La Síndone y la burla de la Iglesia hacia sus propios creyentes

la burla como arma de manipulación masiva

En el año 2002, un químico estadounidense llamado Raymond Rogers esgrimió una tesis acerca de la Sábana Santa según la cual, las muestras de tela tomada de esta por los laboratorios de la Universidad de Oxford, la Universidad de Arizona y la Escuela Politécnica Federal de Zúrich en 1988 estaban contaminados por una sustancia química denominada vanilina.

Según su teoría, esta sustancia se había incorporado a la estructura del sudario tras una reparación efectuada a raíz de un incendio que afectó a parte de esta hacia 1532.

La tesis de Rogers ha sido adoptada desde el 2002 por los defensores de la sobrenaturalidad del Sudario de Turín con la finalidad de poner en entredicho las conclusiones de los tres laboratorios antes mencionados, cuyas investigaciones mediante la aplicación del método del carbono 14 dieron como resultado que cada uno de los pedazos de tela por ellos analizados estarían datados entre 1260 y 1390, por lo que la elaboración de la Sábana Santa habría tenido lugar en algún momento de este lapsus temporal.

Posteriormente, la tesis de la contaminación por vanilina de Rogers fue a su vez cuestionada por químicos, que dudaron de la fiabilidad de su trabajo, y por expertos en conservación de tejidos, como Flury-Lemberg.

En su tesis cuestionadora del valor de los análisis efectuados por los tres laboratorios, Rogers habló de una supuesta “reparación invisible” que según algunos especialistas no fue tenida en cuenta por la señora Flury-Lemberg a la hora de desacreditar la hipótesis de Rogers.

Casualmente, y según Rogers, la sustancia contaminante solo se encontraría precisamente en las muestras tomadas para su análisis, descartando que la misma se encontrase en el centro de la sábana, donde está impresa la imagen.

La propia especialista Flury-Lemberg lo volvió a refutar argumentando que el supuesto “remiendo invisible” al que aludía Rogers hubiera sido perfectamente visible para los ojos de los expertos que extrajeron las muestras en el 88, así como que por otro lado era imposible de realizar un remiendo como el que el pretendía que se había realizado, en tejidos livianos como el lino, todo según Flury-Lemberg.

¿Como podía decir Rogers catorce años después de que se tomasen esas muestras que entonces los especialistas fueron incapaces de ver el “remiendo mágico” que el decía que había allí?..

La coartada histórica para justificar que los tres laboratorios habían analizado cada uno de ellos una muestra de la Sabana Santa contaminada por vanilina, sustancia desconocida en el siglo I pero si hacia el siglo XIV, momento hacia el que fue datada la sábana (entre 1260 y 1390), fue un incendio acontecido en 1532, que habría dañado parte del Sudario de Turín, y que habría obligado a su reparación con un tejido diferente al original de la sábana.

Entonces, las monjas que hicieron la reparación del tejido dañado, habrían tomado restos de telas, elaboradas estas entre 1260 y 1390, y las habrían cosido en 1532 a los extremos dañados del sudario. Por ellos ninguno de los tres análisis del 88 tendría validez alguna, al haberse realizado sobre muestras contaminadas.

Desde el año 1988, todos los estudios sobre la Sábana Santa no se habrían hecho directamente sobre el tejido de esta, sino sobre fotografías de ella tomadas, que luego serían relaboradas en tres dimensiones y digitalizadas, para visualizarlas por ordenador de todas las maneras posibles. Hecho que gran parte de la opinión pública desconoce, al considerar que cuando se habla de este o aquel estudio de la Sábana Santa, se hace de investigaciones que se han efectuado directamente sobre este lienzo, lo que es totalmente falso, y no sobre fotografías y especulaciones acerca de deducciones derivadas de esta, que es lo que realmente ha venido ocurriendo desde 1988.

La Sábana Santa no tiene ningún misterio..la Iglesia solo tiene que permitir que se realicen estudios directos sobre ella, y así veríamos que fácil resulta saber como se formó la imagen, y en que época fue elaborado el tejido de la misma. Pero la Iglesia no permite estudios directos de los especialistas en el tejido mismo de la Sábana Santa.

Ciertamente, se ha alegado que el permitir que el tejido sea manipulado por la mano humana o aparatos puede causarle daños irreparables..¿pero como puede ocurrir esto en un tejido que hace dos mil años resistió una explosión de rayos ultravioletas de un objeto, el cuerpo de Cristo, que estaba en contacto directo con el?..

Por otro lado, todos estos estudios fotográficos constituyen una manera de desviar la atención sobre elementos más sencillos y determinantes de la naturaleza de la sábana y de la imagen en ella grabada.

Las proporciones de los brazos son inhumanas, las manos están colocadas en una imposible y absurda posición que tapa los órganos sexuales, y en un estado en el que es también imposible de mantenerse de manera natural. Si las manos fueron atadas con cuerdas para mantenerlas en ese lugar no hay rastro de ellas en el sudario.

Y si el cuerpo fue sepultado en una tumba incrustada en una cueva, donde según la tradición permaneció durante cuarenta horas antes de resucitar, ¿para que exenderle los brazos hasta que con sus manos se cubriese los órganos genitales?..¿de que miradas impúdicas se estaba ocultando?..

Con los antebrazos flexionados, tal como aparecen en la imagen, es imposible llegar a posicionar las manos por debajo de la ingle hasta cubrir completamente el pene y los testículos. Ni siquiera con los brazos estirados del todo sería posible poner las manos en esa posición, y mantenerlas allí sin que los músculos de brazos y antebrazos se relajasen y cayesen a los lados durante el rigor mortis..

Como ejemplos históricos de engaños masivos en el que han intervenido gobiernos, organizaciones internacionales, medios de comunicación, o especialistas, citaré dos ejemplos..

Como primero expondré el que justificó la Guerra de Irak en 2003, con el respaldo que tuvo la repetida falsedad de que en Irak había armas de destrucción masiva, respaldada y alentada por gobiernos, Consejo de Seguridad de la O.N.U., medios de comunicación de proyección mundial, y especialistas internacionales en armas químicas y atómicas..

Y como segundo el que alentó el miedo a la propagación de una supuesta y mortal gripe  A que podía acabar con una parte de la población mundial, para satisfacción de determinadas corporaciones farmacéuticas, bulo que fue mundialmente difundido por gobiernos, Organización Mundial de la Salud, medios de comunicación de proyección mundial, y especialistas en medicina y epidemiólogos..

Como se puede comprobar, sostener un bulo desde altas instancias de poder, poderosos medios de comunicación, generalistas o especializados, y especialista en materias concernientes al bulo, es perfectamente factible, lo ha sido históricamente.

Hacia finales del 2009, un equipo de arqueólogos descubrió un sudario en una excavación en Jerusalén.

Datado en la primera mitad del siglo I, la tela era muy diferente a la del tejido de la Sábana de Turín. El catedrático del Instituto WF Albright de Investigación Arqueológica en Jerusalén Shimon Gibson, participante en la investigación, afirmó al respecto:

“Mientras la tela de Turín tiene un tejido mucho más sofisticado y es una solo pieza, la tela del sudario de Jerusalén es más básica, y consta de dos partes, una para la cabeza, y otra para el cuerpo.”

La primera noticia que se tiene de la existencia de la reliquia de la Sábana Santa se remonta a fines del siglo XIV, y la misma fue elaborada con desconocimiento de los rituales de enterramiento entre los judíos de la primera mitad del siglo I.

Los sudarios de entonces no eran de una solo pieza, como el Sudario de Turín del que algunos afirman sirvió de mortaja al cuerpo de Cristo después de su muerte en la cruz y hasta su resurrección, una sábana cuyas dimensiones aproximadas son 4.27 por 1.10, sino que aquellos constaban de dos partes bien diferenciadas, dependiendo de la zona del cuerpo que estaban destinadas a cubrir.

Esto no solo está atestiguado por descubrimientos arqueológicos, sino que además se desvela de esa manera en distintas citas de textos canónicos (Juan 20, 5-7, o Juan 11, 44).

La trampa del sistema consiste en engañar a la opinión pública haciéndole creer que las investigaciones científicas que dicen que la sábana es del siglo I, y que la imagen lo es de origen desconocido, se han realizado sobre el mismo tejido de la sábana, lo que es falso, cuando tales afirmaciones no son más que especulaciones elaboradas a partir de investigaciones seudo-científicas efectuadas sobre fotografías de la Síndone.

Por tal motivo es factible afirmar que los científicos que otorgan credibilidad a la condición sobrenatural de la Sábana Santa no basan sus argumentos en razonamientos científicos..sino que simplemente mienten en el afán de mantener el estatus quo publicitario y comercial de la Sábana Santa.

Los propietarios del Sudario de Turín tan solo tienen que dejar que los especialistas realicen sus investigaciones directamente sobre la sábana..y no parapetarse en la pantomima de los estudios fotográficos de la misma para justificar la apelación a su carácter sobrenatural.

Un ejemplo de manipulación mediática es perfectamente visible en la siguiente noticia, publicada en fecha 21/12/2011, en algunos medios de comunicación.

La siguiente está tomada de El Confidencial:

La Agencia Nacional para las Nuevas Tecnologías, la Energía y el Desarrollo Económico Sostenible italiana (ENEA) ha realizado un estudio durante los últimos cinco años para intentar reproducir la Sábana Santa, que se encuentra custodiada en Turín.

Los científicos han corroborado en su intento por realizar una copia que no se trata de una falsificación, como aseguran algunos, sino que el sudario es real.

Los investigadores sólo consiguieron imitar el efecto de la tela, aplicando en el lino láseres ultra violeta de alta intensidad y abrasando el material. Comprobaron que presenta unas características físicas y químicas tan peculiares que actualmente hacen imposible obtener en el laboratorio una coloración idéntica en todos sus componentes. Por lo tanto, se deshecha la teoría de que un falsificador medieval fue el autor de la reliquia.

Los resultados del informe de ENEA indican que “esta incapacidad de repetir (y por lo tanto de falsificar) la imagen de la Sábana Santa impide formular una hipótesis fehaciente respecto al mecanismo de formación de la impresión. De hecho, al día de hoy la ciencia todavía no está en condiciones de explicar de qué modo se ha formado la imagen corpórea en el Santo Sudario. Los científicos se lamentan de la imposibilidad de realizar mediciones directas en la tela de la Sábana Santa y en parte podría ser una justificación. De hecho, el último análisis experimental in situ de las propiedades físicas y químicas de la imagen corpórea del Sudario fue efectuado en 1978 por un grupo de 31 científicos en nombre de la Shroud of Turin Research Project, Inc. (STURP)”. “Los científicos han usado instrumentos de vanguardia, puestos a su disposición por diversas casas productoras, cuyo valor comercial alcanza los dos millones y medio de dólares. Han efectuado numerosas mediciones no destructivas de espectroscopia infrarroja, visible y ultravioleta, de fluorescencia de rayos X, de termografía y pirólisis, de espectrometría de masa, de análisis micro Raman, fotografía en transmisión, microsocopía, extracción de fibrillas y test microquímicos”, continúan las conclusiones del estudio.

“Las implicaciones son… que la imagen se formó por una explosión de energía ultravioleta tan intensa, que sólo puede ser sobrenatural. No creo que se haya hecho nada igual”, asegura a The Independent Luigi Garlaschelli, profesor de química en la Universidad de Pavía.

El Dr. Paolo Di Lazzaro, investigador principal, asegura que “si sus resultados van a suscitar algún tipo de debate filosófico o teológico, es cuestión de los expertos y de la conciencia de cada persona”.

Leyendo esta noticia, podemos hacer una reflexión acerca de lo fácil que resulta engañar la mente humana, haciéndole creer que está leyendo lo que en realidad no está leyendo..

Emblemática de esta afirmación estaría la primera frase subrayada en negrita en el texto de la noticia:

“Los científicos han corroborado en su intento por realizar una copia que no se trata de una falsificación, como aseguran algunos, sino que el sudario es real.”

Lo primero que se nos pasa por la cabeza al leer esto, es que un estudio científico ha corroborado de manera fehaciente que la imagen del hombre impresa en el sudario es sobrenatural por la imposibilidad de realizarla por medios humanos.

El texto de la noticia incide en esta idea cuando dice:

“Comprobaron que presenta unas características físicas y químicas tan peculiares que actualmente hacen imposible obtener en el laboratorio una coloración idéntica en todos sus componentes”

Y luego otro párrafo:

“Las implicaciones son… que la imagen se formó por una explosión de energía ultravioleta tan intensa, que sólo puede ser sobrenatural”

Probablemente a muchos se nos pase por la cabeza al leer el texto y quedarnos con lo subrayado en negrita, que las investigaciones “sobre la Sábana Santa” han dado como resultado, según estudios científicos, que la imagen en ella reproducida es irreproducible por medios técnicos humanos..a no ser que se utilice una alta tecnología consistente en aplicar sobre la tela “una explosión de energía ultravioleta tan intensa, que sólo puede ser sobrenatural”..

Pero fijemos ahora atentamente..muy atentamente..en el siguiente párrafo:

“De hecho, al día de hoy la ciencia todavía no está en condiciones de explicar de qué modo se ha formado la imagen corpórea en el Santo Sudario. Los científicos se lamentan de la imposibilidad de realizar mediciones directas en la tela de la Sábana Santa y en parte podría ser una justificación.”

Está por un lado el párrafo subrayado en negrita, que incide en la intención de la noticia de vendernos la idea de que la ciencia a demostrado “lo que de sobrenatural” tiene la Sábana Santa..y por otro el párrafo que está a continuación, sin negrita, que en el contexto de la intencionalidad de condicionar la mente del lector en el sentido ya fijado, seguro que a muchos nos pasa desapercibido..

“Los científicos se lamentan de la imposibilidad de realizar mediciones directas en la tela de la Sábana Santa y en parte podría ser una justificación.”..

Solo han hecho experimentos sobre otros pedazos de telas para intentar proyectar las “supuestas” mismas características de la imagen de la Sábana Santa.

Las conclusiones elaboradas a partir de sus experimentos sobre objetos externos..otros pedazos de telas de lino..no pueden pues ser proyectadas sobre un objeto..la Sábana Santa..sobre el que no han experimentado directamente.

Hacerlo supone un ejercicio de manipulación y siembra de confusión malintencionada entre la opinión pública.

La sobrenaturalidad de la Síndone está sostenida sobre argumentos esperpénticos avalados y fomentados desde la propia Iglesia Católica..burlándose de tal manera de la fe ingenua de sus propios creyentes..

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El Sudario de Turín y el efecto tridimensional

Si comparamos dos textos de Juan, los referentes a las entradas en los sepulcros de Jesús y Lázaro, podemos observar como en ambos casos se hace referencia “en  plural” (Juan 20, 5-6 y Juan 11, 44) a lo que cubría los cuerpos sepultados de uno y otro..

1 El día primero de la semana, María Magdalena vino muy de madrugada, cuando aún era de noche, al monumento, y vio quitada la piedra del monumento.

2 Corrió y vino a Simón Pedro y al otro discípulo a quien Jesús amaba, y les dijo: Han tomado al Señor del monumento y no sabemos dónde lo han puesto.

3 Salió, pues, Pedro y el otro discípulo y fueron al monumento.

4 Ambos corrían; pero el otro discípulo corrió más aprisa que Pedro, y llegó primero al monumento,”

5 e inclinándose, vio los lienzos (vendas); pero no entró.”

6 Llegó Simón Pedro después de él, y entró en el monumento y vio los lienzos allí colocados,

7 y el sudario que habían estado sobre su cabeza, no puesto con los lienzos, sino envuelto aparte.

8 Entonces entró también el otro discípulo que vino primero al monumento, y vio y creyó;” (Juan 20: 1-8)

39 Dijo  Jesús: Quitad la piedra. Díjole Marta, la hermana del muerto: Señor, ya hiede, pues lleva cuatro días.

40 Jesús  le dijo: ¿No te he dicho que, si creyeres, verás la gloria de Dios?

41 Quitaron,  pues, la piedra, y Jesús, alzando los ojos al cielo, dijo: Padre, te doy  gracias porque me has escuchado;”

42 yo sé que siempre me escuchas, pero por la muchedumbre que me rodea lo digo,  para que crean que tú me has enviado.

43 Diciendo  esto, gritó con fuerte voz: Lázaro, sal fuera.

44 Salió  el muerto, ligados con fajas pies y manos, y el rostro envuelto en un  sudario. Jesús les      dijo: Soltad-le y dejadle ir. (Juan 11, 39-44)

En los rituales de enterramientos judíos, los cuerpos eran profusamente lavados antes de envolverlos en telas para su sepultura. Si el cuerpo tenía heridas de las que manaba sangre, los rastros de esta desaparecerían tras el lavado ritual; todo rastro de sangre sería pues limpiado.

Según el relato canónico, Jesús estaba muerto cuando fue bajado de la cruz. La sangre sufre un proceso de coagulación después de la muerte. Los rastros de esta que pudieron quedar en su cadáver hubieran sido limpiados durante el lavado ritual.

Como los propios textos canónicos indican, el cuerpo por debajo de la barbilla y hasta los pies era envuelto en “vendajes”..ni siquiera era una sola pieza la que cubría esta parte del cuerpo..sino “tiras de vendas” con las que se envolvía “totalmente” el cuerpo del difunto..

El rostro si se tapaba con una sola pieza de tela, tal como queda atestiguado en ambos textos citados (Juan 20, 7 y Juan 11, 44).

La llamada Sábana Santa tiene unas dimensiones de 1.10 por 4.27 aproximadamente..

El sudario imposible

En esta ilustración podemos observar como quedaría envuelto un cuerpo humano con una tela de las dimensiones de la Sábana Santa. El cuerpo quedaría totalmente  descubierto por ambos costados, téngase en cuenta el dato de la anchura de la tela, resultando que su función como envolvente del cuerpo resultaría absolutamente inútil.

No estamos pues viendo un sudario destinado a cubrir un cuerpo muerto..sino un lienzo diseñado para servir a la función de poder plasmar en el una obra pictórica..

El propio material de la tela, lino con trazas de algodón, era precisamente con los que se conformaban las telas destinadas a servir a los pintores para manifestar su arte.

El lienzo pictórico hecho pasar por sudario mortuorio

Respecto a la imagen tridimensional, no hay más que preguntar a un tejedor de alfombras..tejiendo un tejido sobre otro se puede lograr perfectamente el efecto 3D.

La Sábana Santa y la imagen pudorosa

La pose pudorosa

La supuesta imagen tridimensional del hombre que pudo haber sido cubierto por la tela de lino conocida tradicionalmente como Sabana Santa, Sudario de Turín, o Síndone, adolece de una peculiaridad..

Marca perfectamente rasgos físiológicos del cuerpo, incluso algunos pequeños como los párpados, en cambio de otros no aparece ni el más mínimo resquicio..

Si se observa con atención la imagen, se verá que los brazos aparecen pegados al cuerpo..y los antebrazos formando un ángulo de unos 45 grados con respecto a estos..

La mano derecha, correspondiente a la izquierda en la imagen, aparece tocando la parte exterior del muslo izquierdo, derecho en la imagen, y la mano izquierda posicionada sobre la muñeca derecha, mano derecha sobre muñeca izquierda en la imagen..

Aun teniendo en cuenta estos detalles, las manos no reposan sobre el estomago, sino bastante más abajo, por debajo de la ingle.

Hasta según parece tapar con la mano derecha, izquierda en la imagen, los órganos sexuales..la mano derecha que con sus dedos toca la parte exterior del muslo izquierdo cubriendo a la vez pene y testículos..

Más que una imagen natural extraída de un sudario sin retocar parece la imagen de una pose pudorosa..con los brazos estirados artificialmente a fin de poder cubrir las partes pudientes con sus manos..

Del surgimiento de la religión, la intención, y el mito semita de la sangre

Metamorfoseando la confluencia del pensamiento científico con el religioso
Alegorizando la confluencia del pensamiento científico con el religioso

La sistemática actividad científica que tenía lugar entre los homínidos desarrolló el potencial imaginativo que acabó derivando en pensamiento religioso, y la necesidad de transmitir los conceptos de esta nueva realidad cognitiva forzó la mente humana a desarrollar un lenguaje articulado.

Cuando se hace consciente de su capacidad para superponerse a la naturaleza, aquel ser al que la evolución llevaría a ser plenamente humano, comienza a percibir su singularidad en la naturaleza.

Su religiosidad desarrolla una psicología que le separa lentamente del mundo de los instintos y le sumerge en el de las intenciones profundas y ocultas.

En tiempos ya históricos, encontramos a los primeros pueblos que conocieron la escritura desarrollando una visión religiosa en la que habría de adquirir vital importancia el simbólismo de la sangre, presente en la elaboración de los más antiguos mitos creacionistas del primer ser humano, en los ritos nómadas hebreos que dieron origen a su primer calendario, y en la concepción divina del cristo paulino, cuya derivación en una forma de monoteísmo trinitario fue denunciada desde la propia teología cristiana a través de metáforas en mensajes apocalípticos ocultos.

1. – Primera parte

La piedra forjada estimuló la religión

La ciencia como generadora del pensamiento religioso

1.1.- La intuición mística de los forjadores de piedras

La religión constituye un estado psicológico intermedio entre el desarrollo del espíritu  científico y la aparición del lenguaje articulado en el ser humano.

Algo debió acontecer en el desarrollo psicológico de los homínidos para inducirlos a iniciarse en la consciencia transcendente.

Tal acontecimiento pudiera haber adquirido sustancia en el espíritu científico que comenzó a desarrollarse en un tiempo insondable en la mente homínida, el cual habría actuado como factor determinante que motivaría el surgimiento del pensamiento religioso en las generaciones de homínidos que aún habrían de venir.

La forma en que la ciencia habría incidido en la aparición de conceptos que se correspondían con realidades que iban más allá de las percibidas por los sentidos naturales, podría haber estado en la relación causa-efecto que se derivaría de la práctica científica.

Los homínidos que primero desarrollaron la ciencia de forjar la piedra podían quizás cazar algún animal eventualmente, pero no eran cazadores organizados, sino que subsistían gracias a la recolección de vegetales y a la carroña obtenida de animales muertos. Para facilitar esta última práctica podrían haber acabado ayudándose de instrumentos de piedra.

Estos instrumentos habrían requerido de un trabajo previo de acondicionamiento a fin de capacitarlos para desgarrar la carne de las piezas carroñeadas. Golpeando una piedra contra otra obtenían lascas cortantes que sustituían a la acción directa de sus dientes sobre el cuerpo del animal que se disponían a devorar.

La acción continua de trabajar de este modo la piedra iría desarrollando en el homínido la facultad imaginativa que le permitía visualizar la piedra en bruto ya transformada en el instrumento que luego utilizaría para hacer más fácil su vida diaria.

Sostenía entre sus manos la piedra en estado natural, y ahora la imaginaba transformada en el instrumento cortante que acabaría forjando.

Esta actividad cerebral que se desarrollaba de manera continua y sistemática, iría acumulándose en su memoria y acabaría formando parte sustancial de su organigrama genético. La capacidad científica se transmitiría así de generación en generación,  incidiendo de manera ineludible en el potencial imaginativo que habría de caracterizar a las futuras comunidades de homínidos en proceso de humanización.

1.2.- El misticismo despierta la facultad del habla

La capacidad para proyectar imágenes transfiguradas como consecuencia de su actividad científica, pudo haber dado origen a la recreación mental de un universo meta sensible, surgido del esfuerzo intelectual que suponía el diseñar mentalmente los instrumentos de piedra a fin de hacerlos útiles para sus necesidades de subsistencia.

Este esfuerzo intelectual sistematizado en el seno de los clanes de homínidos por necesidad, y transmitido por la memoria colectiva durante incontables generaciones, pudo haber sido el responsable de que la naturaleza hubiese acabado siendo derivada hacia un universo inmaterial.

¿Cómo pudo haber acontecido a nivel psicológico el paso que llevó de concebir únicamente una realidad física, a concebir también otra realidad paralela no perceptible por los sentidos naturales?.

Como el desarrollo cerebral solo permite extrapolar conceptos a partir de lo conocido, pudo haber sido la realidad imaginaria que mediaba entre la piedra en estado natural y la de su estado ya forjada por el trabajo de la mano homínida, de la que surgieron los conceptos de espíritus.

El trabajo de forjar la piedra es metódico. El científico que lo realiza ha acumulado un conocimiento inmemorial que le permite imaginar como va a quedar la piedra después de trabajarla para adaptarla a sus necesidades. Su cerebro derecho se potencia de tal manera que sus visualizaciones dejan de limitarse a las de las piedras que sostiene entre sus manos, y comienzan estas entonces a extenderse a otras realidades de su mundo natural.

Las visualizaciones inciden a su vez en provocarle un estado de perplejidad que le impelen a buscar respuestas. El miedo que genera sus visualizaciones es entonces una consecuencia de su sumergimiento en la creencia transcendente, y no la causa de esta.

El deseo de paliar su angustia le hace buscar referentes en la naturaleza que le sirvan como arquetipo para derivarla, y encontrar la forma apaciguar el influjo negativo de esas fuerzas intangibles y desconocidas que con su propia mente ha recreado a consecuencia de su actividad científica.

Con su cerebro izquierdo indagó en la naturaleza circundante, y fijó entonces su atención en los cielos, donde en el interminable ciclo que suponía la alternancia de luz y obscuridad encontró la réplica a los impulsos de su cerebro derecho que le hacían concebir un universo bipolar.

Combinando sonidos y movimientos articulaba las relaciones sociales a las que le impulsaba su instinto gregario, más de tal manera no podía sino expresar conceptos e ideas extraídos de la naturaleza perceptible.

Su cerebro le permitía transmitir la realidad perceptible a través de aquellos métodos de comunicación, pero estos se revelaban insuficientes para transmitir ideas procedentes del mundo imperceptible por los sentidos naturales.

El hemisferio cerebral derecho que desarrollaba su imaginación y le sumergía en la consciencia transcendente, forzó a su ver el desarrollo fisiológico del hemisferio cerebral izquierdo, ante la necesidad de transmitir las nuevas conceptualizaciones originadas en el imaginario universo inmaterial.

De tal manera se desarrollaron y ampliaron las diversas gamas de sonidos que brotaban de su garganta, proceso que incidiría en el desarrollo anatómico cerebral capacitándolo para comunicarse con un lenguaje articulado, y así poder transmitir y cohesionar al grupo ante la emergente realidad cognitiva.

Dotado del lenguaje articulado, se fue capacitando su cerebro para razonar con un pensamiento cada vez más elaborado La evolución del cerebro humano ha sido el resultado de un desarrollo pendular entre los hemisferios, puesto que el desarrollo del uno incidía en el del otro.

Si nuestro despertar a la consciencia de una realidad no sensorial fue la consecuencia del desarrollo de nuestro espíritu científico, el desarrollo del lenguaje articulado fue a su vez la consecuencia de la necesidad de transmitir las imágenes y los conceptos generados en aquella realidad paralela.

El fundamento del pensamiento religioso es por tanto de naturaleza intelectual.

2.- Segunda parte

El pensamiento religioso impulsó la intención

Los orígenes cerebrales de la intención humana

2.1.- Acerca de la coexistencia neurológica de instintos e intenciones

Cuando la actividad cerebral presente en el ser homínido que domina la técnica de forjar la piedra hace que las imágenes transfiguradas percibidas comiencen a formar parte cotidiana de su universo mental, la necesidad de socialización imperante en el seno del grupo va a interactuar con esta realidad neurofisiológica para impelerle a esforzarse en manifestar una intención cognitiva con la que capacitarse para transmitir la nueva realidad mental recreada en su mente.

Este esfuerzo derivado de su relación con el mundo meta sensorial va a estimular entonces los centros cerebrales que anatómicamente le facultarán para desarrollar un lenguaje articulado.

La intención hace su aparición en la psicología homínida a consecuencia del esfuerzo por transmitir conocimientos meta sensoriales, hecho que acabará por posicionar al ser dotado de esta nueva forma de inteligencia más allá del mundo dominado exclusivamente por los instintos.

Ello va a significar que al revestir sus actos de intención, y no solo de instinto, el ser homínido incida decididamente en el camino de su lenta separación del mundo animal.

La intención pasa entonces a constituirse en el signo invisible que determinará la esencia misma de su voluntad.

El conocimiento de lo meta sensorial se transmite en la forma de una memoria ontológica que irá dominando y condicionando generación tras generación la psicología de los distintos grupos homínidos, hasta el punto en que el pensamiento religioso llegue a constituir un elemento socializador inseparable del ser que con el tiempo acabará alcanzando su plena humanidad.

El pensamiento religioso se manifiesta en la forma de rituales que constituyen expresiones de la intención que guía su vida, resultando que el mundo de los instintos que conforma su psicología animal, convive en su mente con el mundo de las intenciones profundas que empieza a conformarse en ella como una psicología paralela.

La intención que impulsa al ser dotado de esta facultad irá moldeando su mundo, y asentando las premisas sobre las que habrán de edificarse las futuras construcciones históricas que acabarán siendo asociadas a la naturaleza humana. Pero esta intención que habrá de conducirle hacia su plena humanidad no dejará nunca de coexistir con su instinto animal.

2.2.- El surgimiento del sentimiento sobre nuestra singularidad

Esta facultad que nace a consecuencia de la necesidad de socializar el universo meta sensorial que hasta entonces solo interioriza en su mente, va a conformar un signo característico de la inteligencia humana…, el de la capacidad de ocultar el verdadero propósito de nuestras acciones y engañar con ello a nuestros congéneres..

El modo en que el surgimiento de la intención va a repercutir en la naturaleza humana se manifestará en el desarrollo de la auto conciencia, y por lo tanto en el de la individualidad, que se ve favorecida por el desarrollo de un conocimiento íntimo que en última instancia solo atañe al portador de la misma..

La visualización de imágenes transfiguradas se va transmutando en pensamiento religioso en la medida en que esta interactúa con la intención cognitiva para transmitirlas y socializar al grupo, incidiendo de tal modo en su individualidad…, pero no aún en la consciencia sobre su singularidad.

La conciencia sobre la individualidad diluye lo múltiple en lo indivisible, pero no hace que el ser dotado de intención profunda en sus actos se sienta especial respecto al resto de animales con los que convive, pues su inteligencia le hace concebir seres sin forma poblando todas las cosas de la naturaleza.

Su latente memoria ontológica le hace sentirse conectado a la realidad transcendente que su cerebro ha recreado, y ese sentimiento de conexión es el responsable de que conciba su individualidad como un ente que aunque personalizado, se encuentra unido a un todo que abarca la naturaleza en su conjunto.

Su individualidad se manifiesta en las facultades de sus sentidos naturales, pero su inteligencia la concibe proveniente de la realidad paralela situada más allá de sus limitaciones sensoriales.

En un tiempo ignoto, la inteligencia y la espiritualidad que distinguían a los homínidos podían constituir facultades que desde su percepción se superponían la una a la otra, por lo que no había establecida diferenciación entre capacidad científica y pensamiento religioso.

Los homínidos que vivían fusionados con la naturaleza concebían una realidad poblada por seres y cosas que estaban habitadas por formas invisibles, tal como a si mismos se consideraban. Esta creencia les imposibilitaba entonces para reconocerse a si mismos como seres extraordinarios dotados de una singularidad única como especie en el mundo.

Si el hecho de sentirse habitado por un ser invisible hubiera sido la condición para discernir acerca de que en ello habría de residir la razón para considerarlo consciente de su singularidad en la naturaleza, no tendrían lógica que también hubiese discernido la mente homínida acerca de que tales seres invisibles debían poblar también la montaña, el árbol, el cuerpo celeste, o el animal..

El sentimiento sobre su singularidad debe haber derivado de su capacidad para superponerse a la naturaleza, no del hecho de poseer pensamiento religioso, que lo que hacía era precisamente sumergirlo en la consciencia de que a pesar de poseer personalidad individual, formaba parte de un todo indisoluble..

Pero ocurrió que en un momento de su devenir por el mundo, el homínido que se topó con el fuego encontró la forma de controlarlo.

El fuego no incidió en modo alguno en nuestro despertar a la consciencia transcendente, tal como algunas teorías acerca de la aparición de la religión sugieren, pues esta estaba ya despierta cuando el homínido logró dominarlo. Lo que este hecho supuso realmente para el ser que en un tiempo ignoto evolucionaría en el homo sapiens sapiens, fue el despertar a la consciencia de que con el conocimiento del control del fuego en sus manos podría llegar a dominar la naturaleza circundante.

Dotado de esta poderosa facultad, la mente homínida encontró la forma de imponerse a su entorno, y con ello la necesidad de dominio comenzó a formar parte de nuestras prioridades cerebrales.

El pensamiento religioso que hacía sentir a su poseedor que formaba parte de un todo con la naturaleza, se contaminó con el deseo de dominio que se fue desarrollando a partir del control del fuego, y ambos pasaron a fusionarse y confundirse en una única dinámica intencional que en el transcurso de nuestra evolución a pasado a formar parte de la información subyacente en nuestra memoria genética.

 2.3.- Las prioridades cerebrales en el tiempo presente

El ser humano moderno ha erguido históricamente estructuras geopolíticas edificadas sobre las premisas de la necesidad de controlar el poder, legitimación del ejercicio de la violencia desde este, y favorecimiento de la acumulación de riquezas como supuesta necesidad intrínseca del ser humano.

Premisas todas ellas antagónicas con el espíritu de solidaridad natural que debiera presidir las relaciones interhumanas, y de los seres humanos con el mundo que le rodea.

En un mundo fuertemente jerarquizado y dominado por una humanidad depredadora que ha justificado su actividad destructiva en la supuesta naturaleza humana, hemos reflejado nuestros deseos egoístas en las estructuras políticas y económicas que rigen nuestras vidas, confundiendo los mismos con nuestra naturaleza primordial.

La sociedad de cooperación por los que muchos espíritus críticos con la injusticia imperante abogan, no podrá edificarse sobre el hedor de las premisas vigentes. Por ello se hace imprescindible redirigir nuestras prioridades cerebrales hacia una dimensión mental donde se prescinda de la necesidad de ejercer el poder, legitimar la violencia desde este, y de acumular riquezas en el sentido capitalista.

La deconstrucción del orden bancario y geopolítico vigente debiera ir encaminado a la consecución de este objetivo, a fin de que a partir de ello podamos redimensionar nuestras prioridades.

Este nuevo enfoque mental necesita de una contrapartida en una propuesta tangible de otra forma de organización social, puesto que cambio de prioridades cerebrales y de organización político-económica resultan elementos inseparables.

 3. – Tercera parte

La luna nueva determinaba el comienzo del año

El calendario hebreo y sus orígenes pastoriles

3.1.- Los antecedentes nómadas

Desde tiempos ignotos, las observaciones del Sol y la Luna llegaron a constituir referentes astronómicos que serían utilizados para elaborar calendarios con los que determinar la periodicidad de los ciclos estacionales que habrían de condicionar las actividades pastoriles o agrícolas necesarias para la supervivencia de las distintas comunidades humanas.

El pastoreo constituyó una actividad de subsistencia desarrollada entre los pueblos de pastores nómadas y seminómadas que hacia el último cuarto del segundo milenio a.C. deambulaban por las tierras limítrofes del norte del desierto arábigo con Canaán.

La llegada de la estación vernal en esta región del hemisferio boreal era propicia para que se produjesen los nacimientos de las crías entre los rebaños de ovejas que seguían a aquellos pueblos pastores.

Con este motivo se sacrificaba un cordero y se practicaban rituales mágicos en búsqueda de la complacencia de algunas divinidades, a fin de que las condiciones favorables les acompañasen el resto del año.

El sacrificio del cordero y los rituales mágicos, tenían lugar durante la primera noche de la primera luna nueva acontecida tras la llegada del tiempo en que nacían las crías de las ovejas, y debían presidir el inicio de la migración anual de los pastores en busca de nuevos pastos.

Esta práctica ritual se mantuvo viva a través de la memoria colectiva que dominaba la psique de las distintas tribus hebreas, y que fue transmitida de generación en generación hasta constituir una constatación antropológica que tuvo su reflejo en la elaboración de los escritos sagrados hebreos en tiempos ya históricos.

Según la cronología establecida en los textos veterotestamentarios, la alusión más antigua al sacrificio de un animal es implícita, y se encuentra en Génesis 3, 21.

Pero es en Génesis 4, 2-4, donde aparece la primera referencia explícita al sacrificio ritual de un animal..

2 Volvió a parir y tuvo a Abel, su hermano. Fue Abel pastor, y Caín Labrador;3 y al cabo de tiempo hizo Caín ofrenda a Jahvé de los frutos de la tierra, 4 y se lo hizo también Abel de los primogénitos de su ganado, de lo mejor de ellos; y agradóse Jahvé de Abel y su ofrenda.

El autor del texto bíblico da por hecho que los primeros seres humanos ya conocían la agricultura, hecho que da certera fe de su absoluta descontextualización, pero lo más destacado que se infiere de estos versículos es que se puede establecer una correlación temporal entre la época de la cosecha y la del nacimiento de las crías del ganado.

El ritual pastoril nómada o seminómada debió preceder al agrícola, evidente efecto de la sedentarización. Es posible entonces que durante el proceso de establecimiento en Canaán, los rituales pastoriles que regían hasta entonces las vidas de esos pueblos, fuesen transformándose a medida que lo hacía la psicología que condicionaba su modo de vida, de tal manera que la mentalidad nómada o seminómada y pastoril, iría metamorfoseándose en otra sedentaria y agrícola.

De este modo, la transformación de los rituales pastoriles en agrícolas, no habrían constituido sino el reflejo psicológico de un cambio de prioridades cerebrales sobrevenido a consecuencia de la necesidad de adaptarse a las nuevas formas que la sedentarización traía consigo.

La pervivencia de un calendario que instituye un año sagrado por un lado, y de otro calendario que instituye un año civil por otro, fueron consecuencia del proceso de sedentarización y la pervivencia de reminiscencias nómadas o seminómadas.

Tanto la institución del año sagrado que comenzaba hacia el comienzo de la primavera, como la del civil que lo hacía a comienzos del otoño, estuvieron ligados al ciclo agrícola, y por lo tanto al modo de vida sedentario.

Pero esta apreciación que a priori se deduce de los textos veterotestamentarios no parece  todo correcta cuando del análisis antropológico se puede inferir que el año sagrado podría estar ligado a hechos que en realidad tenían relación con actividades pastoriles y pre sedentarias.

Asociar el comienzo del año sagrado al tiempo en que comenzaba la primavera y tenía lugar la madurez de la espiga, no habría sido entonces más que una adaptación del ritual pastoril más antiguo, que tenía que ver con el nacimiento de las crías de las ovejas y el consecuente sacrifico del cordero.

La institucionalización del calendario civil asociado al ciclo agrícola que comenzaba en otoño con la estación de la siembra, habría sido entonces posterior a la de la institucionalización del calendario sagrado, asociado a la actividad pastoril nómada y seminómada que se desarrollaba entre las tribus hebreas antes incluso de que estas se hubiesen asentado en el interior de Canaán.

Precisamente es en Génesis 4,4 donde queda constancia de que el ritual pastoril del sacrificio del cordero era anterior al período en que la consciencia hebrea situaba su historia dentro de los límites de Canáan..

Y en Levítico 23, 12 podemos observar nítidamente la asociación que se establece entre la cosecha de la cebada, el sacrificio del cordero, y la celebración de la Pascua..

12 y el día que ofrezcáis la gavilla, sacrificaréis en holocausto a Jahvé un cordero primal sin defecto,

3.2.- La determinante Pascua de Jahvé

La ley mosaica establece en Exodo 34, 18 un tiempo concreto para celebrar la Pascua de Jahvé que debía coincidir con el acontecimiento que supuso la salida de los hebreos de Egipto, hecho que según la tradición tuvo lugar en la época del año que se correspondería con el período marzo-abrli, el comienzo de la primavera, cuando las espigas de la cebada alcanzaban su madurez para ser cosechadas (Abib).

La descontextualización del referido texto del Exodo se hace evidente al relacionar un hecho agrícola que teóricamente acontecía en la Tierra Prometida, la maduración de las espigas de la cebada, con la estancia de los hebreos en Egipto mucho tiempo antes de que estos hubiesen visto siquiera los cultivos de cebada sembrados en las tierras de Canaán y estudiado su ciclo de reproducción..

La misma estancia de los hebreos en el desierto de Sinaí durante cuarenta años resulta incompatible con el seguimiento de un ritual agrícola que habría de acontecer en una tierra que les era desconocida.

En Exodo 13, 8 se decreta que la Pascua quedó establecida como un recordatorio de lo que Jahvé hizo con el pueblo hebreo cuando lo sacó de Egipto.

Y en Exodo 13, 10 se establece que el ritual de la Pascua a de guardarse en su tiempo debido de año en año.

El relato bíblico señala en Números 9, 1-11 como la festividad pascual, a pesar de haber sido celebrada a su tiempo durante el periplo de los hebreos por el desierto del Sinaí, tuvo el contratiempo de que había algunos miembros tribales a los que no se les permitió celebrarla entonces debido a que en ese momento no cumplían con los requisitos de pureza requeridos a causa de su trabajo.

Esto se dirigieron a Moisés para solicitarle una solución que no les hiciese quedarse al margen de tan sagrada celebración. El texto relata como Moisés le pide consejo a Jahvé para que le indique lo que al respecto debe hacer, y como este le dice que bajo determinadas circunstancias es lícito celebrar la Pascua a destiempo.

En otro relato bíblico contenido en 2 Crónicas se alude también a la posibilidad permitida por Jahvé de celebrar la Pascua en fecha diferente a la decretada para ello.

Con motivo de la ascensión al trono de Judá, se dice que Ezequías restableció el culto del Templo, según parece olvidado durante mucho tiempo, al acceder a su reinado.

En 2 Crónicas 29, 34, se refiere que había escasez de sacerdotes en Jerusalén en ese tiempo, por lo que los sacerdotes tuvieron que ser ayudados por levitas en la disposición de los prolegómenos que precedían la celebración de la Pascua.

A la escasez de sacerdotes disponibles para realizar los sacrificios rituales necesarios para la celebración de la Pascua, se unió el contratiempo, relatado en 2 Crónicas 30, 2-3, de que a la llegada de la fecha señalada, el día catorce del primer mes, no habían aún suficientes sacerdotes santificados, ni el pueblo se encontraba reunido en la ciudad en la cuantía que la ocasión requería.

Por todas estas razones parece ser que Ezequías se vio obligado a postergar la fecha de celebración de la Pascua al día catorce del segundo mes, tal como se señala en 2 Crónicas 30, 15.

Con la finalidad de que en esta ocasión no se diesen los impedimentos que causaron la postergación de la festividad pascual en el tiempo señalado para ello, el texto veterotestamentario nos deja constancia en 2 Crónicas 30, 5 de que en esta ocasión Ezequiel se precavió haciendo llamamientos por todo el territorio de Judea al pueblo.

Se pretendía con ello conseguir que este acudiese a Jerusalén a celebrar la festividad sagrada que del mismo del texto se desprende no era celebrada desde hacía tiempo, tal como la ley mosaica prescribía.

La celebración de la Pascua debía coincidir con la llegada de la primavera, que se identificaba con el tiempo en que la espiga de la cebada alcanzaba el estado de madurez (Abib).

Para hacer coincidir estos dos acontecimientos, de mandato obligado según Éxodo 34, 18, debían realizarse ajustes en el calendario cada cierto tiempo, lo que implicaba la necesidad de añadir días extras al ciclo de meses lunares. La negligencia a la hora de no cumplir con esta norma suponía el incumplimiento de la ley mosaica, hecho que como se refleja en 2 Crónicas 30, 15, embargaba de vergüenza a sacerdotes y levitas.

Cumplir con el mandamiento expuesto en Éxodo 34, 18 exigía ajustar el calendario lunar al año estacional cada pocos años, lo que teóricamente podían conseguir añadiendo días al último mes de aquel calendario. Sin la implementación de esta imprescindible concordancia con el ciclo solar, no sería posible hacer coincidir año tras año la celebración de la Pascua con el tiempo en que la espiga de la cebada alcanzaba el estado de madurez.

Aplicando un año estrictamente lunar, compuesto de doce meses alternativos de veintinueve y treinta días, el ciclo de rotación duraría aproximadamente trescientos cincuenta y cuatro días, por lo que al producirse un desfase de más o menos once días cada año con respecto al año lunar, al cabo de tres o cuatro años no sería ya posible hacer coincidir Pascua y Abib.

La celebración de la primera festividad pascual ya en tierras de Canaán es relatada en Josué 5, 10-12..

10 Los hijos de Israel acamparon en Caígala; y allí, el día catorce del mes, celebraron la Pascua, a la tarde, en los llanos de Jericó.” 11 Comieron de los frutos de la tierra, desde el día después de la Pascua, panes ácimos y trigo tostado ya aquel mismo día;” 12 y el día siguiente de comer de los frutos de la tierra, no tuvieron ya el maná, y comieron ya aquel año de los frutos de la tierra de Canaán.

Si el calendario hebreo hubiese sido estrictamente lunar, al año siguiente el Pesaj habría tenido lugar once días antes del tiempo de maduración de la espiga de la cebada. Como cada año que transcurriese tendría que retrasarse en once días el comenzó del año, a partir del tercero o cuarto, este comienzo ya no habría coincidido con la época en que acontecía la maduración de la espiga de la cebada..

Con este razonamiento en fácil inferir que mediante la aplicación de un calendario estrictamente lunar, el comienzo del nuevo año dejaría de dejar de coincidir con el de la llegada de la primavera en pocos años..lo que a su vez implicaría el desfase de esta con respecto a la celebración de la Pascua.

3.3.- El calendario lunisolar hebreo respecto del calendario lunar islámico

En año civil tiene hebreo tiene su inicio en el mes de Tishri (generalmente Septiembre-Octubre), no siendo este nombrado en la Biblia, sino en el Talmud.

Comienza con la primera luna nueva que sigue al equinoccio de otoño, y desde tiempo inmemorial se le hacía coincidir con el inicio del otoño boreal.

La necesidad de hacer coincidir los comienzos tanto del año civil como del sagrado con el ciclo solar, con la finalidad de que respectivamente se asociasen a la estación de la siembra y a la de la cosecha, hizo que los calendarios que definían uno y otro año fuesen de naturaleza lunisolar.

Los calendarios estrictamente lunares no son capaces de hacer coincidir el año con el ciclo trópico. Es el caso del calendario islámico, que no tiene en cuenta el ciclo trópico para determinar cuando a de omenzar el año, pues este puede hacerlo en cualquier época.

Conociendo la práctica judía de añadir cada pocos años un mes de treinta días al último de los doce meses del año lunar, el Corán la condenó expresamente en 9, 36-37, El Arrepentimiento.

36. El número de meses para Al-lâh son doce, inscritos en El Libro de Al-lâh el Día quecreó los Universos y la Tierra; de ellos cuatro son inviolables. Éste es el verdadero dîn: —¡No os oprimáis en ellas ni a vuestro “sí mismo” ni a los demás!. ¡Y combatid todos juntos a los asociadores de la misma forma que ellos os combaten todos juntos! ¡Y sabed que, en verdad, Al-lâh está junto con los muttaqîn!

37 . ¡En verdad, al intercalar los meses inviolables, no hace más que intensificar en el kufr con el cuál se extravía a aquéllos que son kafirûn! ¡Lo declaran un año lícito y otro inviolable, para hacerlo coincidir con el número de meses que Al-lâh ha establecido como inviolables! ¡Así hacen lícito lo que Al-lâh hizo inviolable; adornado para ellos sus malas acciones! ¡Y Al-lâh no guía a las gentes que son kâfirûn! (1)

3.4.- El Sol y la luna como señales para determinar las estaciones

El relato bíblico deja claro que únicamente la cebada que crecía en Canáan, la Tierra Prometida, podía ser considerada podía ser considerada por los hebreos como referencia para determinar el comienzo de su año..

Al respecto, en Levítico 23, 10-11, se dice..

10 “Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando hayáis entrado en la tierra que yo os daré y hagáis en ella la recolección, llevaréis al sacerdote una gavilla de espigas, primicias de vuestra recolección; 11 y él agitará la gavilla ante Jahvé para que os sea propicio; el sacerdote la agitará al día siguiente al sábado,”

La lectura del Levítico deja claro que desde la perspectiva psicológica hebrea, la celebración de la Pascua solo podía establecerse después de conocer si la espiga de la cebada había llegado al estado de Abib en Canáan..

La necesidad de hacer ajustes en el calendario que seguía al ciclo de los meses lunares para acompasarlo al año trópico, la encontramos en Génesis 1, 14..

14 Dijo luego Dios: “Haya en el firmamento de los cielos lumbreras para separar el día de la noche y servir de señales a estaciones, días y años;”

Y dos versículos más adelante continua el relato del Génesis de la siguiente manera..

16 Hizo Dios los dos grandes luminares, el mayor para presidir el día, y el menor para presidir la noche, y las estrellas;

A pesar de que los meses eran lunares, el ciclo anual estaba condicionado tanto por la Luna como por el Sol, puesto que ambos servían de señales para las estaciones (moedim).

Según el relato del Génesis, después de la salida de Egipto y antes de llegar a los límites de Canáan, los hebreos deambularon durante 40 años por el desierto.

Evidentemente, las referencias a las espigas de la cebada que alcanzaban el estado de Abib a partir del cual ya solo había que esperar a la luna nueva que seguía a este acontecimiento para comenzar el año nuevo, aludían a la estancia de los hebreos en Canaán, pues en el desierto de Sinaí no habían espigas de cebada sobre las centrar la atención para poder así determinar el comienzo del nuevo año..

Los hebreos que deambulaban por el desierto, no podían tomar como referencia para comenzar cíclicamente su nuevo año, un suceso biológico-botánico que acontecía en una tierra que ni tan siquiera conocían.

Notas

(1) Traducción-interpretación de Abdal-lah.

4. – Cuarta parte

Rompiendo los velos mentales

Jesús versus Cristo

4.1-. La bestia

 “…Vi como salía del río un hombre de larga cabellera, recogida en seis trenzas sujetas cada una de ellas por abalorios blasfemos que le caían sobre los hombros…

Sus manos eran grandes y huesudas… y cada uno de sus dedos lo adornaba con un aro de cobre de poco más de un centímetro y medio de anchura.

Era delgado y profusamente velludo… más sus brazos y piernas eran poderosos… y su voz áspera y fuerte… inspirando todo su aspecto un temor y autoridad reverencial a cuantos le veían… ¿de quién le viene esa aureola de majestad?… se preguntaban… y se sentían admirados de ellos…

Tenía en la frente una horrible cicatriz, recuerdo de una antigua herida de espada que había estado a punto de costarle la vida… y la gente se admiraba de que hubiese sobrevivido…

…Se dedicó a predicar durante tres años, cinco meses, y catorce días… tiempo al cabo del cual su misión se dio por concluida…

Exhalaba por su boca gran arrogancia… cuando constantemente alardeaba sobre el altísimo origen de su ascendencia… y un grado de blasfemia sin límites… cuando hacía creer a cuantos le escuchaban que conocía mejor que nadie acerca de la realidad del mundo de la preexistencia… así como la de los que en este moraban…

Con el hálito de su nombre muchos puros de corazón fueron embaucados para que le adorasen… y en su nombre, naciones e imperios conquistaron y subyugaron por toda la extensión de la Tierra… adorándolo todos aquellos que desde el principio del mundo no se han guiado por el espíritu de los verdaderos profetas…” (2)

Esta interpretación del Apocalipsis, como las otras dos que realizaré a lo largo del siguiente artículo, son el producto de mis propias proyecciones mentales elaboradas a partir de la idea de que los textos neotestamentarios pudieran esconder alusiones a dos personajes diferentes que la hierohistoria unificó en la confusa persona de Jesucristo.

El último párrafo de la misma guarda una extraordinaria similitud histórica con la implementación de los imperialismos europeos y cristianos entre los siglos XV y XIX.

Las metáforas del libro del Apocalipsis relativas a “la bestia”, “la bestia segunda”, y “el cordero y su séquito”, pudieran a mi entender constituir alusiones veladas a la existencia de dos personas contemporáneas que reclamaron para si la condición de Mesías.

El relato en el que Pilatos se dirige a los sacerdotes, los magistrados y el pueblo de Jerusalén, para dirimir acerca de la liberación de Jesús o Barrabás constituiría una alusión literaria velada relativa a los dos Mesías proclamados.

 4.2.-Acerca del nacimiento de Jesús

De las cuatro versiones canónicas de los evangelios, solo las de Lucas y Mateo refieren el relato acerca de la concepción virginal de Jesús.

En la de Mateo la anunciación ocurre por medio de un ángel que se le manifiesta a José durante su sueño.

Mientras reflexionaba sobre esto, he aquí que se le apareció en sueños un ángel del Señor y le dijo: «José, hijo de David, no temas recibir en tu casa a María, tu esposa, pues lo concebido en ella es obra del Espíritu Santo. (21) Dará a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús, porque salvará a su pueblo de sus pecados.» (Mateo, 1, 20-21) (3)

Y en la de Lucas ocurre a través de la parusía del ángel Gabriel a María…

En el mes sexto fue enviado el ángel Gabriel de parte de Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, (30) El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; (31) y concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús.(Lucas, 1, 26; 1, 30-31)

En comparación, el Corán también avala la concepción virginal de Jesús transmitida en ambas versiones canónicas, pero en cuanto a la forma en que tiene lugar la anunciación guarda semejanza con la versión transmitida por Lucas..

 (17) y se recluyó apartada de ellos, y entonces le enviamos a Nuestro ángel de la revelación, que se apareció a ella en la forma perfecta de un ser humano. (18) Ella exclamó: “¡En verdad, me refugio de ti en el Más Misericordioso! ¡No te acerques a mí si eres consciente de Él!” (19) El ángel respondió: “Soy sólo un emisario de tu Sustentador, quien dice, ‘Te concederé el regalo de un hijo puro.’” (Corán 19, 17-19) (4)

La versión de Lucas se refiere a Jesús con el apelativo de “Hijo de Dios”:

(34) Dijo María al ángel: «¿Cómo podrá ser esto, pues yo no conozco varón?» (35) El ángel le contestó y dijo: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la virtud del Altísimo te cubrirá con su sombra, y por esto el hijo engendrado será santo, será llamado Hijo de Dios. (Lucas, 1, 26-35)

Aceptar llamar a alguien Hijo de Dios era inconcebible para la mentalidad religiosa judía en el siglo I, por ello podía resultar razonable que los redactores de distintas versiones de las Buenas Nuevas camuflasen este nombre en otra etimología, con el propósito de eludir el carácter blasfemo que evidentemente tenía aquel nombre.

La fórmula Hijo de Papá podía cumplir perfectamente con esta misión. Según lo transmitido por la tradición cristiana a través de los evangelios canónicos, Jesús hacía uso a menudo del vocablo abba, papá o papaíto, para referirse a Dios, vocablo que por lo que podía tener de irreverente para la mentalidad de los dirigentes de la iglesia, comenzó a ser más tarde traducido por Padre.

Del Evangelio de Lucas podría inferirse una diferencia conceptual entre el simbolismo de Hijo de Dios aplicado a Jesús a consecuencia de su nacimiento virginal, y el hecho de ser llamado Hijo de Dios como reflejo de una relación filial real y no simbólica.

En la versión canónica que nos ha llegado y que la tradición cristiana atribuye a Juan, se dice:

 (36) ¿de Aquel a quien el Padre santificó y envió al mundo decís vosotros: Blasfemas, porque dije: Soy Hijo de Dios? (Juan 10, 36)

Este verso puesto en comparación con Lucas 1, 35, refleja nítidamente la confusión que debió caracterizar a los distintos redactores de las versiones evangélicas respecto a la naturaleza atribuida a Jesús, que generaría en una controversia teológica que afectaría a la iglesia ya en los primeros siglos de su existencia.

Desde la perspectiva islámica, El Corán zanja esta polémica cristiana aceptando el nacimiento virginal de Jesús, pero negando rotundamente su condición literal de Hijo de Dios (Corán, 5, 116).

 4.3.- La controversia sobre la naturaleza de Jesús

En el Concilio de Efeso del 431 se dirimió la polémica acerca de la sustancia de Jesús que ya había estallado con fuerza por aquel entonces , resultando que la Iglesia aceptó como dogma la implicación del concepto Theotokos frente al de Christokos defendido por Nestorio.

El concepto Padre para referirse a Dios es ciertamente de origen judío, y no guarda relación alguna con la connotación que después le dio la Iglesia Católica.

El Profeta Jesús se refería a Dios como “papá”, que en arameo se decía “abbá”, resultando que Bar Abbá (Barrabás) era la formula usada en arameo para referirse a Hijo de Dios.

Considerando lo que se dice en la versión canónica de Lucas…

(32) El será grande y llamado Hijo del Altísimo, y le dará el Señor Dios el trono de David, su padre (Lucas, 1, 32)

Se puede deducir que el redactor de esta versión evangélica apelaba a la condición de Hijo de Dios de Jesús, asemejándola en este versículo a la de Hijo del Altísimo, como apelativo simbólico que habría de aplicársele a causa de su nacimiento virginal. Las conocidas referencias canónicas a Bar Abba, habrían podido constituir el reflejo de la confusión generada en torno a la verdadera personalidad de Jesús que imperaba en la época en que fueron redactadas las diferentes versiones de las Buenas Nuevas.

En la psicología judía, el concepto “Hijo de Dios” no tenía la misma conceptualización que en la mentalidad greco-romana. Hijo de Dios era un distintivo que en la tradición judía iba asociado a la idea de Mesías, y en esta misma tradición Dios era identificado por sus atributos.

A este respecto me parece interesante resaltar el relato del juicio de Jesús ante el Sanedrín, durante el cual el Sumo sacerdote Caifás le interroga en los siguientes términos:

Pero Jesús callaba, y el Sumo Sacerdote le dijo:”te conjuro por Dios vivo a que me digas si eres tu el Mesías, el Hijo de Dios”. (Mateo 26, 63)

El se callaba y no respondía palabra. De nuevo el Sumo Sacerdote le preguntó y dijo: ¿Eres tu el Mesías, el Hijo del Bendito? (Marcos 14, 61)

Quien de tal manera le inquiría no era una autoridad romana, sino que según el relato evangélico, era el Sumo Sacerdote de los judíos, ostentador de la máxima autoridad religiosa entre su pueblo. El apelativo de Hijo del Bendito que el Sumo Sacerdote le aplica al término Mesías, es indicativo de que este, entre otros, era una formula teologica reservada para ser utilizada con aquel que habría de ostentar la condición de Mesías.

En oposición a como era concebido el Mesías desde la psicología judía, simbólicamente asociado a distinciones como “Hijo de Dios, “Hijo del Bendito”, “Hijo del Altísimo”, o ”Hijo de David”, se encontraba la percepción romana, que entendía el concepto Mesías como un atributo alusivo a la realeza.

En este sentido, resulta significativo el relato de Jesús conducido ante el Pretor romano, Poncio Pilatos, para responder de la acusación que los sacerdotes judíos habían lanzado contra él.

En la versión canónica de Juan se dice:

(33) Entró Pilatos de nuevo en el pretorio, y, llamando a Jesús, le dijo: ¿Eres tu el rey de los judíos? (Juan 18, 33)

Es importante a mi parecer resaltar la diferencia entre la acusación formulada ante el Sumo Sacerdote, y la formulada ante el Pretor romano, que en este caso no fue la de haberse proclamado Hijo de Dios, sino Mesías, o como lo entendían los romanos, rey…

Como ya anteriormente señalé, estando Jesús ante el Sanedrín, el Sumo Sacerdote Caifás le espetó diciéndole:

 “te conjuro por Dios vivo a que me digas si eres tu el Mesías, el Hijo de Dios”. (Mateo 26, 63)

Intento resaltar en esta ocasión no los apelativos relativos al Mesías, sino la utilización de la expresión “te conjuro por Dios vivo”.

En boca del Sumo Sacerdote de los judíos, estas palabras no podían más que tener un sentido figurado. Hubiese sido inconcebible que el Sumo Sacerdote de los judíos apelase al Dios vivo como alusión a una encarnación de este en un ser humano, creencia que sí estaba presente en el paganismo griego que acabaría impregnando el cristianismo primitivo.

 4.4.- ¿Por qué fue procesado Jesús?

Durante la época de la dominación romana, los judíos que tenían denarios de plata debían cambiarlos por ciclos de plata para realizar su contribución al tesoro del Templo.

El templo estaba abarrotado de cambistas que realizaban negocios con el cambio de denarios por siclos, actividad usurera por el que estos cambistas obtenían una comisión. El Sanedrín podía beneficiaba también de esta actividad usurera cobrándoles a su vez una comisión a los cambistas por permitirles utilizar el recinto del Templo.

La violencia y el reproche de Jesús contra los cambistas por realizar actividades de usura en el recinto del Templo y contra el Sanedrín por permitirlo, pudo retraer a muchos que durante los días posteriores al incidente se abstuvieron de cambiar sus denarios por siclos en el recinto del Templo.

Esto pudo derivar en una protesta de los cambistas ente el Sanedrín, que veían como pasados unos días mermaba su negocio usurero. Evidentemente, la merma de estos acabó repercutiendo en la de los ingresos del Sanedrín.

No sería en este contexto descabellado pensar que se utilizó las proclamaciones de Jesús como Mesías, por otra parte muy comunes en la época, como excusa para formalizar una acusación de pretender sustituir la autoridad del Sumo Sacerdote.

Esta acusación habría de justificarse precisamente en sus proclamaciones mesiánicas..que a diferencia de la de otros auto proclamados Mesías de la época, tenía la particularidad de que se habían asociado a un cuestionamiento público, y nada menos que en el mismísimo Templo, de la autoridad del Sumo Sacerdote para permitir la actividad usurera de los cambistas dentro de este..

En cuanto a los dos Mesías, ambos llamados Jesús, Bar Yousef el uno y Bar Abbá el otro, no es una cuestión que yo exponga como tesis, sino solo como una deducción que yo infiero de mi comprensión personal de los relatos del Apocalipsis. Para mi la cuestión de los dos Mesías que se contraponen y motivan la intervención de Pablo en apoyo de uno de ellos, no constituye entonces una verdad histórica incuestionable, sino una elucubración absolutamente personal sobre lo que debía estar en la mente y en la intención del redactor del Apocalipsis.

4.5.- La encarnación de Pablo en la bestia segunda del Apocalipsis

En la metáfora apocalíptica donde se ha hecho famosa la referencia al nombre de la bestia en la numerología del 666, se alude a mi entender al verdadero fundador del cristianismo tal como lo conocemos hoy en día, Saulo de Tarso. Este personaje fue el primero en sentar las bases de la Trinidad, que acabaría adquiriendo carta de naturaleza en el Concilio de Nicea del 325, por medio de la imposición del emperador Constantino.

La fórmula de bendición usada por Pablo está en el fundamento doctrinal de la teoría trinitaria..

(13) La gracia del Señor Jesucristo, y la caridad de Dios, y la comunicación del Espíritu Santo sean con todos vosotros. (2 Corintios 13, 13)

El hagiógrafo del Apocalipsis debió, según mi entendimiento, conocer esta invocación paulina que consideró blasfema, y la condenó metafóricamente en los versos contenidos en la referencia a la bestia segunda:

La bestia segunda

“Si alguno quiere oírlo, que lo oiga…si alguno quiere seguir negándose a aceptar la verdad, que la niegue…más las acciones humanas tienen sus consecuencias. En esta verdad reside la justicia de Dios y la elección de los santos.

Vi otro predicador que venía de tierra de gentiles, diciendo que hablaba en nombre de Dios, pero de su boca salían blasfemias…

Predicó en nombre del primer predicador… ejerciendo el mismo poder de seducción que aquel tenía entre sus seguidores.

Y logró que los gentiles y todas las gentes adorasen al primer predicador, que había sobrevivido a la herida de espada…

Maravillaba a quienes le escuchaban haciéndoles imaginarse como sería aquella luz cegadora que había visto descender del cielo… y los inducía al error relatándoles acerca de los milagros del cielo que le habían permitido sobrevivir a naufragios, azotes, y apedreamientos, gracias a su fe en el predicador.

Y les decía que hiciesen una imagen en honor del predicador, el que tenía la herida de espada, que así había muerto, y luego revivió…

Le otorgó espíritu a la imagen del predicador, haciendo creer que a través de ella se tenía el poder de comunicarse con dios, y que quien no adorase a la imagen del predicador se condenaría…y les hizo creer a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y siervos, que el predicador era realmente el hijo de Dios, que por ello estaba sentado a su diestra en el mundo de la preexistencia…y que Dios tenía rostro de persona…y los convenció de que nadie podría ganarse el cielo ni evitar el infierno más que aquel que creyese en la imagen, el nombre del predicador, o en el número de sus iguales…

Y aquí está la sabiduría… porque el que tenga inteligencia que deduzca el símbolo del predicador…que le asocia iguales a Dios y tiene rostro de persona…dos ojos…una nariz…una boca…dos orejas…y las personas son tres…” (5)

4-6.- El Jesús descristianizado

La antigua teología judía guardaba el conocimiento acerca de la realidad de un Mesías dual, manifestada en la idealización de un Mesías real y de otro sacerdotal.

Era debido a esta dualidad teológica que los hebreos discrepaban acerca del carácter que debía revestir aquel sobre quien debía recaer la investidura divina que habría de legitimar un líder aceptado por todas las sectas judías.

Para unos este debiera ostentar el carácter de un rey y un guerrero, mientras que para otros habría de ser el de un sacerdote y maestro del espíritu. El Mesías de la Casa de David lo sería de lo primero, y el Mesías de la Casa de Aarón lo sería de lo segundo.

Esta ancestral creencia judía pudo haber tenido su reflejo en los movimientos mesiánicos que afloraron en el siglo I entre la sociedad judía sometida al Imperio Romano. Alguno de estos movimientos fue manipulado por Saulo de Tarso paganizándolo, dando con ello origen al cristianismo helenizado que con el tiempo derivaría en la formación de imperialismos europeos.

El hagiógrafo del Apocalipsis aludió metafóricamente al Mesías verdadero que se contrapuso al mesías blasfemo encumbrado por Pablo de Tarso.

El cordero y su séquito

“…Vi a otro hombre que predicaba con humildad y veracidad…y en torno suyo solo una docena de elegidos, con sus rostros rebosantes de devoción por el profeta y por Dios…

Le escuché hablar… y su voz era grata para los oídos…y sus palabras un regalo para los corazones…

La fuerza y la devoción con la que hablaba conmovían a Dios y a sus ángeles… y la pureza de su mensaje solo era comprendida por estos doce elegidos, quienes habían escapado de haber caído en el engaño de las apariencias mundanas…

Porque ellos fueron aquellos que no se habían dejado atrapar por el irresistible poder de seducción del predicador blasfemo…

…Ellos eran los que tenían la guía del espíritu del verdadero profeta de Dios…

Y ellos eran los auténticos portadores de su palabra… y de su boca no salían blasfemias…eran inmaculados…” (6)

Notas

(2) Libre interpretación de Apocalipsis, 13,1-8

(3) Las traducciones del Nuevo Testamento están tomadas de la Biblia Nacar-Colunga

(4) La traducción del Corán está tomada de Muhammad Assad

(5) Libre interpretación de Apocalipsis, 13,9-18

(6) Libre interpretación de Apocalipsis,14,1-5

5. –  Quinta parte

Los cielos y la tierra unificados surgiendo de las Aguas Primordiales antes de su separación

 El Adán acadio y su incidencia en la configuración del dogma de la Trinidad

5.1.- Simbología de la sangre

En las mitologías de los primeros pueblos históricos conocidos de Mesopotamia, la carne y la sangre fueron concebidos como elementos divinos que se unirían al barro primigenio yacente en el abismo de las aguas primordiales para crear al primer ser humano.

Carne y sangre otorgaron al ser creado la esencia divina del alma inmortal y la inteligencia respectivamente.

El poema del Atrahasis relata este acontecimiento creacionista de la siguiente manera:

 223 Y el dios We, que tenía el “alma”,

Es inmolado en plena asamblea.

Con su carne y con su sangre,

226 Nintu mezcla la arcilla,

Para que se uniesen el dios y el hombre,

Estuviesen reunidos en la arcilla

(Estos dos versos fueron olvidados por el copista)

227- Y para que así, desde este momento, (los dioses) estuviesen ociosos (?),

V) Gracias a la carne del dios hubo también en el Hombre un “alma”,

Que lo presentaría siempre vivo después de la muerte.

Esta “alma” estaba allí para guardarlo del olvido!

231 Después de que Enki hubiese amasado esta arcilla,

Llamó a los Anunnaku, los grandes dioses,

Y a los Igigu convertidos, ellos también,) en grandes dioses,

Que escupieron sobre la arcilla.

235- Después, Mammi abrió la boca

Y se dirige a los grandes dioses:

“¡El trabajo que me habías encargado,

Ya lo he realizado!

239 Habéis inmolado a ese dios con su “alma”, (7)

De aquellas mismas Aguas Primordiales surgiría la Montaña Cósmica, que en la psicología sumeria vendría a conformar el arquetipo mental que aludiría al tiempo anterior a la creación de los Cielos y la Tierra, cuando los unos y la otra estaban unificados.

Esta idealización cosmogónica fue materializada en la construcción de los zigurats en tierras mesopotámicas, donde la base de aquella Montaña Cósmica aludiría a la tierra mundana que se hundía en las Aguas Primigenias, y la parte más alta de estas a los cielos que se elevaban hacía lo ignoto.

Esta visualización arquetípica fue plasmada en los primeros versos del poema cosmogónico sumerio:

1 Cuando en lo alto el cielo no había sido todavía nombrado,

Cuando en lo bajo la Tierra todaqvía no tenía nombre,

(Y) la engendradora Tiamat, que los dará a luz a todos,

Todos ellos mezclaban sus aguas en uno solo

Cuando los pastos no estaban aglomerados ni eran visibles los canales,

Mientras no habían aparecido los dioses,

Y ninguno tenía un nombre ni estaba provisto de un destino,

8 Los dioses fueron creados de su seno..(8)

También del fondo del Abzu, el abismo de las Aguas Primordiales, sería extraído el cieno que habría de mezclarse con la carne y la sangre del dios para crear al primer ser humano.

La simbología de la carne y la sangre derivada de la percepción que tenían esas personas, se transmitió a través de la teología judía al cristianismo primitivo, que al mezclarse con creencias procedentes del paganismo griego, dieron lugar a toda una teología paulina que acabó transformándose en la religión cristiana.

La doctrina teológica cristiana acerca de la carne y la sangre de Cristo no constituyen así más que una reminiscencia de aquellas ancestrales creencias mesopotámicas, recogidas por copistas acadios hacia la primera mitad del segundo milenio a.C.

5.2.- Las idealizaciones mentales cosmogónicas a partir de arquetipos naturales

Una de las características de la mente humana, a mi entender, es la de ser susceptible a la percepción del mundo causal, o lo que es lo mismo, a la racionalización de las causas primeras.

En este sentido, las elaboraciones cosmogónicas de los pueblos de la antigüedad siguen patrones psicológicos comunes porque para poder racionalizar ese mundo causal buscan arquetipos de la naturaleza, ya que solo podían explicar lo desconocido a partir de lo conocido.

La razón de haber visualizado el origen de todo a partir de las Aguas Primordiales, podría haber residido en que en el en intento de racionalizar ese mundo causal se fijaran en algo tan normal como podía ser el propio nacimiento humano a partir del útero de una mujer.

Siguiendo este esquema psicológico, no sería difícil imaginar que el medio acuoso en que se desarrolla la vida humana en el seno materno, hubiera sido el arquetipo natural del que hubiesen tomado el patrón para imaginar aquellas Aguas Primordiales como el elemento primigenio del que todo surgió.

Las Aguas Primordiales equivaldrían entonces al líquido amniótico metamorfoseado en el mundo causal..

En lo que respecta a las concepciones cosmogónicas que idealizan la creación del primer ser humano a partir del barro, el arquetipo natural que las idealizaría en el mundo causal residiría en la capacidad creativa del hombre artesano, que se habría proyectado sobre la imagen de los dioses que ensañarían a los seres humanos el arte de moldear el barro.

El aliento divino insuflado sobre el ser moldeado del barro acabaría por otorgarle vida a este.

5.3.- El descenso del logos y la primigenia conceptualización trinitaria

El Atrahasis es un poema creacionista elaborado por un copista babilonio hacia la segunda mitad del siglo XVII a.C. en dialecto acadio paleobabilonio, mientras que el Enuma Elish es un poema creacionista escrito en paleobailonio medio en torno al siglo XII a.C., aunque parece responder a una traducción de un texto estrictamente sumerio datado en torno al siglo XX a.C.

Respecto del poema del Atrahasis, los eminentes sumerológos Jean Bottero y Samuel Noah Kramer escribieron:

“Dicho poema no es una traducción del sumerio, ni tampoco un nuevo arreglo de una obra pensada y redactada en dicha lengua; todo, en ella, pone de manifiesto que se trata de una composición original, típicamente paleobabilonia.” (9)

De la lectura de los versos del Enuma Elish acerca de la creación del ser humano, se pueden constatar diferencias de percepción en cuanto a la naturaleza humana.

En el texto de origen sumerio, el Enuma Elish, expuesto a continuación, el dios sacrificado aporta solo su sangre para de ella moldear al primer al primer ser humano, pero en el texto creacionista acadio, el Atrahasis, son la carne y la sangre de la divinidad menor sacrificada por los dioses superiores la que se une al cieno primigenio para crear al primer ser humano.

1 Oye Marduk las palabras de los dioses

(y) su corazón lo apremia a modelar obras llenas de arte. Abriendo su boca, se dirige a Ea

para escuchar consejo acerca de lo que a si mismo se había dicho

en su corazón:

5 “Entretejeré sangre (y) ensamblaré huesos.

Suscitaré un ser humano, Hombre será su nombre.

En verdad, construiré al ser humano (denominado) Hombre.

Estará encargado del servicio de los dioses; que ellos puedan estaren paz.(Además,) los modos

de los dioses alteraré con arte:

10 aunque igualmente reverenciados, en dos (grupos) estarán divididos”.

Ea le respondió, hablando con él una palabra

a fin de referirle su (propio) designio para el alivio de los dioses:

“Que uno solo de sus hermanos sea entregado;

él solo perecerá para que la humanidad pueda ser modelada

15 Que los grandes dioses se hallen aquí en asamblea;

que el culpable sea entregado, para que ellos puedan perdurar”.

Marduk convocó a los grandes dioses para la asamblea;

ordenando graciosamente, expidió instrucciones.

A su prolación pusieron cuidado.

20 El Rey a los Anunnaki dirigió una palabra:

“Si vuestra anterior declaración fue verdadera,

la verdad, bajo juramento, declarad (ahora) delante de mí.

¿Quién fue el que discurrió sublevación

e hizo a Tiamat rebelarse, y entabló batalla?

25 Que ése sea entregado, el que discurrió sublevación.

Yo le haré cargar con su culpa. Vosotros podréis habitar en paz”.

Los Igigi, los grandes dioses, respondieron

a Lugaldimmerankia, consejero de los dioses, su señor:

“Kingu fue quien discurrió sublevación

30 e hizo a Tiamat rebelarse, y entabló batalla”.

Lo ligaron; presentáronlo asido delante de Ea.

Impusieron sobre él su culpa, y cortaron su sangre.

33 De su sangre, modelaron a la humanidad. (10)

Según se infiere de la comparación de ambos textos, la percepción semita representada por los acadios sobre el origen del primer hombre creado difiere de la sumeria.

En la visión semita, la carne del dios se identificaba con la esencia inmortal divina, y su sangre con la inteligencia, de la que el dios inmolado era la divinidad representativa. El barro del Abzu equivaldría a un elemento de naturaleza mundana. En cambio en la visión sumeria, solo la sangre parece representar la esencia divina necesaria para crear una vida inferior.

El mito creacionista semita acerca del origen del ser humano parece más elaborado que el mito sumerio, según se desprende de la comparación de ambos textos.

En ambos casos, el concepto del logos paulino vendría simbolizado por la sangre aportada tanto por la divinidad sumeria como por la acadia, pero con la particularidad de que la acadia aporta también su esencia inmortal, su alma según la traducción de Noah Kramer, a través de su carne..que también “desciende” como parte del dios para para unirse a la esencia mundana del barro y constituir al primer ser humano.

Del la sangre, la carne, y el barro, simbolizando respectivamente en el logos, el alma, y el cuerpo, se puede inferir una primigenia referencia trinitaria.

El dogma de la Trinidad, asentado en el siglo I por Pablo de Tarso a través de la fórmula utilizada en sus bendiciones (11) y afianzado en el 325 durante el Concilio de Nicea, habría sido entonces una reminiscencia muy tardía del mito acadio sobre la creación del primer ser humano.

5.4.- La sangre replicada

 V) Gracias a la carne del dios hubo también en el Hombre un “alma”,

Que lo presentaría siempre vivo después de la muerte. (12)

La divinidad inmolada transmite su esencia inmortal al primer hombre a través de su carne, y su inteligencia, su logos, a través de su sangre.

En la traducción del Atrahasis de Jean Bottero y Samuel Noah Kramer, se llama Hombre al término acadio Adamu.

El poema relata como después de haber creado al primer ser humano, los dioses decidieron utilizarlo como molde para crear otros seres como el. Para ello extrajeron catorce porciones de barro del Abzu, que dividieron en dos grupos de siete. Luego hicieron un inciso sobre una parte de su cuerpo con la finalidad de que por el brotase su sangre, y tomándola la acabaron vertiendo gota a gota sobre cada una de las catorce porciones de aquel barro extraído del Abzu.

Una vez mezcladas las catorce porciones de barro del Abzu con la sangre de Adamu, introdujeron cada una de ellas en el útero de catorce diosas diferentes.

Así fueron gestados siete varones y siete hembras, que conformaron las siete primeras parejas humanas.

En la descripción de como fueron creadas las primeras parejas humanas se puede encontrar la clave para entender la razón etimológica del término acadio Adamu.

Al ser su etimología confusa, tradicionalmente se ha aceptado la traducción de Hombre para el término acadio Adamu, a pesar de que se conoce la relación de esta etimología con términos como rojizo o sangre.

De la lectura del Atrahasis, se desprende que Adamu fue creado con la intención de que sirviese de molde para crear otros seres como el, que luego habrían de servir a los dioses haciéndose cargo de sus duras tareas; y para esta finalidad habrían de utilizar la sangre de Adamu.

De la relación etimológica de Adamu con términos como rojizo o sangre, y de su manifiesta utilidad expuesta en el texto creacionista, se puede inferir que su construcción etimológica significaría “el donante de sangre”.

Notas

(7) Extracto del poema del Atrahasis o del Muy Sabio, tomado del libro “Cuando los dioses hacían de hombres”, Jean Bottero y Samuel Noah Kramer

(8) Versos 1 al 8 del Enuma Elish

(9) Extracto tomado del libro “Cuando los dioses hacían de hombres”, Jean Bottero y Samuel Noah Kramer

(10) Extracto de la Tabla VI del poema sumerio de la creación, “Enuma Elish”

(11) 2 Corintios 13, 13

(12) Versos 228 y 229 del Atrahasis, extraídos del libro “Cuando los dioses hacían de hombres”,  Jean Bottero y Samuel Noah Kramer

INDICE

Introducción

1. – Primera parte: La ciencia como generadora del pensamiento religioso

1.1.- La intuición mística de los forjadores de piedras

1.2.- El misticismo despierta la facultad del habla

2.- Segunda parte: Los orígenes cerebrales de la intención humana

2.1.- Acerca de la coexistencia neurológica de instintos e intenciones

2.2.- El surgimiento del sentimiento sobre nuestra singularidad

2.3.- Las prioridades cerebrales en el tiempo presente

3. – Tercera parte: El calendario hebreo y sus orígenes pastoriles

3.1.- Los antecedentes nómadas

3.2.- La determinante Pascua de Jahvé

3.3.- El calendario lunisolar hebreo respecto del calendario solar islámico

3.4. – El Sol y la luna como señales para determinar las estaciones

4. – Cuarta parte: Jesús versus Cristo

4.1-. La bestia

4.2.-Acerca del nacimiento de Jesús

4.3.- La controversia sobre la naturaleza de Jesús

4.4.- ¿Por qué fue procesado Jesús?

4.5.- La encarnación de Pablo en la bestia segunda del Apocalipsis

4-6.- El Jesús descristianizado

5. – Quinta parte: El Adán acadio y su incidencia en la configuración del dogma de la Trinidad

5.1.- Simbología de la sangre

5.2.- Las idealizaciones mentales cosmogónicas a partir de arquetipos naturales

5.3.- El descenso del logos y la primigenia conceptualización trinitaria

5.4.- La sangre replicada

El Adán acadio y su incidencia en la configuración del dogma de la Trinidad

 

Simbología de la sangre

En las mitologías de los primeros pueblos históricos conocidos de Mesopotamia, la carne y la sangre fueron concebidos como elementos divinos que se unirían al barro primigenio yacente en el abismo de las aguas primordiales para crear al primer ser humano. Carne y sangre otorgaron al ser creado la esencia divina del alma inmortal y la inteligencia respectivamente. El poema del Atrahasis relata este acontecimiento creacionista de la siguiente manera:

223 Y el dios We, que tenía el “alma”, Es inmolado en plena asamblea. Con su carne y con su sangre, 226 Nintu mezcla la arcilla, Para que se uniesen el dios y el hombre, Estuviesen reunidos en la arcilla (Estos dos versos fueron olvidados por el copista) 227- Y para que así, des[de este momento], (los dioses) [estuviesen ociosos] (?), V) Gracias a la carne del dios hubo también en el Hombre un “al[ma]”, Que lo presentaría siempre vivo después de la muerte. Esta “alma” [estaba allí] para guardarlo del olvido! 231 Después de que Enki hubiese amasado esta arcilla, Llamó a los Anunnaku, los grandes dioses, Y a los Igigu convertidos, ellos también,) en grandes dioses, Que escupieron sobre la arcilla. 235- Después, [Ma]mmi abrió la boca [Y se di]rige a los grandes dioses: [“¡El tr]abajo que me habías encargado, Ya lo he realizado! 239 Habéis inmolado a ese dios con su “alma”, (1)

De aquellas mismas Aguas Primordiales surgiría la Montaña Cósmica, que en la psicología sumeria vendría a conformar el arquetipo mental que aludiría al tiempo anterior a la creación de los Cielos y la Tierra, cuando los unos y la otra estaban unificados. Esta idealización cosmogónica fue materializada en la construcción de los zigurats en tierras mesopotámicas, donde la base de aquella Montaña Cósmica aludiría a la tierra mundana que se hundía en las Aguas Primigenias, y la parte más alta de estas a los cielos que se elevaban hacía lo ignoto..

Esta visualización arquetípica fue plasmada en los primeros versos del poema cosmogónico sumerio:

1 Cuando en lo alto el cielo no había sido todavía nombrado, Cuando en lo bajo la Tierra todaqvía no tenía nombre, (Y) la engendradora Tiamat, que los dará a luz a todos, Todos ellos mezclaban sus aguas en uno solo Cuando los pastos no estaban aglomerados ni eran visibles los canales, Mientras no habían aparecido los dioses, Y ninguno tenía un nombre ni estaba provisto de un destino, 8 Los dioses fueron creados de su seno..(2)

También del fondo del Abzu, el abismo de las Aguas Primordiales, sería extraído el cieno que habría de mezclarse con la carne y la sangre del dios para crear al primer ser humano. La simbología de la carne y la sangre derivada de la percepción que tenían esas personas, se transmitió a través de la teología judía al cristianismo primitivo, que al mezclarse con creencias procedentes del paganismo griego, dieron lugar a toda una teología paulina que acabó transformándose en la religión cristiana. La doctrina teológica cristiana acerca de la carne y la sangre de Cristo no constituyen así más que una reminiscencia de aquellas ancestrales creencias mesopotámicas, recogidas por copistas acadios hacia la primera mitad del segundo milenio a.C.

El descenso del logos y la primigenia conceptualización trinitaria

El Atrahasis es un poema creacionista elaborado por un copista babilonio hacia la segunda mitad del siglo XVII a.C. en dialecto acadio paleobabilonio, mientras que el Enuma Elish es un poema creacionista escrito en paleobailonio medio en torno al siglo XII a.C. , aunque parece responder a una traducción de un texto estrictamente sumerio datado en torno al siglo XX a.C.

Respecto del poema del Atrahasis, los eminentes sumerológos Jean Bottero y Samuel Noah Kramer escribieron:

“Dicho poema no es una traducción del sumerio, ni tampoco un nuevo arreglo de una obra pensada y redactada en dicha lengua; todo, en ella, pone de manifiesto que se trata de una composición original, típicamente paleobabilonia.” (3)

De la lectura de los versos del Enuma Elish acerca de la creación del ser humano, se pueden constatar diferencias de percepción en cuanto a la naturaleza humana. En el texto de origen sumerio, el Enuma Elish, expuesto a continuación, el dios sacrificado aporta solo su sangre para de ella moldear primer ser humano, pero en el texto creacionista acadio, el Atrahasis, son la carne y la sangre de la divinidad menor sacrificada por los dioses superiores la que se une al cieno primigenio para crear al primer ser humano.

1 Oye Marduk las palabras de los dioses

(y) su corazón lo apremia a modelar obras llenas de arte. Abriendo su boca, se dirige a Ea

para escuchar consejo acerca de lo que a si mismo se había dicho

en su corazón:

5 “Entretejeré sangre (y) ensamblaré huesos.

Suscitaré un ser humano, Hombre será su nombre.

En verdad, construiré al ser humano (denominado) Hombre.

Estará encargado del servicio de los dioses; que ellos puedan estaren paz.(Además,) los modos

de los dioses alteraré con arte:

10 aunque igualmente reverenciados, en dos (grupos) estarán divididos”.

Ea le respondió, hablando con él una palabra

a fin de referirle su (propio) designio para el alivio de los dioses:

“Que uno solo de sus hermanos sea entregado;

él solo perecerá para que la humanidad pueda ser modelada

15 Que los grandes dioses se hallen aquí en asamblea;

que el culpable sea entregado, para que ellos puedan perdurar”.

Marduk convocó a los grandes dioses para la asamblea;

ordenando graciosamente, expidió instrucciones.

A su prolación pusieron cuidado.

20 El Rey a los Anunnaki dirigió una palabra:

“Si vuestra anterior declaración fue verdadera,

la verdad, bajo juramento, declarad (ahora) delante de mí.

¿Quién fue el que discurrió sublevación

e hizo a Tiamat rebelarse, y entabló batalla?

25 Que ése sea entregado, el que discurrió sublevación.

Yo le haré cargar con su culpa. Vosotros podréis habitar en paz”.

Los Igigi, los grandes dioses, respondieron

a Lugaldimmerankia, consejero de los dioses, su señor:

“Kingu fue quien discurrió sublevación

30 e hizo a Tiamat rebelarse, y entabló batalla”.

Lo ligaron; presentáronlo asido delante de Ea.

Impusieron sobre él su culpa, y cortaron su sangre.

33 De su sangre, modelaron a la humanidad. (4)

Según se infiere de la comparación de ambos textos, la percepción semita representada por los acadios sobre el origen del primer hombre creado difiere de la sumeria.

En la visión semita, la carne del dios se identificaba con la esencia inmortal divina, y su sangre con la inteligencia, de la que el dios inmolado era la divinidad representativa. El barro del Abzu equivaldría a un elemento de naturaleza mundana. En cambio en la visión sumeria, solo la sangre parece representar la esencia divina necesaria para crear una vida inferior.

El mito creacionista semita acerca del origen del ser humano parece más elaborado que el mito sumerio, según se desprende de la comparación de ambos textos.

En ambos casos, el concepto del logos paulino vendría simbolizado por la sangre aportada tanto por la divinidad sumeria como por la acadia, pero con la particularidad de que la acadia aporta también su esencia inmortal, su alma según la traducción de Noah Kramer, a través de su carne..que también “desciende” como parte del dios para para unirse a la esencia mundana del barro y constituir al primer ser humano.

Del la sangre, la carne, y el barro, simbolizando respectivamente en el logos, el alma, y el cuerpo, se puede inferir una primigenia referencia trinitaria..

El dogma de la Trinidad, asentado en el siglo I por Pablo de Tarso a través de la fórmula utilizada en sus bendiciones (2 Corintios 13, 13), y afianzado en el 325 durante el Concilio de Nicea,  habría sido entonces una reminiscencia muy tardía del mito acadio sobre la creación del primer ser humano.

La sangre replicada

V) Gracias a la carne del dios hubo también en el Hombre un “al[ma]”,

Que lo presentaría siempre vivo después de la muerte. (5)

La divinidad inmolada transmite su esencia inmortal al primer hombre a través de su carne, y su inteligencia, su logos, a través de su sangre.

En la traducción del Atrahasis de Jean Bottero y Samuel Noah Kramer, se llama Hombre al término acadio Adamu.

El poema relata  como después  de haber creado al primer ser humano, los dioses decidieron utilizarlo como molde para crear otros seres como el. Para ello extrajeron catorce porciones de barro del Abzu, que dividieron en dos grupos de siete. Luego hicieron un inciso sobre una parte de su cuerpo con la finalidad de que por el brotase su sangre, y tomándola la acabaron vertiendo gota a gota sobre cada una de las catorce porciones de aquel barro extraído del Abzu..

Una vez mezcladas las catorce porciones de barro del Abzu con la sangre de Adamu, introdujeron cada una de ellas en el útero de catorce diosas diferentes.

Así fueron gestados siete varones y siete hembras, que conformaron las siete primeras parejas humanas.

En la descripción de como fueron creadas las primeras parejas humanas se puede encontrar la clave para entender la razón etimológica del término acadio Adamu.

Al ser su etimología confusa, tradicionalmente se ha aceptado la traducción de Hombre para el término acadio Adamu, a pesar de que se conoce la relación de esta etimología con términos como rojizo o sangre.

De la lectura del Atrahasis, se desprende que Adamu fue creado con la intención de que sirviese de molde para crear otros seres como el, que luego habrían de servir a los dioses haciéndose cargo de sus duras tareas; y para esta finalidad habrían de utilizar la sangre de Adamu.

De la relación etimológica de Adamu con términos como rojizo o sangre, y de su manifiesta utilidad expuesta en el texto creacionista, se puede inferir que su construcción etimológica significaría “el donante de sangre”.

(1) Extracto del poema del Atrahasis o del Muy Sabio, tomado del libro “Cuando los dioses hacían de hombres”, Jean Bottero y Samuel Noah Kramer
(2) Versos 1 al 8 del Enuma Elish
(3) Extracto del libro “Cuando los dioses hacían de hombres”, Jean Bottero y Samuel Noah Kramer
(4) Extracto de la Tabla VI del poema sumerio de la creación, “Enuma Elish”
(5) Versos 228 y 229 del Atrahasis, extraídos del libro “Cuando los dioses hacían de hombres”, Jean Bottero y Samuel Noah Kramer

El calendario hebreo y sus orígenes pastoriles

La luna nueva determinaba el comienzo del año
Los antecedentes nómadas

Desde tiempos ignotos, las observaciones del Sol y la Luna llegaron a constituir referentes astronómicos que serían utilizados para elaborar calendarios con los que determinar la periodicidad de los ciclos estacionales que habrían de condicionar las actividades pastoriles o agrícolas necesarias para la supervivencia de las distintas comunidades humanas.

El pastoreo constituyó una actividad de subsistencia desarrollada entre los pueblos de pastores nómadas y seminómadas que hacia el último cuarto del segundo milenio a.C. deambulaban por las tierras limítrofes del norte del desierto arábigo con Canaán.

La llegada de la estación vernal en esta región del hemisferio boreal era propicia para que se produjesen los nacimientos de las crías entre los rebaños de ovejas que seguían a aquellos pueblos pastores.

Con este motivo se sacrificaba un cordero y se practicaban rituales mágicos en búsqueda de la complacencia de algunas divinidades, a fin de que las condiciones favorables les acompañasen el resto del año.

El sacrificio del cordero y los rituales mágicos, tenían lugar durante la primera noche de la primera luna nueva acontecida tras la llegada del tiempo en que nacían las crías de las ovejas, y debían presidir el inicio de la migración anual de los pastores en busca de nuevos pastos.

Esta práctica ritual se mantuvo viva a través de la memoria colectiva que dominaba la psique de las distintas tribus hebreas, y que fue transmitida de generación en generación hasta constituir una constatación antropológica que tuvo su reflejo en la elaboración de los escritos sagrados hebreos en tiempos ya históricos.

Según la cronología establecida en los textos veterotestamentarios, la alusión más antigua al sacrificio de un animal es implícita, y se encuentra en Génesis 3, 21.

Pero es en Génesis 4, 2-4, donde aparece la primera referencia explícita al sacrificio ritual de un animal.

 2 Volvió a parir y tuvo a Abel, su hermano. Fue Abel pastor, y Caín Labrador; 3 y al cabo de tiempo hizo Caín ofrenda a Jahvé de los frutos de la tierra, 4 y se lo hizo también Abel de los primogénitos de su ganado, de lo mejor de ellos; y agradóse Jahvé de Abel y su ofrenda,

 El autor del texto bíblico da por hecho que los primeros seres humanos ya conocían la agricultura, hecho que da certera fe de su absoluta descontextualización, pero lo más destacado que se infiere de estos versículos es que se puede establecer una correlación temporal entre la época de la cosecha y la del nacimiento de las crías del ganado

 El ritual pastoril nómada o seminómada debió preceder al agrícola, evidente efecto de la sedentarización. Es posible entonces que durante el proceso de establecimiento en Canaán, los rituales pastoriles que regían hasta entonces las vidas de esos pueblos, fuesen transformándose a medida que lo hacía la psicología que condicionaba su modo de vida, de tal manera que la mentalidad nómada o seminómada y pastoril, iría metamorfoseándose en otra sedentaria y agrícola.

De este modo, la transformación de los rituales pastoriles en agrícolas, no habrían constituido sino el reflejo psicológico de un cambio de prioridades cerebrales sobrevenido a consecuencia de la necesidad de adaptarse a las nuevas formas que la sedentarización traía consigo.

La pervivencia de un calendario que instituye un año sagrado por un lado, y de otro calendario que instituye un año civil por otro, fueron consecuencia del proceso de sedentarización y la pervivencia de reminiscencias nómadas o seminómadas.

Tanto la institución del año sagrado que comenzaba hacia el comienzo de la primavera, como la del civil que lo hacía a comienzos del otoño, estuvieron ligados al ciclo agrícola, y por lo tanto al modo de vida sedentario.

Pero esta apreciación que a priori se deduce de los textos veterotestamentarios no parece del todo correcta cuando del análisis antropológico se puede inferir que el año sagrado podría estar ligado a hechos que en realidad tenían relación con actividades pastoriles y pre sedentarias.

Asociar el comienzo del año sagrado al tiempo en que comenzaba la primavera y tenía lugar la madurez de la espiga, no habría sido entonces más que una adaptación del ritual pastoril más antiguo, que tenía que ver con el nacimiento de las crías de las ovejas y el consecuente sacrifico del cordero.

La institucionalización del calendario civil asociado al ciclo agrícola que comenzaba en otoño con la estación de la siembra, habría sido entonces posterior a la de la institucionalización del calendario sagrado, asociado a la actividad pastoril nómada y seminómada que se desarrollaba entre las tribus hebreas antes incluso de que estas se hubiesen asentado en el interior de Canaán.

Precisamente es en Génesis 4,4 donde queda constancia de que el ritual pastoril del sacrificio del cordero era anterior al período en que la consciencia hebrea situaba su historia dentro de los límites de Canáan..

Y en Levítico 23, 12 podemos observar nítidamente la asociación que se establece entre la cosecha de la cebada, el sacrificio del cordero, y la celebración de la Pascua..

12 y el día que ofrezcáis la gavilla, sacrificaréis en holocausto a Jahvé un cordero primal sin defecto,

La determinante Pascua de Jahvé

La ley mosaica establece en Exodo 34, 18 un tiempo concreto para celebrar la Pascua de Jahvé que debía coincidir con el acontecimiento que supuso la salida de los hebreos de Egipto, hecho que según la tradición tuvo lugar en la época del año que se correspondería con el período marzo-abrli, el comienzo de la primavera, cuando las espigas de la cebada alcanzaban su madurez para ser cosechadas (Abib).

La descontextualización del referido texto del Exodo se hace evidente al relacionar un hecho agrícola que teóricamente acontecía en la Tierra Prometida, la maduración de las espigas de la cebada, con la estancia de los hebreos en Egipto mucho tiempo antes de que estos hubiesen visto siquiera los cultivos de cebada sembrados en las tierras de Canaán y estudiado su ciclo de reproducción..

La misma estancia de los hebreos en el desierto de Sinaí durante cuarenta años resulta incompatible con el seguimiento de un ritual agrícola que habría de acontecer en una tierra que les era desconocida.

En Exodo 13, 8 se decreta que la Pascua quedó establecida como un recordatorio de lo que Jahvé hizo con el pueblo hebreo cuando lo sacó de Egipto.

Y en Exodo 13, 10 se establece que el ritual de la Pascua a de guardarse en su tiempo debido de año en año.

El relato bíblico señala en Números 9, 1-11 como la festividad pascual, a pesar de haber sido celebrada a su tiempo durante el periplo de los hebreos por el desierto del Sinaí,  tuvo el contratiempo de que había algunos miembros tribales a los que no se les permitió celebrarla entonces debido a que en ese momento no cumplían con los requisitos de pureza requeridos a causa de su trabajo.

Esto se dirigieron a Moisés para solicitarle una solución que no les hiciese quedarse al margen de tan sagrada celebración. El texto relata como Moisés le pide consejo a Jahvé para que le indique lo que al respecto debe hacer, y como este le dice que bajo determinadas circunstancias es lícito celebrar la Pascua a destiempo.

En otro relato bíblico contenido en 2 Crónicas se alude también a la posibilidad permitida por Jahvé de celebrar la Pascua en fecha diferente a la decretada para ello.

Con motivo de la ascensión al trono de Judá, se dice que Ezequías restableció el culto del Templo, según parece olvidado durante mucho tiempo, al acceder a su reinado

En 2 Crónicas 29, 34, se refiere que había escasez de sacerdotes en Jerusalén en ese tiempo, por lo que los sacerdotes tuvieron que ser ayudados por levitas en la disposición de los prolegómenos que precedían la celebración de la Pascua.

A la escasez de sacerdotes disponibles para realizar los sacrificios rituales necesarios para la celebración de la Pascua, se unió el contratiempo, relatado en 2 Crónicas 30, 2-3, de que a la llegada de la fecha señalada, el día catorce del primer mes, no habían aún suficientes sacerdotes santificados, ni el pueblo se encontraba reunido en la ciudad en la cuantía que la ocasión requería.

Por todas estas razones parece ser que Ezequías se vio obligado a postergar la fecha de celebración de la Pascua al día catorce del segundo mes, tal como se señala en 2 Crónicas 30, 15.

Con la finalidad de que en esta ocasión no se diesen los impedimentos que causaron la postergación de la festividad pascual en el tiempo señalado para ello, el texto veterotestamentario nos deja constancia en 2 Crónicas 30, 5 de que en esta ocasión Ezequiel se precavió haciendo llamamientos por todo el territorio de Judea al pueblo.

Se pretendía con ello conseguir que este acudiese a Jerusalén a celebrar la  festividad sagrada que del mismo del texto se desprende no era celebrada desde hacía tiempo, tal como la ley mosaica prescribía.

La celebración de la Pascua debía coincidir con la llegada de la primavera, que se identificaba con el tiempo en que la espiga de la cebada alcanzaba el estado de madurez (Abib).

Para hacer coincidir estos dos acontecimientos, de mandato obligado según Éxodo 34, 18, debían realizarse ajustes en el calendario cada cierto tiempo, lo que implicaba la necesidad de añadir días extras al ciclo de meses lunares. La negligencia a la hora de no cumplir con esta norma suponía el incumplimiento de la ley mosaica, hecho que como se refleja en 2 Crónicas 30, 15, embargaba de vergüenza a sacerdotes y levitas.

Cumplir con el mandamiento expuesto en Éxodo 34, 18 exigía ajustar el calendario lunar al año estacional cada pocos años, lo que teóricamente podían conseguir añadiendo días al último mes de aquel calendario. Sin la implementación de esta imprescindible concordancia con el ciclo solar, no sería posible hacer coincidir año tras año la celebración de la Pascua con el tiempo en que la espiga de la cebada alcanzaba el estado de madurez.

Aplicando un año estrictamente lunar, compuesto de doce meses alternativos de veintinueve y treinta días, el ciclo de rotación duraría aproximadamente trescientos cincuenta y cuatro días, por lo que al producirse un desfase de más o menos once días cada año con respecto al año lunar, al cabo de tres o cuatro años no sería ya posible hacer coincidir Pascua y Abib.

La celebración de la primera festividad pascual ya en tierras de Canaán es relatada en Josué 5, 10-12..

10 Los hijos de Israel acamparon en Caígala; y allí, el día catorce del mes, celebraron la Pascua, a la tarde, en los llanos de Jericó.” 11 Comieron de los frutos de la tierra, desde el día después de la Pascua, panes ácimos y trigo tostado ya aquel mismo día;” 12 y el día siguiente de comer de los frutos de la tierra, no tuvieron ya el maná, y comieron ya aquel año de los frutos de la tierra de Canaán.

Si el calendario hebreo hubiese sido estrictamente lunar, al año siguiente el Pesaj habría tenido lugar 11 días antes del tiempo de maduración de la espiga de la cebada. Como cada año que transcurriese tendría que retrasarse en 11 días el comenzó del año, a partir del tercero o cuarto, este comienzo ya no habría coincidido con la época en que acontecía la maduración de la espiga de la cebada..

Con este razonamiento en fácil inferir que mediante la aplicación de un calendario estrictamente lunar, el comienzo del nuevo año dejaría de dejar de coincidir con el de la llegada de la primavera en pocos años..lo que a su vez implicaría el desfase de esta con respecto a la celebración de la Pascua.

El calendario lunisolar hebreo respecto del calendario lunar islámico

En año civil tiene hebreo tiene su inicio en el mes de Tishri (generalmente Septiembre-Octubre), no siendo este nombrado en la Biblia, sino en el Talmud.

Comienza con la primera luna nueva que sigue al equinoccio de otoño, y desde tiempo inmemorial se le hacía coincidir con el inicio del otoño boreal.

La necesidad de hacer coincidir los comienzos tanto del año civil como del sagrado con el ciclo solar, con la finalidad de que respectivamente se asociasen a la estación de la siembra y a la de la cosecha, hizo que los calendarios que definían uno y otro año fuesen de naturaleza lunisolar.

Los calendarios estrictamente lunares no son capaces de hacer coincidir el año con el ciclo trópico. Es el caso del calendario islámico, que no tiene en cuenta el ciclo trópico para determinar cuando a de comenzar el año, pues este puede hacerlo en cualquier época.

Conociendo la práctica judía de añadir cada pocos años un mes de treinta días al último de los doce meses del año lunar, el Corán la condenó expresamente en 9, 36-37, El Arrepentimiento.

36. El número de meses para Al-lâh son doce, inscritos en El Libro de Al-lâh el Día que creó los Universos y la Tierra; de ellos cuatro son inviolables. Éste es el verdadero dîn: —¡No os oprimáis en ellas ni a vuestro “sí mismo” ni a los demás!. ¡Y combatid todos juntos a los asociadores de la misma forma que ellos os combaten todos juntos! ¡Y sabed que, en verdad, Al-lâh está junto con los muttaqîn!

37. ¡En verdad, al intercalar [los meses inviolables], no hace más que intensificar en el kufr con el cuál se extravía a aquéllos que son kafirûn! ¡Lo declaran [un año] lícito y otro inviolable, para hacerlo coincidir con el número de meses que Al-lâh ha establecido como inviolables! ¡Así hacen lícito lo que Al-lâh hizo inviolable; adornado para ellos sus malas acciones! ¡Y Al-lâh no guía a las gentes que son kâfirûn! (Traducción-interpretación de Abdal-lah)

 

El Sol y la luna como señales para determinar las estaciones

El relato bíblico deja claro que únicamente la cebada que crecía en Canáan, la Tierra Prometida, podía ser considerada podía ser considerada por los hebreos como referencia para determinar el comienzo de su año..

Al respecto, en Levítico 23, 10-11, se dice..

10 “Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando hayáis entrado en la tierra que yo os daré y hagáis en ella la recolección, llevaréis al sacerdote una gavilla de espigas, primicias de vuestra recolección; 11 y él agitará la gavilla ante Jahvé para que os sea propicio; el sacerdote la agitará al día siguiente al sábado,”

La lectura del Levítico deja claro que desde la perspectiva psicológica hebrea, la celebración de la Pascua solo podía establecerse después de conocer si la espiga de la cebada había llegado al estado de Abib en Canáan..

La necesidad de hacer ajustes en el calendario que seguía al ciclo de los meses lunares para acompasarlo al año trópico, la encontramos en Génesis 1, 14..

14 Dijo luego Dios: “Haya en el firmamento de los cielos lumbreras para separar el día de la noche y servir de señales a estaciones, días y años;”

Y dos versículos más adelante continua el relato del Génesis de la siguiente manera..

16 Hizo Dios los dos grandes luminares, el mayor para presidir el día, y el menor para presidir la noche, y las estrellas;

A pesar de que los meses eran lunares, el ciclo anual estaba condicionado tanto por la Luna como por el Sol, puesto que ambos servían de señales para las estaciones (moedim).

Según el relato del Génesis, después de la salida de Egipto y antes de llegar a los límites de Canáan, los hebreos deambularon durante 40 años por el desierto.

Evidentemente, las referencias a las espigas de la cebada que alcanzaban el estado de Abib a partir del cual ya solo había que esperar a la luna nueva que seguía a este acontecimiento para comenzar el año nuevo, aludían a la estancia de los hebreos en Canaán, pues en el desierto de Sinaí no habían espigas de cebada sobre las centrar la atención para poder así determinar el comienzo del nuevo año..

Los hebreos que deambulaban por el desierto, no podían tomar como referencia para comenzar cíclicamente su nuevo año, un suceso biológico-botánico que acontecía en una tierra que ni tan siquiera conocían.

Jesús versus Cristo

Rompiendo los velos mentales
Rompiendo los velos mentales

Las metáforas del libro del Apocalipsis relativas a “la bestia”, “la bestia segunda”, y “el cordero y su séquito”, pudieran a mi entender constituir alusiones veladas a la existencia de dos personas contemporáneas que reclamaron para si la condición de Mesías. El relato en el que Pilatos se dirige a los sacerdotes, los magistrados y el pueblo de Jerusalén, para dirimir acerca de la liberación de Jesús o Barrabás constituiría una alusión literaria velada relativa a los dos Mesías proclamados.

1.- La bestia

“…Vi como salía del río un hombre de larga cabellera, recogida en seis trenzas sujetas cada una de ellas por abalorios blasfemos que le caían sobre los hombros…Sus manos eran grandes y huesudas..y cada uno de sus dedos lo adornaba con un aro de cobre de poco más de un centímetro y medio de anchura…Era delgado y profusamente velludo…más sus brazos y piernas eran poderosos…y su voz áspera y fuerte…inspirando todo su aspecto un temor y autoridad reverencial a cuantos le veían…¿de quien le viene esa aureola de majestad?…se preguntaban…y se sentían admirados de ellos…Tenía en la frente una horrible cicatriz, recuerdo de una antigua herida de espada que había estado a punto de costarle la vida…y la gente se admiraba de que hubiese sobrevivido……Se dedicó a predicar durante tres años, cinco meses, y catorce días…tiempo al cabo del cual su misión se dio por concluida…   Exhalaba por su boca gran arrogancia…cuando constantemente alardeaba sobre el altísimo origen de su ascendencia…y un grado de blasfemia sin límites…cuando hacía creer a cuantos le escuchaban que conocía mejor que nadie acerca de la realidad del mundo de la preexistencia…así como la de los que en este moraban…

Con el halito de su nombre muchos puros de corazón fueron embaucados para que le adorasen…y en su nombre, naciones e imperios conquistaron y subyugaron por toda la extensión de la Tierra…adorándolo todos aquellos que desde el principio del mundo no se han guiado por el espíritu de los verdaderos profetas…”(Libre interpretación de Apocalipsis,13,1-8).

Esta interpretación del Apocalipsis, como las otras dos que realizaré a lo largo del siguiente artículo, son el producto de mis propias proyecciones mentales elaboradas a partir de la idea de que los textos neo testamentarios pudieran esconder alusiones a dos personajes diferentes que la hiero historia unificó en la confusa persona de Jesucristo. 
El último párrafo de la misma guarda una extraordinaria similitud histórica con la implementación de los imperialismos europeos y cristianos entre los siglos XV y XIX. Las metáforas del libro del Apocalipsis relativas a “la bestia”, “la bestia segunda”, y “el cordero y su séquito”, pudieran a mi entender constituir alusiones veladas a la existencia de dos personas contemporáneas que reclamaron para si la condición de Mesías.El relato en el que Pilatos se dirige a los sacerdotes, los magistrados y el pueblo de Jerusalén, para dirimir a cerca de la liberación de Jesús o Barrabás constituiría una alusión literaria velada relativa a los dos Mesías proclamados. 
  2.- Acerca del nacimiento de Jesús

De los cuatro versiones canónicas de los evangelios, solo las de Lucas y Mateo refieren el relato acerca de la concepción virginal de Jesús.En la de Mateo la anunciación ocurre por medio de un ángel que se le manifiesta a José durante su sueño..

* 20 Mientras reflexionaba sobre esto, he aquí que se le apareció en sueños un ángel del Señor y le dijo: «José, hijo de David, no temas recibir en tu casa a María, tu esposa, pues lo concebido en ella es obra del Espíritu Santo. 21 Dará a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús, porque salvará a su pueblo de sus pecados.» (Mateo, 1, 20-21)

Y en la de Lucas ocurre a través de la parusía del ángel Gabriel a María..

26 En el mes sexto fue enviado el ángel Gabriel de parte de Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, 30 El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; 31 y concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. (Lucas, 1, 26; 1, 30-31)

En compartación, El Corán también avala la concepción virginal de Jesús transmitida en ambas versiones canónicas, pero en cuanto a la forma en que tiene lugar la anunciación guarda semejanza con la versión transmitida por Lucas..

** (17) y se recluyó apartada de ellos, y entonces le enviamos a Nuestro ángel de la revelación, que se apareció a ella en la forma perfecta de un ser humano.  (18) Ella exclamó: “¡En verdad, me refugio de ti en el Más Misericordioso! ¡[No te acerques a mí] si eres consciente de Él!” (19) [El ángel] respondió: “Soy sólo un emisario de tu Sustentador, [quien dice,] ‘Te concederé el regalo de un hijo puro.’” (Corán 19, 17-19)

La versión de Lucas se refiere a Jesús con el apelativo de “Hijo de Dios”..

34 Dijo María al ángel: «¿Cómo podrá ser esto, pues yo no conozco varón?» 35 El ángel le contestó y dijo: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la virtud del Altísimo te cubrirá con su sombra, y por esto el hijo engendrado será santo, será llamado Hijo de Dios. ( Lucas, 1, 26-35).

Aceptar llamar a alguien Hijo de Dios era inconcebible para la  mentalidad religiosa judía en el siglo I, por ello podía resultar razonable que los redactores de distintas versiones de las Buenas Nuevas camuflasen este nombre en otra etimología, con el propósito de eludir el carácter blasfemo que evidentemente tenía aquel nombre.

La fórmula Hijo de Papá podía cumplir perfectamente con esta misión.

Según lo transmitido por la tradición cristiana a través de los evangelios canónicos, Jesús hacia uso a menudo del vocablo abba, papá o papaíto, para referirse a dios, vocablo que por lo que podía tener de irreverente para la mentalidad de los dirigentes de la iglesia, comenzó a ser más tarde traducido por Padre.

Del Evangelio de Lucas podría inferirse una diferencia conceptual entre el simbolismo de Hijo de Dios aplicado a Jesús a consecuencia de su nacimiento virginal, y el hecho de ser llamado Hijo de Dios como reflejo de una relación filial real y no simbólica.

En la versión canónica que nos ha llegado y que la tradición cristiana atribuye a Juan, se dice:

36 ¿de Aquel a quien el Padre santificó y envió al mundo decís vosotros: Blasfemas, porque dije: Soy Hijo de Dios? (Juan 10, 36)

Este verso puesto en comparación con Lucas 1, 35, refleja nítidamente la confusión que debió caracterizar a los distintos redactores de las versiones evangélicas respecto a la naturaleza atribuida a Jesús, que generaría en una controversia teológica que afectaría a la iglesia ya en los primeros siglos de su existencia.

Desde la perspectiva islámica, El Corán zanja esta polémica cristiana aceptando el nacimiento virginal de Jesús, pero negando rotundamente su condición literal de Hijo de Dios, (Corán, 5, 116).

3.- La controversia sobre la naturaleza de Jesús

En el Concilio de Efeso del 431 se dirimió la polémica acerca de la sustancia de Jesús que ya había estallado con fuerza por aquel entonces , resultando que la Iglesia aceptó como dogma la implicación del concepto Theotokos frente al de Christokos defendido por Nestorio..

El concepto Padre para referirse a dios es ciertamente de origen judío, y no guarda relación alguna con la connotación que después le dio la Iglesia Católica.

El Profeta Jesús se refería a dios como “papá”, que en arameo se decía “abbá”, resultando que Bar Abbá (Barrabás) era la formula usada en arameo para referirse a Hijo de Dios.

Considerando lo que se dice en la versión canónica de Lucas..

32 El será grande y llamado Hijo del Altísimo, y le dará el Señor Dios el trono de David, su padre; (Lucas, 1, 32)

Se puede deducir que el redactor de esta versión evangélica apelaba a la condición de Hijo de Dios de Jesús asemejándola en este versículo a la de Hijo del Altísimo, como apelativo simbólico que habría de aplicársele a causa de su nacimiento virginal. Las conocidas referencias canónicas a Bar Abba, habrían podido constituir el reflejo de la confusión generada en torno a la verdadera personalidad de Jesús que imperaba en la época en que fueron redactadas las diferentes versiones de las Buenas Nuevas.

En la psicología judía, el concepto “Hijo de Dios” no tenía la misma conceptualización que en la mentalidad greco-romana. Hijo de Dios era un distintivo que en la tradición judía iba asociado a la idea de Mesías, y en esta misma tradición dios era identificado por sus atributos.

A este respecto me parece interesante resaltar el relato del juicio de Jesús ante el Sanedrín, durante el cual el Sumo sacerdote Caifás le interroga en los siguientes términos:

63 Pero Jesús callaba, y el Sumo Sacerdote le dijo:”te conjuro por Dios vivo a que me digas si eres tu el Mesías, el Hijo de Dios”. (Mateo 26, 63)

61 El se callaba y no respondía palabra. De nuevo el Sumo Sacerdote le preguntó y dijo: Eres tu el Mesías, el Hijo del Bendito? (Marcos 14, 61)

Quien de tal manera le inquiría no era una autoridad romana, sino que según el relato evangelico, era el Sumo Sacerdote de los judíos, ostentador de la máxima autoridad religiosa entre su pueblo. El apelativo de Hijo del Bendito que el Sumo Sacerdote le aplica al término Mesías, es indicativo de que este, entre otros, eara una formula teologica reservada para ser utilizada con aquel que habría de ostentar la condición de Mesías.

En oposición a como era concebido el Mesías desde la psicología judía, simbólicamente asociado a distinciones como “Hijo de Dios, “Hijo del Bendito”, “Hijo del Altísimo”, o ”Hijo de David”, se encontraba la percepción romana, que entendía el concepto Mesías como un atributo alusivo a la realeza.

En este sentido, resulta signigicativo el relato de Jesús conducido ante el Pretor romano Poncio Pilatos para responder de la acusación que los sacerdotes judíos habían lanzado conmtra el.

En la versión canónica de Juan se dice:

33 Entró Pilatos de nuevo en el pretorio, y, llamando a Jesús, le dijo: ¿Eres tu el rey de los judíos?. (Juan 18, 33)

Es importante a mi parecer resaltar la diferencia entre la acusación formulada ante el Sumo Sacerdote, y la formulada ante el Pretor romano, que en este caso no fue la de haberse proclamado Hijo de Dios, sino Mesías, o como lo entendían los romanos,rey..

Como ya anteriormente señalé, estando Jesús ante el Sanedrín, el Sumo Sacerdote Caifás le espetó diciéndole:

”te conjuro por Dios vivo a que me digas si eres tu el Mesías, el Hijo de Dios”. (Mateo 26, 63)

Intento resaltar en esta ocasión no los apelativos relativos al Mesías..sino la utilización de la expresión “te conjuro por Dios vivo”..

En boca del Sumo Sacerdote de los judíos, estas palabras no podían más que tener un sentido figurado. Hubiese sido inconcebible que el Sumo Sacerdote de los judíos apelase al Dios vivo como alusión a una encarnación de este en un ser humano, creencia que si estaba presente en el paganismo griego que acabaría impregnando el cristianismo primitivo.

4.- ¿Por qué fue procesado Jesús?

Durante la época de la dominación romana, los judíos que tenían denarios de plata tenían que cambiarlos por ciclos de plata para realizar su contribución al tesoro del Templo.

El templo estaba abarrotado de cambistas que realizaban negocios con el cambio de denarios por siclos, actividad usurera por el que estos cambistas obtenían una comisión. El Sanedrín podía beneficiaba también de esta actividad usurera cobrándoles a su vez una comisión a los cambistas por permitirles utilizar el recinto del Templo.

La violencia y el reproche de Jesús contra los cambistas por realizar actividades de usura en el recinto del Templo y contra el Sanedrín por permitirlo, pudo retraer a muchos que durante los días posteriores al incidente de abstuvieron de cambiar sus denarios por siclos en el recinto del Templo.

Esto pudo derivar en una protesta de los cambistas ente el Sanedrín, que veían como pasados unos días mermaba su negocio usurero. Evidentemente, la merma de estos acabó repercutiendo en la de los ingresos del Sanedrín.

No sería en este contexto descabellado pensar que se utilizó las proclamaciones de Jesús como Mesías, por otra parte muy comunes en la época, como excusa para formalizar una acusación de pretender sustituir la autoridad del Sumo Sacerdote.

Esta acusación habría de justificarse precisamente en sus proclamaciones mesiánicas..que a diferencia de la de otros auto proclamados Mesías de la época, tenía la particularidad de que se habían asociado a un cuestionamiento público, y nada menos que en el mismísimo Templo, de la autoridad del Sumo Sacerdote para permitir la actividad usurera de los cambistas dentro de este..

En cuanto a los dos Mesías, ambos llamados Jesús, Bar Yousef el uno y Bar Abbá el otro, no es una cuestión que yo exponga como tesis, sino solo como una deducción que yo infiero de mi comprensión personal de los relatos del Apocalipsis. Para mi la cuestión de los dos Mesías que se contraponen y motivan la intervención de Pablo en apoyo de uno de ellos, no constituye entonces una verdad histórica incuestionable, sino una elucubración absolutamente personal sobre lo que debía estar en la mente y en la intención del redactor del Apocalipsis.

5.- La encarnación de Pablo en la bestia segunda del Apocalipsis

En la metafora apocaliptica donde se ha hecho famosa la referencia al nombre de la bestia en la numerologia del 666, se alude a mi entender al verdadero fundador del cristianismo tal como lo conocemos hoy en día, Saulo de Tarso. Este personaje fue el primero en sentar las bases de la Trinidad, que acabaría adquiriendo carta de naturaleza en el Concilio de Nicea del 325, por medio de la imposición del emperador Constantino.

La fórmula de bendición usada por Pablo está en el fundamento doctrinal de la teoría trinitaria..

13 La gracia del Señor Jesucristo, y la caridad de Dios, y la comunicación del Espíritu Santo sean con todos vosotros. (2 Corintios 13, 13)

El hagiografo del Apocalipsis debío, según mi entendimiento, conocer esta invocación paulina que consideró blasfema, y la condenó metaforicamente en los versos contenidos en la referencia a la bestia segunda:

6.- La bestia segunda

“Si alguno quiere oírlo, que lo oiga…si alguno quiere seguir negándose a aceptar la verdad, que la niegue…más las acciones humanas tienen sus consecuencias. En esta verdad reside la justicia de dios y la elección de los santos.

Vi otro predicador que venía de tierra de gentiles, diciendo que hablaba en nombre de dios, pero de su boca salían blasfemias…

Predicó en nombre del primer predicador…ejerciendo el mismo poder de seducción que aquel tenía entre sus seguidores.

Y logró que los gentiles y todas las gentes adorasen al primer predicado, que había sobrevivido a la herida de espada…

Maravillaba a quienes le escuchaban haciéndoles imaginarse como sería aquella luz cegadora que había visto descender del cielo…y los inducía al error relatándoles acerca de los milagros del cielo que le habían permitido sobrevivir a naufragios, azotes, y apedreamientos, gracias a su fe en el predicador.

Y les decía que hiciesen una imagen en honor del predicador, el que tenía la herida de espada, que así había muerto, y luego revivió…

Le otorgó espíritu a la imagen del predicador, haciendo creer que a través de ella se tenía el poder de comunicarse con dios, y que quien no adorase a la imagen del predicador se condenaría…y les hizo creer a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y siervos, que el predicador era realmente el hijo de dios, que por ello estaba sentado a su diestra en el mundo de la preexistencia…y que dios tenía rostro de persona…y los convenció de que nadie podría ganarse el cielo ni evitar el infierno más que aquel que creyese en la imagen, el nombre del predicador, o en el número de sus iguales…

Y aquí está la sabiduría…porque el que tenga inteligencia que deduzca el símbolo del predicador…que le asocia iguales a dios y tiene rostro de persona…dos ojos…una nariz…una boca…dos orejas…y las personas son tres…”(Apocalipsis,13,9-18)

7.- El Jesús descristianizado

La antigua teología judía guardaba el conocimiento acerca de la realidad de un Mesías dual, manifestada en la idealización de un Mesías real y de otro sacerdotal.

Era debido  a esta dualidad teológica que los hebreos discrepaban acerca del carácter que debía revestir aquel sobre quien debía recaer la investidura divina que habría de legitimar un líder aceptado por todas las sectas judías.

Para unos este debiera ostentar el carácter de un rey y un guerrero, mientras que para otros habría de ser el de un sacerdote y maestro del espíritu. El Mesías de la Casa de David lo sería de lo primero, y el Mesías de la Casa de Aarón lo sería de lo segundo.

Esta ancestral creencia judía pudo haber tenido su reflejo en los movimientos mesiánicos que afloraron en el siglo I entre la sociedad judía sometida al Imperio Romano. Alguno de estos movimientos fue manipulada por Saulo de Tarso paganizándolo, dando con ello origen al cristianismo helenizado que con el tiempo derivaría en la formación de imperialismos europeos.

El hagiógrafo del Apocalipsis aludió metafóricamente al Mesías verdadero que se contrapuso al mesías blasfemo encumbrado por Pablo de Tarsos..

el cordero y su séquito

“…Vi a otro hombre que predicaba con humildad y veracidad…y en torno suyo solo una docena de elegidos, con sus rostros rebosantes de devoción por el profeta y por dios…

Le escuché hablar…y su voz era grata para los oídos…y sus palabras un regalo para los corazones…

La fuerza y la devoción con la que hablaba conmovían a dios y a sus ángeles…y la pureza de su mensaje solo era comprendida por estos doce elegidos, quienes habían escapado de haber caído en el engaño de las apariencias mundanas…

Porque ellos fueron aquellos que no se habían dejado atrapar por el irresistible poder de seducción del predicador blasfemo…

…Ellos eran los que tenían la guía del espíritu del verdadero profeta de dios…

Y ellos eran los auténticos portadores de su palabra…y de su boca no salían blasfemias…eran inmaculados…”(Libre interpretación de Apocalipsis,14,1-5)

* Las traduccciones del Nuevo Testamento están tomadas de la Biblia Nacar-Colunga

** Las traducciones del Corán están tomadas de Muhammad Assad