Alegorías cósmicas

La piedra angular en torno a la que orbita toda construcción religiosa reside en la transmutación que se produce cuando la alegoría utilizada para transmitir conocimiento científico se empieza a percibir en la mente humana como conocimiento de revelación divina. La fe religiosa no es entonces sino el efecto de una alegoría científica percibida erróneamente como revelación sobrenatural..

libros

Cielo y tierra fundidos ardían, cuando rotando por un abismo al vacío emergían..

Como un fuego en el  vacío yacían, cuando en espiral girando el abismo se fue cerrando..

Del todo su fuerza desapareció, y el movimiento del fuego pereció..

Sobre si, cielo y  tierra se precipitaron, y dentro y fuera a la vez destellaron..

Crepitaron antes de que refulgentes estallaran, y de muchos fuegos veloces la insondable profundidad sembraran..

Tiempo y espacio en el vacío brotaron, y la existencia resplandeciente alumbraron..

Nombrada en la eternidad quedó la espada destellante..aquella que fulgurante sesgara del fuego el primer  instante.. (“La espada destellante”, visualizando el primer instante en siete versos)

La piscina cuántica como la nada que en realidad es algo

Imaginemos una piscina vacía..

Ahora la rellenamos con granos, el 5% con granos de arcilla, el 23% con granos de arena, y el 72% con granos de tierra.

Tenemos ya la piscina cubierta totalmente de granos..y ahora imaginamos que la piscina se extiende hasta abarcar “todo”, desapareciendo las paredes que la contienen para quedar solo los tres tipos de granos que pasan a formar parte de lo que nosotros percibimos como el infinito universo.

Lo que para nuestra comprensión es el espacio vacío es ahora el conjunto de esos granos..

Pero resulta que debido a sus dimensiones físicas, esos granos pertenecen a una dimensión invisible para los parámetros mentales de la percepción humana.

Ese conglomerado de los tres tipos de granos constituye entonces la nada absoluta, según los actuales parámetros de la percepción humana.

Tenemos así tres nadas:

  • Primera Nadala constituida por el 5% de los granos de arcilla.
  • Segunda Nadala constituida por el 23% de los granos de arena.
  • Tercera Nadala constituida por el 72% de los granos de tierra.

El conjunto que forman la Primera, la Segunda, y la Tercera Nada constituyen el concepto de la “nada absoluta”..

Comenzamos ahora a visualizar interactuaciones entre los granos de cada una de las tres nadas..

Y observamos de tal modo como en el 5% de la Primera Nada algunos de los granos de arcilla se hacen visibles porque comienzan a compactarse entre ellos hasta hacernos sensibles a la percepción de algo que identificamos como una piedra, a la que llamaremos Piedra Uno.

La presión que ejercen los granos de arcilla que conforman Piedra Uno es tan grande que al final la piedra acaba estallando y llenando una ínfima porción de la piscina de estrellas y planetas.

¿De dónde surgieron los planetas y las estrellas?.

De la piedra

¿Y de dónde surgió la piedra?.

De los granos de arcilla que conforman la Primera Nada.

En la inteligencia humana se concibe “la nada” como “ausencia absoluta de algo”..pero lo que realmente es la nada es “la ausencia absoluta de algo perceptible según los parámetros humanos”.

Imaginemos ahora que en el 5% de la Primera Nada percibimos de repente que también hay otra piedra de la cual hasta ahora no nos habíamos percatado, y a la que por ello pasamos a llamar Piedra Cero.

La Piedra Cero no ha estallado aún como si hizo la Piedra Uno. Hasta ahora eramos  conscientes de que había una Piedra Uno que había estallado y que había provocado con ello la aparición de estrellas y planetas..pero no lo eramos de que había una Piedra Cero aún intacta, que se habría formado también como la Piedra Uno en la Primera Nada, pero de cuyo proceso de formación, a diferencia del de la Piedra Uno, no nos habíamos percatado..

Visualizamos ahora en otro lugar de la Primera Nada, y vemos que también allí hay otras piedras que se están formando ahora mismo, y que por tanto acabaran teniendo existencia al margen de Piedra Cero y Piedra Uno.

Los efectos cuánticos dan lugar a que los granos que componen la nada absoluta se distribuyan en tres tipos de nada.

La primera nada estaría constituida por el 5% de bosones de Higgs, la segunda nada por el 23% de materia oscura, y la tercera nada por el 72% de energía oscura.

La Piedra Uno habría sido la singularidad espacio temporal que habría dado origen al Big Bang entre las aguas de los granos de arcilla que conforman la Primera Nada..

Nos hacemos así conscientes de que todas las piedras de las que hemos sido testigos se forman entre el 5% de granos que constituyen la Primera Nada, o sea, entre los bosones de Higgs.

Lo de la concepción de la nada como ausencia absoluta de algo es una construcción mental ficticia originada a consecuencia de nuestra visión del universo, a través de la cual asimilamos lo perceptible a “algo”, y lo imperceptible a “nada”.

Pero en realidad esa nada es “algo imperceptible sometido a efectos cuánticos”..

El vacío cósmico no es la nada sino una sustancia imperceptible

La energía es el efecto producido por las perturbaciones espacio temporales de una partícula, toda energía es pues el resultado de una interacción de la materia. La física identifica partículas con materia y ondas con energía, habiéndose constatado científicamente que tanto las primeras se pueden transformar en las segundas como que las segundas pueden hacer lo propio transformándose en las primeras.

La antimateria es materia compuesta por antipartículas, como el antielectrón, el antiprotón, o el antineutrón, que son partículas con carga eléctrica contraria a las del electrón, el protón o el neutrón respectivamente. Si se confrontasen las unas con las otras se anularían mutuamente, dando lugar a ondas de fotones o rayos gamma, o sea, a energía.

El Gran Colisionador de Hadrones a conseguido mediante el procedimiento de aceleración de partículas sustanciado en el binomio atracción-repulsión de cargas generar una inmensa cantidad de energía; se hacen colisionar  unas partículas subatómicas denominadas hadrones para que a la vez se repelan, y generar así una enorme cantidad de energía capaz a su vez de hacer surgir la materia.

Teniendo en cuenta que la energía es un efecto de la materia, cuando se habla de la posibilidad de crear materia a partir de esa nada no se está aludiendo a lo que popularmente se entiende por ese concepto (ausencia absoluta de algo)..sino a la posibilidad real de crear materia a partir de un espacio de materia o energía desconocida..

Tomando esta premisa en consideración, la astrofísica teoriza acerca de que en realidad no existe en el universo un inmenso espacio vacío, entendido este como como ausencia absoluta de algo (materia o energía), sino que este aparente espacio vacío cosmológico está compuesto en realidad por una “energía del vacío cuántico”, que algunas teorías identifican con la energía oscura.

La posibilidad de crear materia de la nada, equivaldría entonces a “la posibilidad de crear materia a partir de la energía del vacío cuántico (por cuánticos se entienden los efectos producidos a causa de la relación materia-energía)”, pues la nada, en su acepción conceptual, no existe para la astrofísica.

Si a dios (realidad eterna) no se le puede conocer más que por sus manifestaciones según la visión religiosa del mundo, a la energía del vacío cuántico (realidad eterna), no se la puede conocer por ahora más que a través de sus efectos cuánticos..

El universo no es entonces un infinito espacio vacío salpicado de espacios de materia o energía, sino una sustancia mensurable que hoy en día se escapa a la percepción humana, salpicada de unos espacios de materia o energía que si son perceptibles a la mente humana.

El supuesto surgimiento ex nihilo del universo serían en realidad un surgimiento “desde un algo imperceptible teóricamente mensurable”.

La mente humana es pues capaz de ir más allá del Big Bang, puesto que esta singularidad considerada por los astrofísicos como el origen de nuestro universo se gestó a partir de la “energía del vacío cuántico”.

La nada es también algo, pese a las visiones del mundo mayoritariamente vigentes en los pensamientos religiosos.

Paradójicamente, paradoja de acorde a la percepción religiosa mayoritaria, El Corán contiene una alusión a esa energía del vacío cuántico de la astrofísica, visualizada en un concepto que por su definición podría alegorizarse en las tres nadas de la piscina cuántica. El humo (Corán 41:11) es una sustancia formada por partículas (Primera Nada) que procede de la combustión inacabada (fuego o Segunda Nada) de un combustible (Tercera Nada). La Primera Nada lo sería por ser esta la que directamente interactuaría con la singularidad del Big Bang otorgándole el medio para que en ella se formase y luego se segregase tras su explosión.

La nada como ausencia absoluta de algo solo es pues una percepción mental errónea..

Si nuestro universo hubiese surgido de la Tercera Nada, y nosotros fuésemos vida inteligente surgida de esta..¿sería posible que las realidades de la Segunda y la Primera Nada como las galaxias o el propio Sistema Solar resultasen imperceptibles para nuestras capacidades mentales?..

La creación de la vida en seis tiempos

..Júpiter se estremeció de placer, y seguido eyaculó su esperma, para que a continuación uno de sus espermatozoides fértiles alcanzara al óvulo dispuesto para la fecundación que yacía en el útero cósmico que era la Tierra..

Tiempo cero:

Imaginemos una proteína..

Un tiempo antes:

La proteína se forma a partir de enlaces peptídicos que unen entre sí unas moléculas orgánicas denominadas aminoácidos..

Dos tiempos antes:

Los enlaces peptídicos que unen entre sí unas moléculas orgánicas denominadas aminoácidos, se formaron a partir de sucesos que tuvieron lugar en los océanos de la Tierra a partir de la combinación de los elementos químicos del agua, como el hidrógeno y el oxígeno, con otros elementos procedentes del espacio exterior, como el carbono y el nitrógeno..

Tres tiempos antes:

Estos sucesos que tuvieron lugar en los océanos de la Tierra a partir de la combinación de los elementos químicos del agua, como el hidrógeno y el oxígeno, con otros elementos procedentes del espacio exterior, como el carbono y el nitrógeno, se produjeron a consecuencia del sometimiento de algún lugar de los océanos a inmensas medidas de presión y temperatura..

Cuatro tiempos antes:

El sometimiento de algún lugar de los océanos a inmensas medidas de presión y temperatura, se debió al impacto de un asteroide que chocó con el océano terrestre a una enorme velocidad..

Cinco tiempos antes:

El impacto de un asteroide que chocó con el océano terrestre a una enorme velocidad, se debió al desplazamiento hacia el espacio exterior de cuerpos celestes procedentes del cinturón de asteroides de Júpiter..

Seis tiempos antes:

El desplazamiento hacia el espacio exterior de cuerpos celestes procedentes del cinturón de asteroides de Júpiter, se debió a una alteración en el eje de rotación de Júpiter ocurrido hace unos 4.000 millones de años..

La ciencia ni desmiente ni afirma la existencia de dios..solo busca fórmulas para racionalizar el porqué de las realidades de nuestro universo.

El origen de la vida a partir de un cuerpo celeste procedente del espacio exterior no tiene por qué implicar que la vida surgiese en un lugar del Universo ajeno a la Tierra, porque entonces cabría la pregunta obvia que todos nos haríamos..

Lo que implica es que los sucesos que acompañaron a ese asteroide al chocar con los océanos terrestres pudieron crear la combinación de condicionantes químicos, físicos, y medioambientales, que originaron las proteínas bases del fundamento de la vida en la Tierra..

El origen de la vida en la Tierra apunta entonces a una interacción entre el eje de rotación de Júpiter con los océanos de la Tierra..a través de la intermediación de un asteriode que viajó por el espacio proveniente del cinturón de asteroides de este padre de los planetas del Sistema Solar.

..Júpiter (el progenitor) se estremeció de placer (alteración en su eje de rotación), y seguido eyaculó su esperma (impulsó los asteroides de su cinturón fuera de su campo gravitatorio), para que a continuación uno de sus espermatozoides fértiles (un asteroide compuesto de carbono y nitrógeno) alcanzara al óvulo dispuesto para la fecundación (el océano terrestre) que yacía en el útero cósmico que era la Tierra (la progenitora)..

El misterio de la mano izquierda de dios

Unos desvían el plano de luz polarizada hacia la izquierda, y otros hacia la derecha. Simbólicamente son como nuestras manos, las cuales tienen tal configuración que al superponer la una sobre la otra no pueden coincidir estructuralmente. A los primeros se les conoce como “levógiros” o “zurdos” y a los segundos como “dextrógiros” o “derechos”. Ambos son aminoácidos, pero en la Tierra solo los “ levógiros o zurdos” tienen función biológica, mientras que los “dextrógiros o derechos” son biológicamente inactivos.

Los “aminoácidos levógiros o zurdos” constituyen así la sustancia primordial sobre la que están edificados comúnmente todos los organismos vivos. Surgieron de la tierra depositada en el fondo de los océanos, y lo hicieron a partir de la combinación de elementos físico-químicos que interactuaron entre sí en el contexto de determinados acontecimientos geológicos y ambientales científicamente identificables.

El origen de la primigenia actividad biológica en la Tierra está pues en la combinación de elementos inorgánicos sometidos a determinados sucesos geológicos y ambientales.

El espermatozoide divino

La teoría de la Panspermia propuesta por el químico sueco Svante August Arrhenius en 1908 que viene a decir que la vida en la Tierra procede del espacio exterior y fue traída por meteoritos en los que viajaban bacterias, tiene dos interrogantes que la dejan inutilizada; cómo es posible que las bacterias mantuviesen su actividad biológica viajando por el espacio a lomos de un meteorito durante millones de años y que sobreviviesen al impacto de este contra la Tierra, y la más importante, las bacterias necesitan una base previa de ADN para formarse. ¿Cómo se formaron entonces las bacterias que viajaban en el supuesto meteorito que las trajo a la Tierra?.

Visualicemos la secuencia inversa de la constitución de la vida: las bacterias se forman a partir de moléculas de ADN, las moléculas de ADN se forman a partir de moléculas de proteínas, las moléculas de proteínas se forman a partir de moléculas de aminoácidos.

La Panspermia presupone que los aminoácidos se formaron entonces en un cuerpo celeste ajeno a la Tierra, ¿cómo se formaron en ese cuerpo celeste esos aminoácidos supuestamente extraterrestres?. La pregunta nos encierra en un círculo de imposible salida. Pero los aminoácidos de los que surgieron las proteínas, de las que luego derivaron las moléculas de ADN a partir de las cuales se formaron las bacterias, pudieron tener su origen en la misma Tierra, pese a sí que fue un asteroide el que dio origen al surgimiento de la vida en nuestro planeta.

¿Cómo es posible hacer compatible el hecho de que las moléculas básicas de la vida, los aminoácidos, surgiesen en la Tierra, con el hecho de que la vida en este mismo planeta proviniese de un asteroide venido del espacio exterior?..

Un meteorito caído en Australia en 1969 denominado Murchison por la localidad del estado australiano de Victoria donde cayó, contenía algunos de los 20 aminoácidos proteicos, es decir, de los aminoácidos que conforman las proteínas que componen los organismos vivos terrestres. Pero el hecho de que los meteoritos contengan aminoácidos no tiene porqué implicar automáticamente que estas moléculas orgánicas que en la Tierra conforman los ladrillos básicos de la vida tengan un origen necesariamente extraterrestre. Los aminoácidos pueden haber surgido también en la propia naturaleza terrestre.

Alegorizando el mecanismo del surgimiento de los aminoácidos, podemos decir que un  asteroide hizo las veces de espermatozoide cósmico que fecundara el óvulo dispuesto en el útero de la receptiva madre. Si el asteroide es el espermatozoide, el óvulo es la parte de la tierra depositada en el fondo del océano primordial donde el asteroide impactó, el útero el océano primordial mismo, y la receptiva madre sería la Tierra..¿quién habría de ser el progenitor?..

El gran padre cósmico

El espermatozoide (el asteroide) viajaba en el esperma (la lluvia de asteroides), y contenía los elementos que lo hacían potencialmente fecundo (el carbono y el nitrógeno). Se unió al óvulo (el área de impacto en la tierra del océano primordial) que contenía también elementos que lo hacían fecundo (el oxígeno y el hidrógeno) en el útero (el océano primordial) de la progenitora (el planeta Tierra), para hacer germinar las primogénitas moléculas de la vida (los aminoácidos zurdos o levógiros).

Obviamente pueden haber interactuando aminoácidos extraterrestres en el origen de la vida en nuestro planeta, pero también pueden haber surgido estos en la propia Tierra, mediante la combinación de carbono y nitrógeno procedente del espacio exterior con oxígeno e hidrógeno terrestre, todo ello interactúando en las condiciones de presión y temperatura surgidas a raíz del impacto del meteorito con el fondo oceánico.

¿Pero por qué y cuándo se pudo haber precipitado este asteroide, al que podemos llamar “V” por su función alegorizada de asteroide que fecundara el primordial océano terrestre, sobre la superficie acuosa terrestre?.

Hace unos 4.000 millones de años las órbitas de Júpiter y Saturno sufrieron una resonancia orbital que alteró su velocidad de desplazamiento entorno al Sol, de tal modo que por cada vuelta que daba Júpiter, Saturno daba dos (resonancia orbital 1:2). Téngase en cuenta que la actual resonancia orbital Júpiter-Saturno es 5:2, o lo que es lo mismo, en nuestro momento astronómico actual en el tiempo que Júpiter da cinco vueltas al Sol, Saturno da solo dos.

Esta resonancia orbital entre Júpiter y Saturno produjo en el primero el efecto contrario que en el resto de los planetas, pues mientras estos se vieron impelidos a alejar sus órbitas del Sol a consecuencia de esta resonancia orbital, Júpiter se vio impelido a iniciar un lento acercamiento de su órbita a la estrella solar, a causa de que esta resonancia provocó una de las cíclicas perturbaciones que periódicamente azotan a este padre de los planetas del Sistema Solar, forzando una alteración de su eje de rotación.

Así, durante cientos de millones de años, en un período comprendido entre los 4.000 y los 3.500 millones de años, la variación en la velocidad de rotación de Júpiter entorno al Sol conllevó que su campo gravitatorio se viese afectado por ello, y como consecuencia incontables cuerpos celestes menores que se encontraban en el cinturón de asteroides próximos a este se viesen lanzados fuera de su área natural hacia el interior del Sistema Solar. Lo hicieron en forma de una lluvia de asteroides, muchos de los cuales fueron a caer sobre la superficie de la Luna, otorgándole a este satélite terrestre su actual configuración surcada de cráteres, y otros sobre la superficie terrestre, siendo en este contexto de perturbaciones astronómicas en el que el asteroide V compuesto de carbono y nitrógeno iría a impactar sobre el océano primordial de la Tierra.

En torno a un período comprendido entre los 3.800 y los 3.500 millones de años se estabilizó la órbita de Júpiter en torno al Sol, lo que supuso el cese de su aproximación orbital al mismo. Esto conllevó a su vez el fin de la lluvia de asteroides hacia el interior del Sistema Solar, y por tanto también sobre la Luna y la Tierra, tiempo astronómico que coincide con la gestación de las primitivas formas de vida en la Tierra.

La colisión de V con la tierra yaciente en el fondo oceánico rico en oxígeno e hidrógeno a una velocidad X, produjo determinadas magnitudes físicas de presión y temperatura, que conjuntamente con los procesos físico-químicos en los que interactuarían la materia inorgánica extraterrestre con la terrestre, darían lugar a la aparición de los considerados por la ciencia biológica como los ladrillos de la vida, los primigenios aminoácidos zurdos o levógiros que actuarían desde entonces como primogénitas moléculas orgánicas.

Entre 200 y 500 millones de años después del impacto estos acabarían dando lugar a las primitivas formas de vida bacteriana, luego de que durante estos inmensos lapsos temporales los aminoácidos levógiros hubiesen ido constituyendo procesos biológicos durante los que estas moléculas se irían uniendo unas con otras a través de enlaces peptídicos hasta conformar proteínas,  las que a su vez acabarían constituyendo las moléculas de ADN bases de la información genética que se iría transmitiendo durante la evolución biológica de las especies.

El mayor misterio de la vida es el porqué de su naturaleza zurda y no diestra

De las dos configuraciones bioquímicas de los aminoácidos, aquellos que tienen el grupo amina proyectado hacia la derecha del carbono asimétrico, y que por ello desvían el plano de luz polarizada hacia la derecha, denominados dextrógiros o derechos, y aquellos que tienen el grupo amina proyectado hacia la izquierda del carbono asimétrico, y que por ello desvían el plano de la luz polarizada hacia la izquierda, denominados levógiros o zurdos, solo estos últimos parecen ser los ladrillos de la vida, que en la Tierra es por tanto levógira y no dextrógira.

Se desconoce la razón de que sean los aminoácidos levógiros los fundamentos de la vida en lugar de los dextrógiros. Si la Tierra gira de oeste a este en su rotación y en su traslación (movimiento levógiro), también la vida parece girar de oeste a este al disponer las moléculas fundamentales de esta (aminoácidos zurdos o levógiros) los grupos amina de su configuración química orientados hacia la izquierda de sus carbonos asimétricos.

Los planetas y el Sol orbitan en torno a una fuerza divina sumergida en el espacio vacío

Nuestro Sol se desplaza por la Vía Láctea, y desde su nacimiento se considera que puede haber dado 20 vueltas a esta, dada su velocidad de desplazamiento y la distancia recorrida en cada órbita galáctica, pero este astro no conforma realmente el centro cósmico en torno al que orbitan los planetas del Sistema Solar.

Lo hacen en torno a un Centro de Masas llamado Baricentro , que hace que un sistema cósmico formado por dos cuerpos celestes se conecten entre sí por la gravedad que los atrae. En el caso del sistema Tierra-Sol, el Baricentro estaría en un punto imaginario situado en el interior del mismo Sol, y muy cercano a su centro, a solo unos 450 km de este.

En el caso del sistema Júpiter-Sol, al ser este planeta mucho más grande que la Tierra y disponer de una masa cientos de veces mayor que esta, el Baricentro entre ambos estaría situado en un punto diferente al que está ubicado en el sistema Tierra-Sol. Tenemos entonces que el Baricentro, el centro de masas en torno al que orbitan los planetas del Sistema Solar, varía dependiendo de la masa del objeto celeste que se encuentra conectado gravitacionalmente con el Sol. Este mismo astro rey tiene también su propio centro de masas en torno al cual gira.

Consideramos entonces que astrofísicamente no es que los planetas de nuestro Sistema Solar orbiten en torno al Sol, sino que el Sol y los planetas orbitan en torno a su respectivo Baricentro o centro de masas. Esta órbita del Sol en torno a su respectivo Baricentro hace que este astro realice un característico movimiento de bamboleo..

orbita

El punto pequeño es la Tierra, y el grande el Sol, ambos mantienen una órbita en torno a la cruz que se encuentra en el interior del Sol, muy próxima a su centro. La cruz simularía el centro de masas o Baricentro.

Por un lado hay un Baricentro del Sol con respecto a cada planeta, y por otro hay un  Baricentro o centro de masas global del Sistema Solar. En el caso del Baricentro del Sistema Solar, la posición de este respecto del Sol variará dependiendo de la distribución de las masas de los distintos planetas  en cada momento, de tal modo que el imaginario Baricentro o centro de masas del Sistema Solar unas veces pueda situarse dentro del Sol y otras fuera de él.

Para comprender como es posible que el Baricentro o centro de masas del Sistema Solar se encuentre unas veces fuera y otras de dentro del Sol, visualicemos el siguiente esquema sobre la distribución de distintos planetas respecto a la posición del Sol, donde B es Baricentro, y J, S, U, y N las iniciales respectivas de Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno:

  • Momento astronómico 1: SOL (B. EXERNO) — J + S + U + N
  • Momento astronómico 2: J — SOL (B. INTERNO) — S + U + N

 En el momento astronómico 1, el Baricentro o centro de masas del Sistema Solar es externo al Sol porque las masas de Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno se encuentran todas posicionadas a la derecha de la estrella, mientras que en el momento astronómico 2, el Baricentro o centro de masas del Sistema Solar se encuentra en el interior de la estrella porque la masa de Júpiter está posicionada a la izquierda, pero las del resto de los planetas a la derecha.

La suma de las masas de los planetas teniendo en cuenta su posición relativa respecto al Sol en cada momento astronómico determinado, establece una  conexión gravitacional variable entre los planetas y el Sol, la cual resulta responsable de que una veces el imaginario Baricentro se sitúe dentro de la estrella y otras se desplace fuera de ella..

Los cuerpos celestes orbitan entonces en torno a un lugar variable en el espacio vacío denominado Baricentro o centro de masas, que puede estar dentro o fuera de un cuerpo celeste dependiendo de las masas, las posiciones espaciales, y las relaciones gravitacionales con las que interactúan unos con otros.

El Baricentro o centro de masas del sistema Tierra-Sol puede influir en los ciclos climáticos de la Tierra, ¿puede haber también influido en los condicionantes medioambientales que originaron la vida en nuestro planeta y tener esto alguna relación entre los movimientos levógiros de la Tierra y la configuración química también levógira de las moléculas fundamentales de la vida?..

Conclusión

La plasmación de las realidades científicas en forma de alegorías ha sido una constante que ha caracterizado la historia humana desde las primeras manifestaciones escritas conocidas del lenguaje humana  que según los datos disponibles hasta el momento se remontan al tiempo de las primeras comunidades urbanas sumerias de hace cinco milenios.

La alegoría como medio para transmitir conocimiento científico fue la consecuencia de la necesidad de despertar capacidades cognitivas en el receptor de la información, siendo entonces un mecanismo cuya intención era el de motivar la apertura de la consciencia al conocimiento de las realidades ignotas.

El conocimiento científico transmitido en forma de alegoría, primero solo verbal y más tarde también escrito, acabó derivando en consciencia religiosa por el efecto del lenguaje utilizado, pues las alegorías tienen un efecto psicológico que inciden en la mente humana atacando su parte subconsciente, y no a la consciente y racional como si hace  el lenguaje estrictamente científico que se transmite sin la intermediación de la alegoría.

La piedra angular en torno a la que orbita toda construcción religiosa reside en la transmutación que se produce cuando la alegoría utilizada para transmitir conocimiento científico se empieza a percibir en la mente humana como conocimiento de revelación divina. La fe religiosa no es entonces sino el efecto de una alegoría científica percibida erróneamente como revelación sobrenatural..

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Acerca de los fundamentos zurdos del origen de la vida en la Tierra

El misterio de la mano izquierda de dios

El asteroide V precipitándose sobre el océano primigenio
El asteroide V precipitándose sobre el océano primigenio

Unos desvían el plano de luz polarizada hacia la izquierda, y otros hacia la derecha. Simbólicamente son como nuestras manos, las cuales tienen tal configuración que al superponer la una sobre la otra no pueden coincidir estructuralmente. A los primeros se les conoce como “levógiros” o “zurdos” y a los segundos como “dextrógiros” o “derechos”. Ambos son aminoácidos, pero en la Tierra solo los “ levógiros o zurdos” tienen función biológica, mientras que los “dextrógiros o derechos” son biológicamente inactivos.

Los “aminoácidos levógiros o zurdos” constituyen así la sustancia primordial sobre la que están edificados comúnmente todos los organismos vivos. Surgieron de la tierra depositada en el fondo de los océanos, y lo hicieron a partir de la combinación de elementos físico-químicos que interactuaron entre sí en el contexto de determinados acontecimientos geológicos y ambientales científicamente identificables.

El origen de la primigenia actividad biológica en la Tierra está pues en la combinación de elementos inorgánicos sometidos a determinados sucesos geológicos y ambientales.

El espermatozoide divino

La teoría de la Panspermia propuesta por el químico sueco Svante August Arrhenius en 1908 que viene a decir que la vida en la Tierra procede del espacio exterior y fue traída por meteoritos en los que viajaban bacterias, tiene dos interrogantes que la dejan inutilizada; cómo es posible que las bacterias mantuviesen su actividad biológica viajando por el espacio a lomos de un meteorito durante millones de años y que sobreviviesen al impacto de este contra la Tierra, y la más importante, las bacterias necesitan una base previa de ADN para formarse. ¿Cómo se formaron entonces las bacterias que viajaban en el supuesto meteorito que las trajo a la Tierra?.

Visualicemos la secuencia inversa de la constitución de la vida: las bacterias se forman a partir de moléculas de ADN, las moléculas de ADN se forman a partir de moléculas de proteínas, las moléculas de proteínas se forman a partir de moléculas de aminoácidos.

La Panspermia presupone que los aminoácidos se formaron entonces en un cuerpo celeste ajeno a la Tierra, ¿cómo se formaron en ese cuerpo celeste esos aminoácidos supuestamente extraterrestres?. La pregunta nos encierra en un círculo de imposible salida. Pero los aminoácidos de los que surgieron las proteínas, de las que luego derivaron las moléculas de ADN a partir de las cuales se formaron las bacterias, pudieron tener su origen en la misma Tierra, pese a sí que fue un asteroide el que dio origen al surgimiento de la vida en nuestro planeta.

¿Cómo es posible hacer compatible el hecho de que las moléculas básicas de la vida, los aminoácidos, surgiesen en la Tierra, con el hecho de que la vida en este mismo planeta proviniese de un asteroide venido del espacio exterior?..

Un meteorito caído en Australia en 1969 denominado Murchison por la localidad del estado australiano de Victoria donde cayó, contenía algunos de los 20 aminoácidos proteicos, es decir, de los aminoácidos que conforman las proteínas que componen los organismos vivos terrestres. Pero el hecho de que los meteoritos contengan aminoácidos no tiene porqué implicar automáticamente que estas moléculas orgánicas que en la Tierra conforman los ladrillos básicos de la vida tengan un origen necesariamente extraterrestre. Los aminoácidos pueden haber surgido también en la propia naturaleza terrestre.

Alegorizando el mecanismo del surgimiento de los aminoácidos podemos decir que un  asteroide hizo las veces de espermatozoide cósmico que fecundara  el óvulo dispuesto en el útero de la receptiva madre. Si el asteroide es el espermatozoide, el óvulo la parte de la tierra depositada en el fondo del océano primordial donde el asteroide impactó, el útero el océano primordial mismo, y la receptiva madre la Tierra..¿quién habría de ser el progenitor?..

El gran padre cósmico

El espermatozoide (el asteroide) viajaba en el esperma (la lluvia de asteroides), y contenía los elementos que lo hacían potencialmente fecundo (el carbono y el nitrógeno). Se unió al óvulo (el área de impacto en la tierra del océano primordial) que contenía también elementos que lo hacían fecundo (el oxígeno y el hidrógeno) en el útero (el océano primordial) de la progenitora (el planeta Tierra), para hacer germinar las primogénitas moléculas de la vida (los aminoácidos zurdos o levógiros).

Obviamente pueden haber interactuando aminoácidos extraterrestres en el origen de la vida en nuestro planeta, pero también pueden haber surgido estos en la propia Tierra, mediante la combinación de carbono y nitrógeno procedente del espacio exterior con oxígeno e hidrógeno terrestre, todo ello interactúando en las condiciones de presión y temperatura surgidas a raíz del impacto del meteorito con el fondo oceánico.

¿Pero por qué y cuándo se pudo haber precipitado este asteroide, al que podemos llamar “V” por su función alegorizada de asteroide que fecundara el primordial océano terrestre, sobre la superficie acuosa terrestre?.

Hace unos 4.000 millones de años las órbitas de Júpiter y Saturno sufrieron una resonancia orbital que alteró su velocidad de desplazamiento entorno al Sol, de tal modo que por cada vuelta que daba Júpiter, Saturno daba dos (resonancia orbital 1:2). Téngase en cuenta que la actual resonancia orbital Júpiter-Saturno es 5:2, o lo que es lo mismo, en nuestro momento astronómico actual en el tiempo que Júpiter da cinco vueltas al Sol, Saturno da solo dos.

Esta resonancia orbital entre Júpiter y Saturno produjo en el primero el efecto contrario que en el resto de los planetas, pues mientras estos se vieron impelidos a alejar sus órbitas del Sol a consecuencia de esta resonancia orbital, Júpiter se vio impelido a iniciar un lento acercamiento de su órbita a la estrella solar, a causa de que esta resonancia provocó una de las cíclicas perturbaciones que periódicamente azotan a este padre de los planetas del Sistema Solar, forzando una alteración de su eje de rotación.

Así, durante cientos de millones de años, en un período comprendido entre los 4.000 y los 3.500 millones de años, la variación en la velocidad de rotación de Júpiter entorno al Sol conllevó que su campo gravitatorio se viese afectado por ello, y como consecuencia incontables cuerpos celestes menores que se encontraban en el cinturón de asteroides próximos a este se viesen lanzados fuera de su área natural hacia el interior del Sistema Solar. Lo hicieron en forma de una lluvia de asteroides, muchos de los cuales fueron a caer sobre la superficie de la Luna, otorgándole a este satélite terrestre su actual configuración surcada de cráteres, y otros sobre la superficie terrestre, siendo en este contexto de perturbaciones astronómicas en el que el asteroide V compuesto de carbono y nitrógeno iría a impactar sobre el océano primordial de la Tierra.

En torno a un período comprendido entre los 3.800 y los 3.500 millones de años se estabilizó la órbita de Júpiter en torno al Sol, lo que supuso el cese de su aproximación orbital al mismo. Esto conllevó a su vez el fin de la lluvia de asteroides hacia el interior del Sistema Solar, y por tanto también sobre la Luna y la Tierra, tiempo astronómico que coincide con la gestación de las primitivas formas de vida en la Tierra.

La colisión de V con la tierra yaciente en el fondo oceánico rico en oxígeno e hidrógeno a una velocidad X, produjo determinadas magnitudes físicas de presión y temperatura, que conjuntamente con los procesos físico-químicos en los que interactuarían la materia inorgánica extraterrestre con la terrestre, darían lugar a la aparición de los considerados por la ciencia biológica como los ladrillos de la vida, los primigenios aminoácidos zurdos o levógiros que actuarían desde entonces como primogénitas moléculas orgánicas.

Entre 200 y 500 millones de años después del impacto estos acabarían dando lugar a las primitivas formas de vida bacteriana, luego de que durante estos inmensos lapsos temporales los aminoácidos levógiros hubiesen ido constituyendo procesos biológicos durante los que estas moléculas se irían uniendo unas con otras a través de enlaces peptídicos hasta conformar proteínas,  las que a su vez acabarían constituyendo las moléculas de ADN bases de la información genética que se iría transmitiendo durante la evolución biológica de las especies.

El mayor misterio de la vida es el porqué de su naturaleza zurda y no diestra

De las dos configuraciones bioquímicas de los aminoácidos, aquellos que tienen el grupo amina proyectado hacia la derecha del carbono asimétrico, y que por ello desvían el plano de luz polarizada hacia la derecha, denominados dextrógiros o derechos, y aquellos que tienen el grupo amina proyectado hacia la izquierda del carbono asimétrico, y que por ello desvían el plano de la luz polarizada hacia la izquierda, denominados levógiros o zurdos, solo estos últimos parecen ser los ladrillos de la vida, que en la Tierra es por tanto levógira y no dextrógiros.

Se desconoce la razón de que sean los aminoácidos levógiros los fundamentos de la vida en lugar de los dextrógiros. Si la Tierra gira de oeste a este en su rotación y en su traslación (movimiento levógiro), también la vida parece girar de oeste a este al disponer las moléculas fundamentales de esta (aminoácidos zurdos o levógiros) los grupos amina de su configuración química orientados hacia la izquierda de sus carbonos asimétricos.

Nuestro Sol se desplaza por la Vía Láctea, y desde su nacimiento se considera que puede haber dado 20 vueltas a esta, dada su velocidad de desplazamiento y la distancia recorrida en cada órbita galáctica, pero este astro no conforma realmente el centro cósmico en torno al que orbitan los planetas del Sistema Solar.

Lo hacen en torno a un Centro de Masas llamado Baricentro , que hace que un sistema cósmico formado por dos cuerpos celestes se conecten entre sí por la gravedad que los atrae. En el caso del sistema Tierra-Sol, el Baricentro estaría en un punto imaginario situado en el interior del mismo Sol, y muy cercano a su centro, a solo unos 450 km de este.

En el caso del sistema Júpiter-Sol, al ser este planeta mucho más grande que la Tierra y disponer de una masa cientos de veces mayor que esta, el Baricentro entre ambos estaría situado en un punto diferente al que está ubicado en el sistema Tierra-Sol. Tenemos entonces que el Baricentro, el centro de masas en torno al que orbitan los planetas del Sistema Solar, varía dependiendo de la masa del objeto celeste que se encuentra conectado gravitacionalmente con el Sol. Este mismo astro rey tiene también su propio centro de masas en torno al cual gira.

Consideramos entonces que astrofísicamente no es que los planetas de nuestro Sistema Solar orbiten en torno al Sol, sino que el Sol y los planetas orbitan en torno a su respectivo Baricentro o centro de masas. Esta órbita del Sol en torno a su respectivo Baricentro hace que este astro realice un característico movimiento de bamboleo..

orbita

El punto pequeño es la Tierra, y el grande el Sol, ambos mantienen una órbita en torno a la cruz que se encuentra en el interior del Sol, muy próxima a su centro. La cruz simularía el centro de masas o Baricentro.

Por un lado hay un Baricentro del Sol con respecto a cada planeta, y por otro hay un  Baricentro o centro de masas global del Sistema Solar. En el caso del Baricentro del Sistema Solar, la posición de este respecto del Sol variará dependiendo de la distribución de las masas de los distintos planetas  en cada momento, de tal modo que el imaginario Baricentro o centro de masas del Sistema Solar unas veces pueda situarse dentro del Sol y otras fuera de él.

Para comprender como es posible que el Baricentro o centro de masas del Sistema Solar se encuentre unas veces fuera y otras de dentro del Sol, visualicemos el siguiente esquema sobre la distribución de distintos planetas respecto a la posición del Sol, donde B es Baricentro, y J, S, U, y N las iniciales respectivas de Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno:

  • Momento astronómico 1: SOL (B. EXERNO) — J + S + U + N
  • Momento astronómico 2: J — SOL (B. INTERNO) — S + U + N

En el momento astronómico 1, el Baricentro o centro de masas del Sistema Solar es externo al Sol porque las masas de Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno se encuentran todas posicionadas a la derecha de la estrella, mientras que en el momento astronómico 2, el Baricentro o centro de masas del Sistema Solar se encuentra en el interior de la estrella porque la masa de Júpiter está posicionada a la izquierda, pero las del resto de los planetas a la derecha.

La suma de las masas de los planetas teniendo en cuenta su posición relativa respecto al Sol en cada momento astronómico determinado, establece una  conexión gravitacional variable entre los planetas y el Sol, la cual resulta responsable de que una veces el imaginario Baricentro se sitúe dentro de la estrella y otras se desplace fuera de ella..

Los cuerpos celestes orbitan entonces en torno a un lugar variable en el espacio vacío denominado Baricentro o centro de masas, que puede estar dentro o fuera de un cuerpo celeste dependiendo de las masas, las posiciones espaciales, y las relaciones gravitacionales con las que interactúan unos con otros.

El Baricentro o centro de masas del sistema Tierra-Sol puede influir en los ciclos climáticos de la Tierra, ¿puede haber también influido en los condicionantes medioambientales que originaron la vida en nuestro planeta y tener esto alguna relación entre los movimientos levógiros de la Tierra y la configuración química también levógira de las moléculas fundamentales de la vida?..