza?.

Evidentemente, habrán de ser tomadas en consideración las diferentes realidades económicas actualmente vigentes. En España, por ejemplo, hay establecido un salario mínimo interprofesional.

Se establece un baremo similar para cada realidad económica, y a partir de ahí, ¿para que ganar más de ocho o nueve veces ese mínimo establecido?. Cualquiera que llegue a ese tope es millonario, le sobrará de todo materialmente, y podrá permitirse cualquier tipo de lujo. Vivimos en un mundo de enfermos mentales..¿para que una acumulación de patrimonio infinita que no le sirve de nada al acaparador de la misma?..

Se establece entonces un baremo máximo de sueldo para todo el mundo, incluidos altos directivos de empresas. Se establece un baremo máximo de acumulación patrimonial para cada persona. Se establece un baremo máximo de acumulación patrimonial para empresas. La posibilidad de acumulación de patrimonio queda delimitada en un mundo donde además no existen ejércitos ni bancos. Vivimos en un mundo inviable, lleno de barbarie e injusticia.

Los ejércitos, la banca, y la posibilidad sin límites de acumulación de patrimonio, sostienen la inviabilidad en la que vivimos. Si aceptamos la inviabilidad vigente es porque es nuestra voluntad hacerlo así..no porque sea utópico construir una sociedad humana sostenida sobre parámetros distintos a los conformados por aquellos tres.

La propuesta de una sociedad de cooperación edificada sobre las asgerias se basa en una idea tangible y analizable desde el punto de vista de su disección para estudiar las posibilidades de su implementación como sistema práctico de organización social.

La organización social sugerida conlleva un cambio en la forma de vida de los seres humanos, a la altura de lo que supuso el paso del modo de vida nómada al sedentario y urbanita. Este cambio se sustancia en la edificación de una forma de vida a partir de la disolución de las premisas sostenedoras del mundo actual, esto es, poder militar, posibilidad ilimitada de acumulación patrimonial, y estructuras bancarias que sustancian la omnipotencia del poder financiero. La consecuencia de estas tres premisas se manifiestan en la existencia de los estados y las corporaciones empresariales con poder equiparable o por encima del de estos estados.

El cambio de forma de vida conllevaría un nuevo concepto de seguridad jurídica que habría de tener como centro de atención al ser humano, y por lo tanto al principio de solidaridad como bien jurídico susceptible de máxima protección.

La solidaridad entendida como bien jurídico protegido constituye en la sociedad de cooperación el principio rector que debe regir a su vez el de sostenibilidad. Sostenibilidad medioambiental, de explotación y utilización de recursos energéticos, de relaciones trabajador-empresario, de las políticas de mercado y consumo, del concepto de productividad empresarial, o de las relaciones financieras entre las distintas asgerias. El petróleo es una fuente de energía prescindible, pues es perfectamente sustituible por otras.

La codicia humana que sustenta sistemas como el Liberalismo, el Marxismo, o lo híbridos surgidos de la mezcla de ambas, mantienen la vigencia de la injusticia en el mundo, sostenida sobre la idea de que ejercito, banca, y posibilidad ilimitada de acumulación de patrimonio, constituyen instituciones consustanciales a la naturaleza humana..y por lo tanto inseparables de esta. En esta idea perversa reside la utopía que vivimos en el tiempo presente.

La solidaridad habrá de ser el bien jurídico protegido que proyecte la sostenibilidad, esto es, el equilibrio, entre necesidad y demanda, en todas las relaciones humanas, incluidas las del ser humano con la realidad natural en la que ha de vivir.

5.5.- El análisis de la sociedad de cooperación postulada

El comunismo ha demostrado ser en la práctica una ideología de poder bárbara, criminal, y tiránica.

El comunismo es otra cara más del sistema global imperante. Capitalismo de estado, poder militar, posibilidad ilimitada de acumulación de patrimonio, de la que hacen uso las personas que pertenecen a las jerarquías de la clase dominante.

Cambiar las premisas mentales dominantes en el tiempo presente significa desarrollar un nivel de consciencia que acepte analizar otras posibilidades de organización social, diferentes a las prevalecientes en el tiempo presente, donde se aceptan como naturales la existencia de poderes militares, redes bancarias, y la posibilidad ilimitada de acumulación patrimonial.

La voluntad humana está homogenizada hoy en día, precisamente porque solo concibe formas de organización social edificadas a partir de aquellas tres premisas pseudo esenciales que han conformado el mundo vigente. Nuestra mente ha creado la injusticia y la barbarie en la que vivimos, debido a las erróneas premisas sobre las que ella se fundamenta.

La asgeria es una propuesta para un análisis diferente de la realidad. Las nuevas premisas mentales sugeridas constituyen realizaciones tangibles, pues conllevan la materialización de otras pautas políticas, económicas, y financieras..

La jurisprudencia es un elemento esencial en el camino de marcar nuevas formas de relaciones políticas, económicas, y financieras. Y la naturaleza de la red integral de Fondos Comunes que ha de entrelazar las distintas asgerias ha de sustanciar esas jurisprudencias. El espíritu de cooperación, o el estado de felicidad que puede caracterizar a cada ser humano es algo que solo atañe a cada cual individualmente. Ninguna ley puede obligar al ser humano a cambiar sus premisas mentales, ni nadie puede pretender racionalmente esto.

Si es viable repensar la forma en que nos organizamos socialmente, y hacerlo buscando fórmulas prácticas que permitan que esta organización social se edifique sin estructuras militares, bancarias, y posibilismo que permita la acumulación ilimitada de patrimonio. El cambio de voluntad humana supondría entonces considerar como viables y necesarias la implementación de nuevas premisas al margen de estas.

La propuesta de la asgeria tiene la intención de motivar un análisis en este sentido, no la de una petición idílica y naif para que todos los seres humanos se transformen en seres felices y cooperativos, sin prejuicio de considerar este deseo como muy loable.

6.- La sacralización del ejército en las sociedades humanas

 El afán militarista nunca ha sido sobrepasado por revolución alguna..ni siquiera ha estado en la agenda de ninguna revolución triunfante el disolver las estructuras militares históricas.

6.1.- Intencionalidad militarista de la revolución

Durante el “I Congreso de los Soviets de diputados obreros y soldados de toda Rusia” que se celebró en Petrogrado entre el 3 y el 24 de junio de 1917, Lenin se dirigió a los delegados allí congregados al segundo día de comenzado este para hacer una alocución que llamó “Discurso sobre la actitud ante el gobierno provisional”.

En un momento de esta alocución, disertó con las siguientes palabras acerca de su concepto del Poder y la lucha contra el imperialismo:

Los Soviets no pueden seguir viviendo como hasta aquí. ¡Se congrega a personas adultas, a obreros y a campesinos, para tomar acuerdos u oír discursos que nadie puede contrastar documentalmente. Una institución de esta naturaleza representa el tránsito a ese tipo de república que instaurará un Poder fuerte, sin policía, sin ejército permanente, y no de palabra, sino de hecho ese Poder que en Europa Occidental no puede todavía existir, el Poder sin el que la revolución rusa no puede triunfar, entendiendo ese triunfo como un triunfo sobre los terratenientes, como un triunfo sobre el imperialismo. (1)

El discurso de los revolucionarios rusos no fue ni siquiera en sus orígenes el de unos idealistas que querían cambiar el mundo, pero que al llegar al Poder se vieron enfrentados a una realidad que los imposibilitó para materializar su planteamiento teórico de que su gobierno conllevaría un período transitorio que acabaría implementando una forma de organización social diferente a la históricamente conocida. En todo momento escondía una intencionalidad perversa que no pretendía sino la sustitución de la tiranía zarista por la del Secretariado del partido comunista.

Las palabras de Lenin contenidas en este tramo de su discurso contienen una significativa referencia al orden militar al que se alude con la propuesta de un estado que carezca de ejército permanente, lo que en apariencia denota una intencionalidad pacifista de la revolución rusa. Pero palabras podían esconder la pretensión de engañar la mente humana, pues una estructura organizativa que haga compatible la no existencia de un ejército con el hecho de tener la capacidad de organizarlo y activarlo ante determinadas circunstancias, es evidente que solo sería realista si hubiese una estructura militar permanente que hiciese viable ese posibilismo, lo que incluye la existencia permanente de acuartelamientos y bases militares con disponibilidad de armamento ligero y pesado que pudiera ser utilizado rápidamente ante la inminencia de una agresión militar de un tercer país, o de grupos internos contra revolucionarios o independentistas.

Lenin se propuso la paz con Alemania primero como una contrapartida para que el gobierno del Kaiser le permitiese llegar a Rusia desde Suiza, y segundo como medio para tener las manos libres a fin de organizar la caída del régimen zarista y la toma del Poder por los Soviets. Nunca hubo una verdadera intención pacifista en estos movimientos políticos de Lenin, tan solo una estrategia oportunista que le permitiese la toma y organización del Poder en Rusia. Desde el primer día después de la llegada al Poder, el Partido Comunista Ruso implementó un régimen fuertemente militarista y dictatorial.

¿Por qué todos los gobiernos revolucionarios de izquierdas acaban aceptando como parte de su forma de organización social el militarismo que le cuestionan discursivamente a los estados capitalistas e imperialistas?..

La verdad es que toda revolución anticapitalista y antimperialista acaba por sacralizar a sus Fuerzas Armadas, al igual que lo hacen los estados capitalistas e imperialistas a los que ideológicamente combaten.

6.2.- Interactuación entre dinámica militarista y depredación financiera

En el caso más extremo de sociedad humana que sacraliza a su ejército estaría el de aquellas que no es que hayan militarizado su sociedad..sino que han socializado su ejército hasta que este ha adquirido la forma de un estado.

Sería el caso de la, así mismo llamada, comunista Corea del Norte, o de la Base Sionista, que así misma se denomina “Estado de Israel”. Ambos ejércitos-estados se justifican en la necesidad vital de auto-preservación, pero la realidad es que la una y la otra esconden la necesidad de mantener un Poder opresivo e injusto a toda costa. Tenemos por otro lado el ejemplo de una sociedad que utilizó propagandísticamente su aparente oposición a la usura para edificar una gigantesca maquinaría militar.

La propaganda actual de los grupos nazis alega que Hitler combatió la usura a través de la implementación legal de una normativa que limitaba al 6% el porcentaje de beneficios que podía ser repartido entre los accionistas de las distintas corporaciones alemanas. Pero esta aparente apuesta por la justicia social escondía una trampa.

La ley limitaba al 6% el porcentaje de dividendos que podía ser distribuido entre los accionistas porque los dividendos por encima de esta cuantía debían ser invertidos en bonos del Reich, los cuales eran destinados a financiar el rearme alemán y su política de conquista y depredación. Esta dinámica financiera tenía por tanto una clara intencionalidad capitalista e imperialista que incidió de manera decisiva en la puesta en marcha de la abominable política militarista nazi. No podemos entonces obviar que la política del 6% fue la responsable de que se implementase el posibilismo que hizo viable el extermino de decenas de millones de seres humanos.

¿Podemos acaso ver justicia social en un acto que aparentemente es justo..pero que en su verdadera intención es profundamente injusto?

La política económica y financiera de la Alemania nazi se capitalizó en gran parte hacia el propio estado alemán para que este pudiera controlar directamente los flujos de capital y así orientarlos hacia la producción masiva de armamento y del incremento y sostenimiento de los efectivos humanos y materiales del ejército nazi.

La toma del Poder por parte de revolucionarios socialistas ha imprimido al Estado del que se apoderan de fuertes estructuras militaristas, no muy diferentes de las que previamente existían, así como también lo han hecho de igual manera los revolucionarios inspirados por discursos islámicos. La revolución islámica de Irán, a pesar de su sistemática crítica del militarismo capitalista e imperialista, ha implementado indiscutiblemente una potente maquinaria militar que es exaltada desde el institucionalizado poder político-religioso.

El afán militarista nunca ha sido sobrepasado por revolución alguna..ni siquiera ha estado en la agenda de ninguna revolución triunfante el disolver las estructuras militares históricas. Todo lo contrario..el ejército se convierte siempre en un instrumento al servicio del Poder revolucionario, que pasa a ser no más que otro de los rostros del sistema de injusticia en el que la humanidad ha estado históricamente sumida. Es objeto de adoración por parte de todas las sociedades humanas.

La Revolución..cualquier revolución..”es” el sistema..

Fortalecimiento del Estado, poder militar, y posibilidad ilimitada de acumulación de patrimonio, definen la materialización de toda revolución triunfante, de tal manera que esta pasa a constituir no más que un disfraz del capitalismo global imperante.

¿Por qué no han de ser subvertidas las bases del militarismo mundial?.

El ejército es el brazo armado del capitalismo; del occidental, del de estado, o del islámico. Las tres formas contenedoras de la misma perversión que justifica la barbarie y la injusticia en el mundo.

Lo más primario que se nos viene a la mente cuando de prescindir de estructuras militares se trata, es pensar que si disolvemos el ejército en nuestro país sin que a la vez lo haga el resto de países del planeta, pasaremos a ser territorialmente depredados por ejércitos de países vecinos, o sufriremos la acción de fuerzas internas disgregadoras. Impedir que estas posibilidades se cumplan, justifica la política de implementación de las dinámicas militares que rigen en el mundo.

Pero estas dinámicas militares globalmente aceptadas son consustanciales a las dinámicas financieras que no conciben más que un mundo estructurado en estados, siendo así que el ejército resulta en la actual predisposición mental humana, una institución sociológica inseparable de la del orden bancario predominante en el tiempo presente.

Todo este entramado social de proyección mundial que se asienta sobre unas premisas mentales que conciben al Estado, el ejército, y el orden bancario, como realidad en la práctica natural sobre la cual solo procede aplicar parches ideológicos en materia económica, ya sean neoliberalismos, socialismos de nuevo cuño, islamismos políticos que en toman de unos y de otros aplicándoles algunas correcciones teóricamente emanadas del Corán, o híbridos surgidos de la coexistencia de unos con los otros, se asienta sobre el posiblilismo que hace viable la acumulación ilimitada de patrimonio.

Plantearse como un objetivo inseparable tanto la desaparición del orden bancario como de las estructuras militares, y en su lugar la edificación de otra estructura organizativa que conlleve la imbricación del orden financiero en estructuras administrativas de nivel municipal, la asamblea de gestión solidaria o asgeria, supone apostar por la implementación de otro posibilismo que cambie los conceptos mentales de aquello que en la actualidad distinguimos como utopía o realidad.

Debiera plantearse entonces no una alternativa ideológica, sino una alternativa a nuestra forma de vida. Tanto las personas pertenecientes a la minoría beneficiada como las que lo hacen a la mayoría perjudicada por la injusticia histórica, se argumentan intelectualmente a si mismos que una organización social sin Estado, ejercito, o bancos, es una utopía naif. Si se nos plantea una idea que en su naturaleza preceptual tenga la intención de dislocar esa injusticia histórica, la tomamos e intentamos aplicarla “sobre” esas mismas estructuras para que adquiera sentido.

¿Por qué la mente humana no habría de esforzarse en repensar las estructuras sociales, políticas y financieras para lo que hoy día es conceptualizado como utopía pudiera serlo como realidad?..

Si desaparece el posibilismo que en el tiempo presente hace viable la acumulación infinita de patrimonio, queda sin sentido la necesidad de articular un poder financiero que controle el Estado y el ejército. Y respecto a la necesidad que tiene el ser humano de defenderse del enemigo, quizás no hemos entendido que es precisamente el posibilismo que hace viable la acumulación infinita de patrimonio el verdadero enemigo que nos asedia.

  • (1) Ulianov, V. I. “Lenin” – “Primer Congreso de los Soviets de diputados obreros y soldados de toda Rusia” – Obras escogidas (1917-1918), Tomo II, Edición Progreso, 1961

7.- La asgeria y la forma de elección de los magistrados a las altas instancias judiciales

En la sociedad de cooperación, la elección de los magistrados que hubieran de ocupar puestos en las máximas instancias judiciales se podría llevar a cabo mediante sufragio censitario convocado entre todos los profesionales del derecho,  a través de los respectivos colegios profesionales de jueces, fiscales, abogados, procuradores de los tribunales, notarios,  relatores judiciales, secretarios judiciales, Registradores de la Propiedad o profesores universitarios de Derecho.

Previamente estarían establecidos los requisitos para poder ser candidato a ocupar puestos en estas máximas instancias judiciales, y los magistrados que los cumpliesen se someterían después a unas elecciones donde serían potenciales electores todos los miembros de estas asociaciones o colegios profesionales.

7.1.- Sobre la implementación del mecanismo que evite la parálisis en el funcionamiento de las altas magistraturas

El número de votos que obtenga el último magistrado que ocupe su puesto en la correspondiente instancia judicial, marcará el límite para establecer también por voto censitario los suplentes que habrían de sustituir los asientos vacantes en una alta magistratura.

En caso de quedar vacante algún puesto en la instancia judicial elegida por sufragio censitario, el magistrado con mayor número de votos de entre los que no hubiesen podido acceder directamente al órgano judicial, ocupará automáticamente tal asiento vacante hasta las siguientes elecciones en las que habría de designarse los nuevos miembros de la renovada alta magistratura.

Al elegirse los miembros de la alta magistratura al mismo tiempo que sus potenciales sustitutos para el periodo de vigencia de su condición de miembros de la instancia judicial correspondiente, se evitaría que ningún agente social externo al surgido de la exclusiva decisión de los profesionales del derecho en votación censitaria obstaculizase o paralizase la elección de los magistrados miembros de estas máximas instancias judiciales.

7.2.- Corporativismo evitable

El corporativismo lo percibo como el suceso que conllevaría la exclusiva participación de los juristas de la gama profesional implicada en el proceso de elección de los magistrados candidatos a las altas magistraturas. Por ejemplo, exclusivamente jueces para elegir magistrados en esas altas magistraturas, o exclusivamente fiscales para elegir al Fiscal General o a las fiscalías territoriales.

La participación en el proceso de elección censitaria de los magistrados optantes a asientos en las altas magistraturas por parte de toda la gama de profesionales del Derecho posible, diluirá el corporativismo que si supondría la participación en exclusiva de aquellos profesionales del Derecho con capacitación legal para ser elegibles. La dinámica planteada diferencia claramente entre profesionales electores y profesionales elegibles, resultando de ello que sea por ejemplo dudoso que un Secretario Judicial o un Procurador de los Tribunales pueda sentir corporativismo ante un Juez o ante un Fiscal que podrían ser potencialente elegibles por estos profesionales.

Previamente a la elección de los magistrados que habrían de ocupar asientos en las altas instancias judiciales y de sus suplentes mediante sufragio censitario entre los profesionales del Derecho, estaría el filtro de los requisitos de capacitación profesional exigidos, sin pasar estos no sería posible presentarse ante los profesionales del Derecho para poder ser elegibles en votación censitaria.

La articulación de las necesarias magistraturas judiciales habría de corresponderse con el principio de justicia social que ha de caracterizar los fundamentos económicos y financieros de la asgeria. Se trataría pues de aplicar una forma de democracia participativa a la elección de los magistrados que constituyeran las instancias judiciales.

No se trata obviamente de promover una forma de democracia participativa por sufrago universal para elegir a los magistrados que habrían de formar parte de las máximas instancias judiciales, sino de una forma de democracia participativa restringida a los profesionales del Derecho, previo filtro de los requisitos profesionales exigibles a los magistrados potencialmente elegibles.

8.- La asgeria y la ley electoral para las asambleas de sufragio

Un compendio de principios esenciales a tener en cuenta para elaborar una propuesta de una Ley Electoral Básica debiera tomar en consideración el valor del voto en blanco, de las formaciones minoritarias (2), y de las asociaciones ciudadanas. Los partidos políticos no tienen por qué ostentar en exclusiva la legitimidad de representar la voluntad popular.

8.1.- Puntos básicos de la ley electoral

En la sociedad de cooperación se distingue entre asambleas de sufragio y asambleas ad hoc, destinadas a ser estas últimas el cauce de desarrollo esencial de la democracia participativa y directa. Lo expuesto en estas líneas se refiere exclusivamente a los mecanismos de elección para las asambleas de sufragio, dejando la cuestión de las asambleas ad hoc para un análisis posterior.

Resumido en cinco puntos básicos, quedarían como siguen las premisas a tomar en cuenta:

– Primero: Se calcula la Cuantía Básica (Entero) necesaria para asignación de representación en la Asamblea de Sufragio (total votos válidos emitidos/número total de representantes a la Asamblea de Sufragio, obteniéndose una cantidad X de votos), correspondiéndose un Entero con cada representante obtenido.

– Segundo: Se tiene en consideración la suma de votos en blanco. Quedarían vacantes en la Asamblea de Sufragio un número de representantes igual al número de Enteros que hubiesen sumado los votos en blanco

– Tercero: Se tienen en consideración las formaciones electorales cuyos votos no hayan alcanzado el mínimo establecido como Cuantía Básica, en base al principio ineludible del “derecho de mínima representación”.

– Cuarto: Se asignan los representantes que procedan por la suma de Restos obviamente en orden a los mayores de estos,  con la salvedad de que la nueva ley electoral toma también en consideración tanto el Resto correspondiente a la suma de los votos en blanco, como el Resto resultante de la suma de las formaciones electorales que individualmente no hayan alcanzado el mínimo establecido para la Cuantía Básica.

– Quinto: Si se diese el supuesto señalado en el apartado Tercero, se asignaría en base al mayor Resto un representante vacante al voto en blanco, o un representante al conjunto de formaciones electorales que individualmente no hubiesen alcanzado la Cuantía Básica según procediese, siendo en este último caso que si un representante hubiera sido ya asignado a la mayor de estas formaciones minoritarias por haber obtenido entre todas ellas la suma de un Entero, el siguiente representante a la Asamblea de Sufragio que les correspondiese por el mayor Resto le sería asignado a la segunda formación minoritaria  que más votos hubiese obtenido.

8.2.- Algunas consideraciones respecto al concepto “derecho de mínima representación”

La implementación de una Ley Electoral Básica, sistema electoral o método electoral básico, se ha de articular sobre el principio de que todos los votos son importantes para representar la voluntad popular, incluso los votos en blanco..

La democracia representativa que vivimos se edifica sobre un criterio de límites porcentuales establecidos artificialmente, por debajo de los cuales la voluntad ciudadana resulta susceptible de sufrir un desdeño legal. Se esgrime para justificar tal forma de actuar la necesidad de implementar una racionalidad política que impida la atomización de una institución donde se represente la voluntad popular. Pero este desdeño legal supone una injusticia democrática.

Aunque individualmente hubiera formaciones electorales que habiéndose presentado a los procesos electorales no hubiesen alcanzado la Cuantía Básica, si al sumar los votos entre todas ellas llegasen a alcanzar el límite establecido para obtener un puesto en la Asamblea de Sufragio, en aras del principio de justicia democrática habrían adquirido el derecho a estar representadas en la Asamblea de Sufragio como expresión real de la voluntad popular.

La forma de estarlo se articularía a través de la asignación de un puesto individual por cada Entero obtenido en su conjunto, resultando que si entre todas ellas se obtiene un Entero, se adjudicaría el puesto en la Asamblea de Sufragio a la formación electoral que mayor número de votos hubiese obtenido por debajo de la Cuantía Básica, pues no sería de justicia democrática abstenerse de tomar en consideración un número de votos que en su conjunto suponen más de los necesarios proporcionalmente para obtener un representante en la Asamblea de Sufragio. Si procediese la asignación de representante a la Asamblea de Sufragio por mayor resto se atendería a lo establecido al respecto en los apartados Cuarto y Quinto.

Este principio es el que se denomina “derecho de mínima representación”,  el cual viene a subsanar en la medida de lo posible la injustica de desdeñar votos ciudadanos. La democracia asamblearia debiera sustentarse en premisas diferentes a la de la lógica que nos impone la democracia representativa. Asumir como un principio de democracia real el “derecho de mínima representación” debiera ser una de esas premisas ineludibles.

Otra lo sería la de articular un mecanismo legal que permitiera superar el marco político que supone el que la voluntad popular se vea restringida a verse representada exclusivamente por los partidos políticos en las instituciones de representativas de esa misma voluntad popular.

8.3.- Algunas apreciaciones acerca del derecho de participación de las asociaciones ciudadanas en los procesos electorales

¿Por qué no demandar la superación del marco legal vigente que estipula una representatividad de la voluntad popular exclusivamente a través de los partidos políticos?.

La actual legislación electoral española permite presentar candidaturas a unas formaciones políticas que se constituyen ad hoc para un proceso electoral determinado, a las que solo se les permite presentarse en una única circunscripción electoral, y sin que les sea permitido federarse entre ellas ni presentarse en más de una circunscripción a la vez, todo con la finalidad de impedir que acaben constituyéndose en formas de expresión y representatividad de la voluntad popular al margen de la de los partidos políticos.

Superar este marco legal no significa que se requiriese que las formaciones ciudadanas al margen de las organizaciones políticas se constituyen ellas mismas en organizaciones políticas para poder participar en los procesos electorales, sino que en el contexto de la democracia participativa que habría de caracterizar a la asgeria se articulasen nuevos cauces de participación en las instituciones de debate y decisión de la voluntad popular.

Una federación de asociaciones de vecinos podría seguir siendo lo que es sin necesidad de cambiar sus estatutos para transformarse en un partido político, y proponer por ejemplo un candidato, o cuantos desea, a la Asamblea de Sufragio. Si su porcentaje de votos alcanzase la Cuantía Básica o el derecho de mínima representación tendría derecho a disponer de un representante en la Asamblea de Sufragio. Lo mismo se aplicaría a un movimiento ciudadano, un sindicato de trabajadores, o una federación de asociaciones religiosas.

¿No constituiría un principio de democracia real el hecho de que en la Asamblea de Sufragio pudiesen estar representadas las distintas sensibilidades sociales también a través de las distintas asociaciones ciudadanas y no únicamente a través de partidos políticos?..

De igual manera sería democracia real que tuviese peso en la Asamblea de Sufragio el voto en blanco y las formaciones electorales que hubiesen obtenido individualmente votos por debajo del Cuantía Básica, pero que sumados superasen este límite. El sufragio universal que en contraposición al sufragio censitario propuesto exclusivamente para la elección de los magistrados a las altas instancias judiciales debe caracterizar la sensibilidad democrática de la asgeria en el sentido de no  despreciar la significación del voto en blanco ni del voto a las formaciones minoritarias, siempre dentro obviamente de los parámetros racionales expuestos en estas líneas.

(2)  Por formación minoritaria se entiende en este caso aquella formación electoral, partido político o asociación ciudadana, que hubiera obtenido un número de votos por debajo de la Cuantía Básica.

8.4- Un sistema electoral para profundizar en los mecanismos democráticos

Aunque respetando la provincia como circunscripción electoral a priori no es posible establecer una ecuanimidad exacta a la hora de asignar los escaños, veremos como este pensamiento no es sino una suposición sin fundamento.

La siguiente propuesta de ley electoral detalla en 17 puntos un sistema de designación de escaños donde concurrirían las siguientes premisas:

  • Listas abiertas.
  • Asignación absolutamente proporcional de escaños sin topes de exclusión por porcentaje.
  • Respeto a la circunscripción provincial tal como establece la Constitución.
  • Desasignación de escaños al Parlamento en proporción exacta al número de votos en blanco que se hubiesen emitido.
  • Asignación de escaño a las formaciones que hubiesen obtenido individualmente un número de votos por debajo de la cuota básica (total nº de votos válidos emitidos a partidos + total nº de votos válidos emitidos en blanco / 350 escaños), pero que al sumarlas superasen esta cuantía básica.

Aunque a muchos les pueda resultar inviable el cumplir todas estas características a la vez en una misma ley electoral, sobre todo teniendo en cuenta que respetando la provincia como circunscripción electoral aparentemente no es posible establecer una ecuanimidad exacta a la hora de asignar los escaños, no es realmente así..

Para desarrollar la propuesta de nueva ley electoral se tomarán como base de trabajo resultados oficiales a las Elecciones Generales de 2008.

Solo se hará alusión a los resultados de tres partidos que se tomarán como ejemplos de aplicación de la ley, el P.P., el P.S.O.E. e I.U., de tal manera que en lo que respecta a esta última formación se razonará como sería posible que tomando como referencia la provincia como circunscripción electoral, se le terminase por asignar el número de escaños exactos que en justicia le correspondería al hacer la simple operación de tomar el número de votos obtenidos por esta formación en 2008 y aplicarlo sobre el porcentaje exacto de escaños.

Es decir, que partiendo de la provincia como circunscripción electoral, si I.U. hubiese obtenido el 9% de los votos a nivel estatal, obtendría el 9% de los 350 escaños, y además con un sistema de listas abiertas (ver puntos 16 y 17).

El razonamiento tiene el siguiente desarrollo:

Resultados oficiales elecciones generales 2008

Escaños totales: 350

Votos contabilizados: 25.514.671

Abstenciones: 8.360.597

Votos nulos: 162.416

Votos en blanco: 284.868

  • 1. Se calcula la cuota básica: 25.514.671 (votos válidos a partidos + votos válidos en blanco)/ 350 = 72.899
  • 2. Se tienen en cuenta  los votos en blanco para asignar escaños, de tal manera que:
  • Votos en blanco: 284.868 / 72. 899 (cuota básica) = 3 escaños a “desasignar” en el parlamento + resto pendiente (66.171 votos)
  • 3. Votos a P.P.: 10.169.973/72.899 = 139 escaños + 37.012 de resto pendiente.
  • 4. Parte de la base de la actual distribución de escaños por provincia que es proporcional a la población de cada una sobre el total del estado (excepción de Ceuta y Melilla).
  • 5. Se toma el mínimo de escaños asignado a una provincia (dos escaños en el caso de Soria, con la excepción de uno para cada una de las circunscripciones electorales de Ceuta y Melilla).
  • 6. Se eligen dos escaños por cada provincia (con la excepción de uno por cada una de las circunscripciones de Ceuta y Melilla) respetando la proporcionalidad absoluta, sin límite porcentual de exclusión.
  • 7. Se contabiliza el voto en blanco para “desasignar” escaño en la medida que porcentualmente procediese.
  • 8. Ejemplo de asignación de los dos escaños provinciales en a Coruña según resultados de las Elecciones Generales 2008:

Escaños teóricos en base a población: 8

Escaños provinciales a asignar: 2

Escaños estatales a asignar: 6

Votos contabilizados: 747.463

Abstenciones: 320.970

Votos nulos: 5.232

Votos en blanco: 8.783

Votos P.P.: 316.688

Votos P.S.D.E.G- P.S.O.E.: 304.398

  •   9. En aplicación de la Ley D`Hont sin límites porcentuales de exclusión se asignaría un escaño al P.S.O.E. y otro al P.P.
  • 10. Aplicamos la misma operación sobre los dos escaños correspondientes a cada circunscripción electoral (excepción de uno para Ceuta y Melilla), y supongamos que sobre los 102 escaños de circunscripción, el P.P. hubiese obtenido 39 escaños.

Y obtenemos (supuesto):

Total escaños provinciales P.P.: 39 escaños sobre 102 (supuesto)

  • 11. Miramos ahora el total del estado según las elecciones de 2008:

Total votos válidos (emitidos a partidos + blancos): 25.514.671 (2008)

Cuota básica: 25.514.671/350 = 72.899 votos por escaño

Votos totales España P.P.: ver punto 3

Escaños totales P.P.: 139 escaños sobre 350

  • 12. Al haber obtenido el P.P. 39 escaños provinciales (punto 10), se le asignan otros 100 escaños estatales hasta completar los 139 que en proporción exacta le corresponden.
  • 13. Los votos que pierden los partidos minoritarios en la asignación provincial los recuperan al hacer el recuento estatal.
  • 14. Los partidos que hubiesen obtenido votos por debajo de la cuota básica pero que sumados la superasen, tendrían derecho a obtención de una escaño que se le asignaría a la formación que mayor número de votos hubiese obtenido por debajo de la cuota básica, en base al “derecho de mínima representación” (1)
  • 15. La papeleta de votación (de ámbito provincial) tiene dos divisiones (a excepción de la de Soria al corresponderle solo dos escaños por número de habitantes, o de Ceuta y Melilla a los que solo corresponde uno), ambas con sistema de votación de listas abiertas:

División primera (escaños provinciales): tiene dos opciones abiertas, para que se puedan marcar dos escaños de un mismo partido o de dos distintos partidos.

División segunda (escaños estatales): tantas opciones abiertas como escaños estatales correspondan a cada provincia (seis en el caso de a Coruña).

  • 16. Los escaños son estatales (en la división segunda), pero se votan en listas abiertas dentro de cada circunscripción provincial, de tal modo que:

I.U. obtuvo en las Generales de 2008  963.040 votos, pero no alcanzó para obtener ninguno provincial.

963.040 votos/72. 899 (cuota básica) = 13 escaños + 15.353 votos de resto pendiente.

Se le asignarían a I.U. 13 escaños estatales, pero estos se atribuirían a los 13 candidatos de I.U. que mayor “porcentaje de votos”..que no “mayor número de votos absolutos”..hubiesen obtenido a nivel provincial, de tal modo que al atribuir los votos estatales se habría de tener en cuenta el porcentaje de votos en cada provincia, evitando de este modo la primacía que tendrían los candidatos que se presentasen en las provincias más pobladas sobre los que lo hiciesen en las menos pobladas.

  • 17. A la hora de atribuir escaños en base a los “restos”, se tendrían en cuenta los mayores restos del voto en blanco y del voto a las formaciones que hubiesen obtenido votos por debajo de la cuota básica (ver punto 14), de tal modo que si un mayor voto correspondiese al voto en blanco este se asignaría a este voto lo que repercutiría en “desasignar” otro escaño más al Parlamento (ver puntos 2 y 7), y si un resto mayor correspondiese a las formaciones de las que se habla en el punto 14, se asignaría otro escaño a estas, que en este caso iría a parar a la segunda de estas que más votos hubiese obtenido.

La ley electoral no es sino un mecanismo democrático más que debiera entenderse en simbiosis con los mecanismos asamblearios de la democracia directa y participativa

9.- Interacción entre Asamblea de Sufragio y Asamblea Ad Hoc en la asgeria

En teoría, una dinámica asamblearia con intención de implementar una democracia directa y participativa debiera conllevar tanto el abandono del principio de delegación de la voluntad popular a través de representantes, como la disolución de todo liderazgo personalizado como forma de jefatura política en cualquier ámbito territorial, aspecto este último que  habrá de ser objeto de un posterior análisis.

A través de la implementación de un sistema de asambleas ad hoc se articularía un mecanismo  democrático que permitiese la participación ciudadana en los procesos políticos de toma de decisiones. Evidentemente, si cualquier ciudadano puede formar parte de una asamblea constituida ad hoc significa que en esta solo se estaría representando a sí mismo, por lo que cualquier decisión que se tomase durante en estas estas asambleas ad hoc solo tendrían el carácter de “Propuesta” que luego sería elevada a la asamblea de elección por sufragio universal que correspondiese.

Podría ocurrir que otra asamblea se constituyese ad hoc en el mismo nivel administrativo que la primera y tomase una decisión contraria a la de la otra asamblea. Ninguna de estas asambleas podría pretender que si toman una decisión respecto de un asunto, este fuese de aplicación automática en el nivel que se hubiesen constituido si su decisión afecta al resto de los ciudadanos implicados en ese nivel administrativo, objetivamente solo podría dirimirse sobre la implementación de una Propuesta aprobada en Asamblea Ad Hoc en una Asamblea de Sufragio.

Las asambleas ad hoc constituirían los cauces democráticos y legítimos en los que se debatiría sobre los asuntos de interés público y donde se elaborarían propuestas relativas a estos, mientras que las asambleas de sufragio serían el cauce donde se debatiría sobre las propuestas previamente elaboradas por las asambleas ad hoc, y donde se decidiría acerca de la implementación legal o no de dichas propuestas. Las asambleas ad hoc podrían decidir someter directamente a referéndum una propuesta por ellas elaboradas sin someterla al escrutinio de la Asamblea de Sufragio, si para aprobarla han conseguido sumar un número de votos igual o superior al que se correspondiese con la Cuantía Básica de las últimas elecciones a la Asamblea de Sufragio que procediese.

Ilustremos esta dinámica con un ejemplo práctico:

En las elecciones generales de 2008 se emitieron 25.514.671 votos válidos.

La Cuantía Básica (total votos válido/350 representantes) sería de 72.899.

En este supuesto, si las asambleas ad hoc lograsen aprobar su Propuesta X con un mínimo de 72.899 votos en todo el territorio de jurisdicción de la Asamblea de Sufragio, podrían exigir legalmente que su propuesta se sometiese directamente a votación popular sin necesidad de pasar por dicha Asamblea de Sufragio.

Para poder elevar la Propuesta a la Asamblea de Sufragio se requeriría que las asambleas ad hoc hubiesen conseguido un porcentaje determinado sobre la Cuantía Básica, por ejemplo entre un 10 y un 20% de esta.

La viabilidad de una democracia asamblearia va a depender de la premisa mental que supone aceptar una dinámica de interacción entre asambleas de sufragio y asambleas ad hoc que de efectividad a la democracia directa y participativa. Si no se plantea desde esta premisa ineludible, la democracia asamblearia se prestará a la manipulación del sistema, que no dejará de presentarla como una utopía inviable.

La interacción entre Asamblea de Sufragio y Asamblea Ad Hoc es de naturaleza simbiótica. La Asamblea se Sufragio puede aprobar propuestas para implementarlas socialmente sin esperar a que estas les llegue de la dinámica de asambleas ad hoc, pero estas asambleas tienen también la potestad de exigir que la Propuesta de la Asamblea de Sufragio sea sometida a votación popular si consiguen reunir un número de votos igual o superior al necesario para conseguir la Cuantía Básica que de acceso directo a un representante a la Asamblea de Sufragio responsable de la elaboración de dicha Propuesta.

Con esta dinámica de interacción entre asambleas de sufragio y asambleas ad hoc se evita la imposición antidemocrática de ninguna ley a la vez que se evita la parálisis de los procesos legislativos.

Resumiendo los atributos de ambos tipos de asambleas.

– Primero: Las asambleas ad hoc debaten y elevan propuestas a las asambleas de sufragio.

– Segundo: Las asambleas de sufragio debaten y deciden sobre la implementación o no de las propuestas elaboradas por las asambleas ad hoc.

– Tercero: Las asambleas ad hoc pueden exigir legalmente someter sus propuestas a votación popular directa si estas han sido aprobadas por un número de votos igual o superior al de la Cuantía Básica necesaria para obtener un representante en la Asamblea de Sufragio. Si el número de votos que estas consiguen está entre el 10 y el 20% de la Cuantía Básica solo tienen potestad para elevarlas al juicio de las asambleas de sufragio.

– Cuarto: Las asambleas de sufragio pueden elaborar sus propias propuestas legislativas, pero si las asambleas ad hoc alcanzan en votación la Cuantía Básica, pueden exigir legalmente que tales propuestas sean sometidas a referéndum.

Cuando las asambleas ad hoc adquieran legalmente el derecho a elevar sus propuestas a la Asamblea de Sufragio en base a lo señalado al respecto en el apartado Tercero, deberán estas nombrar un ponente o comisión de ponentes que se encargarán de presentarla directamente ante dicha asamblea, y de debatir con los miembros de esta en defensa de su Propuesta. No se puede delegar la presentación o defensa de tal Propuesta procedente de las asambleas ad hoc en ninguna de las personas que son representantes en la Asamblea de Sufragio pertinente.

El análisis básico descrito en estas líneas tiene la finalidad de articular un mecanismo que haga viable la implementación de una dinámica de democracia participativa y directa que huya de los mitos utópicos que descalifican esta idea por impracticable.

La premisa de la interacción entre asambleas de sufragio y asambleas ad hoc es indisociable de la de la necesaria deconstrucción del sistema bancario mundial que se prescribe para la asgeria. La nueva cultura política como proyección de la nueva cultura financiera, no podemos disociar este principio.

10.- Sobre las formas de gobierno en la asgeria

En las presentes líneas se entiende por Órgano Gestor la institución que en la sociedad de cooperación haría las veces de lo que en el tiempo presente se entiende por Gobierno. La razón de denominarlo de tal modo es atender a su carácter de institución funcional exenta de liderazgo político alguno.

Los integrantes del Órgano Gestor no debieran ostentar prerrogativa especial alguna que los posicionase por encima de los otros ciudadanos en cuanto a derechos y obligaciones, ni aforamiento en el cumplimiento de sus funciones, resultando que podrían ser destituidos por decisión de las asambleas cuando así fuese procedente. La implementación de una sociedad de cooperación sin estructuras políticas piramidales es perfectamente viable teniendo siempre como premisa ineludible la deconstrucción del sistema bancario mundial y del poder financiero que le es consustancial.

De manera resumida se exponen a continuación los puntos esenciales que podrían articular la forma de ejercer el gobierno en la sociedad de cooperación.

10.1- Jefatura de gobierno rotativa y jefatura de estado ad hoc

La jefatura de gobierno no tiene en la sociedad de cooperación la condición de liderato político, sino de cargo de representación meramente funcional que puede o no adquirir la condición de puesto rotativo en el seno del Órgano Gestor durante el período de vigencia de sus funciones, según lo decidiesen los miembros de cada Órgano Gestor.

Si se decidiese no rotarlo durante dicho periodo de vigencia, la permanencia de un miembro del Órgano Gestor en funciones de jefe de gobierno no puede prorrogarse a una segunda legislatura, sea cual fuese la duración que se estableciese para cada una de estas.

Las funciones institucionales de carácter representativas asimilables al cargo de jefe de estado pueden ser asignadas indistinta y alternativamente a cualquier miembro del Órgano Gestor, por las que las funciones atribuibles a un jefe de estado serían siempre ad hoc.

10.2.- Se inviste un gobierno, no un Presidente

La formación o formaciones políticas o ciudadanas que hubiese obtenido mayor número de sufragios designarían una plancha de ministrables que se sometería a aprobación de la Asamblea de Sufragio para poder ser legitimada. La asamblea de sufragio tendría potestad para vetar individualmente a cualquiera de los ministrables propuestos en la plancha.

Una vez que el Órgano Gestor propuesto hubiese superado el proceso que se reglamentase para ser investido por la Asamblea de Sufragio, se designaría por el propio Órgano Gestor quien asumiría las funciones de Presidente de dicho Órgano Gestor, pudiendo darle a este cargo funcional carácter rotativo, o pudiendo prorrogarlo anualmente solo hasta el final de la vigencia de la legislatura correspondiente.

Si en la democracia representativa es el Presidente o el Primer Ministro quien nombra a su Gobierno, en la democracia participativa es el órgano gestor de gobierno quien nombra a su Presidente, difuminando de tal manera el liderato político institucionalizado en el posibilismo vigente. La responsabilidad de formar gobierno es otorgada directamente por la voluntad popular a la formación o formaciones políticas o ciudadanas que hubiesen obtenido mayor respaldo en la Asamblea de Sufragio, no a ningún líder político que se hubiese postulado en las elecciones a la Asamblea de Sufragio para ser cabeza de Gobierno. Tales prácticas ya no son concebibles en la democracia participativa.

Cualquier cambio en el Órgano Gestor que supusiese la incorporación de un miembro que no hubiese sido investido junto con el colectivo que en primera instancia se presentó a la aprobación por parte de la Asamblea de Gestión, debe someterse a un proceso de investidura individual por parte de esta.

10.3.- Disolución del liderazgo personalista en la nueva cultura política

La democracia participativa puede prescindir de jefe de estado y de gobierno. El Órgano Gestor  hace de jefe de estado, ostentando uno de sus miembros de manera funcional y rotativa la responsabilidad de representarlo institucionalmente en la escena internacional que fuese precisa. No debiera por ello ningún cargo de representación ostentar individualmente poder político alguno.

No se trata en absoluto de que no haya gobierno, sino de que no haya poder político personalizado en el seno del Órgano Gestor.  Las asambleas ad hoc tienen la potestad legal, si alcanzan un número de votos previamente establecidos, de destituir al Órgano Gestor o a miembros concretos que formasen parte del mismo.

Esto sería la expresión verdadera de un poder democrático real, a mi entender obviamente, y no de un poder democrático ilusorio como ocurre en el presente. El poder político individual que en la actualidad ostentan los individuos, constituye en la práctica la expresión visible del verdadero poder, el financiero, diluido en la sociedad de cooperación en el seno de la asgeria. Teniendo en cuanta esta premisa ineludible es perfectamente viable una forma de gobierno que excluya los lideratos personalistas, sin jefe de gobierno ni de estado tal como hoy en día lo conocemos.

El liderato personalizado es una de las manifestaciones de la injusticia humana, el mismo concepto de poder debe ser eliminado, pues la Asamblea, lo que debe delegar, es aquello que le ha otorgado la voluntad popular, la capacidad de gestionar los asuntos públicos..no el poder..

El poder así no debe residir en individualidad o colectivo alguno, tan solo debe dejar de ser.

El gobierno puede funcionar sin individualismos que acaparen poder como condición sine qua non para que la sociedad pueda funcionar. La necesidad de un poder personalizado es una idea fuertemente arraigada en el subconsciente colectivo, pero es innecesaria si se desarticula el poder financiero a través de la implementación de un nuevo posibilismo.

11.- Rendimientos del trabajo y vivienda como bien social garantizado en la asgeria

Una mención especial merece el problema social del acceso a la vivienda, que en la sociedad de cooperación postulada habría de adquirir la condición de bien social al que todo ciudadano habría de tener acceso como necesidad a ser cubierta desde su nacimiento. El mismo no debe entenderse disociado al del consumo de las fuentes de energía que le son consustanciales, como las del agua, la luz, o el gas, y que por lo tanto deben tener también la consideración de bien social garantizado.

11.1- Cuotas impositivas sobre los rendimientos del trabajo

El concepto “vivienda como bien social garantizado” es por tanto indisoluble del concepto “derecho al consumo de energías como bien social garantizado”. Es en este contexto donde adquiere sentido aplicar una Cuota Vivienda en concepto de impuesto por rendimientos del trabajo, que junto con una Cuota Sanidad y una Cuota Educación, vendrían a garantizar además que todo ser humano desde su nacimiento tuviera derecho efectivo a la asistencia sanitaria y a la educación hasta el final de la universidad, pública y de calidad.

Para garantizar la implementación de este derecho en la sociedad de cooperación, todo asalariado paga en total un 50% de su sueldo en concepto de impuestos, salvo la excepción que se señalará en el apartado 7, el cual que tiene el siguiente desglose: un 25% destinado a un fondo de vivienda, un 10% destinado a gastos de sanidad, un 5% destinado a gastos de educación, un 10% destinado a impuestos varios.

Los rendimientos del trabajo tienen un mínimo de ingresos exentos del pago de impuestos equivalente al 50% de la cuantía que se estipule como salario mínimo.

Si el salario mínimo establecido es de 800€ brutos, significa que solo se pagarían el 50% en concepto de impuestos sobre 400€. Si una persona recibe una remuneración anual bruta de 1200€, pagaría el 50% de impuestos sobre la cantidad de 800€, al estar los primeros 400€ exentos, quedando el desglose de la manera siguiente para este supuesto:

–  25% Cuota Vivienda para la Hacienda de la asgeria (200€)

–  10% Cuota Sanidad para la Hacienda de la asgeria (80€)

–    5% Cuota Educación para la Hacienda de la asgeria (40€)

–  10% Cuota Impuestos Varios para la Hacienda de la asgeria (80€)

Se considera el otorgar ayuda por hijo en concepto de reducción de impuestos hasta los dos primeros hijos, y de subvenciones directas a partir del tercero. Se utiliza para ello la cuota del 10% destinado a impuestos varios, de tal modo que si se tiene un hijo, el pagador tendría que pagar el 5% en concepto de Cuota Impuestos Varios, si tiene dos hijos el pagador no tendría que pagar a la Hacienda de la asgeria cantidad alguna en concepto de Cuota Impuestos Varios.

Del tercer hijo en adelante se establecería el pago de una subvención en concepto de ayuda familiar que habría de beneficiar a cualquier familia, trabajasen ambos progenitores o solo uno de ellos, o no trabajasen ninguno de ellos, pues este es un derecho que se entiende como solidario, por lo que debe beneficiar a todo ciudadano o ciudadana con hijos sea o no cotizante.

Si la cuantía de reducción del 5% por el primer y el segundo hijo no alcanzase a la que se otorgaría en concepto de ayuda a partir del tercer hijo, esta reducción impositiva habría de compensarse con la aportación de la Hacienda de la asgeria de una cantidad que igualase ambas cuantías.

11.2- Garantías de acceso a la primera vivienda para todos los ciudadanos

La Cuota Vivienda del 25% es obligatoria para todo asalariado que gane por encima del 50% del salario mínimo que se establezca, quedando exento del pago de esta y las otras cuotas impositivas quien por la circunstancia excepcional de disponer de un trabajo a tiempo parcial, su remuneración no llegase a sobrepasar el 50% del salario mínimo establecido.

Los derechos a la primera vivienda y a una asistencia sanitaria y de educación pública y de calidad, son consustanciales para cualquier persona, independientemente de su condición o no de asalariado, o de que por las circunstancias de su trabajo se encontrase exento del pago de las cuotas impositivas por rendimientos del trabajo.

El pago de la Cuota Vivienda tiene garantías retroactivas para el pagador de la misma, que puede hacer uso de los ingresos efectuados por este concepto durante toda su vida laboral cuando desee hacerse con su primera vivienda. Puede elegir utilizar esa cantidad para pagar una renta mensual en concepto de alquiler, o para sufragar la compra de la misma.

Resumiendo las garantías del derecho a la adquisición de primera vivienda y de sus costos de consumos de agua, luz y gas en ocho apartados, exponemos:

1º. La Hacienda de la asgeria se encargaría de restituirle al pagador total o parcialmente en cuotas lo que hubiese ingresado en concepto de Cuota Vivienda durante toda su vida laboral anterior a la fecha de compra o alquiler de la  primera vivienda que destinase a su propio uso y disfrute.

2º.Si el pagador utilizase menos de la Cuota del 25% para comprar o alquilar su primera vivienda, podría utilizar el resto hasta completar ese 25% para sufragar los gastos de agua, luz, y agua de la vivienda, si los hubiere, no teniendo entonces que pagar el equivalente a esos gastos a la Hacienda de la asgeria.

3º. La asgeria garantiza un mínimo gratuito de acceso a los consumos de agua, luz, o gas en la primera vivienda.

4º. Si se diese el supuesto expuesto en el apartado 2º, la cuantía restante que no fuese necesaria para el pago de la primera vivienda, denominada “Resto Social” se destinaría al Fondo de Vivienda Social Comunitario.

5º. El pagador del “Resto Social” a la Hacienda de la asgeria puede optar por que la cuantía pagada a esta por este concepto pueda ser destinada al pago de primera vivienda por parte de alguno o algunos de sus descendientes, o de sus ascendientes, si se diesen las circunstancias que lo requiriesen.

6º. En caso de separación legal de los cónyuges, el pagador del “Resto Social” puede hacer uso de la cuantía por este concepto para el pago de manutención de sus hijos si se ordenase por decisión judicial que debe pagar una cantidad de su remuneración por rendimientos del trabajo por este concepto.

7º. El asalariado que no necesite pagar cuota alguna por su primera vivienda, puede optar por destinar un tanto por ciento o el completo 25% a alguno de los supuestos recogidos en el apartado 5º o 6º. En caso contrario solo deberá pagar a la Hacienda de la asgeria un 5% que se destinará al Fondo de Vivienda Social Comunitario.

8º. La cuantía destinada al Fondo Social Comunitario una vez adquirida la primera vivienda no es recuperable para el pagador. La finalidad de este Fondo es sufragar los costes de primera vivienda para las personas sin recursos.

En la sociedad de cooperación, el acceso a la primera vivienda y a los consumos de energías que le son propios debe ser un derecho de implementación tan real como deben serlo también los de acceso a una sanidad y una enseñanza pública y de calidad.

Todo ello teniendo en cuenta que en la sociedad de cooperación es la asgeria la recaudadora y depositaria de todos los impuestos, y asimismo la depositaria y custodia de los ingresos de todos los ciudadanos. No es el Órgano Gestor de la comunidad de asgerias el responsable de garantizar estos derechos, sino la asgeria misma que como unidad político-económica de máxima cercanía a los ciudadanos tiene su propia Hacienda sin menoscabo de que los fondos de las que esta disponga se deriven a los Fondos Comunes de la sociedad de cooperación, de los que se podría hacer uso si dado el tamaño o capacidad recaudatoria de una asgeria esta no pudiese hacerse responsable de cubrir el 100% de estos derechos socialmente garantizados.

12.- Concibiendo nuevas premisas político-financieras

La deconstrucción de la Banca y el Estado requieren de la previa deconstrucción de nuestra estructura mental,  para que de tal modo seamos capaces de concebir una estructura social que vaya más allá de los parámetros psicológicos que históricamente nos han impelido a edificar construcciones sociológicas que en nuestra consciencia profunda sabemos que son injustas, pero que en nuestra consciencia más superficial percibimos como el único posibilismo viable.

12.1- ¿Es posible organizarnos socialmente sin Banca ni Estado?

Es un error concebir al Estado por un lado y a la Banca por otro, pues de esta manera es imposible vislumbrar una alternativa social viable a la vigente. Pero si obviamos esta dispersión que en realidad es solo mental y concebimos ambos estructuras como si fuesen una sola y al mismo tiempo fijamos nuestra atención solo en lo más básico de esta entidad unificada, se nos abre una nueva perspectiva en nuestra percepción psicológica del mundo, ante la cual lo que hasta ahora concebíamos como imprescindible se nos desvela ahora como absolutamente carente de sentido.

La viabilidad de la construcción político-financiera de un modo de organización social que sobrepase al bancarismo por debajo..y no por arriba..es potencialmente un hecho perfectamente factible, no hay pues en ello utopía alguna.

¿Podemos entonces aceptar sin más la idea de que más allá del sistema , el bancarismo, está el vacío?. En este sentido la propia mentalidad bancarista que nos domina nos ha hecho creer que una alternativa viable al bancarismo solo puede concebirse desde la posición de la utopía buenista..es decir, teorizar con palabras sobre dicha supuesta alternativa, pero siendo conscientes interiormente de que esta no es en modo alguno posible en la práctica.

Pero esto no es así, puesto que primero concibiendo en unificación al Estado y la Banca y luego racionalizando a partir de lo básico de ambos es posible repensar nuestro mundo, de tal modo que comencemos a formular propuestas sobre los mecanismos de organización social a partir de premisas mentales distintas a las históricamente prevalecientes.

Unificación y posterior comunitarización de los recursos financieros es un principio sencillo que aparentemente ha permanecido ignoto solo por la razón de que a la hora de idear alternativas al sistema vigente se piensa en la Banca y el Estado como realidades separadas.

Y así claro que es imposible que las mentes pensantes dirigidas por intenciones loables sean incapaces de concebir alternativas viables al Estado, que es por lo general en lo que estas gastan sus fuerzas neuronales.

¿Por qué entonces no concebir a estas dos instituciones como una sola constituida a partir de lo más básico de ambas?. Pues materializando este ejercicio de construcción mental si se puede edificar una organización social sin Estado y sin Banca.

12.2- La asgeria como alternativa al Estado y la Banca

La disolución del orden bancario público y privado es la condición sine qua non para hacer viable la edificación de una forma de organización social sobre la base de un posibilismo diferente al históricamente conocido. Hablo de una forma de organización social que permita prescindir del estado y de sus consustanciales estructuras de poder.

Para ello se requiere de que todo recurso financiero sea controlado desde su gestación en el nivel local. Este es un principio básico en la teorización sobre la sociedad de cooperación que debiera construirse como alternativa viable al Estado.

El segundo principio es que no debe haber separación entre estructura política local y estructura financiera local.

¿Qué es lo básico en la estructura político-administrativa del Estado?..el ayuntamiento.

¿Qué es lo básico en la estructura bancaria?..el depósito y la custodia del capital.

No pensemos entonces en términos de pársecs (Estado y estructura bancaria) sino en términos de nanómetros (ayuntamiento y depósito y custodia de capital).

La trampa mental del sistema bancario o bancarismo que vivimos es hacernos pensar en términos de pársecs para evitar que veamos lo esencial de las cosas si nos esforzásemos en hacerlo en términos de nanómetros. La mentalidad deconstructiva es pues lo que procede en los análisis sociológicos realizados con perspectiva de encontrar alternativas al Estado y la estructura bancaria mundial.

Hay que unir por abajo..no por arriba. El ayuntamiento se fusiona “solo con la función básica” de la banca, esto es, con la función de depósito y custodia del capital.

El tercer principio es que los recursos financieros de cada asgeria se ponen al servico de la sociedad de cooperación, sin que en ningún momento dejen de estar controlados por la asamblea de gestión solidaria correspondiente (asgeria en acrónimo), es decir, no hay estructuras financieras por encima de la propia de cada asgeria, pues solo hay “puesta en común” de los recursos financieros de cada una de ellas.

Esta puesta en común de los recursos financieros, alegorizada en las sinapsis neuronales donde las neuronas harían las veces de asgerias y los axones de fondos comunes, tejería las redes de interdependencia mutua que posibilitaría la construcción viable de un modo de organización social alternativo al que representan el Estado y la estructura bancaria.

El cuarto principio sería el de la federación de las asgerias..

12.3- Identificando al sistema como bancarismo

Edificar la democracia solo será posible si se elimina el poder financiero entronizado en la estructura bancaria mundial privada y pública que tutela hoy en día todas las formas de organización social.

Todos los caminos conducen a la Banca, siendo que el sistema, llámese capitalismo, comunismo, islámico, democrático, socialismo, o utilizando combinaciones de unos y otros términos, es en realidad uno solo..sistema bancario o bancarismo.

Los demás nombres con los que se conocen a los teóricos diversos sistemas de organización social no son más que divisiones ficticias dentro del sistema bancario, el único existente. El bancarismo es pues la esencia que compacta y da sentido a toda forma de organización social del ser humano. Más allá del bancarismo solo hay vacío, puesto que las construcciones sociales de la civilización humana desde los comienzos del urbanismo se han asentado sobre instituciones que favorecían la acumulación ilimitada de riqueza material.

La democracia conlleva una separación teórica entre los poderes legislativo, ejecutivo y judicial, pero en realidad estos tres no son más que meros apéndices del poder financiero encarnado en la estructura bancaria mundial.

El bancarismo es el sistema a deconstruir, no el capitalismo el sistema a derrocar, pues la ideología anticapitalista no constituye en realidad más que un rostro disfrazado del capitalismo..el capitalismo de estado.

Capitalismo o anticapitalismo..el bancarismo siempre gana..

12.4- Relocalización y supralocalización en la alternativa a la Banca y al Estado

Se da por hecho que una economía moderna y compleja no puede funcionar sin la existencia de Bancos que actúen como entidades que financien la producción de bienes y servicios necesarios para hacer funcionar la sociedad. Si la razón básica de la existencia de la Banca reside en su función de hacer de depósito y custodia de capitales, su siguiente función sería entonces la de hacer de motor financiero.

¿Puede un ayuntamiento o corporación equivalente o una comunidad tribal de ámbito local asumir las funciones de depósito y custodia de recursos financieros, así como la función de entidad que financie la producción de bienes y de servicios?.

Para asumir la primera de las funciones mencionadas no se requiere más que de la propia gestión interna de cada ayuntamiento o equivalente o comunidad tribal de ámbito local, pero para asumir la segunda, esto es, la capacidad de financiar la producción de bienes o servicios, si que se precisa de la interacción con otras entidades de igual ámbito. La comunitarización de los recursos financieros es pues imprescindible para implementar la necesidad de hacer funcionar una sociedad con una economía moderna y compleja.

Las corporaciones locales pueden asumir de manera perfectamente viable tanto la función de depósito y custodia de capitales, esta individualmente, como la de financiación de bienes y servicios, esta mancomunadamente. Al mancomunar los recursos financieros que en todo momento permanecen en depósito y custodia de las corporaciones locales, se generan los lazos de interdependencia que partiendo del nivel local humanizan la economía al acercarla al ser humano que integra la comunidad, haciendo de esta manera posible la generación de redes socio-políticas que se extiendan de manera horizontal como alternativa a las arcaicas estructuras verticales del Estado y la Banca.

La alternativa que se ha de levantar al Estado y la Banca consiste así en un proceso de “relocalización” de los parámetros financieros y políticos sobre los que habrían de constituirse las formas de organización social. Tanto el custodia del capital como depósito y la la financiación de la producción de bienes y servicios deben tener por lo tanto una base de partida localista, siendo que este modelo de desarrollo y sostenimiento social iría en sentido inverso al históricamente aceptado como indubitable.

Pero llegado a este punto donde se acepta que todo recurso financiero se controla en el nivel de la corporación local ya sea esta el ayuntamiento o similares o la comunidad tribal dependiendo de la sociedad de la que hablemos, se deben repensar también las formas de gestión política bajo las que debieran encuadrarse estas corporaciones locales, así como también las de la capacidad de actuación judicial que pudieran cercenar desde la raíz cualquier gestión de naturaleza corrupta por parte de los gestores de la corporación local político-administrativa o tribal.

Si los gestores responsables de las mismas deben tener obviamente carácter local, los miembros del estamento judicial como la Fiscalía General o las máximas instancias judiciales tendrían que tener carácter supralocal, de modo que el organigrama del aparato judicial estuviese por encima del ámbito estricto de la corporación político-administrativa o tribal que habría de desarrollar la gestión política y financiera unificada.

La relocalización debe ser por tanto el principio que sustente el proceso de deconstrucción mental de los conceptos de Banca y Estado, pero no así el del Estamento Judicial, que debe ser completamente liberado de la posibilidad de verse sometido en manera alguna a la influencia de los órganos gestores que se habrían de responsabilizar de las corporaciones locales político-administrativas o tribales.

Relocalización para los elementos más básicos sobre los que históricamente se han sustentado los arcaicos conceptos de Banca y Estado..pero a la vez supralocalización para la Fiscalía General o las altas instancias judiciales.

La alternativa integral al Estado y la Banca no es pues el Microestado, pues esta alternativa integral conlleva la comunitarización de los recursos financieros depositados y controlados en el ámbito local de la comunidad tribal o de la corporación político-administrativa correspondiente, a la vez que la supralocalización de las competencias judiciales.

Ambos parámetros, el de la relocalización y el de la supralocalización, habrían de implementarse pues a la vez en la sociedad de cooperación, dependiendo de que hablasemos respectivamente del ámbito político o financiero por un lado, o del de la Fiscalía General o de las más altas instancias judiciales por otro..

12.5- Donde ni el anarquismo escapa a la supeditación al sistema

La alternativa al vigente orden económico-financiero y político mundial pasa por la deconstrucción de las estructuras materiales sobre las que históricamente se han edificado nuestra forma de organización social, la Banca como estructura financiera y el Estado como estructura geopolítica.

No se trata de reformar lo establecido, sino de entresacar los cimientos que subyacen en ambas estructuras materiales a través de un ejercicio de indagación que nos permita llegar a lo más básico tanto de la organización político-administrativa del Estado como de la estructura económica-financiera de la Banca.

En el Estado encontramos al ayuntamiento o sus equivalentes administrativos dependiendo de la sociedad de la que hablemos, y en otras a las comunidades tribales de nivel local.

Y en lo que se refiere a la Banca encontramos la necesidad de contar con una institución que haga de depositaria y custodia de los recursos financieros.

A partir de esta deconstrucción concebimos esos aspectos esenciales y los unificamos en una sola estructura, de tal modo que Banca y Estado desparecen de la historia permitiendo con ello el germinar de una nueva forma de organización social. El ayuntamiento o equivalentes, o la comunidad tribal, se organizan de forma en que ellos mismos se constituyen a la vez en institución política y en institución financiera, de tal modo que todos los recursos financieros se depositan y controlan desde el nivel local, para posteriormente comunitarizarse con la finalidad de generar redes comunes de interdependencia mutua.

La implementación de la nueva estructura embrionaria político-financiera surgida de la deconstrucción de la Banca y el Estado debe edificarse sobre la premisa de que se deben articular todos los mecanismos legales necesarios que impidan tanto la acumulación de riqueza en manos privadas como la circulación mundial descontrolada de capitales.

Unificando por lo esencial de la Banca y el Estado es como se logra la superación del marco financiero y geopolítico dominante, haciendo innecesario unas y otras estructuras materiales que históricamente han condicionado las pulsiones humanas manifestadas.

La deconstrucción del orden bancario público y privado va pues en paralelo al de la deconstrucción del orden geopolítico basado en los estados. Se genera así una nueva estructura que va a posibilitar edificar dejando al margen los nefastos parámetros establecidos por el Estado y la Banca.

Estas nuevas estructuras político-financieras no tendrían por qué corresponderse con las actuales estructuras municipales o similares, pues podrían variar su tamaño en base a las premisas de favorecer la máxima cercanía al ciudadano y el espíritu de cooperación entre todas ellas. El concepto de desarrollo y justicia social habría de tener como referencia el marco de la comunidad a nivel local.

La finalidad es posibilitar un nuevo marco político-financiero donde sea viable fomentar un nuevo espíritu económico basado en la cooperación entre las diferentes comunidades humanas, y no en la competencia salvaje al servicio del corrupto poder financiero dominante, de tal manera que la economía del enriquecimiento material ilimitado fuese sustituida por la economía de la cooperación solidaria.

La deshumanización del orden establecido es el reflejo de nuestra propia codicia que encuentra su materialización en el posibilismo político-financiero vigente, y lo que siempre permanece inmutable en ese orden es el bancarismo que lo preside.

En este sentido, el pensamiento anarquista que proclama la superación del Estado como forma de organización social, aboga a su vez por la construcción de bancos que llaman “del pueblo”, desvelándose de este modo como una ideología al servicio del mismo sistema al que dicen combatir. La estrategia de los ideólogos del sistema es concebir al anarquismo en los límites de este, pero en sus límites interiores, pudiendo simular de esta manera que el anarquismo es una ideología antisistema a la que pueden acogerse aquellas personas cuya conciencia les haga aborrecer de las injusticas del poder establecido. Pero los anarquistas son tan bancaristas como los brokers de Wall Street..

El sistema imperial que domina el mundo es el bancarismo, y este se diseña mentalmente como el Ave Fénix. Si los disconformes del sistema se anarquizan..al final acaban fundando “bancos del pueblo” en su anarquismo..y vuelta a lo mismo.

Aparentemente el anarquismo es como la entropía en astrofísica, una cantidad de energía que dentro de un sistema termodinámico no es susceptible de sufrir transformación alguna, por lo que permanece en estado caótico sin poder originar cuerpo celeste alguno ni fuerzas de ningún tipo, estado que astrofísicamente se considera irreversible.

Esta apreciación lo ilustra la famosa analogía del reloj de arena, donde este tiene una cavidad superior y otra inferior que es la que está llena de arena. Al invertirlo comienza el proceso del sistema, pues la arena comienza a caer desde la cavidad superior, por lo que en ese momento está sufriendo transformaciones, pero al ir a caer en la cavidad inferior la arena se convierte en entropía, pues se convierte en inútil.

Se supone que el reloj no vuelve ya a volterase..pero aquí está la estrategia de los diseñadores del sistema, el bancarismo, que consiguen que los anarquistas vuelvan a voltear el reloj de arena cuando comienzan a fundar sus “bancos del pueblo”..

Si se consolidan estructuras financieras independientes, ya sean privadas o públicas, por encima de las del ámbito local unificadas con las estructuras políticas de igual ámbito, el bancarismo resurgirá como el Ave Fénix..

De este modo es como el sistema se regenera asimismo..ocultando al bancarismo tanto en su vertiente pública como privada como el fundamento de su poder..

12.6- Ni el doctor Jekyll ni Mr. Hyde

Debemos repensar pues el histórico asociacionismo entre poder y ejercicio del gobierno, y en este sentido es vital concebir a las dos instituciones de Banca y Estado como una sola constituida a partir de lo más básico de la una y de la otra, pues es materializando este ejercicio de construcción mental como se haría posible la edificación de una organización social prescindiendo de las históricas estructuras de la Banca y el Estado.

Comunitarizando los recursos financieros controlados por las nuevas estructuras político-financieras surgidas de esta unificación, se tejerían las redes de interdependencia mutua que harían viables un modo de organización social alternativo al que en el presente representan el Estado y la Banca.

El bancarismo se alza pues ante la perspectiva histórica humana como el verdadero sistema no a destruir, sino a deconstruir, toda vez que el capitalismo no es más que un apéndice del bancarismo, de tal forma que sistemas teóricamente enfrentados a este como los derivados del discurso anticapitalista no constituyen sino otro rostro encubierto de la única teología económica y política verdaderamente universal representada por la mentalidad bancarista.

No nos engañemos más y dejemos de llevarnos por la dualidad absorbente que nos envuelve, la cual interiorizamos hasta el punto de que nuestra percepción del mundo se exterioriza como una realidad bipolar manifestada en el trasfondo psicológico representado en la ficción literaria del doctor Jekyll y Mr. Hyde, alegóricamente representada en la opción capitalismo-anticapitalismo como dualidad pendular, pues si desde la perspectiva de unos sería el doctor Jekyll el capitalismo y Mr. Hyde el anticapitalismo, desde la de otros estas personalidades se asimilarían alegóricamente a la inversa.

¿No seremos capaces de romper con la trampa mental de este dualismo que artificialmente se nos ha impuesto bajo la apariencia de constituir el único posibilismo social viable?.

13.- Sobre la naturaleza antidemocrática de la democracia representativa

Es evidente en nuestro modelo de organización social que los órganos de gobierno que coronan nuestras instituciones políticas no son sino meros intermediarios del poder financiero representado en la institución de la Banca.

Cuando vamos a depositar nuestra papeleta en la urna no somos plenamente conscientes de que solo estamos dirimiendo acerca de quiénes serán los testaferros que habrán de gobernarnos subrepticiamente en nombre de un poder financiero que se encarna en personas concretas, las cuales son poseedoras de este.

No elegimos pues a nuestros gobernantes de manera democrática..sino que elegimos únicamente a los testaferros de nuestros verdaderos gobernantes, hecho que convierte en ilegitimo el sistema político que rige todo nuestro sistema legal desde sus raíces. No hay pues espíritu democrático alguno presidiendo nuestra forma de organización política,  de la Winston Churchill dijo “la democracia es la peor forma de gobierno, excepto por todas las otras formas que han sido probadas de vez en cuando.”, en su discurso ante la Cámara de los Comunes del 11 de noviembre de 1947.

13.1.- La democracia de los testaferros de los poderes financieros

Lo que Winston Churchill ignoraba es que lo que habría de marcar la diferencia no estaría en la forma de gobierno, sino en la forma en que nos organizamos socialmente, que es la que a su se ha erguido en responsable de las formas de gobierno que históricamente nos hemos dado.  No es una cuestión entonces de sistema de gobierno, sino de forma de organización social.

Nuestros representantes políticos elegido democráticamente no funcionan en la práctica como delegados de la ciudadanía que los ha elegido, sino de los intereses de poderosas corporaciones financieras que son quienes en última instancia determinan los modos de actuación política. Siguen ni más ni menos la misma pauta que siguieron los tribunos de la plebe que fueron elegidos en la antigua República de Roma a partir del 494 a.C., los cuales siendo teóricamente institucionalizados para defender los intereses de los plebeyos frente a los de los patricios, acabaron siendo no más que un apéndice más ligado a los intereses de poder de estos últimos. La corrupción de la legitimidad de los representantes del pueblo es un hecho que se viene repitiendo desde hace por lo menos 2.500 años..y aún no hemos aprendido nada.

El causante de esta corrupción de la legitimidad democrática no es otro que la existencia de un poder financiero externalizado respecto a las estructuras político administrativas locales, y de naturaleza así mismo supralocal y globalizante.

La alternativa es una relocalización de los ámbitos financieros y político-administrativos que produzca una relación simbiótica entre ambos..de manera que la solidaria comunitarización de los recursos fuese el único posibilismo viable que habría de fundamentar nuestra forma de organización social.

¿No debemos acaso considerar cambiar nuestra forma de organización social para sustituir el sistema de gobierno de testaferros del bancarismo en que se basa nuestra democracia representativa?..

13.2.- Simbiosis político-financiera para una democracia directa

Los mecanismos de la democracia representativa que hoy en día constituyen el fundamento de la democracia reconocida como tal por la Comunidad Internacional institucionalizada en el organigrama de las Naciones Unidas, son ilegítimos en cuanto al cumplimiento de la función que teóricamente se les presupone..

La delegación de la voluntad ciudadana en representantes ha convertido al estamento político que encarna esta función en una casta aristocracia investida de un poder que la posiciona por encima de la ciudadanía a la que legalmente representan, posicionamiento que contradice el espíritu democrático que debiera caracterizar la relación entre gobernantes y ciudadanos.

La función de gobierno debe entenderse como el ejercicio de gestión de los asuntos que atañen a la comunidad ciudadana..no como la ejecución de actitudes de poder sobre los ciudadanos mismos..que es lo que en esencia ha confundido históricamente la naturaleza de la práctica democrática.

El problema es que el principio de delegación de la voluntad ciudadana en representantes políticos se ha convertido en una institución en sí misma, independizándose de la institución que en justicia debiera presidir las interrelaciones políticas humanas..la democracia directa en si  misma.

Cuando la delegación de la voluntad ciudadana encarnada en una casta política aristocrática se transforma en una institución en si misma..la democracia muestra su vértice corrupto transformándose con ello en ilegitima. La delegación de la voluntad ciudadana no puede entonces constituirse en una institución en si misma, sino que tiene que ser en todo momento no más que uno de los mecanismos posibles en los que puede proyectarse la institución de la democracia.

13.3.- Democracia representativa solo como complemento

La delegación de la voluntad ciudadana en representantes solo es legitima si se articula como mecanismo complementario de la democracia participativa y directa; no puede ser por tanto un sustituto absoluto de esta, sino que el principio de delegación debe articularse como un mecanismo funcional que pueda llegar donde en determinados contextos políticos no pueda ser posible la implementación de prácticas de democracia participativa y directa como expresión de un poder democrático real, y no ilusorio.

En este sentido se entiende que una dinámica de implementación de una democracia directa y participativa debiera conllevar el abandono del principio de delegación de la voluntad ciudadana como norma, pero no como complemento. A través de un sistema de asambleas ad hoc se articularía un mecanismo que permitiese la participación ciudadana en los procesos políticos de toma de decisiones, en las que al representar cada partícipe no más que así mismo, cualquier decisión que se tomase en estas asambleas solo adquiriría la condición legal de “Propuesta”, que luego podría ser tanto elevada a la asamblea de sufragio,  como directamente sometida a referéndum ciudadano. Otras asambleas ad hoc podrían constituirse en el mismo nivel administrativo que la primera, y tomar una decisión contraria a la de las otras asambleas, por lo que una y otra “Propuesta” podrían ser sometidas a refrendo ciudadano.

Las asambleas ad hoc constituirían cauces democráticos en los que se debatiría asuntos de interés público y donde se elaborarían propuestas relativas a estos. La diferencia de motivación por la que la Propuesta surgida de unas asambleas ad hoc podrían ser elevada a una asamblea de sufragio para ser en ella debatida, o ser sometida directamente a refrendo ciudadano, estaría en el número de votos que globalmente hubiesen llegado a reunir unas u otras dinámicas asamblearias. Por debajo de un número determinado, solo podrían ser elevadas a la asamblea de sufragio para su debate en ella, pero por encima, las asambleas ad hoc tendrían la potestad legal de someterla directamente a referéndum sin necesidad de la intermediación de la asamblea de sufragio.

14.-  Sobre la marginación política y económica de millones de seres humanos

Las condenas de la represión policial en las manifestaciones de los ciudadanos españoles que se rebelan contra las criminales injusticias sociales pierden toda credibilidad cuando a la par se justifican y a la vez se niegan las criminales represiones policiales de estados a los que se considera revolucionarios.

Agitar la bandera de la revolución anticapitalista no justifica que los gobiernos que en el mundo sostienen oficialmente este discurso puedan masacrar sin piedad en las calles a los ciudadanos que se manifiestan contra las también criminales injusticias sociales que implementan estos gobiernos por todo el mundo.

14. 1Repensando nuestra forma de organización social

En mi opinión, no existe en el mundo lucha alguna contra la injusticia..solo existe una lucha entre grupos de poder para intentar hacerse con el control absoluto de los mecanismos que garantizan la pervivencia de esa injusticia..esto es, el control de los estamentos de la Banca y del Estado. Y punto.

Fuera de la lucha por el control de ambos estamentos todo el discurso en pos de la justicia social no es sino un engaño mental.

No es el dominio del Estado ni el control de la Banca a través de su nacionalización lo que procede para poder implementar la justicia social, obviamente desde mi relativa y subjetiva visión de las realidades del mundo, sino una transformación en nuestro modo de organización social que necesariamente implique un cambio en nuestra forma de vida.

Ni la socialización del Estado ni la nacionalización de la Banca han significado nunca la implementación de una dinámica que vaya en el sentido que acabo de mencionar, pues solo el cambio del posibilismo vigente puede a mi entender redirigir la sociedad humana hacia formas de organización y de relaciones inter e intracomunitarias que hagan viable el principio de justicia social.

Los revolucionarios anticapitalistas que se han hecho con el control del Estado y la Banca han traído más represión a los ciudadanos, mas militarismo, más estado policial, más ausencia de democracia, más injustica..

La cuestión no consiste entonces en hacer exclusivamente un cambio del sistema político, ni siquiera de quedarse en la sustitución de un liderazgo político personalizado, que también,  por un liderazgo político colectivo, sino que el cambio de sistema político tan solo debe ser percibido como un instrumento más para el verdadero cambio que se precisa.

La sociedad de justicia social por la que se aboga no podrá edificarse sobre el hedor de las premisas vigentes, las dos más importantes de las cuales las constituyen las construcciones sociológicas del Estado y la Banca,  por lo que se hace necesario redirigir nuestras prioridades cerebrales hacia una dimensión mental donde se perciba que estas premisas que histórica y psicológicamente conforman nuestros patrones de edificación sociológica, son perfectamente prescindibles.

Tenemos así que la necesidad de ejercer el poder, legitimar la violencia desde este, y acumular patrimonio sin límite, conforman pautas sociales desechables ante los nuevos postulados de formas de organización social que se vislumbran como factibles. Es en este sentido donde adquieren sentido la deconstrucción del orden bancario y del orden geopolítico vigente.

Deconstruirlos para tomar como puntos de referencia a partir de los cuales reedificar desde las comunidades humanas a nivel local a la necesidad básica que hay en una sociedad moderna de disponer de un sistema de depósito y custodia del dinero.

Si desaparece el posibilismo que hace viable la acumulación infinita de patrimonio, queda sin sentido la necesidad de articular un poder financiero que a su vez controle el Estado y el ejército. Y respecto a la necesidad que tenemos los seres humanos de defendernos del enemigo, quizás no hemos llegado a comprender que es  precisamente el nefasto posibilismo  vigente el responsable de la viabilidad de hacer un acopio infinito de patrimonio..que es en realidad el verdadero enemigo que por todas partes nos asedia..

Es pues la forma de organización social que históricamente nos hemos dado como constructores sociológicos la que permite el posibilismo que conlleva la marginación política y económica de tantos seres humanos por toda la extensión de la Tierra. Los intereses políticos y económicos que confluyen en el Estado y la Banca son el veneno que deforma la civilización humana hasta el punto grotesco de haberla transformado en una construcción monstruosa al servicio del poder, y no de las verdaderas necesidades humanas.

14.2.- La inmigración no es el problema sino la consecuencia del problema

El debate es engañoso porque nos impele a discernir sobre una dimensión mental que es ajena al verdadero contexto que genera lo que interpretamos como “el problema”..

¿Qué hacer ante la inmigración, atacar sus causas o blindar Occidente ante el éxodo?.

Es recurrente recibir el mensaje de que España no puede contener sola la inmigración en sus fronteras del sur, pues es este un problema internacional que se debe resolver implicando a toda Europa..¿no somos capaces de percatarnos de la manipulación mental que encierra este perverso planteamiento?..Más allá de la confluencia de factores económicos y geopolíticos, el éxodo migratorio de unos países a otros adquiere su razón de ser en la forma de organización social que históricamente nos hemos dado.

14.3.- Solidaridad como “el sistema”

El sistema no es algo que se construya a partir de la forma de organización social en la que interactuamos como seres sociales, sino que la forma de organización social es el sistema en si mismo..no se puede entonces cambiar el sistema que consideramos fuente de injustica si no cambiamos antes nuestro modelo de organización social. Habría que identificar obviamente en que consiste nuestro modelo de organización social para poder saber que es lo que debemos cambiar.

A mi entender este modelo consiste en la preeminencia de estructuras políticas y financieras de ámbito supralocal que tienen la peculiaridad de conformar entidades jurídicas separadas, es decir, que los fundamentos jurídicos de las entidades políticas se conforman separadamente de la de los fundamentos jurídicos de las entidades financieras. Al hacerlo así ambas estructuras necesitan de lo que hemos dado en llamar Estado.

No parece haber ninguna forma de organización social que suponga una alternativa al Estado, pero esto es así precisamente porque no se diseñan mentalmente estructuras sociales que no conciban la separación entre estructura política y estructura financiera.

Si así se hiciese, es decir, si se concibiesen estructuras con el mismo fundamento jurídico para unidades políticas y unidades financieras..el Estado simplemente desaparecería por innecesario.

Tres premisas debieran entonces conformar la posibilidad de otra forma de organización social viable y alternativa a la del Estado: Primera, unificación de estructura financiera y política  en el nivel local. Segunda, depósito y custodia de los recursos financieros en y por la estructura resultante de dicha unificación de tal modo que se garantice su control por parte de esta. Y tercera mancomunización de tales recursos con la finalidad de hacer funcionar lo que habría de ser una verdadera sociedad de cooperación. Consideradas combinadamente pueden llegar a constituir una forma de organización social que de surgimiento a un posibilismo en el que necesariamente la solidaridad habría de ser “el sistema”. Hablo pues de solidaridad como “el sistema”..no de solidaridad como actitud humana individual.

14.4.- Deconstruir las formas de organización social africanas heredadas de Occidente

El problema reside en los brutales desajustes económicos y políticos que rigen las relaciones humanas en África, manifestadas en el nivel financiero en la existencia de entidades bancarias y en el nivel político en la existencia de los estados.

Las comunidades africanas debieran organizarse en forma que pudieran superar al sistema por debajo, o sea, por lo esencial del mismo. Ello supone mirarse a si mismo por sus raíces, y no por sus estructuras jerárquicas de poder, de tal modo que la estructura política que tiene cada tribu en el ámbito más localista, o la estructura administrativa urbana de ámbito también local, se fusione con la función básica que tiene la Banca de hacer de depósito y custodia de los recursos financieros.

Se trata de edificar un fundamento viable que haga posible la generación de recursos básicos para la subsistencia de la comunidad tomando como referencia siempre el ámbito local, y desde este extrapolarlo al supralocal bajo las premisas ya mencionadas de control exclusivo en este ámbito y de su posterior mancomunización.

Cualesquiera recursos que se generasen en el ámbito local determinado de cualquier comunidad africana, sea tribal o urbana, ¿Qué más daría entonces que fuesen depositados y custodiados por esa tribu o comunidad urbana si al final debieran en cualquier caso ser puestos en mancomunización?..

De esta manera se teje el sistema de solidaridad que habría de sustituir al sistema de bancarismo actualmente vigente.

La función bancaria básica de depósito y custodia puede ser perfectamente ejercida por la tribu o el ayuntamiento, haciendo absolutamente innecesario la existencia de una estructura bancaria pública o privada que se ocupe de dicha función. El Estado es el cuerpo y la Banca la corona del emperador..uno y otro son pues perfectamente prescindibles en África.

Los pueblos africanos están capacitados para primero deconstruirse, y luego reconstruirse a si mismos como constructores sociológicos sin la intermediación de otros poderes que nunca les han llevado más que inmensas tragedias.

Solo tienen que mirar hacia sus propias raíces y construir a partir de ellas..

14.5.- Identificando las causas de la inmigración

Los intereses geopolíticos y económicos de los estados y de la Banca que custodia los recursos financieros mundiales generan situaciones de guerras civiles o internacionales, conflictos étnicos o religiosos, situaciones de miseria económica y social, opresión e inestabilidad política, y todo ello provoca sentimientos de miedo, desasosiego, y desesperanza que al final van a confluir en la necesidad de buscar un marco de vida que permita huir de todas estas inmensas tragedias y angustias vitales. No es de extrañar entonces que millones de personas que en África nacen sometidas a estas terribles condiciones de vida quieran emigrar hacia lo que desde su perspectiva se percibe como un mundo menos malo en el que ellos y sus seres queridos se ven obligados a tener que vivir.

Las causas por las que emigran la mayoría de los africanos que van a Europa son transversales y variadas, no hay una sola que defina su deseo de inmigración. Saben perfectamente que en Europa hay muchos problemas sociales..pero los problemas sociales y políticos con los que deben lidiar en sus países son de tal magnitud que a muchos les hacen concebir que a pesar de todo lo que se esfuercen, nunca podrán salir allí de la miseria en que ellos y sus seres queridos se encuentran. Simplemente no ven futuro en su tierra.

Para otros emigrar significa escapar a la expectativa de muerte violenta que piensan les pueden deparar las guerras que asolan sus países.

Otros emigran para escapar no a la guerra sino al hambre.

Y otros muchos lo hacen para poder ser el sostén de sus seres queridos. Trabajan en Occidente para ganar dinero y enviárselo a sus familias, las cuales esperan precisamente de ellos que ganen dinero y que se los envíen para con estos recursos poder paliar en la medida de lo posible las terribles penurias que estas personas se ven en la tesitura de tener que soportar día tras día.

¿Cómo es posible que desde Europa se perciba entonces la inmigración como un problema cuando objetivamente esta no es en realidad más que la consecuencia de la economía y la geopolítica mundial?. Porque no queremos ver lo que hay detrás de las personas que se acumulan desesperadas a las puertas de nuestras fronteras..

14.6.- La responsabilidad simbiótica

La forma de organización social que históricamente nos hemos dado como constructores sociológicos es la causa del posibilismo que permite la marginación política y económica de inmensas cantidades de seres humanos.

Los intereses políticos y económicos que confluyen en el Estado y su corona la Banca conforman el veneno que deforma la civilización humana hasta el punto de haberla convertido en una monstruosa construcción al servicio de la idea de poder que se encarna en la institución bancaria y den el Estado.

Los africanos deben hacer desaparecer el Estado y la Banca al igual que deben hacerlos desparecer los europeos y las demás culturas humanas de los otros continentes.

La función bancaria básica que supone el  depósito y la custodia de los recursos financieros no puede entenderse en ninguna parte del mundo más que en unificación y simbiosis jurídica con la configuración política más básica del Estado, la tribu o el ayuntamiento. No se trata pues de cambiar el sistema sino la forma de organización social con la que interactuamos los seres humanos unos con otros..

El éxodo de africanos hacia Europa es al final un problema de geopolítica y práctica económica, ¿y que domina la geopolítica y la economía mundial?..manifiestamente el Estado y la Banca que son los responsables de que el posibilismo vigente en el mundo genere intereses nefastos consustanciales a la naturaleza de ambas estructuras..

Epílogo.- El agujero negro que constituye nuestra codicia

La construcción política, social, y económica de la civilización humana está históricamente edificada sobre premisas erróneas, procedería entonces deconstruirla para descubrir lo que en ellas hay de esencial y volver a edificarlas sobre premisas distintas.

Se hace evidente a la luz de la evolución histórica de la humanidad que la mentalidad destructiva no ha servido nunca de nada, por lo que debiera esta ser sustituida por otra mentalidad de naturaleza deconstructiva. La destrucción solo va dirigida a derruir lo exterior, pero deja intacto lo interior, resultando de ello que se produce un cambio de los que ostentan el poder, pero no de la naturaleza del poder en si.

Apoderarse de las estructuras del estado para nacionalizar sus redes bancarias no supone más que un cambio meramente estético, que en modo alguno cambia el estado de barbarie e injusticia en la que la sociedad humana se ve irremediablemente abocada a vivir.

En el llamado Occidente vivimos en una dictadura financiera camuflada a través de engañosos resquicios de democracia política. En otras partes del mundo que no se corresponden con ese Occidente hay también dictaduras, de matiz visiblemente más políticas que financieras.

Del esfuerzo de mi reflexión personal me surge la idea de que más allá del tipo de estado y del tipo de estructura bancaria que deseemos construir, la verdadera razón de la barbarie, la opresión y la injusticia que históricamente viene arrastrando la humanidad está en la posibilidad que existe de acumular riqueza… lo que hoy en día entendemos por este concepto.

Desde mi punto de vista, tenemos la percepción errónea de concebir al estado y a su inherente orden bancario como la forma irremediable en que el ser humano ha de organizarse. Partiendo de tal premisa consideramos utopía toda forma de organización social que no tenga en cuenta estado ni orden bancario alguno, y resulta entonces que es, condicionados por este presupuesto, que gastamos todas nuestras energías mentales en intentar diseñar alternativas al sistema en que vivimos, dando por descontada la premisa de que una sociedad moderna no puede vivir sin bancos.

Pero ello es un signo de lo engañados que vivimos, pues no hay mayor venda en los ojos que aquella que nos impele a creer que solo es posible articular el cambio a partir de las estructuras políticas y financieras conocidas.

La sociedad humana no solo puede vivir sin orden bancario, sino que es necesario que se prescinda de este para acabar con el orden social bárbaro e injusto en el que desgraciadamente nos toca desarrollarnos como seres humanos. A su vez, la deshumanización del orden establecido es el reflejo de nuestra propia codicia que encuentra su materialización en las posibilidades que ofrece el estatus económico-financiero vigente, que a su vez ha sido consustancial al devenir histórico del ser humano.

Es imprescindible que la posibilidad de enriquecimiento ilimitado sea eliminada de la faz de la Tierra, tanto en lo que se refiere a los capitalistas clásicos que se enriquecen en la esfera de la propiedad privada, como en lo referente a los capitalistas revolucionarios que se enriquecen en la esfera de la propiedad pública de la que ellos mismos se han adueñado tras su llegada al poder.

Habría de ser en la dimensión solidaria sobre la que se fundamentaría la interacción de las municipalidades en espíritu de cooperación, aquella en la que adquiriría sentido la unificación de los ayuntamientos con las entidades de depósito de dinero cuyas entidades resultantes interactuarían unas con otras a través de la puesta en común de los recursos financieros propios de cada una, mecanismo posibilitador del funcionamiento viable de una federación de asgerias sin la necesidad de estado rector.

En el colegio, el alumno aprende ya desde sus primeros años de escolarización que la sociedad de cooperación en la que vive y en la que habrá de desenvolverse cuando sea adulto, está basada en la solidaridad como forma de vida, de tal modo que la solidaridad pasase a ser percibida desde la educación infantil como la expresión natural inherente a la naturaleza humana.

La economía solidaria habría entonces de conformar una misma realidad con la forma jurídica sobre la que habría de constituirse la asgeria.

Para que las asgerias funcionen con los recursos financieros que controlan, sería necesario que derivasen recursos a la configuración de Fondos Comunes que estarían destinados a paliar las carencias individuales de estas, y que habrían de constituir una realidad de la que se beneficiarían todas ellas. En la sociedad de cooperación, los Fondos Derivados Comunes tejen redes de interdependencia entre las asgerias, y redes solidarias entre las comunidades humanas que las conforman.

Interdependencia y solidaridad son dinámicas inseparables en la sociedad de cooperación y le dan a esta su esencia vital.

Los recursos financieros se ponen en común a través de la implementación de un sistema integrado de Fondos Derivados Comunes y estos a su vez derivan recursos destinados a hacer funcionar la sociedad de cooperación, lo que a mi entender supondría estimular el desarrollo humano, empezando por el empeño en elevar el nivel de desarrollo de las comunidades humanas más desfavorecidas, teniendo en cuenta la premisa de que este debe ser inherente al del respeto por nuestro entorno natural.

El estado y su estructura bancaria son los sustentadores de la barbarie y la injustica, su deconstrucción constituye pues una prioridad humana. Al superarse los conceptos de estado, posibilidad de acumulación de riquezas, y estructuras bancarias como consecuencia de la unificación de los ayuntamientos con las entidades de depósito, las asambleas de las asgerias custodian cada una de ellas una parte de los recursos financieros que conforman los Fondos Derivados Comunes.

Sería a mi entender la interacción en espíritu de solidaridad entre las distintas asgerias el factor que permitiría el desarrollo de las comunidades humanas más desfavorecidas. La solidaridad pasaría entonces a ser el equivalente al “estado”, solidaridad establecida legalmente como bien jurídico protegido que habría de diluir la barbarie de la sociedad deshumanizada en la que hoy nos vemos abocados a vivir.

Aunque es obvio que nuestra codicia constituye hoy en día un agujero negro que no deja pasar la luz..

 

INDICE

Introducción: Deconstruyendo Banca y Estado

1.- La ciencia como generadora del pensamiento religioso 

  • 1.1.- La intuición mística de los forjadores de piedras
  • 1.2.- El misticismo despierta la facultad del habla

2.- Los orígenes cerebrales de la intención

  • 2.1.- Acerca de la coexistencia neurológica de instintos e intenciones
  • 2.2.- El surgimiento del sentimiento sobre nuestra singularidad
  • 2.3.- Las prioridades cerebrales en el tiempo presente

3.- El emerger de una alternativa económica integral

  • 3.1.- Acerca del ayuntamiento-entidad de depósito
  • 3.2.- La asgeria como unidad política-económica de máxima cercanía a las comunidades humanas
  • 3.3.- Metamorfosis implosiva

4.- La asgeria y el nuevo sistema financiero y crediticio 

  • 4.1.- Condicionantes previos
  • 4.2.- La teoría de los Fondos Derivados puestos en común
  • 4.3.- El sistema de intereses inversos
  • 4.4.- La viabilidad de los préstamos sin incrementos
  • 4.5.- Sistema de depósitos a plazo fijo escalonados
  • 4.6.- La cesión temporal de recursos financieros de las asgerias
  • 4.7.- Las asgerias prestan sin repercutir incrementos en el prestatario
  • 4.8.- Estructura bancaria mundial prescindible
  • 4.9.- La implementación fiscal del Pago Límite en Efectivo (Palivo)

5.- Los fundamentos mentales y jurídicos de la asgeria

  • 5.1.- Las razones de la prevalencia de la injusticia en el tiempo presente
  • 5.2.- Los fundamentos de la psicología bélica
  • 5.3.- Los fundamentos de la sociedad de cooperación
  • 5.4.- La solidaridad concebida como bien jurídico protegido
  • 5.5.- El análisis de la sociedad de cooperación postulada

6.- La sacralización del ejército en las sociedades humanas

  • 6.1.- Intencionalidad militarista de la revolución
  • 6.2.- Interactuación entre dinámica militarista y depredación financiera

7.- La asgeria y la forma de elección de los magistrados a las altas instancias judiciales

  • 7.1.- Sobre la implementación del mecanismo que evite la parálisis en el funcionamiento de las altas magistraturas
  • 7.2.- Corporativismo evitable

8.- La asgeria y la ley electoral para las asambleas de sufragio

  • 8.1.- Puntos básicos de la ley electoral
  • 8.2.- Algunas consideraciones respecto al concepto “derecho de mínima representación”
  • 8.3.- Algunas apreciaciones acerca del derecho de participación de las asociaciones ciudadanas en los procesos electorales
  • 8.4- Un sistema electoral para profundizar en los mecanismos democráticos

9.- Interacción entre Asamblea de Sufragio y Asamblea Ad Hoc en la asgeria

10.- Sobre las formas de gobierno en la asgeria

  • 10.1- Jefatura de gobierno rotativa y jefatura de estado ad hoc
  • 10.2.- Se inviste un gobierno, no un Presidente
  • 10.3.- Disolución del liderazgo personalista en la nueva cultura política

11.- Rendimientos del trabajo y vivienda como bien social garantizado en la asgeria

  • 11.1- Cuotas impositivas sobre los rendimientos del trabajo
  • 11.2- Garantías de acceso a la primera vivienda para todos los ciudadanos

12.- Concibiendo nuevas premisas político-financieras

  • 12.1- ¿Es posible organizarnos socialmente sin Banca ni Estado
  • 12.2- La asgeria como alternativa al Estado y la Banca
  • 12.3- Identificando al sistema como bancarism
  • 12.4- Relocalización y supralocalización en la alternativa a la Banca y al Estado
  • 12.5- Donde ni el anarquismo escapa a la supeditación al sistema
  • 12.6- Ni el doctor Jekyll ni Mr. Hyde

13.- Sobre la naturaleza antidemocrática de la democracia representativa

  • 13.1.- La democracia de los testaferros
  • 13.2.- Simbiosis político-financiera para una democracia directa
  • 13.3.- Democracia representativa solo como complemento

14.-  Sobre la marginación política y económica de millones de seres humanos

  • 14.1- Repensando nuestra forma de organización social
  • 14.2.- La inmigración no es el problema sino la consecuencia del problema
  • 14.3.- Solidaridad como “el sistema”
  • 14.4.- Deconstruir las formas de organización social africanas heredadas de Occidente
  • 14.5.- Identificando las causas de la inmigración
  • 14.6.- La responsabilidad simbiótica

Epílogo.- El agujero negro que constituye nuestra codicia

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Sobre la marginación política y económica de millones de seres humanos

Elaborando nuevas premisas mentales
Elaborando nuevas premisas mentales

Repensando nuestra forma de organización social

Las condenas de la represión policial en las manifestaciones de los ciudadanos españoles que se rebelan contra las criminales injusticias sociales pierden toda credibilidad cuando a la par se justifican y a la vez se niegan las criminales represiones policiales de estados a los que se considera revolucionarios.

Agitar la bandera de la revolución anticapitalista no justifica que los gobiernos que en el mundo sostienen oficialmente este discurso puedan masacrar sin piedad en las calles a los ciudadanos que se manifiestan contra las también criminales injusticias sociales que implementan estos gobiernos por todo el mundo.

En mi opinión, no existe en el mundo lucha alguna contra la injusticia..solo existe una lucha entre grupos de poder para intentar hacerse con el control absoluto de los mecanismos que garantizan la pervivencia de esa injusticia..esto es, el control de los estamentos de la Banca y del Estado. Y punto.

Fuera de la lucha por el control de ambos estamentos todo el discurso en pos de la justicia social no es sino un engaño mental.

No es el dominio del Estado ni el control de la Banca a través de su nacionalización lo que procede para poder implementar la justicia social, obviamente desde mi relativa y subjetiva visión de las realidades del mundo, sino una transformación en nuestro modo de organización social que necesariamente implique un cambio en nuestra forma de vida.

Ni la socialización del Estado ni la nacionalización de la Banca han significado nunca la implementación de una dinámica que vaya en el sentido que acabo de mencionar, pues solo el cambio del posibilismo vigente puede a mi entender redirigir la sociedad humana hacia formas de organización y de relaciones inter e intracomunitarias que hagan viable el principio de justicia social.

Los revolucionarios anticapitalistas que se han hecho con el control del Estado y la Banca han traído más represión a los ciudadanos, mas militarismo, más estado policial, más ausencia de democracia, más injustica..

La cuestión no consiste entonces en hacer exclusivamente un cambio del sistema político, ni siquiera de quedarse en la sustitución de un liderazgo político personalizado, que también,  por un liderazgo político colectivo, sino que el cambio de sistema político tan solo debe ser percibido como un instrumento más para el verdadero cambio que se precisa.

La sociedad de justicia social por la que se aboga no podrá edificarse sobre el hedor de las premisas vigentes, las dos más importantes de las cuales las constituyen las construcciones sociológicas del Estado y la Banca,  por lo que se hace necesario redirigir nuestras prioridades cerebrales hacia una dimensión mental donde se perciba que estas premisas que histórica y psicológicamente conforman nuestros patrones de edificación sociológica, son perfectamente prescindibles.

Tenemos así que la necesidad de ejercer el poder, legitimar la violencia desde este, y acumular patrimonio sin límite, conforman pautas sociales desechables ante los nuevos postulados de formas de organización social que se vislumbran como factibles. Es en este sentido donde adquieren sentido la deconstrucción del orden bancario y del orden geopolítico vigente.

Deconstruirlos para tomar como puntos de referencia a partir de los cuales reedificar desde las comunidades humanas a nivel local a la necesidad básica que hay en una sociedad moderna de disponer de un sistema de depósito y custodia del dinero.

Si desaparece el posibilismo que hace viable la acumulación infinita de patrimonio, queda sin sentido la necesidad de articular un poder financiero que a su vez controle el Estado y el ejército. Y respecto a la necesidad que tenemos los seres humanos de defendernos del enemigo, quizás no hemos llegado a comprender que es  precisamente el nefasto posibilismo  vigente el responsable de la viabilidad de hacer un acopio infinito de patrimonio..que es en realidad el verdadero enemigo que por todas partes nos asedia..

Es pues la forma de organización social que históricamente nos hemos dado como constructores sociológicos la que permite el posibilismo que conlleva la marginación política y económica de tantos seres humanos por toda la extensión de la Tierra. Los intereses políticos y económicos que confluyen en el Estado y la Banca son el veneno que deforma la civilización humana hasta el punto grotesco de haberla transformado en una construcción monstruosa al servicio del poder, y no de las verdaderas necesidades humanas.